I-Hable menos, ore más.
Forme el hábito de orar. Si es posible, tenga un lugar separado para ello. Daniel oraba frente a su ventana. Cristo iba al monte. ¿Cuál es su lugar escogido para interceder por sus hijos? Ore regular y persistentemente por quienes desea ver en el cielo.
Salmos 55:17– Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz.
“El mejor lugar para orar por los hijos: No debemos ir a la casa de Dios a orar por nuestras familias, a menos que nos induzca a ello un profundo sentimiento, mientras el Espíritu de Dios las está convenciendo. Generalmente el momento apropiado para orar por nuestras familias es el culto de familia. Cuando las personas objeto de nuestras oraciones están lejos, la cámara secreta es el lugar apropiado donde se puede interceder ante Dios en su favor. Cuando estamos en la Casa de Dios, debemos pedir por una bendición para ese momento y esperar que Dios oirá y contestará nuestras oraciones…”-Testimonios para la Iglesia, t1, p. 137
II- Llame el pecado por su nombre, (a tiempo).
No excuse el pecado de ellos, ni el suyo. Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador. No podemos esconder nuestro pecado ante Dios, ni tampoco el pecado de nuestros hijos. Elí pasó por alto su deber como padre y sacerdote, y no inquietó a sus hijos respecto a su aborrecible conducta.
Lea la historia aquí: 1 Samuel 2:12-36
Dios castigó a Elí por su irresponsabilidad. A nosotros nos pedirá cuentas también. Amonestarles con amor es nuestra responsabilidad. No la podemos pasar por alto. En la eternidad, ellos lo agradecerán.
1 Samuel 3:11-14– “Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. 12 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. 13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. 14 Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.”
III- Use la Espada de la Palabra de Dios para batallar en oración.
Busque versos y promesas que se refieran al problema por el cual usted desea orar. Veamos algunos ejemplos:
Problema: Referencia bíblica
- Lecturas, Videojuegos, pornografía, TV, cine: Salmos 101:3
No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.
- Pensamientos negativos/lujuriosos, sombríos… Filipenses 4:8
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
- Malas Compañías/Influencia negativa Proverbios 1:10
Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, No consientas.
- Palabras o vocabulario Salmo 141:3
Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.
Usted debe buscar en oración aquellas promesas bíblicas que debe reclamar en favor de su familia. Haga su lista y prepárese para la batalla. Hay miles de promesas divinas. ¿Escogerá usted creerle a Dios? Cuando el enemigo lo tiente a desanimarse, responda audiblemente con una promesa de salvación. Su vida y la de muchos en su esfera de influencia será ricamente bendecida. La duda huye ante la poderosa Palabra de Dios.
IV-Únase al Ayuno & Oración por Hijos y Familia
Cada vienes, a la 1:00 pm, después de almuerzo, comenzamos el ayuno y oramos de forma especial para que Dios toque la vida de nuestra familia. Cada semana nos enfocamos en una promesa de la Palabra de Dios. Compartimos su aplicación práctica, una pequeña oración. Cuando oramos por nuestra familia, también pedimos en forma general por todos los padres unidos en oración por su familia. Así nos reforzamos unos a otros en ferviente oración
V-Atrévase a pedir perdón
Confesar la falta y pedir perdón es un sabio consejo bíblico. Nunca subestime el poder del perdón.
Santiago 5:16–Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Muchas vidas y relaciones han sido sanadas porque alguien tomó la iniciativa y pidió perdón. La obediencia a este consejo ha traído paz y armonía a incontables familias, porque Dios nunca se equivoca. Pero lo más hermoso es que muchos se han reconciliado con Dios porque alguien rompió las barreras y se humilló.
VI-Ámelos incondicionalmente
Nuestro amor a Dios produce en nosotros amor genuino por nuestra familia, y aun por aquellos que nos tratan mal. ¿Ven ellos en usted el amor que decimos tener a Dios? Recuerde: el amarles no significa aprobar o vivir como que no nos damos cuenta de sus faltas.
1 Juan 3:18–Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
Romanos 12:15–Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
VII-Afírmelos continuamente
Salmos 103:13–Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
Salmos 27:10–Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.
Romanos 8:35–¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Romanos 8:38-39 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
URGENTE: Necesitamos el poder del Espíritu Santo.
Los que trabajan en favor de los demás deben comprometerse a obrar con Cristo, a obedecer sus consejos y a seguir sus orientaciones. Cada día tienen que pedirlo para recibir el poder de lo alto. Deben cultivar un constante sentido del amor de Dios, de su capacidad, protección y ternura. Cuando miren a Cristo como pastor y anciano de los creyentes, entonces podrán contar con la simpatía y el apoyo de los ángeles celestiales. Jesús será para ellos su alegría y corona de regocijo. Sus corazones estarán dirigidos por el Espíritu Santo. Avanzarán con el sello celestial, y en sus esfuerzos serán acompañados por un poder proporcional a la importancia del mensaje que proclaman.—The Review and Herald, 27 de octubre de 1910. {RP 157.4}
Recuerde: Victoria se escribe con oración. Que Dios le conceda su gracia y la maravillosa bendición de ver a sus hijos en el reino de los cielos.
© Rhodi Alers de López 2018
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Muy importante, la información y que toda madre debemos poner en práctica.
Gracias amiga
Super bueno me encanta para aprender a orar por nuestros hijos que son nuestro mayor tesoro gracias Rodhi Dios te bendiga siempre🙌🙏
Amén. Dios obre su bendición en tu familia.