Felicidades en tu liderazgo de oración. No es casualidad, sino un llamado divino. Si alguna vez pensaste que no has logrado la respuesta anticipada a las invitaciones a la reunión de oración, no estás solo. Cada grupo tiene su dinámica y sus propias experiencias, unas mejores que otras. ¿Te animas a probar estos consejitos? Después de implementarlo consistentemente por unos meses, déjame saber si notas mejoría y un ambiente más receptivo, etc. Estoy segura de que Dios quiere bendecirte y coronar con éxito tus esfuerzos.
CONSEJITOS
Al comienzo de la reunión, dé unos minutos para que cada uno ore en silencio.
Avise con un himno, con una campanita que el tiempo ha concluido.
Anuncie lo siguiente:
NO tomamos lista de pedidos.
SÍ, cada uno presentará su pedido en oración, para que todos nos unamos a usted.
Oremos en voz alta.
Pronunciemos claramente.
Oremos brevemente (1-2 minutos), de acuerdo al número de participantes y el tiempo disponible.
Oremos específicamente por el pedido o necesidad a mano.
Procuremos orar la Palabra de Dios para la necesidad actual.
Tenga paciencia y tacto con quienes se pasan del límite o no siguen las reglas propuestas.
Ore por ellos y con ellos.
Siga adelante motivando, guiando con amor a su círculo de influencia.
Recuerde que, poco a poco, se aprende, se crece y se dispone el ser humano a hacer las cosas de una manera más efectiva.
Dios sabe, Dios oye, Dios ve. Dios lo capacitará a través de su Santo Espíritu y el nombre de Dios será exaltado.
El CALENDARIO es un recurso que me ha dado buenos resultados y puede ayudar a toda una comunidad o congregación a envolverse en oración. Es sencillo y no requiere inversión de dinero. Lo que sí requiere es ser diligente en reunir los nombres de cada miembro del grupo o congregación. Lo he usado efectivamente con jóvenes, adultos, grupos de damas, niños, etc.
Ventajas de ésta idea:
Incluye a cada familia o miembro.
Deja lugar para orar específicamente por los líderes, la familia pastoral, y los diversos niveles de liderazgo eclesiástico dentro de la organización.
También permite añadir algún proyecto especial según sea necesario.
Esta idea permite el que cada familia sepa con seguridad qué día del mes se estará orando por ellos.
Promueve la constancia, perseverancia, etc.
Ayuda a cada integrante a familiarizarse con los nombres de todas las familias o miembros del grupo.
Promueve la empatía y el interés por los demás.
Además, ¿Sabías que el orar por personsas específicas promueve la unidad y el amor entre y por quienes oras?
NOTA: El ejemplo de arriba (que puedes descargar) muestra una lista en orden alfabético porque es fácil ayudar a recordar y seguir un orden. Sin embargo, usted puede usar otro criterio, si lo cree necesario.
¿Se anima?
Comente más abajo qué le parece la idea, y cuál ha sido su experiencia con una herramienta tal.
Dios le bendiga al esforzarse por promover un ambiente de oración en su círculo de influencia.
Veamos Juan 17:9 -Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
Esta oración fue como un preludio al sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario. Jesús, quien vivió una vida de constante comunicación con el cielo, fue muy intencional en este tiempo de comunión con su Padre celestial. Esta oración muestra el corazón de Cristo, tierno, amoroso, interesado hasta lo sumo en el bienestar de los suyos, asegurándose de que no les faltara nada a quienes tanto amaba.
¿Sabías? La oración intercesora nos acerca a Cristo. De esta oración podemos aprender a orar por nuestros seres amados y otros en nuestro círculo de influencia.
Juan 17:9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,
“Yo ruego por ellos”-¡Jesús, el Dios Creador, ese que se comprometió desde antes de la fundación del mundo a ser el sacrificio sustitutorio si el hombre fallaba… ese mismo Jesús no pedía tranquilamente, sino que rogaba con lágrimas a su Padre en un momento tan crucial!
“Ellos”-¿Quiénes eran ellos? Piensa en aquellos por quienes están orando. ¿Quiénes son y qué significa cada uno de ellos para ti? Para Cristo eran…amigos, compañeros, hijos, discípulos, testigos de su poder y de su amor compasivo… ellos eran su familia terrenal.
“No ruego por el mundo, sino por los que me diste”-El interés del momento no era el mundo, sino aquellos que Dios Padre le había dado. ¿Reconoces que cada uno de tus hijos y también tus familiares, amigos, etc., te son dados por Dios mismo?
“Porque tuyos son”-Independientemente de la postura individual de cada persona por quien oramos, Cristo reconoció que les habían sido entregados para devolverlos para el Reino de Dios. Si vivimos y oramos con esta perspectiva en mente, nos será más llevadera la jornada con cada uno de aquellos por quienes oramos, independientemente de los desafíos que cada uno conlleva.
Amante Padre celestial, gracias por cada uno de aquellos que me has dado. Gracias individual y colectivamente por ellos. Gracias porque deseas salvarles. Gracias porque pones en mí la necesidad de venir ante ti con el clamor en esta hora crucial en que vivimos. Padre ruego por los que me diste. Son mis amados. Mira cuánto te necesitan. Obra para que ninguno falte cuando tú vengas a buscarnos. Gracias porque Jesús murió para salvarlos a ellos también y tú les amas más que nadie. Gracias por escuchar y contestar mi clamor en su favor. En el nombre de Jesús, Amén.
Mateo 15:28 -Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.
¿Cómo está tu fe?
La historia del encuentro de la mujer cananea con Cristo nos muestra que las buenas y nobles intenciones no son suficientes cuando de una relación con Cristo se trata. Dios, a través de su Palabra, procura enseñarnos a ti y a mí “las reglas del juego” por así decirlo. No basta orar y pedir. ¿Qué más es necesario entonces?
En el momento de su mayor necesidad la mujer cananea, desesperada, acudió a Cristo porque entendió que él sí podía ayudarla. Sin embargo, en vez de ser recibida con los brazos abiertos, la madre se encontró con un cuadro poco alentador.
Veamos algunos obstáculos que vivió nuestra protagonista:
1. Etnicidad: Judíos vs. cananea
2. Género: Hombres vs mujer
3. Número: Muchos vs una sola
4. Se le ignoró: No se le prestó atención de la manera anticipada.
5. Se le rechazó: Aparentemente Cristo no quería nada que ver con ella.
6. Menosprecio aparente al compararla con los perrillos
¿Qué haces, cómo resuelves, qué decisión tomas cuando tu pedido no es atendido enseguida como lo esperas?
Analiza lo siguiente: Supón que estás en la tienda y necesitas hacer una larga fila para pagar tu artículo que necesitas con urgencia. No hay cajero automático. La opción es esperar que un empleado marque y cobre tu compra individualmente. La fila es larga. De pronto notas que la persona encargada de cobrar se puso a conversar de forma muy casual con el cliente, y no está para nada apurado por concluir esa transacción para que la fila se siga moviendo.
–El próximo cliente en la fila está tranquilo y en paz.
–El segundo cliente en fila está un poco nervioso. No está seguro de si quiere esperar que termine la charla sin apuros que sostiene el primer cliente con el empleado.
-El tercero y el cuarto cliente en fila ya están mostrando corporalmente su impaciencia y desagrado. Sus comentarios rayan en la falta de cortesía.
–Los demás clientes que te preceden en fila no parecen estar afectados. No se les nota apurados ni nerviosos. Se muestran tranquilos y están entretenidos con sus dispositivos, etc.
–Tu turno es el #8. ¿Qué harías? ¿Esperarías en paz o dejarías tu artículo allí mismo y saldrías sin adquirirlo? ¿Hablarías al empleado para que se apure? ¿Llamarías al supervisor?
¿Asunto de fe?
Mateo 15:21-28 es una historia que nos debe mover a analizar nuestra fe cuando oramos, cuando pedimos, cuando suplicamos y esperamos del cielo una bendición que nos parece urgente.
¿Puedes identificarte con la experiencia aterradora de la mujer cananea?
¿Alguna vez sentiste como que tu oración no ha sido escuchada o atendida?
¿Cuántas veces pensaste que no eres bienvenido a su presencia o que no eres importante para Dios?
¿Qué obstáculos encuentras cuando se trata de presentar tu clamor ante el trono de la gracia y /o de recibir respuesta a tu pedido?
Cristo, durante su ministerio terrenal, constantemente enfatizó el papel de la fe:
Mateo 6:30-Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombresdepocafe?
Mateo 8:26-Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombresdepocafe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
Mateo 16:8-Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombresdepocafe, que no tenéis pan?
Lucas 12:28-Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombresdepocafe?
Mateo 9:22-Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
Mateo 17:20-Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
Mateo 21:21-Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
Marcos 5:34-Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
Marcos 10:52-Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
La madre pedía para su hija. No estaba dispuesta sa salir de la presencia de Cristo sin la bendición que habia ido a buscar. Ella estaba segura de que únicamente Cristo tenía el poder de quebrantar el poder del demonio.
“¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe… Se necesita una fe que persiste y prevalece“.—Testimonies for the Church 2:634-635. {EJ 236.3}
21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. 22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. 24 Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! 26 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. 27 Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.
Sobresalen los siguientes puntos:
v. 21-Propósito de Cristo
v. 22-Mujer cananea clama.
v. 23-Jesús la ignora, los discípulos se impacientan.
v. 24-Respuesta de Cristo es inusual.
v. 25-Mujer desesperada postrada y clama: “¡Señor, Socórreme!
v. 26-Su fe es probada con asuntos de prioridades.
v. 27-Madre no desiste, sino persiste en su clamor.
v. 28-Quien resiste la prueba recibe en recompensa la respuesta a su clamor.
Es interesante saber que ésta madre se acercó a Cristo reconociéndolo como el Mesías enviado: lo llamó Hijo de David. No era judía, pero lo honró como Mesías.
No se desanima cuando Cristo la ignora. Continúa en su cometido de conseguir una bendición para su hija. No se devuelve vacía cuando ve que los discípulos se impacientan porque ella sigue insistiendo. Cuando Jesús enfatiza el alimento de los hijos, ella resalta la importancia de las migajas.
¿Cuán pequeña es una migaja? Una migaja es la porción más pequeña del alimento. Es una porción insignificante que se deja en el piso porque allí cayó y parece insignificante para quien tiene suficiente…
Ésta madre entiende que ella no tiene la respuesta y no tiene solución. Así que ella no se inmuta, no se resiente. Se aferra a la realidad de la migaja… los perros comen las migajas felices por haber recibido algo. Ella no rechazará las migajas, porque ella entiende que una migaja de la gracia divina es suficiente para resolver su gran necesidad.
¿Sabes que una migaja de la gracia divina es suficiente para resolver tu necesidad y la mía?
¿Cuán dispuesto estás a continuar luchando por obtener esas migajas divinas?
Amante Padre celestial, alabado sea tu nombre por tu compasión y tu misericordia. Gracias por mostrarme cuánto necesito permitir tu obra transformadora en mi vida. Perdóname. Ayúdame a ser una persona transformada a la imagen de Cristo en vez de ser conformada a las costumbres y prácticas del mundo. Quiero estar del lado de Cristo y trabajar firmemente para el cielo. En el nombre de Jesús, Amén.
Jesús le dijo: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» Juan 11:40
La esperanza es Cristo
Esta historia no es para el de débil corazón. Aquí en el capítulo 11 de Juan se nos revela una historia que incluye desafíos, tristeza, esperanza, desilusión y toda clase de incógnitas que nos invita a meditar en la obra de Cristo, nuestro Salvador.
Problema
Hombre cae enfermo.
Jesús no está presente.
Envían mensajeros con un mensaje definido: “El que amas está enfermo”.
La respuesta de Cristo alienta.
Sus acciones desconciertan.
¡Que viva el amor!
¿Te arriesgarías a perder tu vida por alguien que amas?
La vida de Cristo y sus seguidores peligra.
Se hace la decisión esperada. (Juan 11:11)
15 estadios separan a Cristo del que lo necesita (v. 18).
Encuentro agridulce (v. 21).
Reclamos y respuestas
Marta— Señor, si hubieras estado aquí… Pero… “Sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.”
Jesús— “Tu hermano resucitará.”
Marta —”Yo sé… en el día postrero.”
Jesús— “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…”
María entra en el cuadro, y en la conversación. Corrió a donde Cristo estaba cuando se le avisó de su llegada. Su primera acción fue postrarse a sus pies. Luego le dice: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.”
Jesús— ¿Dónde le pusisteis?
Jesús lloró. ¿Sabías que Jesús llora contigo y también por ti? Nunca lloramos solos.
Jesús guardó su mayor milagro para realizarlo en favor de su amigo Lázaro. Su familia no entendió su tardanza, ni tampoco sus discípulos ni ninguno de sus allegados y conocidos. Sin embargo, fue un testimonio que confirmó nuevamente su divinidad.