Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-De Espaldas a la vida

El bienestar y prosperidad de los hijos es alegría y añade vida a los días de sus progenitores. No es de extrañar que a este Ministerio de Oración llegan continuamente pedidos por los hijos y cada desafío que afrontan. Pero con mayor frecuencia los pedidos son por un hijo que le ha dado la espalda a la vida: Hijos que han tomado decisiones dejando atrás lo más importante, su vida espiritual. se han aventurado por sendas prohibidas, llenas de aventuras que dejan estragos en sus vidas y llenan de dolor a sus padres.

Aventuras que aprisionan

La epístola a Filemón cuenta sobre Onésimo, un esclavo que un día le dio la espalda a la vida que hasta entonces conocía. Sus aventuras lo llevaron a la prisión, donde Pablo estaba preso por predicar el Evangelio. Allí Onésimo conoció a Cristo.

Foto por Mantas Hesthaven@Unsplash.com

Intercesión misericordiosa

Al salir, Pablo lo envió con una carta a su dueño, Filemón, creyente, amigo de Pablo, para que lo aceptara y le perdonara su deuda… Por si Filemón decidía cobrar la deuda pendiente, Pablo mismo ofreció pagarla.

Para Dios no hay imposibles

“Porque quizás para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre” (Fiemón 1:15).

Poco imaginaba Filemón dónde había parado su esclavo fugitivo. No obstante su mal proceder, Dios usó la prisión como lugar de encuentro con Onésimo. Dios no aprueba las malas decisiones, ni evita sus consecuencias; pero usa cualquier medio, circunstancia y lugar para alcanzar el corazón.

De espalda a la vida

La carta a Filemón nos da evidencia del persistente amor de Dios y su continua búsqueda del pecador. Esa persona por quien estás orando, prisionero de sus propias decisiones olvida que Dios le ama tanto, que no desistirá. Ese hijo que hoy está de espaldas a la vida eterna, muy pronto estará de espaldas a la vida pasajera, porque habrá tenido un encuentro con Cristo.

Foto por Ben White @Unsplash.com

Mi Oración

Gracias, Padre celestial, por tu incomparable amor y tu poder para usar aún las circunstancias más adversas para bendición y salvación. Oramos por cada hijo, familiar y amigo que aún no ha hecho de Cristo su Salvador personal. Te presento a cada uno de los nombres que a través del tiempo han llegado a nuestro conocimiento, y por aquellos pedidos que llegarán. Gracias por la respuesta que darás a nuestras súplicas, porque en el nombre precioso de Cristo, suplicamos y agradecemos, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-Lección tejida en redes

En cualquier ámbito de la vida, es lindo trabajar cuando podemos ver frutos de nuestro esfuerzo. Pero trabajar sin lograr algo tangible no es agradable, sino desalentador.  La Palabra de Dios nos relata de una situación similar: Léela. Se encuentra en Lucas 5:1-11.

Al amanecer, Cristo venía de pasar un rato tranquilo a orillas del lago. La multitud se agolpaba, buscando oír al Maestro. Los discípulos regresaban de una noche de trabajo infructuosa.

Foto por Peek A Boo@Unsplash.com

Pedro había estado pensando en Juan el Bautista, ahora encarcelado. Seguir a Cristo era todo un reto, pues los líderes religiosos se oponían a él. Ahora, ni siquiera el trabajo de pesca en el cual era un experto, le aportaba provecho alguno. Su corazón guardaba un remolino de pensamientos y sentimientos, cansancio, dudas, desilusión, anhelos, y la necesidad de provisión era tangible, pues de la pesca provenía su sustento y el de su familia. También pesaba sobre él que sus compañeros de labor estaban seriamente afectados por su fracaso…

Cristo, en la barca, pidió a Pedro que apartarse la barca de la orilla, y desde allí se dirigió a la multitud ansiosa y hambrienta de palabras de vida. Terminada su labor, pidió a Pedro que bogase mar adentro y echase las redes para pescar. Esto y más pudo cruzar la mente de cualquiera de los discípulos:

Foto por Cassiano Psomas @Unsplash.com

—¿En serio?

—¿De día?

—Maestro, ¿Te olvidas de que no es el mejor momento?

Una declaración de FE:

Agotado y con las manos vacías, Pedro resolvió creerle a Cristo.

“Respondiendo Simón, le dijo al Maestro: toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red” (Lucas 5:5).

Lecciones entretejidas en redes

Foto por David Clode@Unsplah.com

Lo que siguió fue una maravillosa manifestación del poder divino que dio a los discípulos la seguridad de que quien estaba delante de ellos:

  • Es el Hijo de Dios.
  • Conoce los anhelos de su corazón.
  • Tiene poder para obrar en las situaciones más adversas.
  • Es capaz de suplir TODAS sus necesidades.
  • Escucha y concede el humilde clamor de su corazón.
  • Les ama profundamente.
  • Tiene en vista el momento más apropiado para derramar su bendición.
  • ¡En la vida de quienes siguen sus instrucciones, Cristo tiene la última palabra!
Foto por Pietro Caspani @Unsplash.com

Promesa para esta semana:

“Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres” (Lucas 5:10, u.p.).

Tal vez estás cansado, frustrado y desalentado. Quizá estás viendo tus más caros sueños esfumarse cual niebla a la luz del sol. En vez de ver algún progreso espiritual en la vida de aquellos por quienes estás orando, pareciera que cada vez están más renuentes, menos interesados, más ofuscados en otras cosas…

La fe se ejerce antes de ver la respuesta.

Como Pedro, tú y yo necesitamos obrar por amor a Cristo y por fe en la Palabra de Dios. Necesitamos actuar, no porque ya hayamos visto algún indicio positivo, sino en obediencia a su llamado, en respuesta a su orden y en total sumisión a su Palabra.

¡Cristo tiene la última palabra!

Así como la red no salió del agua vacía, la Palabra de Dios tampoco retorna vacía. Cristo dijo a Pedro, y a todos sus discípulos a través de todas las edades: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres”. Personalmente, escojo creerle a Cristo. Escojo continuar orando hasta ver mi red llena y desbordante de la manifestación del poder de Dios obrando en respuesta a nuestra sumisión y obediencia.

Mi oración

Bondadoso Padre celestial, tú eres fiel. Tu Palabra es verdad. Aunque he trabajado sin ver el anhelado resultado, creo en ti. Gracias por tu promesa. Lléname de tu Santo Espíritu y úsame como pescador de hombres. Gracias porque aquellos que me diste, y muchos más, vendrán a los pies de Cristo, porque en su nombro oro y echo la red, Amén. ©2018 Rhodi Alers de López

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-Crecimiento seguro

Foto por Francesco Gallarotti @unsplash.com

¿Germinará pronto?

¿Cómo está la siembra? ¿Se ven ya las semillas germinando? ¿Está sucediendo algo, o estás ansioso, sin vislumbrar evidencia alguna de crecimiento?

¿Funciona el “servicio inmediato” en la oración por la salvación de mis amados?

En una época donde estamos acostumbrados al servicio inmediato, puede llenarse de ansiedad el corazón que no ve prueba de la obra de salvación en aquellos por quienes constantemente oramos. El cielo no es una máquina “traga-monedas”. Muchas peticiones aun esperan su cumplimiento , porque Dios no trabaja a nuestro paso, ni a nuestro ritmo. No es él quien debe recibir órdenes ni instrucciones en cuanto a cómo obrar en los casos que le presentamos, aunque Jehová escucha con tierno interés y se identifica con nuestro pedido, porque Jesús dio su vida por ellos.

¿Es buena la semilla?

La semilla posee la capacidad de germinar implantada por Dios mismo; sin embargo, abandonada a su suerte, no tendría poder para brotar. El ser humano tiene que hacer su parte para estimular el crecimiento del grano, pero fuera de eso, no puede hacer nada. Necesita depender de Aquel que ha ligado la siembra y la siega con eslabones maravillosos de su poder onmipotente. (ED 95.3)

Promesa:

Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.” (Marcos 4:26-27).

Siembra, anima, confía

La siembra se hace de mañana y tarde, por fe, confiando en el poder del único que da vida y que está interesado en la vida eterna de cada ser humano. Compartamos la Palabra de Dios, pues ella es la semilla que tiene el poder de dar fruto para vida eterna. No nos cansemos de orar por quienes deseamos ver en el cielo, pero colaboremos con Dios, sin desmayar. Algunos pueden tardar, pero Dios sigue obrando, según su promesa.

¿Anhelas el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es quien da aliento al alma para que la semilla brote. Supliquemos la bendición especial con fervor, a la vez que ponemos nuestra vida en armonía con la Palabra de Dios, la fuente de vida.

Mi oración:

Amante Padre celestial, gracias porque tu Palabra es vida. Gracias porque tu poder se manifiesta aun cuando todo parece perdido y porque tú tienes mayor interés en la salvación de mis amados. Muéstrame cómo motivar a la oración y a un compañerismo genuino contigo a quienes anhelo ver en el cielo. Te agradezco porque hoy tú tienes el poder para hacer crecer la semilla de tu Palabra en cada corazón. En el nombre de Jesús, Amén.

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Fam.-Bendita generación

Promesa para esta semana

Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita (Salmo 112:1-2).

Generación Bendita

¿Sabías, amigo? En esta promesa, Dios reitera la bendición pronunciada a favor de quienes temen a Jehová.  Aquellos que viven la Palabra de Dios pueden tener la infalible seguridad de que Dios hará de la suya una descendencia poderosa, una descendencia bendita, que le sirva y lleve fruto de bendición.

El Poder De Su Palabra Creó El Universo

Cobra ánimo. Dios ha hablado y su Palabra es poder. La bendición de Jehová es real y se manifiesta en todo ámbito de la vida de la descendencia de los rectos. Hoy nos aferramos a la Palabra del que es el Verbo, y el Creador de la vida.

Agradece A Dios Su Obra

Independientemente del cuadro actual, por la fe hoy podemos  visualizar su cumplimiento en la vida de nuestra descendencia, porque Dios no miente. Oremos agradeciendo a Dios por su promesa.

Oremos

Amante Padre celestial, Gracias por ser mi Creador y Sustentador. Creo en el poder de tu Palabra que trajo a la existencia la vida donde no existía y puso orden donde fue necesario. Tu Palabra puso límite al mar y hoy pone límite al mal y al maligno que quiere traer desesperanza al corazón. Hoy, te creo a ti. Me aferro a tu Palabra que tiene el poder de dar vida a mi más caro anhelo: Ver a mi descendencia ser fuerte  en ti, ser poderosa  en tu verdad, y fructífera en tu viña. Gracias por la gran bendición que darás a mi generación, porque tú eres fiel y deseas salvarle, usarle y bendecirle con tu gracia bienhechora. Hoy, suplico que el Espíritu Santo toque cada vida de mi familia. Prepáranos para celebrar contigo la victoria que tu palabra y tu poder pronto hará tan hermosa realidad. En el nombre de Jesús, Amén.  ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-La Búsqueda

Pero así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis;  (Amós 5: 4).

El pueblo de Israel se había apartado de Dios, tras los ídolos de las naciones paganas. En vez de darles a ellos un ejemplo del culto al único y verdadero Dios, se habían prostituido en la forma más baja, al punto de hacer pasar a sus hijos por el fuego. En su misericordia, Dios llamó a Israel: “Buscadme y viviréis”.

Hoy, su llamado es el mismo: Búscame para que vivas tú y tu casa.

No habrá un reavivamiento mientras no busquemos  a Dios. No habrá una reforma mientras continuemos nuestra vida de la manera acostumbrada. No hay vida significativa aquí, ni habrá vida eterna si no buscamos al Dios CREADOR, si no tenemos una verdadera relación con el Autor y Consumador de nuestra fe.

Éxito duradero

El éxito terrenal se esfuma por la enfermedad. La plata, la fama, los logros, no nos aseguran la vida. Solo en buscar a Dios está la garantía de vida eterna.

Nuestra vida, familia, nuestro mundo no mejorarán hasta que tú y yo hagamos un alto en la carrera desenfrenada de la vida y nos detengamos a buscar a Dios en quietud, en oración y en el estudio reverente y consistente de su Palabra.

Mientras estudiemos con anhelo urgente de conocer su voluntad, oremos que el Espíritu Santo ponga en nosotros el deseo ferviente de obedecerla diligentemente, pues nada reemplaza la obediencia sincera, sin la cual estaremos despojados del Espíritu Santo.

Mi oración:

Amante Padre celestial, gracias por tu incansable amor que me llama a buscarte, porque deseas darme vida abundante aquí, y por la eternidad. Ayúdame a reconocer qué me está apartando de ti. Llévame a mí y a mis amados de vuelta a esa comunión de amor obediente con Cristo que nos prepare para la vida contigo aquí y por la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-El Resplandor

Por el camino

Por el camino de la vida andan tantos por quienes se elevan las súplicas para que tengan un encuentro con Dios. Saulo iba en su camino, seguro, decidido, su mente fija en el blanco propuesto. (Lee sel recuento bíblico aquí.)

Repentino resplandor

Rumbo a la conquista de sus pérfidos propósitos, le rodeó Cristo con el resplandor de su presencia. La voz que dio al universo existencia, lo detuvo, y lo retuvo. Cuando la luz divina resplandece en el alma, la oscuridad se esfuma y solo Cristo brilla.

Foto por Joshua Woroniecki @unsplash.com

Tiempo señalado

Insiste y persiste en tu intercesión. Dios ha oído tu clamor. En el calendario divino ya está el encuentro señalado que detendrá en su camino a quien persigue sueños vanos. Cristo usará el momento y método impensado para llamarlo al Camino, y llevarle a feliz destino.

Mi oración

Gracias, Padre celestial, por tu interés, tu tiempo y tu método. Gracias porque tu resplandor ilumina los rincones más oscuros del alma y los llena de tu presencia vivificadora. En tus manos están mis amados para que tú ilumines sus vidas y que, como Saulo, pregunten: “Señor, ¿Qué quieres que yo haga?” En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-El Dios que Sacia

¿Recuerdas aquella vez que te dolía el estómago de hambre? ¿Estuviste con la garganta seca de sed?

¿Alguna vez experimentaste tan intenso deseo de Dios que sentiste que si no lo obtenías pronto morirías? Quien siente hambre y sed de justicia se reconoce pecador y aborrece su pecaminosidad.  Anhela ardientemente reflejar el carácter de Cristo, que es amor, y obedecer sus mandamientos, que son justos y buenos (Ver Romanos 7:12).

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados (Mateo 5:6).

El hambre y la sed profundas movilizan a buscar con urgencia el alimento que mitigue su apremiante necesidad.  Cuando el alma siente hambre y sed de Dios es porque el Espíritu Santo la ha inquietado; y Cristo, el pan de vida, está tocando a la puerta del corazón, para abrir ante él las abundantes riquezas de su Palabra.

La Palabra de Dios es la fuente de vida, y si la anhelamos, el Espíritu Santo hará la obra que se propone hacer: colocar el alma hambrienta en comunión con Cristo, para que el Salvador sacie su necesidad a medida que  éste pasa tiempo en comunión con la fuente inagotable de vida.

“La justicia de Dios está personificada en Cristo. Al recibirlo, recibimos la justicia”.

“No se obtiene la justicia por conflictos penosos, ni por rudo trabajo, ni aun por dones o sacrificios; es concedida gratuitamente al alma que tiene hambre y sed de recibirla” (DMJ, 20-21).

“El corazón que probó el amor de Cristo, anhela, incesantemente beber de él con más abundancia,  y mientras lo impartimos a otros lo recibiremos en medida más rica y copiosa.” DMJ, 22.

Mi Oración

Padre amante: Gracias por tu provisión para todo el que reconoce su necesidad y siente hambre de tu justicia. Pon en mí y en el  corazón de nuestros amados gran hambre y sed de tu justicia, porque entonces, tu promesa se cumplirá en cada uno, para salvación. Gracias porque tú eres nuestra justicia. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de Lopez, 2020

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-¿Qué tienes en casa? pte 2

3El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede (2 Reyes 4:3-7 ).

¿Qué tenía la viuda?

  1. Necesidad- Humildemente reconocer  nuestra indigente necesidad es el primer paso para que Dios obre su gracia bienhechora.
  2. Vasija de Aceite-La vasija de su corazón ya contenía la lluvia temprana del Espíritu Santo.  En su apremiante desafío, tenía un corazón receptivo, hambriento de la plenitud de la bendición divina, para ella y su familia. Todavía Dios busca corazones vacíos del “yo”, sin pretextos,  que no ocupen su interior con las cosas pasajeras de este mundo; corazones con cabida para las indicaciones del Espíritu Santo.

  3. Espíritu de sumisión y obediencia a la Palabra de Dios-Solo recibirán la plenitud del Espíritu Santo quienes hayan recibido la lluvia temprana y sean hallados obedientes a la Palabra de Dios.

Pulsa aquí PARA LEER: “¿Qué tienes en casa?Primera parte”.

¿Qué recibió?

  1. Vasijas vacías prestadas-Dios nos presta hijos, para que, por nuestro ejemplo e instrucción, conozcan al Dios verdadero que desea impregnar sus vidas de la mayor bendición. El don de la influencia se nos presta para bendecir a otros a nuestro alrededor. ¿Cuántas vasijas hay en tu vecindario que están hoy vacías, buscando algo que satisfaga su necesidad?
  2. Provisión  sobrenatural del aceite -El relato bíblico narra el milagro realizado en respuesta a la humilde y pronta disposición de obediencia de esta viuda. Ninguna vasija quedó sin el preciado aceite. La plenitud del Espíritu no cesará de impregnar vasijas mientras haya quién lo anhele, quien desee ser lleno del Espíritu de Dios y el carácter de Cristo Jesús.
  3. Bendición en la privacidad familiar- Es en cada hogar donde se sientan las bases para la fe en Cristo Jesús. El tiempo que compartes con otro en la privacidad de tu hogar no queda sin consecuencias. En la privacidad de su casa, cada vasija fue llena del áureo aceite.

Mi oración: Padre celestial. Gracias por la promesa de tu Santo Espíritu que nos das para que, en la privacidad del hogar, seamos instrumentos para que nuestra familia y quienes visitan conozcan al Dios verdadero y reciban el Espíritu Santo. Ayúdanos a aprovechar cada momento en familia para la oración y búsqueda del Espíritu Santo, que trabajemos por la expansión de tu reino. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López 2020

ÚNETE EN ORACIÓN Y AYUNO, CADA VIERNES 1:00 PM-SÁBADO 1:00 PM .

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia Mundial-¿Qué tienes en casa?-Pte. 1

Una  mujer viuda, creyente, estaba en serios problemas. Explicó al profeta su caso: El acreedor llegó para llevarse dos hijos como esclavos.

Lo que no tenía

Ella no tenía esposo, ni recursos, ni sustento; no tenía familia cercana que le ayudara, excepto sus hijos. Cuando peor estamos, aparece una prueba mayor: El acreedor no espera por nadie, no acepta explicaciones, ni se inmuta ante el dolor ajeno, puesto que él mismo es el causante. El enemigo viene a destruir, a quitar lo que Dios te dio, el gozo, la paz, la salud y tu familia…

El esposo era siervo de Dios

El sacerdocio espiritual se ejerció debidamente.  Un hombre temeroso de Dios es ejemplo y bendición a su familia. La madre enseñó a sus hijos el temor de Jehová. No obstante, la tragedia invadió su hogar. Dejó dolor, soledad, escasez, necesidad y gran incertidumbre. La perspectiva de perder dos hijos era más de lo que su oído podía escuchar o su alma soportar. Entonces… clamó. El profeta, solícito atendió su clamor.

Lo que tú y yo tenemos en casa le importa a Dios.

Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite (2 Reyes 4:2).

— ¿Qué tienes en casa?

— Tu sierva ninguna cosa tiene en casa sino una vasija de aceite.

¿Se llevó el acreedor tu gozo, tu paz, tus sueños, tu salud o tu familia?

Hoy, Cristo nos invita a reflexionar en algo de suma importancia. Su pregunta es: ¿Qué tienes en tu casa?

Mi oración:

Padre celestial: Examina mi corazón y muéstrame la verdad. Dime qué debo guardar y qué debo dejar ir. Haz tú la obra que te propones hacer en mi hogar interior; y salva a mis hijos, mi familia y aquellos a quienes anhelo ver en el cielo. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Notitas de “VICTORIA”-A la orilla…

¡Hay buenas noticias!

Estamos a la orilla del río Jordán, a punto de cruzar a la Canaán celestial.

El anciano Moisés estaba delante del pueblo, para dar sus últimas exhortaciones al pueblo que anduvo errante por 40 años en el desierto. Repasó su trayectoria y las múltiples bondades del cielo para con ellos. Tiernamente, les exhortó a la obediencia y les recordó la grandeza de Jehová y sus obras.

“Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho. Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla” (Deuteronomio 11:7-8).

Recuerda lo que han visto tus ojos de su extraordinario poder:

Falta muy poco para cruzar al otro lado. Es tiempo de recordar hoy todas las grandes obras de Jehová. Su poder no mengua por el tamaño del desafío presente.  Colócate hoy en sus manos. Exalta hoy su poder. Sé fiel hoy. Verás nuevamente su fidelidad, porque “VICTORIA” se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2020