Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & Familia Mundial-¿Qué tienes en casa?-Pte. 1

Una  mujer viuda, creyente, estaba en serios problemas. Explicó al profeta su caso: El acreedor llegó para llevarse dos hijos como esclavos.

Lo que no tenía

Ella no tenía esposo, ni recursos, ni sustento; no tenía familia cercana que le ayudara, excepto sus hijos. Cuando peor estamos, aparece una prueba mayor: El acreedor no espera por nadie, no acepta explicaciones, ni se inmuta ante el dolor ajeno, puesto que él mismo es el causante. El enemigo viene a destruir, a quitar lo que Dios te dio, el gozo, la paz, la salud y tu familia…

El esposo era siervo de Dios

El sacerdocio espiritual se ejerció debidamente.  Un hombre temeroso de Dios es ejemplo y bendición a su familia. La madre enseñó a sus hijos el temor de Jehová. No obstante, la tragedia invadió su hogar. Dejó dolor, soledad, escasez, necesidad y gran incertidumbre. La perspectiva de perder dos hijos era más de lo que su oído podía escuchar o su alma soportar. Entonces… clamó. El profeta, solícito atendió su clamor.

Lo que tú y yo tenemos en casa le importa a Dios.

Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite (2 Reyes 4:2).

— ¿Qué tienes en casa?

— Tu sierva ninguna cosa tiene en casa sino una vasija de aceite.

¿Se llevó el acreedor tu gozo, tu paz, tus sueños, tu salud o tu familia?

Hoy, Cristo nos invita a reflexionar en algo de suma importancia. Su pregunta es: ¿Qué tienes en tu casa?

Mi oración:

Padre celestial: Examina mi corazón y muéstrame la verdad. Dime qué debo guardar y qué debo dejar ir. Haz tú la obra que te propones hacer en mi hogar interior; y salva a mis hijos, mi familia y aquellos a quienes anhelo ver en el cielo. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Notitas de “VICTORIA”-A la orilla…

¡Hay buenas noticias!

Estamos a la orilla del río Jordán, a punto de cruzar a la Canaán celestial.

El anciano Moisés estaba delante del pueblo, para dar sus últimas exhortaciones al pueblo que anduvo errante por 40 años en el desierto. Repasó su trayectoria y las múltiples bondades del cielo para con ellos. Tiernamente, les exhortó a la obediencia y les recordó la grandeza de Jehová y sus obras.

“Mas vuestros ojos han visto todas las grandes obras que Jehová ha hecho. Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla” (Deuteronomio 11:7-8).

Recuerda lo que han visto tus ojos de su extraordinario poder:

Falta muy poco para cruzar al otro lado. Es tiempo de recordar hoy todas las grandes obras de Jehová. Su poder no mengua por el tamaño del desafío presente.  Colócate hoy en sus manos. Exalta hoy su poder. Sé fiel hoy. Verás nuevamente su fidelidad, porque “VICTORIA” se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por Hijos & Familia Mundial-Vacuna contra el virus

Vivimos tiempos de una crisis de salud no anticipada por ningún gobierno terrenal. El mundo está infectado con un virus que rehúsa ceder. Los gobiernos simulan tener el control, no obstante tiemblan en su interior sabiendo que nunca tuvieron las riendas. La ciencia no tiene solución. Las superpotencias no tienen provisión. La humanidad perece en angustia y en dolor.

En medio de la impotencia, las preguntas y el desasosiego, una voz serena y constante alumbra desde la eternidad, señalando con claridad la vacuna que traerá la sanidad al mundo moribundo, sumido en desaliento.

La vacuna está disponible hace mucho tiempo.

Muchos lo saben y lo callan, por no ser tildados de impopulares. Sin agujas, laboratorios ni sedantes, sin espera ni restricción, la vacuna está hoy a la disposición de cada enfermo que la pida y con fe, agradecido, la reciba. Su efectividad ya está 100% garantizada.

Foto por Sara Bakhshi@Unsplash.com

Se llama Cristo Jesús.  Con tierno amor, el médico divino dice: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2).

¡Hay vacuna contra el virus!

El único desinfectante eficaz contra el virus del pecado (un virus mucho peor que el corona virus) es la sangre de Cristo.

El Dador de la vida busca hoy, más que nunca, tener una relación significativa conmigo, contigo, y con nuestros amados, de cerca y de lejos.

La prosperidad duradera, y la salud del cuerpo, del alma, y del espíritu vienen solo como consecuencia de una relación diaria con Cristo. Acéptalo como Salvador personal.

Mi oración: Amante Padre celestial, gracias por tener el control y darnos a Cristo, el único remedio eficaz contra todo virus que el enemigo trae a esta tierra. Toca hoy el corazón de nuestros hijos, de la familia, y de esta humanidad sufriente. Que tu Santo Espíritu quebrante corazones, para que acepten a Cristo como su Sanador, tengan la seguridad de su cuidado y vivan la paz de su presencia aquí y por la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Nota: El ayuno lo comenzamos desde que comemos el almuerzo del viernes, hasta que toca almorzar el sábado. Así disfrutamos almorzar el sábado con la familia.

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-La noche viene

Foto por Kevin Erdvig@Unsplash.com

Promesa para esta semana

“Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar” (Juan 9:4).

Si escuchas noticias o si eres una persona que se interesa en su prójimo, sin duda te das cuenta de cuánto sufrimiento hay alrededor nuestro.

¿Has pensado que el tiempo en que vivimos es difícil? ¿Te das cuenta que nuestro planeta ya no aguanta más? ¿Sufres con el dolor de quienes están a tu alrededor? No estás solo si reconoces que la humanidad necesita con extrema urgencia la mano divina interviniendo en nuestras vidas.

Pregunta irrelevante

Nuestro texto se desarrolla en un momento decisivo cuando Cristo se encuentra con un ciego de nacimiento. Sus discípulos se interesaron más en buscar quién era el responsable de su desdicha, si él o sus padres.

Enfoque apropiado

“Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.” (Juan 9:3-5).

¿Cual será nuestra respuesta a su ejemplo?

Mientras hay vida, luz y gracia, sigamos clamando por liberación, sanidad, conversión y consagración de aquellos a quienes deseamos ver en el cielo. Nuestro enfoque necesita ser salvación, sanidad; nunca juzgar, señalar, etc. Aprovechemos el corto tiempo que queda en interceder y colaborar en la salvación de aquellos que están a punto de perecer eternamente.

Mi oración

Gracias, Padre celestial por ser luz y vida. Gracias por la oportunidad que me concedes de ser bendición. Toma mi vida y úsame para ser luz y ayudar a tantos que todavía no están en tus filas. Úsame hoy y salva a los nuestros antes que sea tarde. Gracias por tu promesa y tu obra de redención. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Notas de Alabanza-Cantaré de tu poder

Cuando David escribió este Salmo, Saúl había enviado a rodear su casa para matarlo.

Pero él expresa su total confianza en Dios: A causa del poder del enemigo esperaré en ti, porque Dios es mi defensa (Salmo 59:9).

Entonces David pide que Jehová se encargue de sus enemigos, para que se reconozca que “Dios gobierna hasta los fines de la tierra”. Afirma en total confianza que Dios le permitirá cantar de su poder y alabar su misericordia en la mañana, porque Dios es su refugio.

Foto por Simon Maage @ Unsplash.com

Tal vez hoy te rodea el enemigo llamado enfermedad o desolación, angustia, desesperanza o dolor por una situación para la cual no tienes solución.

Pon hoy mismo tu confianza en Dios, declara su soberanía sobre tu vida y sobre quienes amas. Alábalo de corazón. Él te será por refugio y solución. Podrás cantar de su poder y alabarle por su misericordia. Canta de su poder. Verás sus múltiples misericordias, por cuanto Dios es mayor que tus enemigos, tus angustias o cualquier situación que te inquiete. ©Rhodi Alers de López 2020-02-12

Notas de Alabanza-Labios alegres

Foto por Ben White @ Unsplash.com

El rostro es la ventana del corazón. ¿Qué dice tu rostro en los momentos de alabanza a Dios? ¿Cantas con entusiasmo y felicidad?

¿Se alegran tus labios?

Los labios alegres denotan la alegría que embarga el corazón que alaba a Dios de todo corazón. Tal alegría no significa una vida apacible; sino un reconocimiento de la misericordia divina en nuestras luchas y desafíos, a pesar de nuestra propia y total indignidad.

El continuo reconocimiento de la justicia divina y su gracia bienhechora nos inunda de un gozo que no podemos esconder al cantar al único Dios verdadero. Nuestra alegría brota porque es incontenible.

¿Puedes decir como el salmista: “Mis labios se alegrarán cuando cante a ti”? ©Rhodi Alers de López, 2020-01-27

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jesús Hoy Salva

Promesa para esta semana

Y tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel; porque he aquí yo te salvaré de lejos, y a tu descendencia de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quién lo atemorice (Jeremías 46:27).

Sigue orando

¿Dónde están aquellos por quienes oras para salvación? ¿Se han acercado a Cristo? ¿Están hoy más cerca que ayer? O, ¿se han ido más lejos, huyendo del llamado?

Tu deseo de verlos a los pies de Cristo no es mayor que el deseo de Cristo por rescatarlos. Sigue orando y ayunando.

Cristo no ha cambiado

¿Qué ves hoy que te entristece, y te desanima? Lleva tu petición a Cristo. Hoy, Jesús sigue obrando, sigue salvando, sigue restaurando. Su poder hoy es el mismo que en antaño sanó leprosos, levantó paralíticos, resucitó muertos.

Yo escojo creerle a Dios

No hay geografía ni terreno donde su amor no pueda alcanzar un corazón. No hay cadenas tan fuertes que su amor no pueda deshacer. La Palabra de Dios es vida, salvación, esperanza y tiene poder. Por eso, yo escojo creerle a Dios aquí y ahora en favor de aquellos por quienes oro. Dios puede salvar en cualquier lugar, en cualquier circunstancia, por cualquier medio que él escoja. Declararé su Palabra en favor de mi familia. Jesús hoy salva.

Mi oración

Poderoso Padre celestial, Alabo tu nombre y exalto tu poder. Gracias por tu deseo y poder de salvar a aquellos por quienes oro. Confío en tu provisión del Espíritu Santo. Sé que hoy puedes alcanzarlos y traerlos desde la tierra de su esclavitud. Gracias por lo que has hecho y por lo que harás en su favor. Gracias por la salvación, gracias por tu perdón, gracias por tus promesas y tu restauración. Pronto lo veré porque tú eres fiel. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2020

ÚNETE: Cada viernes después de almuerzo, hasta el almuerzo del Sábado. O sea: Ayuno de viernes, 1:00 pm-sábado, 1:00 pm, para almorzar con nuestras familias.

Notas de Alabanza-Con todo mi corazón

© Foto por Rhodi Alers de López

El mismo Dios que viste a la flor de una belleza sin igual cuida de cada hijo suyo. Con ternura y amor provee para sus necesidades. También prometió su Espíritu Santo para bendecirnos con su compañía cada día, cada momento, en toda circunstancia y lugar.

¿Has sido vivificado por las gracias del Espíritu?

El corazón  que alaba a Dios genuinamente no es uno libre de desafíos, sino uno que ha sido vivificado por las gracias del Espíritu. Por eso de su ser emana esa fragancia de amor divino que se eleva en notas de alabanza, gratitud y regocijo, fruto de la creciente fe en su Hacedor.

Hoy, eleva a Dios tu alabanza. Permite que tu vida testifique de un Dios vivo, compasivo y fiel.

© Rhodi Alers de López, 2020-01-21

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia: Fulgores de victoria

Promesa para esta semana

“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”- (Salmo 40:1).

Testimonio

El salmista nos da un breve, pero poderoso testimonio de la victoria que Dios obró tras su oración urgente.

La desesperación no resuelve nada

¿Has estado en un lugar cenagoso?  ¿Es un lugar donde te puedas sentar a esperar en calma? No.  Es un lugar incómodo, de peligro, un lugar lleno de lodo, un lugar sucio, que te dificulta la acción. Es una situación que pesa sobre ti y que agota las fuerzas físicas y también las energías mentales y espirituales. David no temió confesar que su situación fue desesperante. 

La oración cambia las cosas

“Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos” (Salmo 40:2).

David relata lo que Dios hizo por él en respuesta a su clamor: Dios lo hizo sacar del pozo de la desesperación.  O sea, ahora, en vez de limitación, estrechez de pensamiento y (des-esperar) falta de esperanza, recordar las promesas de Dios trajo calma en medio de la adversidad. 

La clave: “Paz-Ciencia”

La peña es sólida. Representa firmeza, estabilidad. Cada promesa divina nos es dada para que vivamos seguros y confiados en Dios. La oración y la meditación en las promesas divinas nos enseñan lo que personalmente he denominado “PazCiencia”: y lo defino como “la ciencia de la paz en  medio de la prueba” Eso cambia todo el panorama sombrío e infunde esperanza. Nos permite descansar confiadamente, con la seguridad de que Dios es fiel, que sigue al control y proveerá la solución. ¿Qué ven los demás en tu vida? ¿Ven desesperación, o ven firme confianza en Dios? 

La consecuencia es alabanza

“Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová” (Salmo 40:3). 

¿Da tu testimonio deseos de conocer y servir a tu Dios, o niega tu proceder el poder de Jehová? ¿Vives una vida de alabanza al único Dios verdadero?

Foto por Rhodi Alers de López

Invitación a la acción:

Hoy te invito a orar y dejar que Dios tome control y a disfrutar la “PazCiencia“. Verás esos fulgores de victoria que te inspirarán a cantar un cántico nuevo a Dios.

Mi oración:

Amante Padre celestial, te doy gracias y alabo tu nombre porque ya puedo vislumbrar, por fe, los fulgores de tu victoria en la vida de mis amados. Gracias por escuchar cada clamor. Gracias porque, en la cruz, Cristo derrotó al enemigo. Gracias porque Jesús murió por mí y por mi familia, pero resucitó victorioso. Te alabo por la obra del Espíritu Santo y la liberación que estás obrando en la vida de mis amados. Gracias por tu fidelidad. Mientras llega la mañana gloriosa, seguiré clamando, esperando y agradeciendo tu obra redentora. ¡Pronto veré el albor de la mañana gloriosa! Lo creo, lo declaro y lo agradezco en el precioso nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López.

ÚNETE en ayuno cada viernes después de almuerzo, hasta el almuerzo del Sábado. O sea: Ayuno de viernes, 1:00 pm-sábado, 1:00 pm, para almorzar con nuestras familias.

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Calla, Enmudece

 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Marcos 4:39

¿Hay olas en tu barca?

Tras un día de exhaustiva labor por el reino de Dios, ahora… ¡esto! Lo que parecía un viaje con Cristo en busca de reposo y sosiego, pronto se convirtió en una espantosa tormenta. Jamás pensaron los discípulos que enfrentarían algo así. Habían visto a Cristo hacer milagros. Comprendían, a su modo, que era el Hijo de Dios. Se sentían cómodos y seguros a su lado y sus esperanzas de una pronta liberación de la opresión romana, los animaba en sus adentros.

  1. Con Cristo o sin Cristo en la barca, enfrentaremos tormentas. ¿Prefieres afrontar la tormenta con Cristo, o sin Él?

¿No tienes cuidado que perecemos?

Sus intentos por manejar la barca fueron totalmente infructuosos. Los expertos marineros temieron por sus vidas al punto de olvidar que no estaban solos. Cuando un rayo de luz iluminó a Cristo, se volvieron a su Maestro con reclamos.

2. Cuando en nuestra incapacidad humana, finalmente nos acordamos de Cristo, ¿acaso no le hemos reclamado también? El mismo enemigo nos echa en cara: “¿No estás tú sirviendo a Cristo? Mira como te abandonó. Está durmiendo mientras tú luchas solo por la salvación de tu familia. ¿Cómo te atreves a servirle si… ¡Mira cómo están los tuyos!”

Foto por Rhodi Lopez@unsplash.com

¡Calla, enmudece!

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza (Marcos 4:39).
Su poder no ha menguado. Cualquiera sea la tormenta que estás afrontando, no necesitas luchar solo.

3. Cristo está tan cerca como una oración. La fe en Cristo calmará tu ser, acallará tus dudas y enmudecerá tus temores. Habrá grande bonanza en tu corazón y podrás ser, a tu familia y a otros, instrumento de su paz, que sobrepasa la comprensión de todo entendimiento.

Mi oración:

Querido Padre celestial, gracias por Jesús, mi Salvador. Hoy, en el poderoso nombre de Jesús, mi Señor, reprendo y renuncio a toda duda, temor y pensamiento de ansiedad. Renuncio a toda insinuación de derrota e incapacidad. Cristo ordenó al enemigo: “¡Calla, enmudece!” Por la fe en la sangre de Cristo en mi favor, el enemigo enmudece y sus insinuaciones no tienen ningún poder sobre mi mente, mis acciones, ni sobre mi familia. Todos sus planes quedan ahora cancelados, porque Cristo está al control de esta embarcación. En el poderoso nombre de Jesús, Amén y Amén. ©Rhodi Alers de López, 2019