Ayuno y Oración por hijos y familia-Orando la Palabra: Juan 17:9

Palabra de Dios para hoy:

Veamos Juan 17:9 -Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,

Esta oración fue como un preludio al sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario. Jesús, quien vivió una vida de constante comunicación con el cielo, fue muy intencional en este tiempo de comunión con su Padre celestial. Esta oración muestra el corazón de Cristo, tierno, amoroso, interesado hasta lo sumo en el bienestar de los suyos, asegurándose de que no les faltara nada a quienes tanto amaba.

¿Sabías? La oración intercesora nos acerca a Cristo.  De esta oración podemos aprender a orar por nuestros seres amados y otros en nuestro círculo de influencia.

Juan 17:9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,

  • “Yo ruego por ellos”-¡Jesús, el Dios Creador, ese que se comprometió desde antes de la fundación del mundo a ser el sacrificio sustitutorio si el hombre fallaba… ese mismo Jesús no pedía tranquilamente, sino que rogaba con lágrimas a su Padre en un momento tan crucial!
  • “Ellos”-¿Quiénes eran ellos?  Piensa en aquellos por quienes están orando. ¿Quiénes son y qué significa cada uno de ellos para ti? Para Cristo eran…amigos, compañeros, hijos, discípulos, testigos de su poder y de su amor compasivo… ellos eran su familia terrenal.
  • “No ruego por el mundo, sino por los que me diste”-El interés del momento no era el mundo, sino aquellos que Dios Padre le había dado. ¿Reconoces que cada uno de tus hijos y también tus familiares, amigos, etc., te son dados por Dios mismo?
  • “Porque tuyos son”-Independientemente de la postura individual de cada persona por quien oramos, Cristo reconoció que les habían sido entregados para devolverlos para el Reino de Dios. Si vivimos y oramos con esta perspectiva en mente, nos será más llevadera la jornada con cada uno de aquellos por quienes oramos, independientemente de los desafíos que cada uno conlleva.

Amante Padre celestial, gracias por cada uno de aquellos que me has dado. Gracias individual y colectivamente por ellos. Gracias porque deseas salvarles. Gracias porque pones en mí la necesidad de venir ante ti con el clamor en esta hora crucial en que vivimos. Padre ruego por los que me diste. Son mis amados. Mira cuánto te necesitan. Obra para que ninguno falte cuando tú vengas a buscarnos. Gracias porque Jesús murió para salvarlos a ellos también y tú les amas más que nadie. Gracias por escuchar y contestar mi clamor en su favor. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López, 2025-Agosto 15,

Ayuno y Oración por Hijos-Ora la Palabra: Mateo 15:28

Mateo 15:28 -Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

¿Cómo está tu fe?

La historia del encuentro de la mujer cananea con Cristo nos muestra que las buenas y nobles intenciones no son suficientes cuando de una relación con Cristo se trata. Dios, a través de su Palabra, procura enseñarnos a ti y a mí “las reglas del juego” por así decirlo. No basta orar y pedir. ¿Qué más es necesario entonces?

En el momento de su mayor necesidad la mujer cananea, desesperada, acudió a Cristo porque entendió que él sí podía ayudarla. Sin embargo, en vez de ser recibida con los brazos abiertos, la madre se encontró con un cuadro poco alentador.

Veamos algunos obstáculos que vivió nuestra protagonista:

  • 1. Etnicidad: Judíos vs. cananea
  • 2. Género: Hombres vs mujer
  • 3. Número: Muchos vs una sola
  • 4. Se le ignoró: No se le prestó atención de la manera anticipada.
  • 5. Se le rechazó: Aparentemente Cristo no quería nada que ver con ella.
  • 6. Menosprecio aparente al compararla con los perrillos

¿Qué haces, cómo resuelves, qué decisión tomas cuando tu pedido no es atendido enseguida como lo esperas?

Analiza lo siguiente: Supón que estás en la tienda y necesitas hacer una larga fila para pagar tu artículo que necesitas con urgencia. No hay cajero automático. La opción es esperar que un empleado marque y cobre tu compra individualmente. La fila es larga. De pronto notas que la persona encargada de cobrar se puso a conversar de forma muy casual con el cliente, y no está para nada apurado por concluir esa transacción para que la fila se siga moviendo.

–El próximo cliente en la fila está tranquilo y en paz.

–El segundo cliente en fila está un poco nervioso. No está seguro de si quiere esperar que termine la charla sin apuros que sostiene el primer cliente con el empleado.

-El tercero y el cuarto cliente en fila ya están mostrando corporalmente su impaciencia y desagrado. Sus comentarios rayan en la falta de cortesía.

–Los demás clientes que te preceden en fila no parecen estar afectados. No se les nota apurados ni nerviosos. Se muestran tranquilos y están entretenidos con sus dispositivos, etc.

–Tu turno es el #8. ¿Qué harías? ¿Esperarías en paz o dejarías tu artículo allí mismo y saldrías sin adquirirlo? ¿Hablarías al empleado para que se apure? ¿Llamarías al supervisor?

¿Asunto de fe?

Mateo 15:21-28 es una historia que nos debe mover a analizar nuestra fe cuando oramos, cuando pedimos, cuando suplicamos y esperamos del cielo una bendición que nos parece urgente.

¿Puedes identificarte con la experiencia aterradora de la mujer cananea?

¿Alguna vez sentiste como que tu oración no ha sido escuchada o atendida?

¿Cuántas veces pensaste que no eres bienvenido a su presencia o que no eres importante para Dios?

¿Qué obstáculos encuentras cuando se trata de presentar tu clamor ante el trono de la gracia y /o de recibir respuesta a tu pedido?

Cristo, durante su ministerio terrenal, constantemente enfatizó el papel de la fe:

  • Mateo 6:30-Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 8:26-Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
  • Mateo 16:8-Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?
  • Lucas 12:28-Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 9:22-Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
  • Mateo 17:20-Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
  • Mateo 21:21-Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
  • Marcos 5:34-Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
  • Marcos 10:52-Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

La madre pedía para su hija. No estaba dispuesta sa salir de la presencia de Cristo sin la bendición que habia ido a buscar. Ella estaba segura de que únicamente Cristo tenía el poder de quebrantar el poder del demonio.

“¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe… Se necesita una fe que persiste y prevalece“.—Testimonies for the Church 2:634-635. {EJ 236.3}

Amante Padre celestial, Alabado seas siempre por tu misericordia. Gracias por tu poder y por tu Palabra que nos muestra tu interés y también tu poder para obrar. Perdóname por las veces que me dejé desanimar por mi apuro, por mi falta de perseverancia, o mi falta de fe al no ver una pronta respuesta. Como la mujer cananea, hoy vengo a ti con la seguridad de que únicamente tú puedes salvar a mi familia. Aquí espero. Enséñame a permanecer en tu presencia a pesar de los obstáculos, sean cuales fueren, porque de ti sólo viene mi socorro y nuestra salvación. En el nombre de Jesús, gracias, Padre bueno. Amén. ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por Salvación de hijos-Ora la Palabra, No. 5

Promesa para orar:

Jesús le dijo: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» Juan 11:40

La esperanza es Cristo

Esta historia no es para el de débil corazón. Aquí en el capítulo 11 de Juan se nos revela una historia que incluye desafíos, tristeza, esperanza, desilusión y toda clase de incógnitas que nos invita a meditar en la obra de Cristo, nuestro Salvador.

Problema

  1. Hombre cae enfermo.
  2. Jesús no está presente.
  3. Envían mensajeros con un mensaje definido: “El que amas está enfermo”.
  4. La respuesta de Cristo alienta.
  5. Sus acciones desconciertan.

¡Que viva el amor!

  1. ¿Te arriesgarías a perder tu vida por alguien que amas?
  2. La vida de Cristo y sus seguidores peligra.
  3. Se hace la decisión esperada. (Juan 11:11)
  4. 15 estadios separan a Cristo del que lo necesita (v. 18).
  5. Encuentro agridulce (v. 21).

Reclamos y respuestas

Marta— Señor, si hubieras estado aquí… Pero… “Sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.”

Jesús— “Tu hermano resucitará.”

Marta —”Yo sé… en el día postrero.”

Jesús— “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…”

María entra en el cuadro, y en la conversación. Corrió a donde Cristo estaba cuando se le avisó de su llegada. Su primera acción fue postrarse a sus pies. Luego le dice: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.”

Jesús— ¿Dónde le pusisteis?

Jesús lloró. ¿Sabías que Jesús llora contigo y también por ti? Nunca lloramos solos.

Jesús guardó su mayor milagro para realizarlo en favor de su amigo Lázaro. Su familia no entendió su tardanza, ni tampoco sus discípulos ni ninguno de sus allegados y conocidos. Sin embargo, fue un testimonio que confirmó nuevamente su divinidad.

Oremos:

Amante, Padre celestial, gracias porque tú eres fiel. Aunque tantas veces no comprendemos la forma en que tú obras, y nos sentimos tentados a creer que no has escuchado nuestro clamor, tu Palabra aquí nos recuerda que necesitamos confiar en tus planes y propósitos, porque tu tiempo es perfecto. Ayúdanos a creer y confiar para que podamos ver la gloria de Dios… tu carácter reflejado en nosotros y también en la vida de aquellos por quienes estamos orando por salvación. Te presento a mi familia y a cada familia representada en este Ministerio. Suplico por cada nombre que se ha presentado para que oremos por un encuentro contigo. A veces nos parece que ya no hay esperanza, que ya es muy tarde. ¿Pasarán a la muerte o vendrá Jesús a su encuentro? Tu tiempo, tus pensamientos y planes son mejores que los nuestros. En ti confiamos, a ti te alabamos, a ti te agradecemos. En el nombre de Jesús, Amén. ©2025 Rhodi Alers de López

Ayuno y Oración por Salvación de hijos y otros: Ora la Palabra, No. 4

“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

Los proverbios son refranes o dichos, frases cortas que encierran sabiduría. Bien conocemos que Salomón fue dotado por Dios de sabiduría inigualable.

Nuestro texto revela una verdad que no todos se atreven pronunciar: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

¿Conoces a alguien quien haya escogido su propio camino y a quien, al final de cuentas, no le haya ido tan bien como se propuso cuando decidió esa ruta?

¿Conoces a alquien que no haya “escuchado el consejo” de sus progenitores, consejeros, familia, etc., y haya visto desilusión en el sendero de su elección?

¿Has luchado con adolescentes para ayudarles a comprender el peligro que conllevan ciertas decisiones?

Entonces, ya puedes estar de acuerdo con el sabio Salomón sobre la declaración en el texto seleccionado para ésta hora: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”-Proverbios 16:9.

Dios al rescate

Es siempre Dios quien sale a buscar al pecador. Es siempre por su iniciativa que tenemos esperanza. Es él quien dio remedio para el pecado.

Mientras el mundo está llenando mente y alma con exitación, el Señor pone la Biblia en sus manos, para que la estudie, aprecie y escuche como una guía para sus pies. La Palabra es su luz.”—Carta 8, 1893. {La Temperancia, pág. 171}

Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105

“Por medio de las Escrituras el Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón. Así expone el error y lo expulsa del alma.” {Deseado de todas las gentes, pág. 640}.

¡Gracias a Dios por la Biblia!

Padre bueno, hoy nos acercamos a tu trono para darte gracias de manera especial por tu Palabra. ¿Dónde estaríamos sin ella? ¿Cómo conocerte sin ella? ¿Cómo aprender acerca de tus planes y propósitos sin ella? ¿Dónde encontrarte en medio de un mundo lleno de dolor y oscuridad? Pero tu Palabra, es esa lumbrera que ilumina nuestro camino. Gracias por ponerla a nuestra disposición. Hoy suplico por nuestros hijos, familiares, amigos y conocidos que han escogido su camino y necesitan con urgencia que tú endereces sus pasos. Pon en ellos el abrir tu Palabra, para que puedan ser guiados por la luz de tu verdad. Gracias por la disponibilidad de tu Palabra y el libre acceso que tenemos a la Biblia. Padre, gracias porque tú tienes mucho mayor interés que nosotros en que cada una de estas personas vengan a tus pies. Suplico que tu Santo Espíritu les inquiete a abrir tu Palabra, esa luz que endereza los pasos extraviados. Ayúdame a mí a vivir de manera que sea evidente que tú guias mi vida, mis pensamientos y acciones. Gracias porque tú obras de formas que no alcanzamos a imaginar y tu poder es más que suficiente. Gracias por enderezar los pasos de todos los nombres por los que estoy orando por salvación. Alabado sea tu nombre por tu poder, tu amor y tu respuesta. Por Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno y Oración por Hijos y familia-Ora la Palabra, No. 1

Foto por Rhodi Alers de López

¿Por qué orar las promesas?

  1. La Biblia es la Palabra de Dios. Con su palabra creó el universo. Por su palabra levantó muertos, sanó enfermos, detuvo tormentas y liberó a endemoniados de las garras del enemigo.
  2. Con la Palabra escrita venció al enemigo en el desierto de la tentación.
  3. La Biblia es nuestra arma asignada en la batalla de la fe. (Ver Efesios 6:17).
  4. La Palabra no volverá vacía. (Ver Isaías 55:11).
  5. La Palabra de Dios nos guía también en la oración (Ver Salmo 119:105).
  6. ¿Hay algo más poderoso que la Palabra de Dios?

Promesa

 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho–1 Juan 5:14-15.

Oremos sus promesas

Oremos y apropiémonos de las ricas promesas de Dios, y luego alabemos a Dios porque se nos concederá el Espíritu Santo para satisfacer nuestras necesidades, en proporción a nuestras súplicas fervientes y humildes. Si buscamos a Dios de todo corazón, lo encontraremos y obtendremos el cumplimiento de la promesa.—Carta 13, 1894. {AFC 268.4}

Ejemplo real

Pero el Señor ha prometido dar sabiduría a quienes la pidan con fe, y él hará precisamente lo que dijo que haría. Se complace con la fe que se fía en su palabra. La madre de Agustín (obispo de Hipona) oró por la conversión de su hijo. No veía evidencia de que Dios estuviera impresionando su corazón, pero no se desanimaba. Colocaba sus dedos sobre los textos bíblicos y presentaba ante Dios las palabras que él mismo había pronunciado, rogando como sólo una madre puede hacerlo. Su profunda humillación, su ferviente perseverancia, su fe incansable, prevalecieron y el Señor le concedió el deseo de su corazón. Hoy está igualmente dispuesto a escuchar las peticiones de su pueblo. Su mano “no se ha acortado para salvar, ni se ha endurecido su oído para oír” (Isaías 59:1); y si los padres cristianos lo buscan con esmero, él abastecerá sus labios de argumentos y por amor de su nombre obrará poderosamente en su favor convirtiendo a sus hijos.—Testimonios para la Iglesia 5:302. {Or06 250.2}

Oremos:

Padre amante, cuán bueno eres al darnos tantas promesas y tanta bendición. Enséñanos a orar. Que tu Palabra sea nuestra delicia y nuestra guía cada día al orar por aquellos que deseamos ver en el cielo. Gracias por iluminar nuestro tiempo de oración con tu Palabra. Gracias por tan poderosa arma y tan grande bendición. Ayúdanos a retenerla en la memoria para echar mano de ella en los momentos precisos. Gracias por las respuestas que darás. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López 2024

Ayuno y Oración por Salvación de Hijos y familia-Hambre…

Amós 8:11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. 

¿Tienes hambre? Tener hambre y saber que pronto conseguirás alimento, no es en realidad tener hambre, dijo un pensador. Tener hambre es no saber de dónde ni cómo conseguirás algo que comer.

Bien es sabido que hay incontables seres humanos que experimentan hambre sin saber de dónde ni cómo llegarán a conseguir el anhelado sustento. A persar de la diferentes agencias y ministerios que ayudan al necesitado el hambre es una realidad en nuestro planeta y en nuestro alrededor.

Hambre Espiritual

¿Cuál es la diferencia entre el hambre física y el hambre espiritual? Medita en ello y responde la pregunta. De ser posible, comparte tu respuesta con otros en tu círculo de influencia.

Dios ha prometido que si buscamos como prioridad el reino de Dios y su justicia, todo lo que nos sea necesario, él lo proveerá conforme a su misericordia (ver Mateo 6:33). “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan” (Salmo 37:25).

Pero mientras oramos por la salvación de nuestros seres amados, más de alguna vez anhelamos ver algún interés palpable de parte de aquellos por quienes oramos, ayunamos y clamamos persistentemente.

El tiempo de gracia no es eterno. ¿Estamos orando para que el Espíritu Santo toque esos corazones para que sientan hambre y sed de las cosas espirituales? Serán felices aquellos que anhelen de todo corazón ser llenos del conocimiento de Jehová: Mateo 5:6 -Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Al orar, no olvidemos pedir por cada uno, según su carácter y las necesidades individuales. Sin embargo, pedir que sientan hambre y sed de Dios es siempre factible, porque eso es algo que el cielo también anhela para cada uno de aquellos por quienes oramos.

ORACION:

Padre celestial, el tiempo pasa rápidamente, y de todo corazón anhelamos que tú inquietes a nuestros hijos, familiares, amigos y vecinos. Pon en ellos esa necesidad urgente de ti. Que así como buscan el pan material, sientan verdadera hambre de tu Palabra, que tengan urgencia de conocerte, de ser llenos del alimento y la bebida que para vida eterna permanece. Gracias, por tu promesa de que son felices, dichosos los que sientan hambre y sed de justicia, porque tú no los dejarás con hambre ni sed. Permite que antes de que sea tarde, tengan ese anhelo que tú quieres satisfacer. Ayúdanos a compartir el pan material con quienes no tienen, para que también ellos sientan deseo del pan espiritual. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024 Nov.

Ayuno & Oración por salvación de hijos & otros

 

Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; Nehemías 1:5

Malas noticias

¿Recibiste malas noticias?

¿Quién fue el portador de las malas nuevas?

¿Cuál fue la noticia?

¿Cómo reaccionaste?

Nehemías se encuentra en un país extraño. Es para él un golpe muy fuerte recibir esta mala noticia porque se trata de su familia en Judá. Su vida en Babilonia no le hizo olvidar a su tierra.

Las malas noticias impactaron su vida notablemente, según Nehemías 1:4.

Su oración

Nehemías ora y adora:

5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; 

Nehemías confiesa y ruega

6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. 7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo.

Nehemías le recuerda a Dios sus promesas

 8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre. 

Hace referencia de las promesas divinas en

Deuteronomio 12:5–5 sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ese buscaréis, y allá iréis.

Deuteronomio 9:29–29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.

Deuteronomio 28:64  Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra.

Deuteronomio 30:1-4  Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, 2 y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, 3 entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. 4 Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará;

¿Cómo oramos? Fíjate en el orden de su oración.

¿Qué carga ha puesto Dios en tu corazón? Cuando oramos por algo que Dios ha puesto en nuestro corazón ese clamor alcanza el corazón de Dios. Es una oración desde nuestro pequeño corazón que sube al inmenso, pero tierno y compasivo corazón de Dios.

¿Qué puedes aprender sobre la oración de Nehemías? ¿Impactará ello tu intercesión por la salvación de tus amados?

Oración: Padre celestial, maravilloso, amante, compasivo, y poderoso para salvar, esperamos en tu promesa de salvar a nuestros hijos (ver Isaías 49:24-25). No los dejes tranquilos. Sacúdelos, sálvalos de las garras del maligno, según tus promesas. Creemos en ti y confiamos en que obrarás en nuestros seres amados, según Hechos 16:31. Te agradecemos la obra que estás haciendo y harás. En el nombre precioso de Jesús, Amén.

Ayuno y oración por salvación de hijos y familiares-Cuando un padre ora

1 Crónicas 29:19  Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.

El padre que oró así fue el rey David.

Con gozo, de buena voluntad había planificado y preparado materiales de todo tipo para la construcción del templo, un lugar donde la presencia de Jehová pudiera morar permanentemente.

David era un padre que amaba a Dios y modelaba esa relación íntima con su Padre celestial. Por supuesto, anhelaba de todo corazón que su hijo tuviera una relación con Dios tan significativa que impregnara toda área de su vida.

David conocía que sus días estaban contados y que ahora, su hijo Salomón sería el responsable por ejecutar sus planes de construcción del templo. Conociendo a su hijo como solo un padre puede, y comprendiendo la gran responsabilidad que pesaba sobre los hombros de su joven hijo, David oró específicamente para que Salomón cumpliera el propósito  divino y para que Dios, a través de Salomón también cumpliera su propósito de bendición.

¿Qué pide un padre para su hijo?

Este padre pidió un corazón perfecto. ¿Será posible tener un corazón perfecto?

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra perfecto significa:

PERFECTO/A . adj. Que tiene el mayor grado posible de bondad o excelencia en su línea.

Sin.:completo, acabado, inmejorable, insuperable, impecable, estupendo, correcto.
Ant.:imperfecto, defectuoso, incompleto.

Un corazón perfecto no es un corazón que nunca se equivoca; pero sí es un corazón recto, porque tiene a Dios como su prioridad.

El mismo rey Salomón, durante la dedicación del templo oró: 1 Reyes 8:61-Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.

Cuando falta la intercesión: Años después de la muerte del rey David, la Palabra de Dios registra lo que es una vida sin la intercesión:

1 Reyes 11:4-Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.

NO TE DESALIENTES. Éste hecho debe servir de motivación a todo padre para orar persistentemente por sus hijos con detalles, pidiendo a Dios específicamente según el carácter de sus hijos.

Dios quiere salvar. Mientras vivas, no dejes de orar por tus hijos, familiares y amigos que deseas ver en el cielo.

Padre celestial, gracias porque tú oraste por cada uno de nosotros. Ayúdanos a ser intercesores comprometidos contigo y con la salvación de quienes deseamos ver en el cielo. No nos dejes desmayar, pues tú nos diste un ejemplo de fiel intercesión. Salva a nuestros hijos. Dales un corazón perfecto para contigo, y que se incline únicamente ante ti. En el nombre de Jesús, GRACIAS, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

In Context | Full Chapter | Other Translations

Ayuno & Oración por hijos & familia- “Síguelos… de rodillas”

8 Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos. Read full chapter

1 Samuel 30:8

Siclag es una ciudad en el extremo sur de Canaán, y era parte de la heredad que le correspondía a Judá (Josué 15:20-31). Aunque era parte del terrirtorio asignado a Judá, estaba ocupado todavía por los filisteos. Siclag es la ciudad que el rey filisteo Aquis asignó a David, sus hombres y sus familias, para vivir cuando David desconfió de Dios y buscó refugio en terreno enemigo.

Desde allí David y sus familias vivían, un tanto alejados del paganismo que permeaba todo el territorio filisteo.

Cuando el rey Aquis peleó contra Saúl y el ejército de Israel, David tuvo que ir como guardia personal del rey que le había dado refugio en su tierra. Dios obró e impidió que David y sus hombres defraudaran a Dios peleando contra el ungido de Jehová y sus hermanos israelitas. Pero les tomó tres días llegar a Siclag, el lugar de su residencia. Al llegar encontraron que Siclag había sido saqueada y quemada. Nada habían dejado. Todo lo habían llevado. Las familias no estaban allí. Habían sido llevados cautivos.

En medio de la desesperación y en medio de amenazas de muerte, David preguntó a Dios qué debía hacer. Dios dijo: “Síguelos”.

Hoy, reconocemos que vivimos en medio de una generación perversa, que no ama a Dios ni lo reconoce como soberano. El enemigo ha incursionado en nuestras familias y son muchos los que están cautivos, lejos de la voluntad de Dios para sus vidas. Dios le dio a David la seguridad de que debía seguirlos, y de que todo se le devolvería.

Hoy también Dios nos recuerda que Él es suficiente para rescatar al cautivo del valiente. Nos recuerda que él peleará por nosotros y que es Él mismo quien rescatará a nuestros hijos y familias. Nosotros, como David, necesitamos seguirlos y alcanzarlos. La oración es nuestro transporte. Dios va al frente y su promesa se cumplirá, hoy, como en antaño.

24 ¿Será quitado el botín al valiente? ¿Será rescatado el cautivo de un tirano? 25 Pero así dice Jehová: Ciertamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín será arrebatado al tirano; y tu pleito yo lo defenderé, y yo salvaré a tus hijos.

Isaías 49:24-25

Oramos:

Padre, gracias porque tú eres hoy el mismo que ayer dijiste a David: “Síguelos”. Ayúdanos a seguir tu instrucción confiados en tus promesas, poder y deseo de salvarlos. No nos dejes cansarnos de orar porque tu obra será perfecta en ellos, si no desmayamos. Gracias por lo que has hecho y harás. En el nombre de Jesús, Amén.

©Rhodi Alers de López 2024

Ayuno y Oración por Salvación de hijos y familia-Dale entendimiento

Súplica de un padre

Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.”

1 Crónicas 29:19 

Un sueño denegado

El rey David se indignó al pensar en que el arca del pacto de Jehová moraba entre cortinas cuando él, como rey humano tenía una suntuosa residencia permanente. Se propuso, de todo corazón, construir a Jehová un lugar apropiado donde morar entre su pueblo. David sabía que su sueño propio, el sueño de su vida, no lo podría realizar. El templo que por tanto tiempo soñó edificar para colocar allí el arca del pacto no le fue concedido construir. Dios se lo prohibió (Ver 2 Samuel 7).

No obstante, Dios le aseguró a David que su hijo Salomón construiría el templo. Por lo tanto David hizo los preparativos con alegría y gran generosidad, reconociendo que todo proviene de la mano de Jehová; de tal manera que animó a muchos a contribuir de todo corazón más y más a tan noble causa. Preparó, no solo materiales, sino también personal especializado para laborar en la casa de Dios:

  • levitas
  • cantores
  • músicos
  • porteros
  • diversos oficiales, todos entrenados para cumplir fiel y eficazmente su sagrada responsabilidad

¿Cuál es tu sueño para tu progenie?

¿Qué anhelas ver a a tus hijos lograr? ¿Cuán lejos o cerca ves que está ese día? Cuando llegó el momento señalado, David oró por su hijo: “Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos” (1 Crónicas 29:19).

Dios escucha la oración

El mismo Dios a quien David oró para que le diera un corazón perfecto a su hijo, se le reveló a Salomón, y puso en él ese deseo de que Dios le concediera sabiduría. Lo vemos en Filipenses 2:13.

Filipenses 2:13-porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Sabemos que Dios le concedió a Salomón su pedido y le dio la gracia y capacidad para dirigir la obra de edificación del renombrado templo para gloria de Dios; templo que se convirtió en orgullo nacional del pueblo de Israel.

¿Crees que Dios contestará tu pedido y clamor por la salvación de tus hijos, familiares y amigos? ¿Estás dispuesto a ver a Dios obrar a su manera en vez de a la tuya? ¿Le rendirás esos anhelos a Dios para que él diseñe su propio plan para los tuyos?

Oramos:

Señor y Padre bueno, tú conoces los sueños y los anhelos de nuestro corazón. Anhelamos ver a nuestras familias servirte. Queremos ver a nuestros hijos haciendo tu obra. Cumple en cada uno tus propósitos. Danos ver nuestros sueños de salvación, que también son tus sueños, hechos realidad. Permite que tu Santo Espíritu los inquiete y encamine a rendirse ante la cruz de Cristo Jesús. A ti te agradecemos, y te alabamos porque tienes el poder de obrar para salvación. Dales a nuestros hijos y seres amados corazones sensibles a la voz del Espíritu Santo y llévales a hacer tu obra con integridad, con alegría y con sencillez de corazón. Gracias, Padre, por lo que has hecho, lo que estás haciendo, y lo que harás en respuesta a nuestras súplicas. Oramos y te alabamos confiados en el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024