Jesús le dijo: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» Juan 11:40
La esperanza es Cristo
Esta historia no es para el de débil corazón. Aquí en el capítulo 11 de Juan se nos revela una historia que incluye desafíos, tristeza, esperanza, desilusión y toda clase de incógnitas que nos invita a meditar en la obra de Cristo, nuestro Salvador.
Problema
Hombre cae enfermo.
Jesús no está presente.
Envían mensajeros con un mensaje definido: “El que amas está enfermo”.
La respuesta de Cristo alienta.
Sus acciones desconciertan.
¡Que viva el amor!
¿Te arriesgarías a perder tu vida por alguien que amas?
La vida de Cristo y sus seguidores peligra.
Se hace la decisión esperada. (Juan 11:11)
15 estadios separan a Cristo del que lo necesita (v. 18).
Encuentro agridulce (v. 21).
Reclamos y respuestas
Marta— Señor, si hubieras estado aquí… Pero… “Sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.”
Jesús— “Tu hermano resucitará.”
Marta —”Yo sé… en el día postrero.”
Jesús— “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…”
María entra en el cuadro, y en la conversación. Corrió a donde Cristo estaba cuando se le avisó de su llegada. Su primera acción fue postrarse a sus pies. Luego le dice: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.”
Jesús— ¿Dónde le pusisteis?
Jesús lloró. ¿Sabías que Jesús llora contigo y también por ti? Nunca lloramos solos.
Jesús guardó su mayor milagro para realizarlo en favor de su amigo Lázaro. Su familia no entendió su tardanza, ni tampoco sus discípulos ni ninguno de sus allegados y conocidos. Sin embargo, fue un testimonio que confirmó nuevamente su divinidad.
“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.
Los proverbios son refranes o dichos, frases cortas que encierran sabiduría. Bien conocemos que Salomón fue dotado por Dios de sabiduría inigualable.
Nuestro texto revela una verdad que no todos se atreven pronunciar: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.
¿Conoces a alguien quien haya escogido su propio camino y a quien, al final de cuentas, no le haya ido tan bien como se propuso cuando decidió esa ruta?
¿Conoces a alquien que no haya “escuchado el consejo” de sus progenitores, consejeros, familia, etc., y haya visto desilusión en el sendero de su elección?
¿Has luchado con adolescentes para ayudarles a comprender el peligro que conllevan ciertas decisiones?
Entonces, ya puedes estar de acuerdo con el sabio Salomón sobre la declaración en el texto seleccionado para ésta hora: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”-Proverbios 16:9.
Dios al rescate
Es siempre Dios quien sale a buscar al pecador. Es siempre por su iniciativa que tenemos esperanza. Es él quien dio remedio para el pecado.
Mientras el mundo está llenando mente y alma con exitación, el Señor pone la Biblia en sus manos, para que la estudie, aprecie y escuche como una guía para sus pies. La Palabra es su luz.”—Carta 8, 1893. {La Temperancia, pág. 171}
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105
“Por medio de las Escrituras el Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón. Así expone el error y lo expulsa del alma.” {Deseado de todas las gentes, pág. 640}.
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23
EMERGENCIA
¿A quién le gusta tener que ir a la sala de emergencia? No conozco a nadie que disfrute una experiencia tal. Solo se llega allí por una situación de salud para la cual no tenemos opción ni respuesta.
Marcos relata la historia de un padre que desesperado llegó adonde estaban los discípulos de Cristo y pidió ayuda para su hijo que se hallaba en condición crítica. Nada pudieron hacer los discípulos.
Lo que sigue es una disputa entre líderes religiosos… Disputa que nada resolvió, ni aminoró de manera alguna la crisis.
SE BUSCA UN ESPECIALISTA
En medio del caos, el especialista llegó a la escena. Al ver la confusión preguntó, no porque no sabía. A veces, una pregunta nos ayuda a ver la situación a mano en una perspectiva diferente. La pregunta puede ayudar a enfocarnos en lo que es verdaderamente importante en ese caso.
El padre explicó al especialista la condición de su hijo y la razón por la cual lo había traído. Pero también añadió el fracaso de sus seguidores: “No pudieron”.
VERGÜENZA
¿Imaginas la verguenza que pasaron los discípulos de Cristo frente a los líderes religiosos y frente a Cristo? ¿Qué sucede cuando los que saben, los estudiados, los médicos no saben qué hacer en una emergencia de salud?
¡Gracias a Dios por el Médico divino! El Especialista pasó revisión del caso y enseguida diagnosticó:
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23
Hay un ingrediente clave para que Dios obre en respuesta a las súplicas: FE. Si no creemos, no lograremos respuesta. Asi que el padre reconoce su necesidad y exclama: “24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
Cuando en humildad reconocemos nuestras faltas y necesidades, le damos a Dios paso libre para obrar.
25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. 26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. 27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.
¿Ya lo notaste? Al enemigo le encantan los espectáculos y el ruido.
Donde hay clamor y fe, Dios derrota al enemigo.
Los discípulos no entendían dónde radicaba su fracaso ni su impotencia. En privado, preguntaron a Cristo. Él les declaró un secreto que ellos hasta ese momento desconocían:
La oración y el ayuno son claves en algunas situaciones delicadas. Los padres tienen el privilegio de luchar mano a mano con Cristo en oración y ayuno.Su responsabilidad es suya. No se le puede imponer a otros. Pero todo ese esfuerzo sin fe, no logra nada. Éstas herramientas espirituales son efectivas únicamente a través de la fe en Cristo Jesús. Es él quien venció al enemigo. Es él quien tiene autoridad para reprender al enemigo. Únicamente Cristo venció por siempre al enemigo. Él Padre celestial siempre está atento a escuchar el clamor de los padres por los hijos. Escucha muy de cerca a quienes interceden por tantos que se encuentran necesitados de la gracia divina, sea cual sea el caso a mano.
Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; Nehemías 1:5
Malas noticias
¿Recibiste malas noticias?
¿Quién fue el portador de las malas nuevas?
¿Cuál fue la noticia?
¿Cómo reaccionaste?
Nehemías se encuentra en un país extraño. Es para él un golpe muy fuerte recibir esta mala noticia porque se trata de su familia en Judá. Su vida en Babilonia no le hizo olvidar a su tierra.
Las malas noticias impactaron su vida notablemente, según Nehemías 1:4.
Su oración
Nehemías ora y adora:
5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos;
Nehemías confiesay ruega
6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. 7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo.
Nehemías le recuerda a Dios sus promesas
8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.
Hace referencia de las promesas divinas en
Deuteronomio 12:5–5 sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ese buscaréis, y allá iréis.
Deuteronomio 9:29–29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.
Deuteronomio 28:64Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra.
Deuteronomio 30:1-4Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, 2 y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, 3 entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. 4 Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará;
¿Cómo oramos? Fíjate en el orden de su oración.
¿Qué carga ha puesto Dios en tu corazón? Cuando oramos por algo que Dios ha puesto en nuestro corazón ese clamor alcanza el corazón de Dios. Es una oración desde nuestro pequeño corazón que sube al inmenso, pero tierno y compasivo corazón de Dios.
¿Qué puedes aprender sobre la oración de Nehemías? ¿Impactará ello tu intercesión por la salvación de tus amados?
Oración: Padre celestial, maravilloso, amante, compasivo, y poderoso para salvar, esperamos en tu promesa de salvar a nuestros hijos (ver Isaías 49:24-25). No los dejes tranquilos. Sacúdelos, sálvalos de las garras del maligno, según tus promesas. Creemos en ti y confiamos en que obrarás en nuestros seres amados, según Hechos 16:31. Te agradecemos la obra que estás haciendo y harás. En el nombre precioso de Jesús, Amén.
En la parte número uno vimos que David se vio ante una situación totalmente inesperada: El enemigo había incursionado en su ciudad de residencia, había quemado la ciudad y se había llevado cautivos a todos sus habitantes, aparte de todo objeto útil y de valor que había. ¿Puedes imaginar la magnitud de su crisis?
1. No estás solo.
El registro sagrado hace claro que David no estaba solo. ¡Lo acompañaban seiscientos hombres! No fue la familia de David la única afectada. ¡Seiscientos y una familia estaban afectadas! Esta era una crisis de toda una comunidad, crisis con LETRAS MAYÚSCULAS. Fue un choque, un golpe inexpresable: desde total sorpresa, incertidumbre, preocupación, dolor, ansiedad, desesperación, caos, profunda angustia, amargura e inestabilidad emocional son solo algunas de las consecuencias que se pueden esperar en una situación así. No había ni siquiera un ser humano en su comunidad que no estuviera afectado por tal crisis. ¿Estaba todo perdido? ¿Habría alguna esperanza? ¿Quedaría en ellos el deseo de vivir? En cada crisis, no eres tú quien único sufre. Otros a tu alrededor también sufren sus efectos, consecuencias, etc.
¡Fue tal su desesperación que enseguida buscaron a un culpable! ¿En que les ayudaba eso?
Decidieron que era David, su líder, el culpable. Planificaron acabar con su vida. ¿Cómo resolvería eso su crisis? ¿No la aumentaría?
2. Se necesita un líder.
Reacciones propias de la humanidad:
Llorar hasta quedar sin fuerzas
Buscar culpable
Decidir acabar con el “culpable”
1 Samuel 30:6 muestra a un buen líder en acción en tiempo de crisis. “Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.“
David también lloró hasta quedar sin fuerzas. El sentido de responsabilidad estaba sobre sus hombros. El dolor era insoportable, la angustia emocional lo dejó aún más indefenso, susceptible. Cuando sus fuerzas eran nulas, David reconoció su impotencia y volvió su mirada y sus pensamientos a Jehová. En Dios buscó dirección y respuesta a una situación cuya magnitud nos es difícil comprender a la mayoría de los lectores hoy día.
¿Qué situación o crisis estás enfrentando hoy en tu vida, familia, Iglesia, comunidad o nación? Dios necesita a alguien que esté dispuesto a humillarse bajo la conducción del Espíritu Santo, reconozca sus errores e impotencia y decida buscar dirección divina.
¿Reaccionarás como el montón o como el líder que Dios te hizo?
Ezequiel 22:30-Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.
¿Volverás tu rostro, tus pensamientos a Dios para que él te fortalezca y use en ésta crisis de hoy?
3. En la unión está la fuerza.
Cuando David buscó dirección divina, se unieron los 600 hombres en la instrucción divina para la situación a mano.
Mateo 18:19-20-19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
En esta preciada porción de las Escrituras se nos da una instrucción de gran importancia. Unidos en propósito, en armonía unos con otros, unidos en pensamiento y en un pedido que pueda redundar para gloria de Dios, unamos nuestras voces en clamor al cielo por aquellos a quienes el enemigo tiene cautivos en sus redes. Esto requiere no solo una decisión de orar juntos, sino el examinar nuestros corazones, motivos, acciones, etc. Como familia: ¿estamos en paz unos con otros o hay faltas sin confesar? ¿Estamos culpándonos unos a otros o estamos humillándonos ante Dios, reconociendo que ninguno de nosotros está exento de pecado y que de una u otra forma, necesitamos pedirnos perdón y permitir al Espíritu Santo tomar control de nuestras vidas, emociones, pensamientos y acciones?
4. El enemigo atacará, pero solo quemará y llevará cautivo lo desprotegido.
En la historia de David y Siclag relatada en 1 Samuel 30 es evidente que el enemigo ataca lo vulnerable. Cuando se baja la guardia, cuando la ciudad de nuestra vida queda desprotegida sin estudio de la Palabra y la oración, sin reunirnos como familia para estar otra vez “de acuerdo” en pensamientos, sentimientos, acciones y propósitos, para clamar por las necesidades de unos y otros, cuando se deja de lado a Cristo como la prioridad y ocupamos el tiempo en otras cosas… estamos dejando la ciudad desprotegida. ¿Estamos hoy tú y yo vulnerables? ¿Está nuestra vida, nuestra familia, iglesia y comunidad desprotegida?
5. Examen divino urgente
Salmo 139: 23-24 —Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. Ese necesita ser nuestro ruego a Dios. Sólo el Espíritu Santo revelará nuestra verdadera condición, necesidad y el remedio. ¿Le daremos la oportunidad?
6. Ésta es una lucha espiritual
Efesios 6:12-“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Independientemente de cómo se llame tu crisis, estamos en guerra espiritual desde el mismo génesis de la humanidad. No procures ignorar esta realidad. Mientras no aceptes esta verdad le darás ventaja al enemigo. Porque esta es una lucha espiritual necesita pelearse con las armas divinas y en el lugar apropiado: En los lugares celestiales.
Lee cuidadosamente estos textos que nos dan a conocer la bendición que tenemos a través de Cristo.
Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugarescelestiales en Cristo,
Efesios 1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugarescelestiales,
Efesios 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugarescelestiales con Cristo Jesús.
Efesios 3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugarescelestiales.
8 Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos. Read full chapter
Siclag es una ciudad en el extremo sur de Canaán, y era parte de la heredad que le correspondía a Judá (Josué 15:20-31). Aunque era parte del terrirtorio asignado a Judá, estaba ocupado todavía por los filisteos. Siclag es la ciudad que el rey filisteo Aquis asignó a David, sus hombres y sus familias, para vivir cuando David desconfió de Dios y buscó refugio en terreno enemigo.
Desde allí David y sus familias vivían, un tanto alejados del paganismo que permeaba todo el territorio filisteo.
Cuando el rey Aquis peleó contra Saúl y el ejército de Israel, David tuvo que ir como guardia personal del rey que le había dado refugio en su tierra. Dios obró e impidió que David y sus hombres defraudaran a Dios peleando contra el ungido de Jehová y sus hermanos israelitas. Pero les tomó tres días llegar a Siclag, el lugar de su residencia. Al llegar encontraron que Siclag había sido saqueada y quemada. Nada habían dejado. Todo lo habían llevado. Las familias no estaban allí. Habían sido llevados cautivos.
En medio de la desesperación y en medio de amenazas de muerte, David preguntó a Dios qué debía hacer. Dios dijo: “Síguelos”.
Hoy, reconocemos que vivimos en medio de una generación perversa, que no ama a Dios ni lo reconoce como soberano. El enemigo ha incursionado en nuestras familias y son muchos los que están cautivos, lejos de la voluntad de Dios para sus vidas. Dios le dio a David la seguridad de que debía seguirlos, y de que todo se le devolvería.
Hoy también Dios nos recuerda que Él es suficiente para rescatar al cautivo del valiente. Nos recuerda que él peleará por nosotros y que es Él mismo quien rescatará a nuestros hijos y familias. Nosotros, como David, necesitamos seguirlos y alcanzarlos. La oración es nuestro transporte. Dios va al frente y su promesa se cumplirá, hoy, como en antaño.
24 ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? 25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.
Padre, gracias porque tú eres hoy el mismo que ayer dijiste a David: “Síguelos”. Ayúdanos a seguir tu instrucción confiados en tus promesas, poder y deseo de salvarlos. No nos dejes cansarnos de orar porque tu obra será perfecta en ellos, si no desmayamos. Gracias por lo que has hecho y harás. En el nombre de Jesús, Amén.
El camino hacia la Canaán celestial no está despejado de desafíos, pero las promesas divinas son un aliento en nuestra senda hacia la patria celestial. ¿Habrá anhelo más sublime o petición más ferviente que el de un padre o una madre que suspira ante el trono de la gracia por la salvación de cada miembro de su familia?
Amigo, amiga… ¿Te has fijado en el Salmo 112?
Dios tiene bendiciones específicas para quienes le sirven a Jehová, y se complacen en obedecer sus mandamientos. Esa bendición se extiende también a su descendencia.
Algunas de esas bendiciones son:
Sus hijos, nietos y demás familia será fuerte, tendrá autoridad y buena influencia.
Será una generación bendecida por Dios.
No carecerá de lo necesario, sino que tendrá para compartir con otros.
Serán personas justas, porque han sido justificadas por Cristo.
Su luz resplandece en la oscuridad.
Son clementes, misericordiosos, bondadosos.
No toma decisiones a la ligera. Sabe llevar bien sus asuntos y negocios.
Se mantiene firme por la gracia de Cristo.
Su valioso nombre se mantendrá a la vista de los demás.
Porque confía en Jehová no vive ansioso de que le lleguen malas noticias.
Su corazón tiene paz, seguro en Dios y está seguro de que llegará el momento cuando el malo y el mal llegarán a su fin.
Es bondadoso y da a quien tiene menos que él.
Su justicia no es pasajera. Viene de Dios.
Su autoridad y poder será reconocido en su debido momento.
Cuando los impíos se percaten de tanta bendición que viene de Dios a sus hijos, se consumirá de furor, pero el deseo de ellos es tan pasajero como el mismo impío.