¿Por qué tanto silencio referente al Abuso Sexual Infantil?
Hay varias cosas que contribuyen al silencio y que no ayudan a erradicar el Abuso Sexual Infantil. Conocerlas pueden hacer una gran diferencia en a lucha contra este crimen que tantas veces queda impune. Algunas causas de esto, son las siguientes.
La IGNORANCIA o falta de EDUCACIÓN al respecto. Hoy día, nadie debe poner tal excusa, ya que hay a nuestro alcance más información que nunca al respecto. Todos podemos educarnos y contribuir a terminar con este secreto nefasto.
2. El tabú o NEGATIVIDAD de parte de los padres a hablar de esto abiertamente con sus niños y familia. El silencio en estos temas es de grave consecuencia. Es por ello imperativo que nos eduquemos al respecto.
3. MADRESCómplices-Tristemente, algunas madres prefieren callar el abuso de su menor por no perder al apoyo financiero del abusador. Pero actuar como que no ha sucedido nada, solo habilita más al abusador para continuar con su pérfido plan.
4. TEMOR & VERGÜENZA, además de CULPABILIDAD que impone el agresor al abusado. El temor a no ser creído, la vergüenza que sufre el abusado, la inseguridad, el temor y aún la misma culpa que le impone su abusador, son un arma que utiliza a su favor el agresor.
5. INCREDULIDAD: No se le cree al menor, o peor aún, se le inculpa de mentir, de inventar la acusación, o de incluso, provocar el abuso Mientras no se le crea al menor, él o ella seguirá abusando sin consecuencias para el abusador. Es difícil creer que quien debe cuidar al menor y protegerlo sea capaz de algo tan bajo, sin embargo, es necesario creerlo, de modo que podamos evitar que siga siendo este pecado el secreto mejor guardado. Inculpar al menor de provocar el abuso, es otra forma en que se le vuelve a maltratar al menor.
COMENTA: ¿Se habla en tu familia del Abuso Sexual Infantil o es un tema vedado entre los tuyos?
Pausemos un momento. ¿Qué piensa usted sobre las estadísticas presentadas en el segmento anterior?
¿Acaso no se le hace el corazón pedazos? ¿Acaso puede quedar usted tranquilo y seguir libremente su vida, sin decidir hacer más por proteger a los más pequeños y vulnerables de nuestra sociedad?
Estadísticas de suma importancia
90% abusos ocurren por un pariente, un amigo cercano o figura de autoridad.
En la mayoría de los casos de abuso sexual infantil, el abusador es alguien del círculo íntimo de la familia, o sea, de aquellos que están encargados del cuidado y bienestar del menor: Padre, madre, abuelos, tíos, primos, etc.
El abusador aprovecha su posición de autoridad, y la confianza implícita del menor y su familia para ejercer influencia, control y abusar. Algunos ejemplos son: Entrenador, maestro, tutor, líder, chofer, pastor, algún amigo cercano a la familia… Empleado de cualquier organización o entidad que el niño frecuente…
2. 80% abusos a menores ocurren en su propio hogar o en el de su abusador.
Por ser el lugar menos insospechado, los abusos se cometen con más frecuencia en el lugar donde el menor debe sentirse más protegido, cuidado, valorado, amado: SU PROPIO HOGAR. En el caso de un abusador del circulo intimo, muchas veces tanto el abusador como el menor viven bajo el mismo techo.
FAMILIARES Y AMIGOS ABUSADORES: Otro lugar favorito del abusador es su propio entorno o vivienda, donde él está más en control. Allí le es fácil aprovechar la confianza del menor y sus encargados, en su favor.
3. Muchos de los sobrevivientes no dicen nada hasta que han pasado aproximadamente 5 años.
Para quien sufrió al abuso, es difícil hablar de ello. Este tema es un tabú, está vedado, y el sobreviviente hará lo necesario para mantenerlo así: GUARDADO. Incontables vidas sufren día tras día, año tras año, con ese secreto que tortura su vida y pone en peligro su propia existencia. Pasa mucho tiempo antes de que el tema se pueda hablar. Hay incontables casos de ancianos que, al escuchar hablar del tema en un ambiente no hostil, sintieron por primera vez la confianza de decir que ellos vivieron tal o cual situación de abuso.
4. Juveniles (entre 11 -17 años) cometen el 35% de los abusos sexuales contra menores.
¡Que triste cuadro! Es una estadística escalofriante. Hay mucho dolor en nuestra sociedad. Nos da una razón más para estar alerta y cuidar a los menores y ayudarlos en sus necesidades.
5. Los abusadores, según los reportes, son : 86% varones y 14% mujeres. Por lo general, asumimos que el abuso puede suceder por parte de un varón, pero las estadísticas muestran que también las féminas abusan de los menores.
6. Sólo el 7% de las denuncias presentadas por niños resultan ser falsas, ocurren mayormente en casos de divorcio y lucha por la custodia infantil. Por lo tanto, usted no debe asumir que el menor está mintiendo cuando le comenta alguna experiencia vivida. Este no es un asunto que el menor se inventa así porque sí.
Asegúrese de seguir los próximos segmentos de este tema.
La cifra es escalofriante. Los daños que causa este flagelo son reales, el alcance que tiene es amplio. No hay un área de la vida que quede inmune. Además, el abuso sexual infantil no se olvida. Las consecuencias son nefastas y si no hay intervención y ayuda a tiempo, pueden tronchar toda una vida.
¿Sabías?
Ocurre en cualquier familia
El abuso sexual infantil puede ocurrir en cualquier familia, sin importar su nivel de educación, su posición financiera, su procedencia, su trasfondo cultural, su historia, su preparación, ni su inclinación por las cosas espirituales, o la falta de ella.
Ser creyente NO garantiza inmunidad
El ser una familia de creyentes no exime a su familia de esta plaga. En realidad, de cierto modo, podría facilitarlo. ME EXPLICO: Como creyentes, adoramos juntos, socializamos juntos, nos convertimos en una familia que le abre hasta la puerta de su hogar a otros creyentes. Ningún creyente desea creer, aceptar y asimilar el hecho de que un abuso sexual pudiera ocurrir en medio nuestro; sin embargo, ocurre. En realidad, muchos se esconden tras un título o responsabilidad eclesiástica para cometer sus abusos libremente, ya sea en su propia familia, o a alguna otra persona o menor bajo su autoridad. Cuando esto sucede, el respeto con que se mira a los líderes y dirigentes, en cierta forma, facilita el que el abuso continúe impunemente.
¡PELIGRO A LA VISTA!
Es IMPORTANTE comprender y estar alerta: El ASI sucede en cualquier familia y a cualquier familia. Indistintamente de su educación, autoridad, o responsabilidad: Cualquier persona puede ser un abusador. Cualquier menor puede haber sido o estar siendo abusado.
¿Por qué es importante saber esto? Para poder detenerlo, para ayudar a las víctimas y ayudar a prevenir esta cultura del silencio que cobra cada momento nuevas víctimas.
Tanto los niños como las niñas están en riesgo o peligro de sufrir el abuso sexual. Ninguna edad se escapa a este flagelo. Desde la cuna está cada criatura en riesgo.
¿Hay algún lugar seguro?
¿Dónde puede ocurrir un abuso sexual a niños? En cualquier lugar donde hay niños, puede ocurrir un abuso sexual: incluyendo la casa, la escuela, la guardería infantil, la iglesia, una tienda, un baño privado o público, un pasadía, un retiro, un campamento… cualquier lugar, inclusive en un consultorio médico.
Comenta: ¿Crees que están seguros los niños de tu familia o entorno?
Saludos, amigos. El Ministerio ADLI: A Dios Le Importa Tu Dolor, tiene como propósito crear consciencia para que hayan conversaciones respecto al abuso en todas sus facetas; conversaciones seguidas por acciones para que pueda detenerse el abuso y que cada persona afectada encuentre ayuda en la iglesia y en la comunidad; y que sea restaurada por la obra de Cristo en su vida.
Una de nuestras prioridades como Ministerio es ayudar a prevenir el Abuso Sexual Infantil.
Lectura bíblica: Proverbios 24:11-Libra a los que son llevados a la muerte; salva a los que están en peligro de muerte.
Introducción
El tema del abuso sexual infantil o de menores, es un tema que no se aborda a menudo, pero si usted tiene niños en su familia y en entorno, es importante que lo conozca, para que juntos luchemos en favor de quienes son el futuro de nuestra sociedad, pero también, son los más vulnerables. Como adultos responsables, debemos ser la voz de aquellos que no tienen voz para ayudar a minimizar el riesgo de sufrir un abuso. Debemos luchar con todas las fuerzas del corazón para poner fin a tanto dolor.
De igual manera, conocer al respecto podría ser muy beneficioso, al abrir los ojos de muchos que, sin tenerlo en claro, están lidiando con situaciones personales de abuso en su infancia. Si al leer sobre el tema usted se identifica como sobreviviente de un ASI, este podría ser, con la ayuda de Dios, el primer paso hacia su restauración. Es mi deseo y oración que este material sea de gran bendición en su vida, su familia, su iglesia y su comunidad.
OREMOS: Amante Padre celestial, agradecemos la bendición que significa cada niño en nuestra familia y entorno. Pedimos que el Espíritu Santo nos ayude a asimilar el mensaje de ésta serie, para que seamos instrumentos de bendición en sus vidas, y que tu propósito se cumpla en cada niño. En el nombre de Jesús, Amén.
Siéntase libre de comentar referente a este tema. Deseamos que haya conversación al respecto. Comparta ésta SERIE con sus amistades y contactos en las diversas redes sociales.
¿Cuán a menudo hablas con tu familia sobre el abuso sexual infantil?
Una mujer viuda, creyente, estaba en serios problemas. Explicó al profeta su caso: El acreedor llegó para llevarse dos hijos como esclavos.
Lo que no tenía
Ella no tenía esposo, ni recursos, ni sustento; no tenía familia cercana que le ayudara, excepto sus hijos. Cuando peor estamos, aparece una prueba mayor: El acreedor no espera por nadie, no acepta explicaciones, ni se inmuta ante el dolor ajeno, puesto que él mismo es el causante. El enemigo viene a destruir, a quitar lo que Dios te dio, el gozo, la paz, la salud y tu familia…
El esposo era siervo de Dios
El sacerdocio espiritual se ejerció debidamente. Un hombre temeroso de Dios es ejemplo y bendición a su familia. La madre enseñó a sus hijos el temor de Jehová. No obstante, la tragedia invadió su hogar. Dejó dolor, soledad, escasez, necesidad y gran incertidumbre. La perspectiva de perder dos hijos era más de lo que su oído podía escuchar o su alma soportar. Entonces… clamó. El profeta, solícito atendió su clamor.
Lo que tú y yo tenemos en casa le importa a Dios.
Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite (2 Reyes 4:2).
— ¿Qué tienes en casa?
— Tu sierva ninguna cosa tiene en casa sino una vasija de aceite.
¿Se llevó el acreedor tu gozo, tu paz, tus sueños, tu salud o tu familia?
Hoy, Cristo nos invita a reflexionar en algo de suma importancia. Su pregunta es: ¿Qué tienes en tu casa?
Es escalofriante el pensar que un familiar o conocido esté viviendo una situación de abuso. El terror no es buen consejero. Si hay una situación de abuso, ¿está usted preparado para ayudar? Una intervención inapropiada puede cerrar las puertas a la oportunidad de ayuda que usted tanto anhela proveer. Por eso compartimos algunos consejos que le ayudarán a confrontar la necesidad:
Infórmese. Su mejor herramienta es la información de fuentes fidedignas. Conozca los recursos disponibles en su comunidad. Tenga los números de contacto disponibles.
Edúquese al respecto. Conocer la dinámica del abuso en general le dará un cuadro más completo y le ayudará a mantener actitud, límites, y expectativas apropiadas.
Comience la conversación. Escoja un lugar y momento seguro y en el que tendrán tiempo para una conversación delicada y confidencial no apresurada. Ej. “Me preocupa que te noto triste y aislada.” O: “Noto que tienes temor de hablar cuando está tu pareja presente, y ya no nos acompañas a …”. Es importante exponer su preocupación por el bienestar de él/ella. Puede ser la forma en que él/ella comience a comprender la realidad de su caso y cuánto necesita ayuda.
Escuche sin juzgar. Para luchar contra el abuso y ayudar a alguien en necesidad es imprescindible escuchar sin juzgar. El abusador no llega con una pancarta o letrero anunciando “Soy un abusador”. Criticar a la pareja pondrá a la víctima bajo mayor presión, que no está preparada para manejar. Eso puede cerrar la línea de comunicación con usted, que desea ayudarle. ¿Sabe escuchar?
Mantenga las líneas de comunicación abiertas. Una táctica del abusador es aislar a su víctima de quienes pueden ayudarle a ver la realidad de lo que vive. Déjele saber que no está sola, que usted (y otros) se interesan por su bienestar y felicidad.
Sea confidente. Sepa cuándo callar. Pero sepa cuándo, qué, dónde hablar y a quién reportar, cuando surja la necesidad.
Tenga paciencia: La víctima de abuso, maltrato o violencia de cualquier índole vive dolor emocional o mental constante que además conlleva confusión, lo que dificulta comprender la gravedad del asunto y el tomar decisiones. Las situaciones de esta índole no se resuelven de un momento a otro.
Ayúdele a crear un plan de seguridad. Las estadísticas comunican que el período más peligroso para una víctima es mientras está procurando salir de una situación abusiva o después de haberse alejado de la relación. Es necesaria la prudencia para aminorar la posibilidad de peligro y aun el riesgo de fatalidad.
Ofrezca su apoyo en la decisión que tome la víctima, aunque no siempre esté de acuerdo con ellas. Puede necesitar transporte, cuido de niños, un lugar seguro de donde hacer alguna llamada, acompañamiento a alguna diligencia legal, etc.
Evite decirle qué debe hacer a menos que la persona se lo pregunte directamente. Por lo complejo de la situación, su papel debe ser de apoyo, nunca de ordenar ni manipular la situación. Es conveniente referir a las agencias especializadas.
Inspire, motive, anime: Comparta cortos textos, mensajes de estímulo. Déjele saber que usted cree en él/ella. Sin abrumar, anímele a dar los pasos apropiados hacia una vida libre de abuso, maltrato y violencia.
Busque fortaleza en Dios:Quienes procuran ayudar a los abatidos por la maldad de este mundo lleno de dolor también necesitan fuerzas y sabiduría de lo alto. No olvide que Dios está interesado en el bienestar de su familiar o conocido. Él quiere proveerle la sabiduría, el discernimiento, el tacto, las herramientas y la fortaleza que se requieren para que usted sea un instrumento de bendición en la vida de quien se propone ayudar. Recurra diariamente a Dios y no quedará chasqueado. Ore por y con la persona afectada, tanto como por su victimario. Dios escucha la ferviente oración sincera.
A todo el que siente el cansancio que produce el dolor y la ansiedad, a todo el que desea algo mejor para su vida, a todo el que reconoce su necesidad, Dios le está hablando. Con amor pone en su corazón ese deseo que solo su gracia puede suplir.
Nos invita:
“Venid a mí todos los que estáis trabajado y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).
Porque Dios conoce el fin desde el principio, Cristo proveyó un espacio en el tiempo, separó un día especial cada semana, para que cada ser humano sea restaurado. En sábado, a través de la comunión ininterrumpida con el Creador recibimos la bendición que trae paz y descanso, la bendición de su presencia que sana, escuchamos su voz que reanima, y disfrutamos su amor que restaura.
¿Aceptarás su invitación?
No importa qué o quién causó tu herida, no importa cuán profunda es tu herida, no importa cuánto tiempo llevas sufriendo, hoy, Cristo te invita a su presencia. ¿Le darás la oportunidad de obrar en tu vida la sanidad y el descanso que solo Él puede dar?
A Dios le importa.
Acepta su invitación, lleva tus cargas, ansiedades y todo lo que te causa dolor o te lastima. Entrégale tus luchas y tu dolor. Permite que Cristo pase su bálsamo de sanidad sobre tu vida y recibe su paz.