Ayuno y Oración por Salvación de hijos y otros: Ora la Palabra, No. 4

El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

Los proverbios son refranes o dichos, frases cortas que encierran sabiduría. Bien conocemos que Salomón fue dotado por Dios de sabiduría inigualable.

Nuestro texto revela una verdad que no todos se atreven pronunciar: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

¿Conoces a alguien quien haya escogido su propio camino y a quien, al final de cuentas, no le haya ido tan bien como se propuso cuando decidió esa ruta?

¿Conoces a alquien que no haya “escuchado el consejo” de sus progenitores, consejeros, familia, etc., y haya visto desilusión en el sendero de su elección?

¿Has luchado con adolescentes para ayudarles a comprender el peligro que conllevan ciertas decisiones?

Entonces, ya puedes estar de acuerdo con el sabio Salomón sobre la declaración en el texto seleccionado para ésta hora: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”-Proverbios 16:9.

Dios al rescate

Es siempre Dios quien sale a buscar al pecador. Es siempre por su iniciativa que tenemos esperanza. Es él quien dio remedio para el pecado.

Mientras el mundo está llenando mente y alma con exitación, el Señor pone la Biblia en sus manos, para que la estudie, aprecie y escuche como una guía para sus pies. La Palabra es su luz.”—Carta 8, 1893. {La Temperancia, pág. 171}

Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105

“Por medio de las Escrituras el Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón. Así expone el error y lo expulsa del alma.” {Deseado de todas las gentes, pág. 640}.

¡Gracias a Dios por la Biblia!

Padre bueno, hoy nos acercamos a tu trono para darte gracias de manera especial por tu Palabra. ¿Dónde estaríamos sin ella? ¿Cómo conocerte sin ella? ¿Cómo aprender acerca de tus planes y propósitos sin ella? ¿Dónde encontrarte en medio de un mundo lleno de dolor y oscuridad? Pero tu Palabra, es esa lumbrera que ilumina nuestro camino. Gracias por ponerla a nuestra disposición. Hoy suplico por nuestros hijos, familiares, amigos y conocidos que han escogido su camino y necesitan con urgencia que tú endereces sus pasos. Pon en ellos el abrir tu Palabra, para que puedan ser guiados por la luz de tu verdad. Gracias por la disponibilidad de tu Palabra y el libre acceso que tenemos a la Biblia. Padre, gracias porque tú tienes mucho mayor interés que nosotros en que cada una de estas personas vengan a tus pies. Suplico que tu Santo Espíritu les inquiete a abrir tu Palabra, esa luz que endereza los pasos extraviados. Ayúdame a mí a vivir de manera que sea evidente que tú guias mi vida, mis pensamientos y acciones. Gracias porque tú obras de formas que no alcanzamos a imaginar y tu poder es más que suficiente. Gracias por enderezar los pasos de todos los nombres por los que estoy orando por salvación. Alabado sea tu nombre por tu poder, tu amor y tu respuesta. Por Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & otros-Alza tus ojos

Ser progenitor es un sagrado privilegio que conlleva una seria y enorme responsabilidad ante Dios. Cada padre y madre que le sirve a Dios, el único Dios vivo y verdadero, anhela que su familia también le sirva al Dios Creador del universo, y que acepte a Cristo como su Salvador personal. Cada creyente tiene personas en su círculo de influencia a quienes desea ver en el cielo. Es por ello que, vez tras vez, en oración ferviente, nos acercamos humilde y “confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Heb. 4:16).

Día tras día, noche tras noche presentamos a Dios nombre tras nombre. No obstante, incontables creyentes se ven, en algún momento agobiados por la sensación de urgencia de salvación y la aparente falta de repuesta a sus ruegos por salvación. Como Pedro preguntó cuántas veces se debe perdonar al ofensor, muchos creyentes se preguntan:

¿Por cuánto tiempo debo seguir orando?

“Orad sin cesar”-1 Tesalonicenses 5:17.

¿Escucha el Señor mi pedido?  

“Este pobre clamó, y le oyó Jehová, …”- Salmos 34:6.

¿Contestará Dios mi pedido?

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”- Salmos 37:4.

Clama a mí, y yo te responderé, … –Jeremías 33:3.

Nuestro texto clave es una promesa que debe llenar de gozo nuestro corazón.

Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

 Isaías 60:4

No andemos cabizbajos, y tristes. Alcemos nuestra mirada al cielo. Dios es fiel. Todas sus promesas se cumplen. El día se acerca. Cristo prometió. Él murió por cada ser humano en nuestra lista. Su interés por la salvación de ellos es mucho mayor que el nuestro.

Isaías describe la futura gloria de Sion. Es un maravilloso cuadro que no debemos perder de vista. A través de su siervo Dios nos pide : “Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.” Isaías 60:4.

OREMOS: Gracias, Padre celestial, por este cuadro que muestra inequívocamente tu fidelidad. Gracias por el sacrificio de Jesús para darnos salvación. Gracias por la salvación que estás obrando. ¡Gloria a ti, Padre! En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de Lopez, 2023

Desafío de Gratitud, No. 25

¿Sabías que el perdón  tiene dos caras? Siempre hay dos o más personas están envueltas: El ofensor y el ofendido.

Suele sobrecargarse al ofendido con la responsabilidad y urgencia de perdonar. El ofendido tiene el privilegio y necesidad de perdonar por su propio bienestar integral. Pero el ofensor tiene mayor urgente responsabilidad que no debe postergarse esperando que el ofendido  tome la iniciativa de buscarle.

Consejo para el ofensor

 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda .Read full chapter

Mateo 5:22-24 Reina-Valera 1960 

Consejo al ofendido

Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

Mateo 18:15

 Ante cualquier ofensa esta es la receta divina: Hablar en privado, guiados por el Espíritu Santo, buscando que ambos regresen a la comunión con Cristo es indispensable cada vez que el ofensor no ha reconocido su falta.

Consejos para ambas partes

Efesios 4:26-Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

Tan pronto el ofensor, reprendido por el Espíritu Santo, entiende que ha fallado, debe buscar al ofendido y pedir perdón, pues el mañana no nos pertenece.

El perdón es bálsamo divino para la familia carnal, la familia espiritual, la comunidad y las naciones.  La mayor barrera para la reconciliación es el orgullo de una o ambas partes envueltas.

Texto clave: 2 Crónicas 7:14-Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Desafío: Agradece a Dios por el perdón. ¿A quién necesitas perdonar? ¿Con quién necesitas dialogar para llegar a un acuerdo aprobado por el cielo? Contacta hoy mismo a esa persona y ponte de acuerdo con ella. Seamos promotores de paz y de perdón.

Gracias, Padre celestial, porque tu Santo Espíritu todavía está tocando corazones para facilitar el perdón entre unos y otros. Danos corazones humildes que obedezcamos y procuremos la paz y ;la reconciliación para tu gloria y honor.

Ayuno & Oración por la salvación de hijos, familia y amigos-Cuando el Padre corrió

Tres ilustraciones

Lucas 15 contiene tres ilustraciones de la triste realidad humana: Sin Dios estamos perdidos. Ilustra el inmenso, perfecto y tierno amor de Dios y su actitud compasiva hacia el pecador, perdido en su miseria y ceguedad. Ilustra su interés puesto en acción y su disposición a sufrir con tal de rescatar al pecador más empedernido.

  1. La oveja perdida ilustra a quien se reconoce extraviado, pero no sabe cómo encontrar el camino de regreso. Necesita que se vaya tras ellos y se los traiga con amor y ternura de vuelta al redil.
  2. La moneda perdida ilustra a quienes están perdidos y ni siquiera lo entienden. Se requiere acción exterior, esforzada y diligente, para buscarla y hallarla, hasta colocarla en su lugar correspondiente, ese lugar de importancia muy cercano a su dueño.
  3. El hijo pródigo representa a quienes una vez estuvieron dentro del círculo de la comunión con Dios, pero se han alejado por decisión propia.

Lucas 15:11-32 cuenta la historia de un hijo que se cansó de estar bajo el cuidado y autoridad de su padre, que no valoró su privilegio de hijo amado, y que desafió la voluntad de su padre, le pidió el dinero que le correspondería a su muerte, y se aventuró muy lejos, a malgastar su vida y su herencia. Muestra cuán astuto es el enemigo, que atrae a tantos incautos a salir de ese círculo de protección paterna, para aventurarse en caminos que lo conducen a la ruina e indigencia espiritual. Muestra las consecuencias de decisiones no guiadas por el Espíritu Santo.

¿Conoces al Padre?

Él no retiene a nadie a la fuerza: les permite a sus hijos tomar decisiones, aunque sabe que no todas son siempre las mejores.

Él sufre por sus hijos, pero les da libertad para decidir si amarle y sujetarse a su conducción, o irse a las provincias lejanas a experimentar en carne propia las inevitables consecuencias de decisiones erradas.

Él es amor, misericordia, tierna compasión y perdón.

Él ilustra la maravillosa gracia de Dios, que toca el corazón y le recuerda el amor y la provisión que él, tan amante, hizo para aquellos que se humillan, se arrepienten y regresan al amparo de su gracia.

Cuando el Padre corrió

Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

Lucas 15:20

Cuando éste hijo se encontró sin recursos ni ayuda, reconoció su deplorable condición, recordó las bendiciones que disfrutó en la casa del Padre, se arrepintió y emprendió camino de regreso al hogar. Desde lejos el Padre le vio y corrió a su encuentro. Lo abrazó, besó, y dio orden de vestirle, calzarle, devolverle su autoridad como miembro de la familia y de festejar su llegada de forma espectacular.

Si alguna vez sientes que no te aceptará tu padre, recuerda que él está más deseoso de recibirte, que tú de ir a él. También hacia ti correrá el Padre. Te abrazará, vestirá, calzará, te dará su anillo de autoridad y festejará tu llegada, sin importar cuán lejos de su voluntad y propósito estuviste, ni por cuánto tiempo estuviste lejos. Hoy es el día de salvación.

Levantaos e id a vuestro Padre. El os saldrá al encuentro muy lejos. Si dais, arrepentidos, un solo paso hacia él, se apresurará a rodearos con sus brazos de amor infinito. Su oído está abierto al clamor del alma contrita. El conoce el primer esfuerzo del corazón para llegar a él. Nunca se ofrece una oración, aun balbuceada, nunca se derrama una lágrima, aun en secreto, nunca se acaricia un deseo sincero, por débil que sea, de llegar a Dios, sin que el Espíritu de Dios vaya a su encuentro. Aun antes de que la oración sea pronunciada, o el anhelo del corazón sea dado a conocer, la gracia de Cristo sale al encuentro de la gracia que está obrando en el alma humana.” {PVGM 162.1}

Amante Padre celestial, gracias por correr hacia mí cada vez que reconozco mi error y me arrepiento. Gracias por tu obstinado amor, que nunca se da por vencido. Hoy suplico por cada hijo, familiar, amigo y tantos que se han ido lejos. Permite que tu Santo Espíritu toque sus corazones para que regresen a tus brazos, al amparo de tu amor. Gracias porque corres al encuentro de, y restauras tu voluntad en cada uno que se arrepiente. Ayúdame a valorar tu gracia y salvación. Gracias por lo que has hecho y lo que harás para salvarlos. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2022

Bible Promises, No. 10-Luke 11:13

Para Español

If ye then, being evil, know how to give good gifts unto your children: how much more shall your heavenly Father give the Holy Spirit to them that ask him?

Luke 11:13, KJV

Dear heavenly Father, I am so thankful that you are a loving father that gives only beneficial gifts to your children. Forgive us our lack of interest on your best gift of all. Grant me, oh Lord, a spirit of grace and a spirit of prayer. Fill me with your Holy Spirit and make me a useful instrument that you can use, so that I can share your love and the message of salvation to those around me, for the glory and honor of your name. In Jesus name I pray, Amen. ©Rhodi Alers de López, 2022

Promesas Bíblicas, No. 10-Lucas 11:13

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,  ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? Lucas 11:13.

For English click here.

Querido Padre celestial,

Gracias por ser un padre amoroso que das buenos dones a tus hijos. Perdona nuestra falta de interés genuino en tu mejor dádiva. Concédeme, oh, Señor, un espíritu de gracia y de oración. Lléname de tu Santo Espíritu y hazme hoy un instrumento útil para ti, que pueda compartir tu amor y el mensaje de salvación a mi alrededor, para tu gloria y honor. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2022

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-La hora final

Me hallaba absorta en mi estudio, cuando de pronto, me detuve y miré a mi celular:

—“Mamá falleció hoy…”, —decía la noticia.

No puedo explicar lo que sentí.  La nota no se refería a mi madre, sino a otra valiente y esforzada guerrera de oración. Descansó en sábado. Dios cumplió en ella su propósito y dejó un legado digno de imitar. Alabamos a Dios por ello.

A todos nos aconsejó tiernamente, como una buena madre suele hacerlo. Era mi hermana en Cristo, mi amiga, compañera de oración. ¡Cuántas veces estuvimos únicamente las dos en la línea, orando por el propósito divino para el Ministerio, para nuestras vidas, y el de nuestras familias!

¡Por años oró y nos motivó a orar por sus hijas! Dios le concedió el anhelo de su corazón y la alegría de verlas regresar.  Volvieron al redil sus ovejas… menos una. Por esa hija nos unimos todos los integrantes en oración constante. Pasaron años de lágrimas y ruegos… La hija, por decisión  propia, alejada totalmente del núcleo familiar, endureció su corazón. El consejo divino dice:

Entre tanto que se dice:

Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación” –Hebreos 3:15.

Esta madre enfermó severamente. Aun así sólo aumentó su deseo y su ruego a Dios para que la oveja descarriada regresara a casa. Con lágrimas y ruegos oramos para que al menos se comunicara con su débil madre. No sucedió. Llegó la hora final. El tiempo se acabó. Su madre descansó en Cristo sin escuchar la voz de su hija, ni recibir noticia suya alguna. Me parte el corazón pensar en cuánto sufrió su tierno corazón de madre. ¿Qué lleva a un hijo a endurecer  su corazón de manera tal que rechace la tierna solicitud de su madre? ¿Cómo mira Dios esa actitud? ¡Oh, Señor, ten misericordia e inquieta su corazón, para que se arrepienta y regrese a tus caminos, y a la armonía familiar!

Lo importante es: ¿Dónde estás tú hoy, amigo, amiga? ¿Aceptaste la invitación de Dios para venir a su presencia arrepentido? ¿Acaso no le oyes llamar? La hora final llegará sin antes anunciarse. La gracia de Dios puede terminar en cualquier momento. No permitas que la hora final te encuentre lejos de la presencia de Dios, el Padre.  Responde hoy mismo a su llamado.

Oh, Señor, tú que ves cada corazón y conoces su lucha individual, sigue tocando a la puerta de aquellos por quienes, con amor, suplicamos. Inquiétalos, que no llegue su hora final sin antes tener un encuentro contigo, es nuestro ruego. Ten misericordia de cada padre, madre, familiar y amigo que clama por la salvación de aquellos a quienes ama. Tú conoces bien su ferviente anhelo y solo tú puedes fortalecerlos en su perseverante ruego por la salvación de los que hoy están endurecidos, perdidos en su orgullo y en su vana manera de vivir. A aquellos intercesores, que ya descansan en ti sin ver tu respuesta, concédeles que al sonar la trompeta final, sus amados estén allí como ovejas que respondieron al llamado de su pastor. En el nombre de Jesús lo agradecemos desde ahora, Amén.  ©Rhodi Alers de López, 2022

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Ayuno & Oración Por Salvación de Hijos & Familia-Semilla de Fe

Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno.

Eclesiastés 11:6

¿Te has preguntado cuándo es el mejor momento para sembrar? Los agricultores de experiencia conocen que los ciclos de la luna afectan la siembra y sus resultados. De acuerdo al ciclo lunar, escogen el mejor momento para la siembra, para la mejor probabilidad de resultados positivos.

¿Cuándo es el mejor momento de sembrar la Palabra de Dios? Nuestra referencia bíblica nos recuerda que tanto en la mañana como en la tarde, (los momentos cuando la familia está reunida) son oportunidades idóneas para sembrar. ¿Cómo se aprovecha el tiempo del culto matutino y vespertino en tu hogar? Es tarea, responsabilidad y privilegio de cada padre, madre sembrar en sus hijos la semilla de la fe en Cristo Jesús. Por el estudio diligente y consecuente, las lecciones de la naturaleza, la oración, culto familiar diario, etc., sembramos para la eternidad.

De la parábola del sembrador obtenemos lecciones importantes:

  1. Sembrar es una obra intencional, no casual.
  2. El terreno requiere preparación con un testimonio positivo, una vida consecuente, al atender las necesidades físicas, etc.
  3. La semilla de la Palabra de Dios se comparte con todos y en todo terreno.
  4. Sembramos únicamente lo que hemos experimentado. Nadie puede sembrar lo que no tiene. Nuestro testimonio personal de comunión con Dios es de suma importancia. 1 Juan 1:3, dice: Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
  5. La parábola del sembrador también pone de manifiesto el efecto del suelo sobre la semilla. O sea, la respuesta del corazón en el cual se siembra la semilla. ¿Cómo trata el oyente la semilla? ¿La aprecia, la valora, le da lugar propicio para su crecimiento?
Foto por Aaron Burden @Unsplash.com

¿Sabías que la siembra es una obra de fe? El sembrador no tiene control ni de la semilla ni de la reacción del terreno donde cae la semilla. Tampoco tiene control sobre el clima y los elementos de la naturaleza. Siembra confiando en:

  • Que la semilla tiene en sí misma la capacidad que Dios puso en ella de germinar y producir.
  • Que el terreno será propicio y responderá favorablemente y permitirá a la semilla el proceso correspondiente para su desarrollo adecuado.
  • Que Dios enviará lluvia y sol necesarios para el desarrollo.
  • En su debido tiempo, cosechará.

No tenemos control de nada, excepto de qué y cuándo sembraremos. Cada oración, cada porción bíblica compartida, cada mensajito, cada recordativo de las cosas eternas es una semilla de fe. Solo Dios produce el crecimiento cuando el terreno asimila la obra del Espíritu Santo. No dejes de orar, no dejes de compartir, no dejes de sembrar, ni de motivar a otros con tu testimonio silente.

Cada oración ferviente elevada con fe por algo recibirá respuesta. Notas Biográficas de EW 228.3

Padre amante, ayúdame a ser intencional y a sembrar en todo momento. Ayúdame para que mi vida sea consecuente con tu verdad. Toca las vidas de nuestros hijos, amigos, familiares y conocidos. Ayúdame a tener fe en ti de que esa semilla producirá fruto de vida eterna. Gracias por obrar en cada uno tu salvación. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2022

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Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos, familia y amigos-Dios sigue obrando

Promesa:

He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;

Isaías 59:1

El tiempo en que vivimos presenta desafíos nunca antes imaginados. La maldad crece exponencialmente. La salud se ve constantemente amenazada. La coerción está a la orden del día. La sociedad se impone a toda velocidad con su agenda sin Dios a “conducir” a la humanidad.  Los medios informativos ya no son lo que aparentan. Los líderes prometen, pero se comprometen; y no con Dios.  A los obreros de toda rama se les priva del sustento si deciden a favor de su conciencia. Aumentan las prohibiciones, y hasta a los padres se les restringe de dar a sus hijos la crianza que el cielo aprueba. Los jóvenes buscan sentido a la vida y forjar su propia senda, yendo tras “héroes y heroínas” corrompidos, porque se inclinan ante el maligno que les ofrece fama y brillo.

Los padres que reconocen su responsabilidad divina tiemblan ante la noción de hijos que parecen hipnotizados con las atracciones del día a día sin Dios. La maldad, el engaño, el dolor y el terror dominan el panorama, y los padres de familia se preguntan: ¿A dónde terminarán los nuestros? ¿Será que el cielo está obsoleto en la mente y en la memoria de (inclusive) nuestra extirpe?

Padre, madre, y tú, hermano y amigo intercesor:

¿Qué caro anhelo guarda tu corazón?  Llévalo hoy a Dios en oración.  La mano de Jehová no se ha acortado. Todavía obra a favor de la humanidad. Su oído escucha y no debes cesar en tu intercesión hasta ver la salvación de cada uno en tu lista hecha santa realidad.

Foto por Rhodi Alers de López

Dios es fiel. Él premiará la fe y sincera confianza en su Palabra de quien se humilla en su presencia. Clama con insistencia. Únete con otros en tan amoroso ruego. Si con humilde y ferviente persistencia imploras, escuchará, obrará y contestará tu ruego, que es también la plegaria de Cristo. No te rindas, Dios sigue obrando y salvando.

Oremos:

Padre celestial, humillado en tu presencia reconozco que no puedo sin tu ayuda ver mi anhelo de salvación para mis hijos, familiares y amigos hecho realidad. Ruego que tu Espíritu les inquiete. Sálvalos, Padre. En ti confío y espero. A ti te agradezco, y a Jesús, en cuyo nombre lo suplico, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2021