Ayuno y Oración por salvación de hijos y familia-Jesús cambia todo

Promesa para ésta semana

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS”. -Lucas 1:31

Noticias que cambian vidas

Mi hijo llamó desde la escuela esa mañana: “Por favor enciende el televisor para que veas las noticias”, — dijo.

En Estados Unidos el martes, 11 de Septiembre del 2001, ahora comúnmente conocido mundialmente como el 9/11 se refiere al día en que la nación vivió cuatro ataques terroristas islámicos por al-Qaeda que dejaron a la nación destrozada, con la pérdida de cerca de 3000 vidas. La tragedia impactó al mundo entero.

Conocí personalmente la historia de una propuesta de matrimonio pospuesta allí. Sus vidas escaparon el peligro casi inexplicablemente. Leí incontables historias de vidas salvadas por un inusual atraso, y por cosas que, en el diario vivir parecen insignificantes pero que, a la luz de esa tragedia, podemos aseverar, sin equivocación, que sucedieron por intervención divina.

Muchos años después de ese ataque, miles de bomberos y otros que respondieron a la emergencia, han sido diagnosticados con cáncer y miles han muerto en consecuencia a la exposición tóxica del 9/11.  A décadas de aquél fatídico día, esa trágica noticia continúa impactando y cobrando vidas.  

Cambios drásticos surgieron en cada ámbito: El gobierno creó el Departamento de Seguridad Nacional. Se perdió mucha privacidad personal, se impusieron revisiones de identidad, restricciones de vuelo en atuendo y equipaje. Se fortificaron las cabinas de los aviones. Se cambiaron pólizas de inmigración. Continuamente se debate el beneficio de privacidad versus seguridad. Hay un intensificado sentido de alerta en nuestro entorno diario.

La noticia de Jesús

Las noticias nos impactan. Unas destruyen, otras nos inspiran; unas nos mueven, otras nos paralizan. Pero hay noticias que salvan. ¡Jesús es esa noticia que cambia y salva!

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.” -Lucas 1:31.

Para María esta noticia lo cambió todo. Cambió su día, cambió su cuerpo, sus planes, sus relaciones, su responsabilidad, cambió la percepción de otros hacia ella, cambió su destino; además, cambió su paz y seguridad, cambió sus suspiros, su rutina, su vida entera; incluso, cambió su oración.

La noticia del nacimiento de Jesús para siempre dividió la historia de la humanidad en un antes y un después. Dividió las páginas sagradas en un antiguo y nuevo testamento. Jesús dividió a la humanidad entre creyentes e incrédulos; entre cristianos y paganos, entre fieles e infieles. Cristo lo cambia todo. Las vidas que cambió en su ministerio terrenal todavía nos inspiran desde la antigüedad. ¿Crees que puede cambiar un corazón endurecido por la vida, por el sufrimiento o por la indiferencia? Todavía él cambia vidas. Es por eso que oramos, clamamos y anhelamos que la noticia de Cristo llegue a los corazones de nuestros amados.

ORACION:

Padre de amor y misericordia, alabamos tu nombre y te agradecemos por la noticia de Jesús. ¡Cuán caro es a mi corazón el nombre de Jesús! ¡Cuán dulce y asombroso es el nombre de Jesús!  ¡Cuánta paz me da!  Te agradezco porque Jesús todavía cambia vidas, cambia planes, cambia perspectivas y relaciones. Camabia a niños , adoesentes, a jóvenes, adultos y también a la edad dorada. Nuevamente suplico por nuestros hijos, familiares y conocidos, para que tú conciertes ese encuentro con Jesús. Anhelamos que la noticia de Jesús también transforme sus vidas en un templo del Espíritu Santo, donde se te adore en espíritu y en verdad. Gracias porque tu nombre es sinónimo de cambio de vida para vida y sinónimo de salvación eterna. Toca nuestras vidas, nuestra familias, nuestra iglesia, nuestra comunidad y nuestra historia. Gracias porque Jesús es suficiente para obrar, transformar y salvar. En su precioso nombre imploramos y espeamos con alegría, reverncia y gratitud, Amén.         ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y oración por hijos-Suelta y déjaselo a Dios

Promesa para hoy:

Éxodo 14:14- Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. 

El recién liberado pueblo de Israel marchaba emocionado y excitado rumbo a la tierra de la Promesa. El árido desierto no les parecía tan cruento puesto que su destino era halagador en gran manera. Iban cargados de riquezas regaladas a ellos por los mismos opresores.  ¿Cuánto tiempo tomaría el viaje? ¿Semanas o cuánto más? Tras tantos años en cautiverio ni siquiera la perspectiva de pasar unas semanas en el desierto les sobrecogía.

La perspectiva era halagadora: no más pobreza, no más esclavitud, no más abuso ni maltrato. Ahora ellos tendrían oportunidades para vivir dignamente. Esa esperanza les daba bríos para continuar su travesía alumbrados por la columna de fuego que también les servía para proveerles calor en la noche fría. La columna de nube les favorecía en el día y les daba sombra, evitando que el sol les hiriera sin compasión.

De pronto un ruido espantoso llamó su atención. Allí a todo dar venia el ejército de Faraón. ¡Quedaron sin vía de escape, entre el mar y un ejército furioso!

Esta emergencia no tomó por sorpresa a Moisés. Él obedeció la indicación divina, por eso estaban allí y él había sido preparado por Dios.

  • ¿Se acerca rugiendo el ejército del infiel y frente a ti hay únicamente un mar de imposibilidades?
  • ¿Se esfumaron repentinamente tus sueños y el enemigo te grita que no hay escapatoria?
  • ¿Seguirás comprometido con la oración intercesora?

Promesa para hoy:

Éxodo 14:14- Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. 

  • Primero viene la promesa: “Jehová peleará por vosotros.”
  • Después está la instrucción para ti y para mí: “Vosotros estaréis tranquilos”.

El mismo Dios que quitó las ruedas de los carros egipcios, el Dios que abrió camino seco en medio del mar, el Dios que llevó a tan grande multitud a salvo a la otra orilla y ahogó a sus enemigos, hoy dice: “¡Marcha peleando tus batallas de rodillas, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad! Marcha en oración, sin desmayar ni desconfiar. Yo pelearé tus batallas y tú tendrás seguridad en mí y paz”.

Mi oración:

Padre celestial, alabado sea Jehová por su misericordia y su poder. Tu brazo es suficiente.  Hoy suelto esta carga y la dejo en tus manos. Cuando el enemigo ruge, ayúdame a mirarte a ti y a escucharte a ti. Dame la fe para marchar obedientemente, orando sin cesar y alabando tu poder, porque tú eres quien peleas mis batallas, y tú deseas salvar a mi familia. Tú derrotaste al enemigo y únicamente tú tienes el poder para salvar a mi familia. Gracias por tu victoria en mi vida y a mi alrededor. Hoy vivo tu victoria en seguridad y paz. En el poderoso nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, Nov 14, 2025

Desde el corazón, mi oración: Ilumíname

Mi oración

Padre celestial, porque hoy deseo ser útil en tus manos, suplico me concedas un espíritu manso y humilde que se deje guiar por el Espíritu Santo y ser enseñado por Jehová, para que en mí puedan ver a Jesús, la Luz del mundo. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López 2025

RECURSOS PARA LÍDER DE ORACIÓN-CONSEJITOS para una Reunión de Oración Efectiva

Felicidades en tu liderazgo de oración. No es casualidad, sino un llamado divino. Si alguna vez pensaste que no has logrado la respuesta anticipada a las invitaciones a la reunión de oración, no estás solo. Cada grupo tiene su dinámica y sus propias experiencias, unas mejores que otras. ¿Te animas a probar estos consejitos? Después de implementarlo consistentemente por unos meses, déjame saber si notas mejoría y un ambiente más receptivo, etc. Estoy segura de que Dios quiere bendecirte y coronar con éxito tus esfuerzos.

CONSEJITOS

  • Al comienzo de la reunión, dé unos minutos para que cada uno ore en silencio.
  • Avise con un himno, con una campanita que el tiempo ha concluido.
  • Anuncie lo siguiente:
  1. NO tomamos lista de pedidos.
  2. SÍ, cada uno presentará su pedido en oración, para que todos nos unamos a usted.
  3. Oremos en voz alta.
  4. Pronunciemos claramente.
  5. Oremos brevemente (1-2 minutos), de acuerdo al número de participantes y el tiempo disponible.
  6. Oremos específicamente por el pedido o necesidad a mano.
  7. Procuremos orar la Palabra de Dios para la necesidad actual.
  • Tenga paciencia y tacto con quienes se pasan del límite o no siguen las reglas propuestas.
  • Ore por ellos y con ellos.
  • Siga adelante motivando, guiando con amor a su círculo de influencia.
  • Recuerde que, poco a poco, se aprende, se crece y se dispone el ser humano a hacer las cosas de una manera más efectiva.
  • Dios sabe, Dios oye, Dios ve. Dios lo capacitará a través de su Santo Espíritu y el nombre de Dios será exaltado.

©Rhodi Alers de López, 2024

RECURSOS para el líder de Oración: Calendario

El CALENDARIO es un recurso que me ha dado buenos resultados y puede ayudar a toda una comunidad o congregación a envolverse en oración. Es sencillo y no requiere inversión de dinero. Lo que sí requiere es ser diligente en reunir los nombres de cada miembro del grupo o congregación. Lo he usado efectivamente con jóvenes, adultos, grupos de damas, niños, etc.

Ventajas de ésta idea:

  1. Incluye a cada familia o miembro.
  2. Deja lugar para orar específicamente por los líderes, la familia pastoral, y los diversos niveles de liderazgo eclesiástico dentro de la organización.
  3. También permite añadir algún proyecto especial según sea necesario.
  4. Esta idea permite el que cada familia sepa con seguridad qué día del mes se estará orando por ellos.
  5. Promueve la constancia, perseverancia, etc.
  6. Ayuda a cada integrante a familiarizarse con los nombres de todas las familias o miembros del grupo.
  7. Promueve la empatía y el interés por los demás.
  8. Además, ¿Sabías que el orar por personsas específicas promueve la unidad y el amor entre y por quienes oras?

NOTA: El ejemplo de arriba (que puedes descargar) muestra una lista en orden alfabético porque es fácil ayudar a recordar y seguir un orden. Sin embargo, usted puede usar otro criterio, si lo cree necesario.

¿Se anima?

Comente más abajo qué le parece la idea, y cuál ha sido su experiencia con una herramienta tal.

Dios le bendiga al esforzarse por promover un ambiente de oración en su círculo de influencia.

Su hermana en Cristo, Rhodi Alers de López

Desde el corazón, mi oración para hoy: “Muéstrame tu camino”

Amante Padre celestial, gracias por tu exhortación y la invitación a no excusar las faltas de mi carácter. Gracias por la seguridad de que Cristo venció para que yo pueda ser transformada a tu imagen y vivir en victoria, reflejando tu carácter. Hoy humildemente reconozco mi necesidad y suplico: Muéstrame tus caminos y enséñame tu senda. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por Hijos-Ora la Palabra: Mateo 15:28

Mateo 15:28 -Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

¿Cómo está tu fe?

La historia del encuentro de la mujer cananea con Cristo nos muestra que las buenas y nobles intenciones no son suficientes cuando de una relación con Cristo se trata. Dios, a través de su Palabra, procura enseñarnos a ti y a mí “las reglas del juego” por así decirlo. No basta orar y pedir. ¿Qué más es necesario entonces?

En el momento de su mayor necesidad la mujer cananea, desesperada, acudió a Cristo porque entendió que él sí podía ayudarla. Sin embargo, en vez de ser recibida con los brazos abiertos, la madre se encontró con un cuadro poco alentador.

Veamos algunos obstáculos que vivió nuestra protagonista:

  • 1. Etnicidad: Judíos vs. cananea
  • 2. Género: Hombres vs mujer
  • 3. Número: Muchos vs una sola
  • 4. Se le ignoró: No se le prestó atención de la manera anticipada.
  • 5. Se le rechazó: Aparentemente Cristo no quería nada que ver con ella.
  • 6. Menosprecio aparente al compararla con los perrillos

¿Qué haces, cómo resuelves, qué decisión tomas cuando tu pedido no es atendido enseguida como lo esperas?

Analiza lo siguiente: Supón que estás en la tienda y necesitas hacer una larga fila para pagar tu artículo que necesitas con urgencia. No hay cajero automático. La opción es esperar que un empleado marque y cobre tu compra individualmente. La fila es larga. De pronto notas que la persona encargada de cobrar se puso a conversar de forma muy casual con el cliente, y no está para nada apurado por concluir esa transacción para que la fila se siga moviendo.

El próximo cliente en la fila está tranquilo y en paz.

El segundo cliente en fila está un poco nervioso. No está seguro de si quiere esperar que termine la charla sin apuros que sostiene el primer cliente con el empleado.

-El tercero y el cuarto cliente en fila ya están mostrando corporalmente su impaciencia y desagrado. Sus comentarios rayan en la falta de cortesía.

Los demás clientes que te preceden en fila no parecen estar afectados. No se les nota apurados ni nerviosos. Se muestran tranquilos y están entretenidos con sus dispositivos, etc.

Tu turno es el #8. ¿Qué harías? ¿Esperarías en paz o dejarías tu artículo allí mismo y saldrías sin adquirirlo? ¿Hablarías al empleado para que se apure? ¿Llamarías al supervisor?

¿Asunto de fe?

Mateo 15:21-28 es una historia que nos debe mover a analizar nuestra fe cuando oramos, cuando pedimos, cuando suplicamos y esperamos del cielo una bendición que nos parece urgente.

¿Puedes identificarte con la experiencia aterradora de la mujer cananea?

¿Alguna vez sentiste como que tu oración no ha sido escuchada o atendida?

¿Cuántas veces pensaste que no eres bienvenido a su presencia o que no eres importante para Dios?

¿Qué obstáculos encuentras cuando se trata de presentar tu clamor ante el trono de la gracia y /o de recibir respuesta a tu pedido?

Cristo, durante su ministerio terrenal, constantemente enfatizó el papel de la fe:

  • Mateo 6:30-Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 8:26-Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
  • Mateo 16:8-Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?
  • Lucas 12:28-Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 9:22-Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
  • Mateo 17:20-Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
  • Mateo 21:21-Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
  • Marcos 5:34-Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
  • Marcos 10:52-Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

La madre pedía para su hija. No estaba dispuesta sa salir de la presencia de Cristo sin la bendición que habia ido a buscar. Ella estaba segura de que únicamente Cristo tenía el poder de quebrantar el poder del demonio.

“¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe… Se necesita una fe que persiste y prevalece“.—Testimonies for the Church 2:634-635. {EJ 236.3}

Amante Padre celestial, Alabado seas siempre por tu misericordia. Gracias por tu poder y por tu Palabra que nos muestra tu interés y también tu poder para obrar. Perdóname por las veces que me dejé desanimar por mi apuro, por mi falta de perseverancia, o mi falta de fe al no ver una pronta respuesta. Como la mujer cananea, hoy vengo a ti con la seguridad de que únicamente tú puedes salvar a mi familia. Aquí espero. Enséñame a permanecer en tu presencia a pesar de los obstáculos, sean cuales fueren, porque de ti sólo viene mi socorro y nuestra salvación. En el nombre de Jesús, gracias, Padre bueno. Amén. ©Rhodi Alers de López, 2025

Desde el corazón, Mi oración para hoy: Hazme entender

Amante Padre celestial, alabado seas por la provisión que has hecho para mí a través de tu Santo Espíritu para explicarme tu Palabra. Ayúdame a cada día estudiar personalmente tu Palabra y a ejercitar la habilidad que tú nos das individualmente para aprender lo que es verdad. Que no dependa ni espere por otros, sino que te permita a ti hablarme a través de la Biblia y que el Espíritu Santo ilumine mi mente. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López 2025

Desde el corazón, Mi oración para hoy: Transfórmame

Amante Padre celestial, alabado sea tu nombre por tu compasión y tu misericordia. Gracias por mostrarme cuánto necesito permitir tu obra transformadora en mi vida. Perdóname. Ayúdame a ser una persona transformada a la imagen de Cristo en vez de ser conformada a las costumbres y prácticas del mundo. Quiero estar del lado de Cristo y trabajar firmemente para el cielo. En el nombre de Jesús, Amén.

Ayuno y Oración por Salvación de hijos-Ora la Palabra, No. 5

Promesa para orar:

Jesús le dijo: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» Juan 11:40

La esperanza es Cristo

Esta historia no es para el de débil corazón. Aquí en el capítulo 11 de Juan se nos revela una historia que incluye desafíos, tristeza, esperanza, desilusión y toda clase de incógnitas que nos invita a meditar en la obra de Cristo, nuestro Salvador.

Problema

  1. Hombre cae enfermo.
  2. Jesús no está presente.
  3. Envían mensajeros con un mensaje definido: “El que amas está enfermo”.
  4. La respuesta de Cristo alienta.
  5. Sus acciones desconciertan.

¡Que viva el amor!

  1. ¿Te arriesgarías a perder tu vida por alguien que amas?
  2. La vida de Cristo y sus seguidores peligra.
  3. Se hace la decisión esperada. (Juan 11:11)
  4. 15 estadios separan a Cristo del que lo necesita (v. 18).
  5. Encuentro agridulce (v. 21).

Reclamos y respuestas

Marta— Señor, si hubieras estado aquí… Pero… “Sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.”

Jesús— “Tu hermano resucitará.”

Marta —”Yo sé… en el día postrero.”

Jesús— “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…”

María entra en el cuadro, y en la conversación. Corrió a donde Cristo estaba cuando se le avisó de su llegada. Su primera acción fue postrarse a sus pies. Luego le dice: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.”

Jesús— ¿Dónde le pusisteis?

Jesús lloró. ¿Sabías que Jesús llora contigo y también por ti? Nunca lloramos solos.

Jesús guardó su mayor milagro para realizarlo en favor de su amigo Lázaro. Su familia no entendió su tardanza, ni tampoco sus discípulos ni ninguno de sus allegados y conocidos. Sin embargo, fue un testimonio que confirmó nuevamente su divinidad.

Oremos:

Amante, Padre celestial, gracias porque tú eres fiel. Aunque tantas veces no comprendemos la forma en que tú obras, y nos sentimos tentados a creer que no has escuchado nuestro clamor, tu Palabra aquí nos recuerda que necesitamos confiar en tus planes y propósitos, porque tu tiempo es perfecto. Ayúdanos a creer y confiar para que podamos ver la gloria de Dios… tu carácter reflejado en nosotros y también en la vida de aquellos por quienes estamos orando por salvación. Te presento a mi familia y a cada familia representada en este Ministerio. Suplico por cada nombre que se ha presentado para que oremos por un encuentro contigo. A veces nos parece que ya no hay esperanza, que ya es muy tarde. ¿Pasarán a la muerte o vendrá Jesús a su encuentro? Tu tiempo, tus pensamientos y planes son mejores que los nuestros. En ti confiamos, a ti te alabamos, a ti te agradecemos. En el nombre de Jesús, Amén. ©2025 Rhodi Alers de López