Ayuno y Oración por Salvación de hijos y familia-Dale entendimiento

Súplica de un padre

Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.”

1 Crónicas 29:19 

Un sueño denegado

El rey David se indignó al pensar en que el arca del pacto de Jehová moraba entre cortinas cuando él, como rey humano tenía una suntuosa residencia permanente. Se propuso, de todo corazón, construir a Jehová un lugar apropiado donde morar entre su pueblo. David sabía que su sueño propio, el sueño de su vida, no lo podría realizar. El templo que por tanto tiempo soñó edificar para colocar allí el arca del pacto no le fue concedido construir. Dios se lo prohibió (Ver 2 Samuel 7).

No obstante, Dios le aseguró a David que su hijo Salomón construiría el templo. Por lo tanto David hizo los preparativos con alegría y gran generosidad, reconociendo que todo proviene de la mano de Jehová; de tal manera que animó a muchos a contribuir de todo corazón más y más a tan noble causa. Preparó, no solo materiales, sino también personal especializado para laborar en la casa de Dios:

  • levitas
  • cantores
  • músicos
  • porteros
  • diversos oficiales, todos entrenados para cumplir fiel y eficazmente su sagrada responsabilidad

¿Cuál es tu sueño para tu progenie?

¿Qué anhelas ver a a tus hijos lograr? ¿Cuán lejos o cerca ves que está ese día? Cuando llegó el momento señalado, David oró por su hijo: “Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos” (1 Crónicas 29:19).

Dios escucha la oración

El mismo Dios a quien David oró para que le diera un corazón perfecto a su hijo, se le reveló a Salomón, y puso en él ese deseo de que Dios le concediera sabiduría. Lo vemos en Filipenses 2:13.

Filipenses 2:13-porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Sabemos que Dios le concedió a Salomón su pedido y le dio la gracia y capacidad para dirigir la obra de edificación del renombrado templo para gloria de Dios; templo que se convirtió en orgullo nacional del pueblo de Israel.

¿Crees que Dios contestará tu pedido y clamor por la salvación de tus hijos, familiares y amigos? ¿Estás dispuesto a ver a Dios obrar a su manera en vez de a la tuya? ¿Le rendirás esos anhelos a Dios para que él diseñe su propio plan para los tuyos?

Oramos:

Señor y Padre bueno, tú conoces los sueños y los anhelos de nuestro corazón. Anhelamos ver a nuestras familias servirte. Queremos ver a nuestros hijos haciendo tu obra. Cumple en cada uno tus propósitos. Danos ver nuestros sueños de salvación, que también son tus sueños, hechos realidad. Permite que tu Santo Espíritu los inquiete y encamine a rendirse ante la cruz de Cristo Jesús. A ti te agradecemos, y te alabamos porque tienes el poder de obrar para salvación. Dales a nuestros hijos y seres amados corazones sensibles a la voz del Espíritu Santo y llévales a hacer tu obra con integridad, con alegría y con sencillez de corazón. Gracias, Padre, por lo que has hecho, lo que estás haciendo, y lo que harás en respuesta a nuestras súplicas. Oramos y te alabamos confiados en el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Viviendo en Victoria-Filipenses 4:13

La Palabra de Dios contiene infinidad de promesas que si las creemos y las hacemos nuestras nos dan la clave para vivir una vida que agrade a Dios y atraiga a otros a su comunión de salvación. La promesa que hoy estamos leyendo es corta pero abarcante y completa.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Filipenses 4:13

¿Puede ser tan sencilla la clave para la victoria?

Porque Dios dijo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, ella es totalmente cierta, y necesitamos creer la promesa, hacerla nuestra, y vivirla. Todo es todo y no excluye nada. Por lo tanto, cualquier desafío que nos toque afrontar debe llevarnos a los brazos de Cristo para que refugiados en él seamos capaces de sobrellevar lo que nos toque. Esta promesa es abarcante. Ya sean responsabilidades, provisiones, privaciones, críticas, amenazas que afrontemos o tentaciones contra las que necesitamos luchar, Cristo es suficiente. Porque él venció, únicamente él nos fortalece para la victoria.

“Quisiera que todos pudiesen comprender las posibilidades y las probabilidades que están al alcance de quienes hacen de Cristo su eficacia y confianza. La vida que se oculta con Cristo en Dios siempre tiene un refugio; puede decir: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece’ (Fil. 4: 1 3). 

{Camino a Cristo 39.3}

¿Qué se requiere de nuestra parte?

Nuestra parte como creyentes está en permanecer EN CRISTO, en quedarnos allí escondidos en él, habitando en él, dependiendo de él, mirándolo a él, creyéndole a él, obedeciéndole a él, totalmente seguros de que él nos lleva por la senda segura que nos conduce a la patria celestial.

¿Has visto un niño que se monta en el carro de su padre pero que, de repente, decide que necesita desmontarse del auto para llegar a su destino? No seamos ese niño, que en su ignorancia solo se pone en riesgo. Quedemos en Cristo. Entonces, en esa comunión vamos aprendiendo y comprendiendo que él es todo lo que necesitamos para hacer lo que él mismo nos ha pedido que hagamos.

Maravillosa encomienda: Padre, ayúdanos a comprender que es solo en ti y a través de ti que logramos vivir de acuerdo a tus expectativas para nosotros. Ayúdanos a creer que tú eres nuestra victoria. Danos ese anhelo de estar en ti porque solo el Espíritu Santo lo trae a nosotros. Gracias por la victoria que a través de Cristo nos permitirás vivir. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

¡Reavívanos!-Romanos 8:37

 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Romanos 8:37

Cada victoria facilita la siguiente.

Cuando el hombre se ocupe día tras día sinceramente en vencer los defectos de su carácter estará abrigando a Cristo en el templo de su ser. Entonces, la luz de Jesús estará en él, y bajo los brillantes rayos de la luz del rostro del Salvador, su vida entera se elevará y ennoblecerá.

Testimonies, t. 4, pp. 345-346

Citas Citables sobre la Oración-Para progresar

Para progresar en la vida espiritual, tenemos que pasar mucho tiempo en oración. Cuando el mensaje de verdad se proclamó por primera vez, ¡cuánto se oraba! ¡Cuán a menudo se oía en las cámaras, en el establo, en el huerto o en la arboleda la voz intercesora! A menudo pasábamos horas enteras en oración, dos o tres juntos reclamando la promesa; con frecuencia se escuchaba el sonido del llantol y luego la voz de agradecimiento y el canto de alabanza.

Testimonios para la Iglesia, t. 5, p. 151

Ayuno & Oración por salvación de hijos & familia-Bendita Generación

Promesa para ésta semana

Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.

Salmos 112:2

El camino hacia la Canaán celestial no está despejado de desafíos, pero las promesas divinas son un aliento en nuestra senda hacia la patria celestial. ¿Habrá anhelo más sublime o petición más ferviente que el de un padre o una madre que suspira ante el trono de la gracia por la salvación de cada miembro de su familia?

Amigo, amiga… ¿Te has fijado en el Salmo 112?

Dios tiene bendiciones específicas para quienes le sirven a Jehová, y se complacen en obedecer sus mandamientos. Esa bendición se extiende también a su descendencia.

Algunas de esas bendiciones son:

  • Sus hijos, nietos y demás familia será fuerte, tendrá autoridad y buena influencia.
  • Será una generación bendecida por Dios.
  • No carecerá de lo necesario, sino que tendrá para compartir con otros.
  • Serán personas justas, porque han sido justificadas por Cristo.
  • Su luz resplandece en la oscuridad.
  • Son clementes, misericordiosos, bondadosos.
  • No toma decisiones a la ligera. Sabe llevar bien sus asuntos y negocios.
  • Se mantiene firme por la gracia de Cristo.
  • Su valioso nombre se mantendrá a la vista de los demás.
  • Porque confía en Jehová no vive ansioso de que le lleguen malas noticias.
  • Su corazón tiene paz, seguro en Dios y está seguro de que llegará el momento cuando el malo y el mal llegarán a su fin.
  • Es bondadoso y da a quien tiene menos que él.
  • Su justicia no es pasajera. Viene de Dios.
  • Su autoridad y poder será reconocido en su debido momento.
  • Cuando los impíos se percaten de tanta bendición que viene de Dios a sus hijos, se consumirá de furor, pero el deseo de ellos es tan pasajero como el mismo impío.

Oh, Padre celestial, tú has prometido bendición sobre bendición a quienes en ti confiamos, y a nuestra generación. Te alabo de todo corazón porque eres poderoso y fiel. Todo lo que has dicho lo cumplirás. Hoy te alabo porque espero ver en mis hijos cada una de tus promesas. Sus vidas serán cubiertas por la justicia de Cristo y serán fuertes, en ti, oh Dios de amor. El enemigo no tendrá poder sobre sus vidas, y ellos glorificarán tu nombre, sirviendo al único Dios verdadero. Ayúdame a mí a permanecer aferrada a ti y a reflejar tu carácter, para que al mirarme a mí te vean a ti y no a mí. Gracias por tu salvación y por la pronta respuesta a mis súplicas, y las de cada intercesor a mí unido en esta petición en favor de nuestras familias. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Promesas para compartir, No. 11-Salmo 34:18

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Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.

Salmo 34:18

Gracias, Padre celestial, por velar tiernamente sobre cada ser humano; te alabo por tu compasión y segura ayuda para con los que sufren, y que han sido mal heridos por las vicisitudes de la vida. Gracias porque tú eres nuestra ayuda y salvación. Ayúdanos a confiar en ti en cualquier situación que nos toque vivir, porque tú eres fiel y solo tú tienes la solución. Por Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Citas Citables sobre la Oración-El secreto del poder en la oración

¿Consistirán nuestros ejercicios de devoción en pedir y recibir? ¿Estaremos siempre pensando en nuestras necesidades, y nunca en los beneficios que recibimos? ¿Recibiremos las mercedes del Señor, y nunca le expresaremos nuestra gratitud, nunca le alabaremos por lo que ha hecho por nosotros? No oramos demasiado, pero somos demasiado parsimoniosos en cuanto a dar las gracias.

EGW-2JT 110
Foto por Patri-w5l4ulSSo1Y

“Si la bondad amante de Dios provocase más agradecimiento y alabanza, tendríamos más poder en la oración. Abundaríamos más y más en el amor de Dios, y él nos proporcionaría más dádivas por las cuales alabarle. Vosotros que os quejáis que Dios no oye vuestras oraciones, cambiad el orden actual, y mezclad alabanzas con vuestras peticiones. Cuando consideréis su bondad y misericordia, hallaréis que él tiene en cuenta vuestras necesidades.” EGW-2JT 110

 

Citas Citables sobe la Oración-Casa de Oración

Foto por Lory Wll3CISPvKM

Si hubo tiempo en el que cada casa debiera ser una casa de oración, es ahora. Predominan la incredulidad y el escepticismo. Abunda la inmoralidad. La corrupción penetra hasta el fondo de las almas y la rebelión contra Dios se manifiesta en la vida de los hombres. Cautivas del pecado, las fuerzas morales quedan sometidas a la tiranía de Satanás. Juguete de sus tentaciones, el hombre va donde lo lleva el jefe de la rebelión, a menos que un brazo poderoso lo socorra. 

Conducción del Niño, p. 489

Citas Citables sobre la Oración-No comprendemos

Foto por Tomoko Ujiv

Los que han profesado amar a Cristo no han comprendido la relación que existe entre ellos y Dios… No comprenden cuán grandes privilegios y necesidades son la oración, el arrepentimiento y el cumplir las órdenes de Cristo.

Mensajes Selectos, tomo 1, p. 156

Citas Citables sobre la Oración-Toda dificultad

La senda de la sinceridad e integridad no es una senda libre de obstrucción, pero en toda dificultad hemos de ver una invitación a orar. Ningún ser viviente tiene poder que no haya recibido de Dios, y la fuente de donde proviene está abierta para el ser humano más débil. “Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre—dijo Jesús,—esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” 

DTG 620.5