Oasis de Bendición-14-Promesas & Consejo

Oh, ¡cuanto anhela Dios que en toda emergencia y situación urgente elevemos a él nuestra voz, en sincero clamor! Gracia y paz nos dará en respuesta a la oración. Su respuesta nos bendecirá y glorificará al Padre celestial..

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Jeremías 33:3  

Citas Citables Sobre la Oración-Oración por los enfermos

El médico divino está presente en la pieza del enfermo; oye toda palabra de las oraciones a él elevadas con la sencillez de la verdadera fe. Sus discípulos de hoy han de orar por los enfermos tanto como los discípulos de antaño. Y habrá restablecimientos; porque “la oración de fe salvará al enfermo.”1

 En la Palabra de Dios tenemos instrucciones relativas a la oración especial para el restablecimiento de los enfermos. Pero el ofrecer tal oración es un acto muy solemne, que no debe emprenderse sin cuidadosa consideración. En muchos casos de oración por el restablecimiento de los enfermos, lo que se llama fe no es sino presunción.

OE, 227

Citas Citables sobre la Oración-Clama por ayuda

La facultad de orar como oró Nehemías en el momento de su necesidad es un recurso del cual dispone el cristiano en circunstancias en que otras formas de oración pueden resultar imposibles. Los que trabajan en las tareas de la vida, apremiados y casi abrumados de perplejidad, pueden elevar a Dios una petición para ser guiados divinamente. Cuando los que viajan, por mar o por tierra, se ven amenazados por algún grave peligro, pueden entregarse así a la protección del cielo. En momentos de dificultad o peligro repentino, el corazón puede clamar por ayuda a Aquel que se ha comprometido a acudir en auxilio de sus fieles creyentes cuando quiera que le invoquen. En toda circunstancia y condición, el alma cargada de pesar y cuidados, o fieramente asaltada por la tentación, puede hallar seguridad, apoyo y socorro en el amor y el poder inagotables de un Dios que guarda su pacto.

La Historia de Profetas y Reyes, 466, 467. 
Foto por Rhodi Lopez @Unsplash.com

Citas Citables Sobre La Oración-Dependencia

Al enseñarnos a pedir cada día lo que necesitamos, tanto las bendiciones temporales como las espirituales, Dios desea alcanzar un propósito para beneficio nuestro. Quiere que sintamos cuánto dependemos de su cuidado constante, porque procura atraernos a una comunión íntima con él. En esta comunión con Cristo, mediante la oración y el estudio de las verdades grandes y preciosas de su Palabra, seremos alimentados como almas con hambre; como almas sedientas seremos refrescados en la fuente de la vida. 

EGW, DMJ 96

Citas Citables sobre la Oración-La llave

La oración es la llave en la mano de la fe para abrir el almacén del cielo, en donde están atesorados los recursos infinitos de la Omnipotencia. Sin oración incesante y vigilancia diligente, corremos el riesgo de volvernos indiferentes y de desviarnos del sendero recto. —EGW, Camino a Cristo, 94.

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 33:3

PROMESA PARA ESTA SEMANA:Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes  y ocultas que tú no conoces”.

Jeremías 33:3

¿Qué es clamar? Según el diccionario de la Real Academia Española:

Del lat. clamāre.

1. tr. exigir (‖ pedir imperiosamente). Clamar venganzajusticia.

2. tr. desus. llamar.

3. intr. Quejarsedar voces lastimosas pidiendo favor o ayuda.

4. intr. Dicho de algunas cosas inanimadasManifestar necesidad de algo

La tierra clama POR agua.

5. intr. Emitir la palabra con vehemencia o de manera grave y solemne.

Se clama cuando hay dolor, temor, tristeza, aflicción y/o grave y extrema necesidad. La voz de quien clama transmite la emergencia. ¿Es la salvación de tus amados un deseo y pedido opcional, o es una emergencia? ¿Has clamado a Dios por la salvación de tus amados?

Foto por Alina Strong@Unsplash.com

Así nos invita Dios a orar fervorosamente y a buscar su presencia insistentemente.

El contexto de esta invitación divina está en el capítulo anterior. Ver Jeremías, Capítulo 32. Jeremías estaba preso por hablar las  palabras de Jehová. El ejército de Nabucodonosor, ya tenía sitiada la ciudad. Dios le dice al profeta que compre la heredad de su primo, Hanameel. Jeremías compró, hizo la transacción totalmente legal.

Tan agobiante era la situación del pueblo escogido que, en diferentes ocasiones, Dios mismo le dijo al profeta Jeremías que no orara por el pueblo rebelde, porque no escucharía su intercesión: Ver Jeremías 7:16 y Jeremías 14:11-12.  Es por eso que esta promesa cobra mayor significado.

Jeremías, sufriendo cárcel y todo el mal que él mismo tuvo que declarar sobre su pueblo, estaba perplejo. Entonces, Dios le dijo: “Clama a mí, y yo te responderé…”.

Foto por Rhodi Alers de López

Es importante notar: La promesa de Dios de responder NO significa que la respuesta será la que yo espero o deseo.

Mi responsabilidad está en clamar. Lo demás está en las manos de Dios.

Jeremías 33:3 no se limita a la salvación. Es una poderosa y urgente invitación divina a comprender la gravedad de las situaciones que afrontamos aquí y ahora, a comprender que solo Dios es la solución, para cada emergencia, nuestra o de otros. Es una invitación a presentar a Dios cada caso con su respectiva urgencia, y saber que Dios desea ser nuestro pronto y seguro auxilio, y también nuestro Maestro. Nos responderá y nos mostrará una mejor manera de vivir para su gloria y su honra.

Mi Oración

Oh, Señor, Padre bueno, ten misericordia de nuestros hijos y amados que deseo ver en el cielo. ¡Toca sus corazones y pon en ellos el deseo de tener una conexión ininterrumpida con el cielo. Inquiétalos. Tráelos a los pies de la cruz, te suplico. No los dejes. Toca los corazones de todos los amados alrededor del mundo por quienes se está clamando por salvación y pon en ellos el temor reverente de Jehová, para que te sirvan con integridad, sin tardar más. El tiempo se acaba, no te tardes, Jehová. Ven presto y sálvalos de ellos mismos y del pecado. Gracias por lo que has hecho y lo que harás. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2018

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 24:7

En la decisión de interceder en oración por aquellos que anhelamos ver en el cielo, nos es necesario aferrarnos a las promesas de Dios, quien tiene un deseo mayor que el mismo intercesor humano en la salvación de las personas por quienes oramos.

Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.

Jeremías 24:7, Reina Valera, 1960
Foto por Micheile Henders @Unsplash,com

La misericordia de Jehová se deja ver asombrosamente en esta promesa y su contexto. Algunos puntos sobresalientes son:

  1. Es Dios quien hace la obra. Sólo el Espíritu de Dios transforma el corazón.
  2. Dios mismo se da a conocer. El conocimiento de Dios es el conocimiento esencial y el único capaz de dar vida a un corazón aniquilado por el pecado.
  3. Esos corazones se dejarán regir por Dios. El orgullo y la suficiencia propia se esfuman con el conocimiento de la verdad que es Cristo.
  4. El anhelo de Dios de guiarlos tiernamente se hará, entonces, realidad. La incapacidad y falta de sabiduría humana se reconocen.
  5. No existirá ya un corazón dividido, sino uno cuyo único anhelo es la presencia de Cristo en su ser, la conducción del Espíritu Santo y una relación profunda y significativa con el dador de la vida. ¡Alabado sea Jehová!

Mi Oración

Gracias, Padre celestial, por tu preciosa promesa. En tus manos de amor coloco a mis amados con la seguridad de que conocerá su corazón a Dios.

Mientras oro, dame luz para que mi propia vida sea un fanal que los conduzca a ti. Obra en el corazón de cada uno en nuestras listas, y de cada uno que alrededor del mundo estamos clamando por salvación de nuestras familias. Gracias por la salvación que tu Santo Espíritu está obrando en cada corazón. En el precioso nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2021

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Piedras de Diadema

Y los salvará en aquel día Jehová su Dios como rebaño de su pueblo; porque como piedras de diadema serán enaltecidos en su tierra (Zacarías 9:16).

¿Has visto una corona sin piedras preciosas? La belleza de las coronas o diademas no se encuentra solo en su fina elaboración y delicados detalles; está en sus piedras preciosas. Cada una añade a su hermosura y significado. Cada una añade calidad, valor y esplendor a la diadema.

Cada persona que llegue a Cristo será una gema en su corona. Cada uno que se rinda a Cristo gracias a la ferviente oración intercesora será también representado por una preciosa piedra en la corona del Cordero de Dios.

Foto por Church of the king @Unsplash.com

No es por casualidad que Cristo se sacrificó por ti, por mí y cada ser humano, sino para salvarnos. Somos valiosos para él. Tan valiosos que nos representará individualmente en su corona por una piedra preciosa. En aquel glorioso día, cada uno de los salvados pondrá su corona a los pies del Salvador y cantará el himno dando honra y gloria al Cordero de Dios que fue inmolado por su salvación.

No dejes de orar ni de interceder por quienes anhelas ver en el cielo. Pronto, muy pronto llegará el día de ver nuestras súplicas hechas una hermosa realidad.

Mi Oración

Bondadoso Padre celestial, gracias por el valor y la importancia que tu preciosa sangre concede a cada uno que responde al llamado del Espíritu Santo. Ayúdame a interceder constante y fervorosamente por quienes anhelo ver en el cielo. Que pronto sus nombres se hallen inscritos en el Libro de la Vida como quienes adornarán tu magnífica corona. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, Diciembre 2020

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia-Aquellos que me diste

Antes que su dolor… Intercesión

Al pie del Monte de los Olivos, en el huerto de Getsemaní Jesús oró por sus discípulos. Antes de ser arrestado, suplicó por aquellos a quienes amó desde antes de la fundación del mundo. Sería la última vez que sus labios elevarían al Padre su ferviente oración desde ese lugar tantas veces honrado con la presencia del Creador. En esa hora crucial el divino suplicante entregó a su Padre el reporte de su obra, que pronto concluiría, implorando con fervor también por ti y por mí.

© RAL 2020

Cuarenta días después de su resurrección, desde la cumbre del Monte de los Olivos, ascendió el Salvador resucitado, al cielo, envuelto en una nube de ángeles resplandecientes. Dos de ellos, les reiteraron a sus discípulos, que así como subió al cielo, en carne y hueso, y rodeado de nubes de ángeles, volvería para buscar a su pueblo. (Ver Hechos 1:9-11).

Tras cualquier larga ausencia de su hogar, nosotros quisiéramos abrazar a nuestros amados y disfrutar nuevamente la alegría de su compañía. Pero el Salvador no permitió las alabanzas del coro celestial sin antes entrar ante el Padre y presentar cara a cara su más caro pedido:

Antes que la adoración… Intercesión

Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo…”

Juan 17:24, pp

¿No es este acaso tu ferviente pedido también?

Tras la intercesión… recibe adoración.

¡Tal es su amor, y su corazón de Intercesor! Su sacrificio fue acepto y su oración se registró en el corazón del Padre. Su propio corazón, solo ahora satisfecho, acepta la adoración y el merecido homenaje de su familia celestial. (Ver Deseado de todas las Gentes, cap. 87).

Mi oración

Aquellos que tú me diste pongo en tus manos, Señor, que sean hacia ti movidos y atraídos por tu amor. Haz que antes de ver mi aflicción, sea, en tu presencia, fiel intercesor; y más importante que el gozo de cualquier aprobación, sea esta sierva tuya incansable intercesor. Salva nuestras familias, amigos y comunidad, e inquieta con tu presencia su vacío corazón. Danos, bendito Cristo, corazón de Intercesor, que tras la lucha terminada, de tus labios podamos oír tu dulce bienvenida y recibir tu bendición. ©Rhodi Alers de López, 2020