Ayuno & Oración por la salvación de nuestros hijos y familia-Juan 16:7-8

¿Anhelas ver a tu familia en el cielo? ¡Sé parte de este momento especial!

PROMESA: “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16: 7-8).

Hacemos nuestra esta promesa.

Oramos:

Gracias, Padre celestial, por esta promesa que hoy pedimos se cumpla en nuestra familia. No deseamos que ninguno quede fuera de este círculo especial de oración. Obra en mi propio corazón. Obra en nuestros corazones. Obra en el corazón cada uno de aquellos que nos diste. Convéncenos del pecado y permite que lo veamos en su asquerosidad, tal cual es, para que arrepentidos, lo confesemos. Haznos sensibles a tu voz. Ayúdanos a comprender cuánto necesitamos ser revestidos de tu manto de justicia. Permite que ese día cuando los libros se abran en el juicio, nuestros nombres estén en el Libro de la Vida.

Hoy te suplico por mi familia y las familias de cada hermano y hermana que se inclina ante tu presencia pidiendo por la salvación de su familia. Concédenos el gozo de ver a nuestra pequeña grey preparándose para el encuentro con Cristo.

Lo suplico en el nombre de Jesús, nuestro Salvador, Amén.

Una invitación especial para cada viernes.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y Oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada cada viernes, de 1:00 pm hasta el sabado a mediodía. (Viernes después de almuerzo, hasta almorzar el sábado con nuestra familia). O sea, solo evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. 

¿Cómo? Repasa en silencio la promesa para hoy. Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo.  Pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia. Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2017

Oremos por P.R. y El Caribe

Un llamado para esta hora

 Puerto Rico y el Caribe necesitan hoy el abrazo divino. El Caribe está devastado. Puerto Rico quedó casi totalmente incomunicado y el cuadro no es alentador. OREMOS, CLAMEMOS. DIOS tenga misericordia del terruño amado. Que sus habitantes hoy sientan el abrazo divino a pesar de la abrumadora situación que se vive allí, es mi oración.

El mar brama, la tierra tiembla. La humanidad está en zozobra. En esta hora incierta, de tanta angustia a nuestro alrededor, necesitamos confiar en Jehová. Clamemos, preparemos nuestra vida. Hoy es el día de oportunidad que Dios nos concede para arreglar cuentas con él. Dios promete no desamparar a su pueblo. Pero, si la muerte te sorprende hoy, ¿estás en paz con Dios? Hoy Cristo nos llama a una solemne reflexión sobre nuestra vida y las prioridades. Porque el mañana no nos pertenece, hoy debemos acudir a Cristo y pedir que borre nuestras rebeliones y pecados, que limpie nuestra vida, que nos cubra de su gracia y su manto de justicia, y que nos llene de su Santo Espíritu para proclamar su amor y la gloriosa esperanza de la pronta segunda venida de Cristo.

Dios nos fortalezca para la hora de prueba que viene. Solo aquellos que han hecho de Dios su refugio pueden clamar sus promesas. ¿Escucharás su voz? Dios quiere atraernos a sus brazos de amor. ¿Correremos hacia Él?

Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. 1 Samuel 12:22.

Cuando el anciano profeta Samuel habló al pueblo de Israel tras haber ellos exigido un rey, ellos reconocieron que habían pecado aun más con tal pedido, y pidieron al profeta que orara por ellos para que no murieran. Samuel alentó al pueblo a servirle de todo corazón a Dios, (lee 1 Samuel 12) y les recordó que Dios les había escogido como pueblo. A ti también Dios te llama hoy a reconocer a Jehová como tu soberano. ¿Es Jehová tu Rey? Si tus pasos se alejaron de tu Creador, ven a Él HOY, sin esperar más. Si has caminado de su mano, sigue confiando en Jehová y sé fiel.

Solo en la medida en que hagamos de Dios nuestro único refugio estaremos seguros en él independientemente de lo que suceda a nuestra vida. No lo dejes para mañana, Cristo pronto viene. Entrega tu vida a Cristo. Reconságrate a él y permítele usarte como instrumento de bendición en la salvación de otros.

Disfruta hoy el abrazo divino.

Súplica Urgente-“Cambia la tormenta en sosiego”

Promesa de Liberación de la Aflicción-Salmo 107:27-31

Dios libra de la aflicción.

Oremos con urgencia por quienes hoy se encuentran en angustia, amenazados por las tempestades físicas, mentales, ambientales o espirituales. Dios calme la tempestad y traiga sosiego. Dios cumpla su propósito en cada caso; y su nombre sea por siempre glorificado.

Hay aflcciones causadas por mano humana cuando en su necedad se aleja del plan divino. Hay aflicciones que sobrevienen aun al justo que a Dios le sirve.  Pero el uno y el otro, están inhabilitados para salir airosos. Mas cuando el ser finito reconoce su incapacidad para librarse de su indigente situación… cuando  se humilla ante Dios, el Padre celestial escucha su angustioso clamor.  Dios habla y puede calmar la tempestad y traer sosiego. Puede llevarte en su amor a puerto seguro. ¿Le entregaste tu vida y la tormenta?

La fe visualiza de antemano el cumplimiento de la promesa. Por eso, en tu angustia, clama, alaba a Dios y espera en su misericordia.

SALMO 107:27-31

Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil.

28 Entonces claman a Jehová en su angustia,
Y los libra de sus aflicciones.

29 Cambia la tempestad en sosiego,
Y se apaciguan sus ondas.

30 Luego se alegran, porque se apaciguaron;
Y así los guía al puerto que deseaban.

31 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

COMENTA: ¿Qué tormentas te ayudó Dios a calmar? ¿Cómo viste su mano obrar en tu tormenta? ¿Qué lecciones aprendiste? ¿Cómo te ayuda esa lección en la tormenta que actualmente estás atravesando? © Rhodi Alers de López

El 9-1-1 de Dios, No. 1


El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Salmo 91:1

No es casualidad el que esta promesa se identifique en la Palabra de Dios con el 9-1-1.
No es coincidencia: Dios está listo para ayudarte en cualquier momento.

¿Te encuentras en peligro, necesidad, dificultad o vives momentos de angustia o ansiedad? Marca el 911 de Dios. Escucharás su voz, segura y calmada, asegurándote su cuidado y protección: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente”-Salmo 91:1.

 Si no estás muy ocupado para oírle, escucharás instrucciones para ponerte a salvo en tu emergencia o para ayudarte a salir adelante en cualquier desafío. Debes estar atento y dispuesto a seguir sus indicaciones. Por experiencia, puedo asegurarte que son 100 % acertadas.

No olvides que Dios está tan cerca de ti como una oración. Anhela cubrirte bajo la sombra de sus alas para prodigarte todo su amor, su cuidado y protección. Desea ser tu guía y tu inspiración. Quiere ser tu paz y tu canción. ¿Le has dado HOY tu corazón? ¿Has hecho de él tu amparo y tu infalible defensor?

Lee aquí su promesa completa:

Morando bajo la sombra del Omnipotente

91 El que habita al abrigo del Altísimo
    Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.

3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.

4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.

5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,

6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.

7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.

8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.

9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,

10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.

13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

© Rhodi Alers de López, 2008

A Dios Le Importa-¡Atrévete a pedir restauración!

La bendición del Sábado

¿Qué bendición necesitas hoy? El sábado es un día especial porque Dios así lo hizo desde el Edén. Las Escrituras registran en Génesis 2:3–Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Bendecir, significa engrandecer, ensalzar, colmar de bienes, prosperar y también consagrar al culto divino algo mediante determinada ceremonia. Y se define la bendición de Dios-como cosa excelente o muy beneficiosa. Santificar significa dedicar a Dios. Jehová reposó (descansó) de la obra que hizo. El sábado es un espacio de tiempo que Dios separó para estar en comunión íntima con quienes serán herederos de salvación. En este día tiene separadas bendiciones especiales para sus hijos. ¿Qué bendición necesitas? ¿Qué área de tu vida necesita restauración? Hoy Dios quiere hacer nueva tu vida, darte nuevas fuerzas, renovar tu confianza en él, concederte una nueva perspectiva de su carácter y de su propósito para tu vida. Dios quiere sanar tu corazón y tu vida de todo dolor, y sanarte de la enfermedad del pecado. Anhela que encuentres por medio de su Palabra el mensaje especial que tiene para ti.

A través de la comunión con el cielo en este día Dios quiere hacer nuevas todas las cosas en tu vida. “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.”-Apocalipsis 21:5. ¡Atrévete a pedir restauración!  ¿Le darás la oportunidad de bendecirte de manera completa?

COMENTA: ¿Qué bendiciones has recibido mediante la comunión con Dios en el sábado?