Mi oración por ti

Escucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento a la voz de mis ruegos. Salmos 86:6

Querido Padre celestial, gracias por la oportunidad de allegarme a tu presencia. Escucha mi oración, es mi ruego, Señor. Toma a esta persona en tus brazos. Dirige sus pasos. Guarda su vida. Llévala por el sendero de tu justicia y ayúdale a caminar en VICTORIA. Provee para sus necesidades en este día, conforme a tu promesa. Sana sus dolencias físicas, emocionales y espirituales. Que confíe siempre en tu Palabra y sea llena de tu Santo Espíritu. Que siempre sea luz para quienes andan en oscuridad. Obra tú en su vida y pelea sus batallas para la gloria de tu nombre. Que nunca pierda la paz de tu presencia ni la ternura de tu amor. Concédele que a cada momento conserve una canción en su corazón y vea, por fe, el rostro de Dios.

Lo suplico, humildemente, en el nombre de Jesús, Amén.

Ayuno & Oración por la salvación de nuestros hijos y familia-Juan 16:7-8

¿Anhelas ver a tu familia en el cielo? ¡Sé parte de este momento especial!

PROMESA: Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16: 7-8).

Hacemos nuestra esta promesa.

Oramos:

Gracias, Padre celestial, por esta promesa que hoy pedimos se cumpla en nuestra familia. No deseamos que ninguno quede fuera de este círculo especial de oración. Obra en mi propio corazón. Obra en nuestros corazones. Obra en el corazón cada uno de aquellos que nos diste. Convéncenos del pecado y permite que lo veamos en su asquerosidad, tal cual es, para que arrepentidos, lo confesemos. Haznos sensibles a tu voz. Ayúdanos a comprender cuánto necesitamos ser revestidos de tu manto de justicia. Permite que ese día cuando los libros se abran en el juicio, nuestros nombres estén en el Libro de la Vida.

Hoy te suplico por mi familia y las familias de cada hermano y hermana que se inclina ante tu presencia pidiendo por la salvación de su familia. Concédenos el gozo de ver a nuestra pequeña grey preparándose para el encuentro con Cristo.

Lo suplico en el nombre de Jesús, nuestro Salvador, Amén.

Una invitación especial para cada viernes.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y Oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada cada viernes, de 1:00 pm hasta el sabado a mediodía. (Viernes después de almuerzo, hasta almorzar el sábado con nuestra familia). O sea, solo evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. 

¿Cómo? Repasa en silencio la promesa para hoy. Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo.  Pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia. Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2017

Oremos por P.R. y El Caribe

Un llamado para esta hora

 Puerto Rico y el Caribe necesitan hoy el abrazo divino. El Caribe está devastado. Puerto Rico quedó casi totalmente incomunicado y el cuadro no es alentador. OREMOS, CLAMEMOS. DIOS tenga misericordia del terruño amado. Que sus habitantes hoy sientan el abrazo divino a pesar de la abrumadora situación que se vive allí, es mi oración.

El mar brama, la tierra tiembla. La humanidad está en zozobra. En esta hora incierta, de tanta angustia a nuestro alrededor, necesitamos confiar en Jehová. Clamemos, preparemos nuestra vida. Hoy es el día de oportunidad que Dios nos concede para arreglar cuentas con él. Dios promete no desamparar a su pueblo. Pero, si la muerte te sorprende hoy, ¿estás en paz con Dios? Hoy Cristo nos llama a una solemne reflexión sobre nuestra vida y las prioridades. Porque el mañana no nos pertenece, hoy debemos acudir a Cristo y pedir que borre nuestras rebeliones y pecados, que limpie nuestra vida, que nos cubra de su gracia y su manto de justicia, y que nos llene de su Santo Espíritu para proclamar su amor y la gloriosa esperanza de la pronta segunda venida de Cristo.

Dios nos fortalezca para la hora de prueba que viene. Solo aquellos que han hecho de Dios su refugio pueden clamar sus promesas. ¿Escucharás su voz? Dios quiere atraernos a sus brazos de amor. ¿Correremos hacia Él?

Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. 1 Samuel 12:22.

Cuando el anciano profeta Samuel habló al pueblo de Israel tras haber ellos exigido un rey, ellos reconocieron que habían pecado aun más con tal pedido, y pidieron al profeta que orara por ellos para que no murieran. Samuel alentó al pueblo a servirle de todo corazón a Dios, (lee 1 Samuel 12) y les recordó que Dios les había escogido como pueblo. A ti también Dios te llama hoy a reconocer a Jehová como tu soberano. ¿Es Jehová tu Rey? Si tus pasos se alejaron de tu Creador, ven a Él HOY, sin esperar más. Si has caminado de su mano, sigue confiando en Jehová y sé fiel.

Solo en la medida en que hagamos de Dios nuestro único refugio estaremos seguros en él independientemente de lo que suceda a nuestra vida. No lo dejes para mañana, Cristo pronto viene. Entrega tu vida a Cristo. Reconságrate a él y permítele usarte como instrumento de bendición en la salvación de otros.

Disfruta hoy el abrazo divino.

Súplica Urgente-“Cambia la tormenta en sosiego”

Promesa de Liberación de la Aflicción-Salmo 107:27-31

Dios libra de la aflicción.

Oremos con urgencia por quienes hoy se encuentran en angustia, amenazados por las tempestades físicas, mentales, ambientales o espirituales. Dios calme la tempestad y traiga sosiego. Dios cumpla su propósito en cada caso; y su nombre sea por siempre glorificado.

Hay aflcciones causadas por mano humana cuando en su necedad se aleja del plan divino. Hay aflicciones que sobrevienen aun al justo que a Dios le sirve.  Pero el uno y el otro, están inhabilitados para salir airosos. Mas cuando el ser finito reconoce su incapacidad para librarse de su indigente situación… cuando  se humilla ante Dios, el Padre celestial escucha su angustioso clamor.  Dios habla y puede calmar la tempestad y traer sosiego. Puede llevarte en su amor a puerto seguro. ¿Le entregaste tu vida y la tormenta?

La fe visualiza de antemano el cumplimiento de la promesa. Por eso, en tu angustia, clama, alaba a Dios y espera en su misericordia.

SALMO 107:27-31

Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil.

28 Entonces claman a Jehová en su angustia,
Y los libra de sus aflicciones.

29 Cambia la tempestad en sosiego,
Y se apaciguan sus ondas.

30 Luego se alegran, porque se apaciguaron;
Y así los guía al puerto que deseaban.

31 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.

COMENTA: ¿Qué tormentas te ayudó Dios a calmar? ¿Cómo viste su mano obrar en tu tormenta? ¿Qué lecciones aprendiste? ¿Cómo te ayuda esa lección en la tormenta que actualmente estás atravesando? © Rhodi Alers de López

Una mujer de oración


Una mujer de oración no está exenta de problemas, pero sí de ansiedad. Aun entre barrotes vive libre en Jesús.

Frágil físicamente, es una fortaleza espiritual. Sufre tristezas, pero nunca depresión.

Aunque pequeño y limitado su entorno, su influencia desconoce fronteras.

Aunque ocupada, siempre está lista para elevar con el necesitado el vuelo al trono de la gracia.

Tropieza, cae, pero la levanta Cristo. No vive de pie, labora de rodillas.

Habla palabras a tiempo, siempre sazonadas con la gracia celestial.

La oscuridad no la amedrenta. La luz del Espíritu Santo dirige su mente y guía sus pasos.  Anda por fe, no por vista.

Una mujer de oración no es impulsiva. Escucha, observa, calla, reflexiona y habla con Dios.

Es inflexible en su compromiso con el Señor; pero en manos del Alfarero celestial, es barro moldeable.

No se rinde ante las modas.  Está vestida del amor a Dios, adornada por un espíritu apacible.

No rebaja sus principios por un plato de lentejas. Rinde homenaje a Dios y se postra ante el estrado de sus pies.

No se goza en la injusticia. Su indignación la escucha el Juez de toda la tierra.

No pone delante de sus ojos cosa injusta; contempla por fe al Invisible.

Una mujer de oración cuida lo que escucha. Prefiere el silencio al bullicio para discernir la voz de su Creador.

No permite cuentos ni chismes. Es tumba y confidente, pues Jehová guarda la puerta de sus labios.

No exige recompensa por su labor; su vista está fija en el galardón celestial.

No busca reconocimiento humano; su sueño es que Dios cumpla su propósito en ella.

No la seducen los halagos; anhela escuchar de labios del Salvador: “Bien, buen sierva y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

Una mujer de oración se guarda de sus compañeros, y en ningún hermano tiene su confianza; pero en la misericordia de Jehová confía eternamente y para siempre.

Feliz entona el cántico que aprendió en medio de su prueba en comunión con Dios; pues Jehová es su fortaleza y su canción.

Sin recursos humanos, siempre tiene qué compartir con el menesteroso, pues el fruto del Espíritu es abundante en su vida.

Podrá el enemigo atacar su cuerpo con la enfermedad, pero Cristo es el restaurador de su alma, y por sus heridas su alma permanece sana para siempre. No se aferra al pasado, tiene una esperanza viva, cuyo nombre es Jesús.

Una mujer de oración sabe amar sin ser correspondida, porque es amada por Dios. Canta, alaba y adora al que vive por siempre. Él es el dueño de su corazón.

No conoce enemigos, porque Jehová pelea sus batallas. Perdona porque ha sido perdonada.

Es hermosa pues su corazón es puro, sin envidias, sin resentimiento, sin amarguras, ni rencor.

Con asombrosa sencillez y autoridad celestial transmite lo que le es enseñado a los pies de Jesús.

Tiene paz, no por falta de conflictos, sino porque su confianza está cimentada en la roca de los siglos.

Los desafíos no la derriban; la llevan a sus rodillas.

No se deja vencer por el mal, vive rendida ante la cruz. No la amedrenta la prueba, agradece porque el fuego purifica el oro.

Una mujer de oración no camina sola. Ella camina junto a El Ángel de Jehová.

Agradece la respuesta antes de recibirla, por cuanto ha gustado la fidelidad de Dios. Por cuanto se deleita en Jehová, Dios le concede las peticiones de su corazón.

Cuando ella entra en la cámara secreta de audiencia celestial el enemigo tiembla. Aunque la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón de la mar, ella permanece en quietud, conociendo que Jehová es Dios. Su seguro refugio es el Dios de Jacob.

Cual vasija vacía, a diario pide ser llena de la gracia del Espíritu Santo.

Nada le falta. Dios suple todo cuanto necesita para hacer la obra asignada.

Una mujer de oración vive en constante VICTORIA porque VICTORIA se escribe con oración.© Rhodi Alers de López

Ocho maneras de decir “Te amo” hasta a tus enemigos

¿Conoces a alguien a quien le haga daño el saberse amado? ¿Conoces a alguien que haya llegado al tope del conocimiento y la práctica del amor de tal modo que NO necesite aprender más? Dios anhela nuestro crecimiento diario en su amor.

  1. ¡Comunica amor!

El mundo está saturado de odio. ¿Por qué no hacer la diferencia positiva? Comunicar amor requiere propósito, intención y decisión consciente. Comunicar amor NO cuesta nada y logra mucho. Escuchar “Te amo.” en un momento difícil puede salvar la vida y cambiar la perspectiva de una persona, y el destino de una familia.

Todas nuestras palabras deben ser un gesto de amor cotidiano, que edifiquen un muro de protección contra el pecado y la maldad. Hablemos palabras que inspiren, que animen, que motiven a superarse como personas e insten a crecer como hijos de Dios. Cuando el amor se comunica en palabras y tonos que Dios puede aprobar, la bendición se multiplica y regresa al que lo expresó. “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios”- Proverbios 18:20.  ¿Lo sabías?

2. Escucha interesada y pacientemente

Cultivar la cortesía de escuchar sin interrumpir es una muestra de amor. Desarrollar la paciencia de escuchar atentamente, asimilando el mensaje, muestra madurez, educación y compromiso. Muchos malentendidos pueden evitarse con escuchar sin estar “preocupados por qué vamos a contestar”. Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”-Santiago 1:19.

 

3. Detalles…

¿Encuentras una escena de algo que sabes que esa persona disfrutará? Toma una foto y envíala con una nota: “Vi esto y pensé en ti” (o algo así). La tecnología permite esos detalles de amor y amistad. Sé creativo y úsala para comunicar y fomentar amor. Gócense en las obras del Creador juntos. (Salmos 92:4). Los detalles entibian el alma y hacen al corazón más receptivo.

 

4. Aprendan juntos de la Palabra de Dios.

Compartir un pasaje favorito es inspiración. Compartir un pasaje alentador en momentos difíciles es oportuna bendición. Estudiar la Biblia en familia es una de las mejores herramientas que Dios proveyó para preservar la unidad familiar, y para el crecimiento espiritual individual y colectivo. (Ver Deuteronomio 6:6.) Los mejores momentos vividos como familia son esos momentos en que juntos aprendemos de la Palabra de Dios. La experiencia de incontables vidas demuestra que esos momentos de estudio de la Palabra de Dios en familia NO se olvidan… Su impacto es de muy largo alcance. ¡Anímate!

 

5. Sorpréndeles con su comida, ensalada, postre, o bebida favorita

Hoy es un buen día para sorprender a quienes amas. ¿No sabes cocinar? Busca y sigue una receta. O prepara su ensalada favorita. Expresar amor requiere la inversión de tiempo. ¿Necesitas ayuda? Pídela. Algo sencillo, preparado con amor es mejor que una suculenta cena sin armonía. (Ver Proverbios 17:1). El esfuerzo invertido en tal hazaña nunca es en vano.

6. Ora por ella y con ella

Orar es una de las mayores bendiciones que puedas dar a quienes amas. Orar por otros es intercesión. Orar con quien amas es una sólida forma de demostrarle tu amor. ¿Como?

  • Invítale a orar. Dios promete estar presente y obrar. (Ver Mateo 18:19-20).
  • Pregúntale si tiene alguna petición que desea que presentes ante Dios.
  • Agradece a Dios por la vida de esa persona y por sus virtudes.
  • Ora por sus preocupaciones, desafíos y necesidades.
  • Pide que Dios cumpla su propósito en ella, y para que su nombre esté inscrito en el Libro de la Vida.

7. Perdona y comunica tu perdón 

El perdón es la máxima muestra de amor.  (Ver Juan 3:16 y Romanos 5:8). Así lo ejemplificó Jesús en la cruz. La flor del perdón sólo nace donde murieron el egoísmo y el amor propio. ¿Encuentras difícil perdonar? Contempla a Cristo morir en la cruz por ti y por quien te ofendió. Pide a Dios que te conceda, a través, de su Santo Espíritu la gracia para perdonar. Perdonar libera, sana, restaura y ennoblece. Comunicar a tu ofensor que lo has perdonado construirá el puente que facilitará la reconciliación. (Ver 2 Cor. 5:18).

 

8. Celebra en vida su vida

Celebra en vida la vida de quienes amas. El apóstol Pablo lo vivió. (Ver Filipenses 1:3). La vida se esfuma. No esperes fecha especial, ni a un después que puede no llegar. Crea aquí y ahora memorias hermosas. Muestra tu amor espontáneamente y sin necesidad de incurrir en gastos. Si tu idea requiere inversión, hazlo prudentemente. Cada celebración, por pequeña o insignificante que parezca será un depósito que enriquecerá tu cuenta de reserva en el Banco del Amor. No dejes que la oportunidad pase de largo.

 

  • Contemplen una puesta de sol.
  • Cenar a la luz de las velas.
  • Den una caminata juntos.
  • Saquen tiempo para conversar.
  • Escribe una nota de aprecio en una fecha cualquiera.
  • Cambia de posición los muebles de la sala, crea ambiente diferente.
  • Ofrece tu ayuda en ese proyecto especial que tiene pendiente.
  • Aprendan algo juntos, como pareja, como familia o como amigos.
  • Escuchen y entonen su canción o himno favorito una vez más.
  • Preparen juntos una sorpresa para celebrar a otros.
  • Preparen una cena especial juntos para toda la familia, sin “motivo” especial.
  • Observa a quien deseas agradar, conoce sus gustos e intereses. Tómalos en cuenta al planificar.
  • Celebra cada día de alguna forma la bendición que significa el tener personas que te aman y a quien amar.

Déjanos un comentario: ¿Cuál es tu forma favorita de mostrar amor?

 

 

RECURSOS PARA LÍDERES: La oración de intercesión es amor en acción

La intercesión genuina nace del amor

¿Sabes? Orar por otros nos une a Cristo, el Intercesor por excelencia. Tomar tiempo de nuestra cargada agenda diaria para orar por otros nace del amor genuino; el amor a Dios que nos lleva a amar al prójimo. La oración de intercesión es una oración de amor, aun por quienes solo conoceremos en el cielo.

La oración intercesora redunda en incontables bendiciones para esas personas por quienes se ora. Orar por otros también está acompañado de grandes bendiciones para el intercesor.

Algunas de ellas son:

1. Evita el egocentrismo.

2. Nos hace compasivos.

3. Nos llena del amor de Cristo hacia aquellos por quienes  Jesús murió.

Pablo, sintiendo la carga de la extensa misión a él encargada, reconociendo su fragilidad humana, y conociendo las bendiciones que la comunión con Dios trae a sus hijos, instó a los creyentes: Hermanos, orad por nosotros”-1 Tes. 5:25.  Hagamos uso del hermoso privilegio de la oración de intercesión y seamos instrumentos de amor y bendición.

Comparte y comenta: ¿Eres un intercesor? ¿Cómo ha impactado tu vida el orar por otros? © Rhodi Alers de López

 

“10 Días de Oración-Un Santuario Vivo-Día 8-El Maná”
by Rhodi Alers de López

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10 Días de Oración-Un Santuario Vivo-Día 8-El Man'a
1-25-2017

“10 Días de Oración-Un Santuario Vivo 4-La Mesa del Pan de la Proposición”
by Rhodi Alers de López

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10 Días de Oración-Un Santuario Vivo- Día 4-La Mesa del Pan de la Proposición
2017-01-20

El recorrido por el Santuario es cada día una bendición. En cada parte vemos ver el amor de Dios manifestado de forma especial para con cada hijo suyo. Aunque el audio de este día es corto, la bendición no se ha reducido.

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Para una presentación en tu iglesia, grupo o evento especial, comunícate con nosotros.

 

Audio de 10 Días de Oración-Un Santuario Vivo (Días 1-5)

Un recorrido de oración por el Santuario

Saludos. Gracias por estar aquí.

Recientemente comenzamos la serie de los 10 días de oración, “Un Santuario Vivo”. Estamos estudiando este material en La Hora de la Victoria, línea de  oración. Puedes conectarte llamado al 1-712-432-0490, Código 835561#. (Mira la postal de invitación aquí arriba).

  1. Oye el audio en los enlaces que aquí compartimos; y no olvides compartir la información para que otros también se beneficien.

  2. Con cada audio hay una postal con mensaje importante para ese dia. Puedes compartirla, si lo deseas. 

  3. Regresa cada día, para bajar o escuchar el mensaje más reciente. Dios te bendiga.

Audio del día 1 aquí: Entra por sus puertas con Acción de Gracias

Audio del día 2 aquí: El Altar del Holocausto

Audio del día 3 aquí: El Lavacro

Audio del día 4 aquí: La Mesa del Pan de la Proposición 

Audio del dia 5 aquí: El Candelabro