
La Biblia menciona
- Palabras de la boca como viento impetuoso
- Boca llena de maldición
- Boca que se abre vanamente y multiplica palabras sin sabiduría
- Boca llena de maldición
- Boca que habla arrogantemente
- Boca como león rapaz y rugiente
- Boca ensanchada
- Boca que habla despropósitos
- Boca cuyas palabras son iniquidad y fraude
- Boca que se mete en mal y compone engaño
- Hombres cuyas bocas emiten centellas de fuego
Otras menciones
- Bocas con olor de manzana
- Boca que Dios tocó
- Bocas dedicadas a alabar a Dios
- Bocas deseosas de exaltar su justicia
- Bocas comprometidas a enumerar sus bendiciones

Entre las características de un impío está su boca:
Proverbios 6:12-El hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda en perversidad de boca;
Comparación del justo y del impío:
Proverbios 10:6–Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
Proverbios 10:14-Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana.
Proverbios 10:31-La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada.
Proverbios 10:32-Los labios del justo saben hablar lo que agrada; Mas la boca de los impíos habla perversidades.
Proverbios 10:11-Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
Proverbios 15:2-La lengua de los sabios adornará la sabiduría; Mas la boca de los necios hablará sandeces.
Proverbios 15:14-El corazón entendido busca la sabiduría; Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
Proverbios 15:28-El corazón del justo piensa para responder; Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.

Desafío: Salmos 39:1-2 Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí. Enmudecí con silencio, me callé con con respecto de lo bueno; …
Gracias, Padre por la boca. Gracias pues de tu boca procede la sabiduría. Padre, perdóname cuantas veces pequé por mis palabras. “Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.” (Salmo 141:3; 19:14). No me dejes fallarte ni en pensamiento, ni en acciones ni en palabras de mi boca. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2022















