Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Proverbios 22:6

“Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6).

Esta es una instrucción o mandato y una promesa positiva. Su propósito es guiar y alentar al corazón de cada padre y madre. Instruir no es simplemente hablar. Conlleva diligente esfuerzo por modelar ante ellos las virtudes del carácter cristiano. Incluye inculcar en sus mentes la bendición de respetar, atender y seguir el consejo de padres y maestros consagrados. Así, cuando llegan a la adultez, tendrán firmeza y estabilidad de carácter. 

No obstante, muchas familias sufren la tristeza de hijos que no están actualmente caminando con Dios. 

Continúa clamando fervientemente por ellos. Cada vez que oras, damos al Espíritu Santo una oportunidad de tocar a la puerta del corazón.

Sé consecuente en tu compromiso, y en tu forma de vida. El amor de los padres que aman a Dios será para ellos luz en su camino. Dios tiene mil formas de obrar que desconocemos. Pero sí conocemos su fidelidad. Su propósito y especialidad es salvar.

Oremos: Amante Padre celestial, gracias porque tu amor por nuestros hijos supera a mi amor por ellos. Obra en sus vidas para que busquen tu dirección y sabiduría. Gracias por tu promesa y la respuesta que das a quienes creen en ti. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López, 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia. Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familias por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.




Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia- 1 Juan 3:18

Una Historia de Amor… para ti que eres PADRE

El amor no es un cuento de hadas. “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Es un principio y una forma de vida: conlleva acción. (Ver Juan 3:16.)

El amor no es para un día ni un momento especial. Es una historia que se escribe día a día, a través de toda una vida. © Rhodi Alers de López
Una Historia de Amor

Él era un apuesto joven, todo un caballero, estudiante ministerial. Ella era una encantadora muchacha quien, sin buscarlo, cautivó su corazón. Sonaron las campanas de boda. Se llenó su hogar de hijos, trabajos, desafíos, privaciones y desvelos. Él siguió siendo un caballero. Ella siguió siendo su reina, su amada. Se lo hacía saber, ya fuera ayudando voluntariamente en los quehaceres, atendiendo los niños un rato para darle a ella descanso, colocando los muebles de modo diferente, trayendo algún detalle sin otro motivo que por amor, y de maneras creativas.

Lo más importante

“La cosa más importante que un padre puede hacer por sus hijos  es amar a su madre”, dijo el Reverendo Theodore Hesburgh. No se equivocó. La Biblia indica claramente que el amor se demuestra en hechos, no en palabras: Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18). Este es nuestro llamado y desafío diario mientras vivamos.

Él enseñó amor

El amor no es para un día ni un momento especial. Es una historia que se escribe día a día, a través de toda una vida. Ella nunca tuvo dudas de su amor, pues él no lo retuvo para un momento ni día especial. En palabras y en acciones siempre la trató con delicadeza, ternura, respeto y mucho amor. Cuando se equivocó, tuvo el valor de pedir perdón. En su tono de voz y en su mirada, en su forma de relacionarse con ella y con nosotros, él enseñó amor.

Aun en su forma de disciplinarme, demostró que conocía a Dios. Y gracias a Dios por ello, pues aunque su presencia fue cortada repentina y prematuramente de nuestro lado, su amor a Dios, a mi madre y a su familia sigue siendo para mí ejemplo digno de imitar.

Cuando Cristo venga, podré decirle: “Gracias, papi”

Si desde muy niña entregué mi corazón a Cristo fue porque lo conocí a través de mi padre. Aunque mi madre jugó un papel heroico en mi vida, mi relación con Dios fue moldeada más intensamente por el ejemplo de mi padre, tanto, que acostumbro dirigirme a Dios en oración: “Amante Padre celestial”.

Llamado divino a todo padre

 Padre, ¿anhelas ver a tus hijos en el cielo? Independientemente de sus edades, tienes la divinamente asignada responsabilidad de modelar ante ellos el carácter de Dios. ¿Conoces a Dios? Si aún no lo conoces, búscalo en oración. Invítalo a tu corazón.

Si le conoces pero reconoces que necesitas su ayuda para lograrlo, Dios está tan cerca como una sincera oración. Dios ama a tus hijos más que tú. Cristo murió por ellos y por ti. ¿Acaso no te dará  el valor que necesitas para pedir perdón, enmendar lo que sea necesario y caminar en victoria hacia la patria celestial con tu familia?

Para toda madre que cría sola, no desmayes, Dios está a tu lado en tu anhelo por la salvación de tus hijos. A los pies del Maestro hallarás sabiduría y fuerza para la apremiante tarea.

Oremos:

Amante Padre celestial, gracias por ser nuestro Padre. Necesitamos tu ayuda para ver nuestra familia en el reino de los cielos. Haz en mí, y en cada padre y madre, tu obra transformadora, para que seamos bendición en la vida de nuestros hijos y familia, y que juntos, podamos entrar por las puertas de la patria celestial. Bendice a cada familia que ora y lucha por la salvación de su familia. En el nombre de Jesús, Amén.

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-Josué 4:7

Promesa para esta semana:

Les responderéis: Que las aguas del Jordán fueron divididas delante del arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron; y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre (Josue 4:7).

Evidencias marcadas

Estar vivo es evidencia de la mano divina en la vida de cada uno. Pero hay momentos y situaciones que marcaron una diferencia notable en la vida de la familia, o en la vida individual de los hijos; estos evidencian la misericordia de Jehová de manera muy personal y trascendente. ¿Tienes nota de ellos? ¿Qué tienes que te lo trae a la memoria?

Momentos monumentales

Tras el cruce del Jordán, Dios indicó a Josué levantar un monumento conmemorativo para que nunca olvidara Israel las maravillas de Dios en su favor. No le permitas a tu familia olvidar esos momentos monumentales en que Dios obró en sus vidas de forma incuestionable.

Para hacer en familia

Recuerden juntos los hechos asombrosos de Jehová. Tras reflexionar en ellas, invitelos a poner su vida y toda su confianza en Dios, quien ya obró milagros en su favor y quien aún desea obrar su salvación y vida eterna a través de Cristo Jesús. Será un momento de monumental bendición.

El mejor monumento

¿Qué monumento erigiste a la obra de Dios en tu vida? El mejor monumento a la obra de Jehová es el testimonio de una vida consagrada a su servicio en respuesta a su inefable amor. ¿Ya le entregaste tu corazón?

Mi oración:

Bondadoso Padre celestial, gracias por tus hechos asombrosos en favor nuestro. Permite que cada miembro de esta familia reconozca tu poder y se entregue a ti de todo corazón, para servirte por la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López, 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia. Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familia por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Salmo 34:8

Gustad y ved que es bueno Jehová; dichoso el hombre que en él confía (Salmo 34:8).

Tu propia experiencia

¿Has probado una jugosa y dulce naranja ? Si lo has hecho y la has disfrutado, puedes recomendarle o otros que la prueben sin titubeos.

¿Ya probaste a Dios?

¿Has experimentado el poder de Dios en tu propia vida? ¿Has visto sus promesas hacerse realidad en tu favor? ¿Has disfrutado el gozo del perdón de tus pecados?

Una buena recomendación

A todos nos gusta usar un producto que viene recomendado muy bien por conocidos nuestros, pues ello nos inspira confianza en el producto. Si necesitas un abogado, te sentirás mejor al decidir por alguien que ya viene con buenas recomendaciones.

¡Recomienda a Jesús a tus amados!

¿Por quién estás orando para que acepte al Señor? ¿Puedes tú decirle a esa persona: “Gustad y ved que es bueno Jehová”? ¿Pueden ellos leer en tu rostro, en tu actitud y en toda tu vida que Jehová realmente es bueno?

Mi oración:

Amante Padre celestial: Vez tras vez he comprobado cuán bueno eres tú. Ayúdame para que mi vida testifique sin palabras de lo bueno que eres, para que cuando te recomiende a los demás, acepten sin rodeos la invitación que tú les haces a través de este instrumento imperfecto. Perdóname por los momentos en que mi rostro, actitud y/o comportamiento han dejado mucho que desear y han dado una recomendación errada. Gracias por tu misericordia, por tu gracia y por la salvación de mis amados. En el nombre de Jesús, Amen.

©Rhodi Alers de López

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm,después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia. Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familia por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

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Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Hechos 4:12

Promesa para meditar durante esta semana:

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.  (Hechos 4:12).

Trasfondo

Tras la curación de un cojo de nacimiento que cada día ponían a la puerta del templo conocida como “La Hermosa” para pedir limosna con que sustentarse, Pedro y Juan testificaron ante un pueblo atónito, de Jesús, muerto por ellos y resucitado por Dios. Como resultado, muchos se convirtieron, pero los apóstoles fueron puestos en la cárcel. (Ver Hechos cap. 3 & 4).

Al otro día, cuando se les interrogó en cuanto a su autoridad y en qué nombre habían hecho tal curación, Pedro, lleno del Espíritu Santo, declaró que “en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano” (Hechos 4:10).

Solo Jesús…

Solo Jesús murió por ti, por mí y por todo aquel que en él crea. Solo Jesús tiene poder de sanar toda enfermedad, y toda herida que el pecado causó. Solo Jesús tiene poder de transformar. Solo Jesús puede salvar.

¡Jesús, precioso nombre!

A todo enfermo, a todo doliente, a todo necesitado de sanidad y salvación debemos susurrar el precioso nombre de Jesús. Colaboremos con Dios. Démosle, con mucho amor, al necesitado, la única eficaz receta para su necesidad: “Jesús”. Hablemos más de su poder y de su anhelo de salvar. Enseñémosles que el nombre de Jesús solo es la más hermosa y completa oración. Enséñales que a él pueden acudir en cualquier momento y lugar; y que al susurrar su santo nombre pueden tener toda la confianza y seguridad de que Cristo escuchará. El Espíritu Santo se los recordará en su momento crucial y eso, sin duda hará la diferencia para la eternidad.

Mi oración:

Gracias, Padre celestial, por Jesús. Gracias por su sacrificio y por su gran amor por mí y por todos aquellos que anhelo ver en el cielo. Gracias porque hay poder en el nombre de Jesús. Ayúdame a compartir tan hermosa noticia con aquellos por quienes estoy orando por salvación. Y permite que mi vida refleje que he tenido un encuentro con Jesús, nuestro único y suficiente Salvador. En el precioso nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López, 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia. Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familia por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Hechos 16:31

Promesa para esta semana:

” Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”- (Hechos 16:31).

¿Entiendes la promesa?

Creer… ¿qué significa? Creer no es el mero asentir de que Dios existe. Va más allá del razonar. Envuelve reconocer, aceptar y someterse a la conducción del Señor Jesucristo. Es pasar a un segundo plano para que Cristo quede en el primero. Es vivir como él vivió y andar como él anduvo: sometiendo cada acción a la voluntad de su Padre celestial. Creer es un estilo de vida que lleve la aprobación del cielo en cada detalle, momento y lugar.

¿Crees la promesa?

¡Esta es una promesa maravillosa, abarcante y que da mucha esperanza y alegría al corazón que está dispuesto y listo a obedecer! Meditemos en su recompensa.

¿Estás viviendo la promesa?

¿Cuántos faltan de tu mesa familiar por hacer su decisión por Cristo? Estamos comenzando un año lleno de preciosas y grandes posibilidades. Es un año cargado de grandes expectativas. El que cada asiento de nuestra mesa familiar esté ocupado por un miembro también de la familia celestial debe ser nuestro más caro anhelo.

Vivir la promesa conlleva fe, sumisión, y saber en quién has creído. Conlleva persistencia, perseverancia, y el fruto del Espíritu Santo. Vivir la promesa te dará una canción con que alabar a Dios por la seguridad de su conducción y la certidumbre de la realidad que ya hoy comienzas a celebrar, porque caminas por fe, no por vista.

Mi oración:

Gracias, Padre celestial por tu promesa. Por fe celebro el día en que mi mesa familiar estará completamente llena de miembros de la familia celestial. Me rindo a ti para que mi vida refleje que CREO en Jesús. En su precioso nombre suplico y alabo, Amén.

©Rhodi Alers de López, 2019

Sobre el ayuno

Cada viernes, después del almuerzo, (1:00 pm) nos disponemos a comenzar un ayuno con el propósito de tener una mente más clara para comprender el mensaje de Dios y sus instrucciones respecto al propósito de ver a nuestras familias venir a Cristo. Podemos ingerir alimentos sencillos o crudo, o frutas, según sea necesario. No cenamos el viernes ni desayunamos sábado. Terminamos el sábado 1:00 pm para almorzar todos juntos en familia.

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 31:16-17

PROMESA PARA ESTA SEMANA: Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo (Jeremías 31: 16, 17).

¡Dios te bendiga, amigo, amiga! En este último fin de semana del 2018 es importante meditar en las bendiciones que Dios nos ha dado a través del mismo.

Dios está obrando, de esto no hay dudas. Esta foto es evidencia de que nada hay imposible para Dios. Dios arrancó a Johanna de las garras del enemigo, quien bajo engaño, y aprovechando sus momentos críticos, de fragilidad emocional, entró a su vida muy sutilmente, y la llevó lejos de lo que ella aprendió en el hogar de sus padres.

Johanna dio el paso del bautismo. Su lucha no ha terminado; más bien, ha arreciado. El enemigo no está contento por su decisión. Oremos para que Cristo, quien derrotó a Satán en la cruz del Calvario, le conceda a Johanna, la victoria diaria. Que los poderosos ángeles de Dios formen un cerco protector alrededor de ella y los suyos, de modo que el enemigo huya, derrotado.

Johanna P. selló su compromiso con Cristo el sábado, 15 de diciembre del 2018.
Foto por Rhodi Alers de López.

Sigue orando.
No te detengas en tu anhelo y propósito de orar continuamente por la salvación de tu familia. La pluma inspirada nos da una pincelada de la victoria de Jesús en respuesta a las oraciones fervientes por nuestros amados:

“El día de Dios revelará cuánto debe el mundo a las madres piadosas…” {DNC 369.3}

“Cuando el Juez se siente, y se abran los libros; cuando el gran Juez pronuncie el “bien, buen siervo y fiel”, y la corona de gloria inmortal se coloque sobre la cabeza del vencedor, muchos levantarán sus coronas a la vista de todo el universo y se las colocarán a sus madres diciendo: “Ella hizo de mí lo que soy por la gracia de Dios. Su instrucción, sus oraciones, fueron bendecidas para mi salvación eterna”. {DNC 369.4}

“Con indecible gozo, los padres contemplan la corona, la vestimenta, el arpa, dados a sus hijos. Los días de esperanza y temor han pasado. La semilla sembrada con lágrimas y oraciones puede haber parecido que se esparcía en vano, pero su cosecha se levanta con gozo al final. Sus hijos habrán sido redimidos.” {DNC 369.5}

Oremos: Bondadoso Padre celestial, gracias porque en tu infinita misericordia, has traído a Johanna de vuelta desde la tierra del enemigo. Gracias porque tú eres poderoso para salvar y mantenerla a ella y a cada uno de los nuestros protegidos y seguros. Sigue obrando en favor de Johanna y de cada familiar y amado por quien imploramos por salvación. En el poderoso nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE y COMENTA.
Invito a cada familia que ora por sus hijos a dejar un comentario y compartir cómo Dios está obrando en respuesta a la oración y el ayuno por la salvación de nuestros amados que deseamos ver en el cielo.

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia. Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familia por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

Dios te bendiga. Feliz sábado.
©Rhodi Alers de López

RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN: Cómo Orar por los Hijos, No. 2

Promesa para esta semana: Y otra vez: Yo confiaré en él.  Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio (Hebreos 2:13).
LA ORACIÓN EFECTIVA POR LA SALVACIÓN DE NUESTROS HIJOS Y FAMILIA, REQUIERE:

1. Amor

Quien ora por la salvación de otro muestra que ama a Dios y ama al pecador por quien Cristo murió.

2. Constancia

Es un compromiso continuo, de acuerdo a su importancia: El destino eterno está en juego.

3. Perseverancia

Aunque es sinónimo de constancia, la perseverancia añade firmeza de propósito para lograr el objetivo. No oramos a menudo por unos días, para luego detenernos. Proseguimos decididos hasta alcanzar la victoria. La perseverancia añade estructura a la vida de oración. Ej.: Me propongo orar tres veces al día por tal objetivo.

4. Paciencia

La paciencia nos capacita para vivir adversidades, tristezas o desencantos, sin amarguras, sin una actitud lúgubre y quejumbrosa.  La paciencia nos permite esperar con tranquilidad aunque no nos sea evidente la obra que Dios está haciendo.
Ayuno & Oración por Hijos & Fam

5. Discernimiento

Solo el Espíritu Santo da claridad de pensamiento para orar de acuerdo a la necesidad real, sin esconder la verdadera situación. Necesitamos el lente del Espíritu para ver el pecado tal cual es, y llamarlo por su nombre, sin procurar reducir su gravedad ante Dios, ni ante los demás.

6. Fe

La fe es la absoluta e inquebrantable seguridad en la Palabra de Dios, quien prometió oír nuestro clamor y darnos la victoria. La fe acepta la invitación divina. La fe autoriza un clamor santo y osado. La fe abre el cofre celestial y la fe vence al mundo.

7. Agradecimiento

El agradecimiento fluye naturalmente del corazón cuando el Espíritu Santo concede la capacidad de ver la oración ya contestada, para la gloria de Dios.
He aquí un recordativo de lo real que es la respuesta al clamor por la salvación de nuestros hijos:
Galardón del postrer gran día—Al trabajar por vuestros hijos, valeos del gran poder de Dios. Confiad vuestros hijos al Señor en oración. Obrad por ellos fervorosa e incansablemente. Dios oirá vuestras oraciones y los atraerá a sí mismo. Luego, en el último gran día, podréis presentarlos a Dios diciendo: “He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová.”13 {HC 485.3}

Nuestra oración:

Gracias, Padre celestial por la salvación que estás obrando en favor de mis amados. Gracias por la obra del Espíritu Santo. Gracias por Jesús y por su pronta segunda venida. Gracias porque nos estás preparando y por la confianza que nos das de que podremos decir: “He aquí, yo y los hijos que Dios me dio” (Hebreos 2:13).  ¡Alabado sea nuestro Salvador!

En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López, 2018

Te puede interesar: ¿Cómo orar por los Hijos?

Batida de fresas

Esta es una rica batida que puede utilizar para reemplazar el desayuno. Es fácil y sabrosa. Muy conveniente para esos días en que estamos con tiempo limitado. Además, es apropiada para los días de calor cuando no quieres estar mucho tiempo en la cocina.

Ingredientes

3/4 Taza de fresas (strawberries)
1/4 Taza de arándanos (blueberries)
1/2 Taza leche de almendra Silk Sabor de vainilla sin endulzar (UNSWEETENED), bien fría.
1 cdta semillas de Chía orgánica
Pizca de canela

Procedimiento

Lave bien las frutas. Licúe bien.

Deje espesar unos 10 minutos a temperatura ambiente o puede refrigerarlo 10 minutos.

Sirva con cuchara.

Disfrute su rico sabor.

Rinde: 1 servicio de aproximadamente 9 ozs.

©Rhodi Alers de López 2018

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Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 32:17

Promesa para esta semana:

¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti” (Jeremías 32:17).

Un viaje incierto

Viajaba de regreso a casa tras un viaje misionero. Hablaba con Dios sobre diversas cosas. Tenía paz. El panorama se prestaba para la meditación en el gran poder del Creador. El que un aparato hecho por manos humanas nos lleve a salvo surcando el firmamento por grandes distancias es, sin duda, totalmente incierto. Pero depender de Dios cambia totalmente la perspectiva. Él es el Creador del universo, el Autor y consumador de nuestra fe.

Un punto ventajoso

No fue casualidad el que me asignaran el asiento de la ventanilla. Agradecí a Dios por ello. Desde allí gocé la bendición de ver el amplio panorama. ¡Cuán diferente se observa todo desde arriba! Tan pronto comienza su ascenso el avión, se empequeñece todo lo que queda abajo. Las personas se vuelven diminutos puntitos hasta desaparecer. Los más altos edificios también desaparecen de nuestra vista. Lo mismo sucede con las montañas, los lagos, y todo.

Nada hay imposible para Dios.

 

¿Cuál es tu opción? 

Notas cuán insignificante parece todo. Aun los problemas y desafíos que hasta entonces te intimidaban, pierden su importancia. En ese imperceptible momento deberás decidir cuál es tu opción. ¿Te aferrarás a lo que procura quitarte el sosiego o te enfocarás en llegar a  salvo a tu destino? Solo con Dios como nuestra meta y nuestro destino puede tener paz el corazón. Estoy en sus manos.

“Nada hay difícil para ti”

La salvación de los que amamos no está en nuestras manos, sino en las manos de Dios. “Ni hay nada que sea difícil para ti”, declaró el profeta Jeremías. Entonces, deja que tu ansiedad se esfume en la inmensidad de su poder. Habla con tu Creador con la total seguridad en la respuesta que, a su tiempo, has de ver.

Oremos:

Poderoso Creador del universo, nada hay que se compare a ti, “ni hay nada que sea difícil para ti”. En mi jornada al cielo, pongo mi vida y la de mi familia en tus manos, con la seguridad de que estás obrando en cada vida que, con cuerdas de amor, ataste a mi propio corazón. Gracias, Padre amante, porque hoy podemos regocijarnos en la respuesta que darás, porque tu deseo y tu obra es salvar y transformar. Bendice y fortalece a cada padre y madre que clama por la salvación de su familia, y que tu nombre sea exaltado en cada vida por quien oramos. En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López 2018