Notitas de Victoria-Deléitate

“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4).

¿Puedes tú decir que te deleitas en Jehová? ¿Es para ti un placer profundo o un “trabajo” sacar tiempo para estudiar, orar, adorar y pasar tiempo en su presencia? ¿Cuán fácil se te hace servirle y seguir sus consejos? ¿Lo ves como una pesada carga o como un inmerecido privilegio? ¿Cómo identifica Dios tu relación con él?

El genuino gozo de servir a Dios es evidente en la vida de quienes se deleitan en Jehová. Y quien lee los corazones y conoce nuestras actitudes y motivos, honra a quienes disfrutan inmensamente su compañía. Hoy, oremos por una comunión más íntima con el cielo. Agradezcamos a Dios por su deseo de bendecirnos de tal manera que nuestras peticiones sean concedidas para gloria suya. ©Rhodi Alers de López, 2020

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia: Fulgores de victoria

Promesa para esta semana

“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”- (Salmo 40:1).

Testimonio

El salmista nos da un breve, pero poderoso testimonio de la victoria que Dios obró tras su oración urgente.

La desesperación no resuelve nada

¿Has estado en un lugar cenagoso?  ¿Es un lugar donde te puedas sentar a esperar en calma? No.  Es un lugar incómodo, de peligro, un lugar lleno de lodo, un lugar sucio, que te dificulta la acción. Es una situación que pesa sobre ti y que agota las fuerzas físicas y también las energías mentales y espirituales. David no temió confesar que su situación fue desesperante. 

La oración cambia las cosas

“Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos” (Salmo 40:2).

David relata lo que Dios hizo por él en respuesta a su clamor: Dios lo hizo sacar del pozo de la desesperación.  O sea, ahora, en vez de limitación, estrechez de pensamiento y (des-esperar) falta de esperanza, recordar las promesas de Dios trajo calma en medio de la adversidad. 

La clave: “Paz-Ciencia”

La peña es sólida. Representa firmeza, estabilidad. Cada promesa divina nos es dada para que vivamos seguros y confiados en Dios. La oración y la meditación en las promesas divinas nos enseñan lo que personalmente he denominado “PazCiencia”: y lo defino como “la ciencia de la paz en  medio de la prueba”.  Eso cambia todo el panorama sombrío e infunde esperanza. Nos permite descansar confiadamente, con la seguridad de que Dios es fiel, que sigue al control y proveerá la solución. ¿Qué ven los demás en tu vida? ¿Ven desesperación, o ven firme confianza en Dios? 

La consecuencia es alabanza

“Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová” (Salmo 40:3). 

¿Da tu testimonio deseos de conocer y servir a tu Dios, o niega tu proceder el poder de Jehová? ¿Vives una vida de alabanza al único Dios verdadero?

Foto por Rhodi Alers de López

Invitación a la acción:

Hoy te invito a orar y dejar que Dios tome control y a disfrutar la “PazCiencia“. Verás esos fulgores de victoria que te inspirarán a cantar un cántico nuevo a Dios.

Mi oración:

Amante Padre celestial, te doy gracias y alabo tu nombre porque ya puedo vislumbrar, por fe, los fulgores de tu victoria en la vida de mis amados. Gracias por escuchar cada clamor. Gracias porque, en la cruz, Cristo derrotó al enemigo. Gracias porque Jesús murió por mí y por mi familia, pero resucitó victorioso. Te alabo por la obra del Espíritu Santo y la liberación que estás obrando en la vida de mis amados. Gracias por tu fidelidad. Mientras llega la mañana gloriosa, seguiré clamando, esperando y agradeciendo tu obra redentora. ¡Pronto veré el albor de la mañana gloriosa! Lo creo, lo declaro y lo agradezco en el precioso nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López.

ÚNETE en ayuno cada viernes después de almuerzo, hasta el almuerzo del Sábado. O sea: Ayuno de viernes, 1:00 pm-sábado, 1:00 pm, para almorzar con nuestras familias.

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Calla, Enmudece

 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Marcos 4:39

¿Hay olas en tu barca?

Tras un día de exhaustiva labor por el reino de Dios, ahora… ¡esto! Lo que parecía un viaje con Cristo en busca de reposo y sosiego, pronto se convirtió en una espantosa tormenta. Jamás pensaron los discípulos que enfrentarían algo así. Habían visto a Cristo hacer milagros. Comprendían, a su modo, que era el Hijo de Dios. Se sentían cómodos y seguros a su lado y sus esperanzas de una pronta liberación de la opresión romana, los animaba en sus adentros.

  1. Con Cristo o sin Cristo en la barca, enfrentaremos tormentas. ¿Prefieres afrontar la tormenta con Cristo, o sin Él?

¿No tienes cuidado que perecemos?

Sus intentos por manejar la barca fueron totalmente infructuosos. Los expertos marineros temieron por sus vidas al punto de olvidar que no estaban solos. Cuando un rayo de luz iluminó a Cristo, se volvieron a su Maestro con reclamos.

2. Cuando en nuestra incapacidad humana, finalmente nos acordamos de Cristo, ¿acaso no le hemos reclamado también? El mismo enemigo nos echa en cara: “¿No estás tú sirviendo a Cristo? Mira como te abandonó. Está durmiendo mientras tú luchas solo por la salvación de tu familia. ¿Cómo te atreves a servirle si… ¡Mira cómo están los tuyos!”

Foto por Rhodi Lopez@unsplash.com

¡Calla, enmudece!

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza (Marcos 4:39).
Su poder no ha menguado. Cualquiera sea la tormenta que estás afrontando, no necesitas luchar solo.

3. Cristo está tan cerca como una oración. La fe en Cristo calmará tu ser, acallará tus dudas y enmudecerá tus temores. Habrá grande bonanza en tu corazón y podrás ser, a tu familia y a otros, instrumento de su paz, que sobrepasa la comprensión de todo entendimiento.

Mi oración:

Querido Padre celestial, gracias por Jesús, mi Salvador. Hoy, en el poderoso nombre de Jesús, mi Señor, reprendo y renuncio a toda duda, temor y pensamiento de ansiedad. Renuncio a toda insinuación de derrota e incapacidad. Cristo ordenó al enemigo: “¡Calla, enmudece!” Por la fe en la sangre de Cristo en mi favor, el enemigo enmudece y sus insinuaciones no tienen ningún poder sobre mi mente, mis acciones, ni sobre mi familia. Todos sus planes quedan ahora cancelados, porque Cristo está al control de esta embarcación. En el poderoso nombre de Jesús, Amén y Amén. ©Rhodi Alers de López, 2019

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-Cuéntales- Marcos 5:19


Foto por Matheus Ferrero@Unsplash.com

Promesa para esta semana

Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia  de ti (Marcos 5:19).

No te desalientes

Cuando Cristo sanó al endemoniado, los habitantes de Gádara no quisieron nada que ver c0n Cristo: Enfáticamente le pidieron que se alejase.

En nuestro deseo de ver a nuestras familias sirviendo a Dios podemos experimentar y tener que luchar contra la indiferencia, el rechazo y el desaliento. El enemigo desea que desistamos y nos alejemos.

Estrategia divina

Sin haber escuchado ni un sermón de labios del Maestro, Cristo entonces dejó en su medio al recién liberado del dominio del enemigo, con una misión clara y especifica: “Cuéntales…”. Con esa misma estrategia nos envía a ti y a mí.

Testimonio irrefutable

¿De qué te liberó Dios? ¿Cómo proveyó? ¿De qué peligro te libró? ¿Qué hizo Cristo por ti? ¿Cómo respondió a tu clamor?

El testimonio de los discípulos de Cristo fue: “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida” (1 Juan 1:1).

Esas intervenciones divinas son un testimonio irrefutable que atraerán a otros a los pies de Cristo.

¡Cuéntales hoy!

No esperes una reunión formal ni un momento especial. Dios te da oportunidades y las palabras apropiadas para compartir con quienes amas el testimonio de lo que Cristo ha hecho en tu vida.

Cuando Cristo volvió a esa región, muchos le siguieron, por el testimonio de aquel hombre transformado por Jesús. No dudes. No desmayes. Aprovecha cada oportunidad. ¡Cuéntales!

Mi oración:

Amante Padre celestial, gracias por tantas formas como has obrado en mi vida. Dame sabiduría para compartir regularmente con mis amados las formas como tú obras en respuesta a la oración y la manera como tú te manifiestas en mi vida cotidianamente. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2019

ÚNETE: Cada viernes después de almuerzo, hasta el almuerzo del Sábado. O sea: Ayuno de viernes, 1:00 pm-sábado, 1:00 pm, para almorzar con nuestras familias.

Oración de Confianza

Él solo extendió los cielos, y anda sobre las olas del mar.

Job 8:9

Amigo, hno. ¿Cómo te sientes cuando tienes dificultades o pruebas? ¿Estás en angustia, estás en incertidumbre? Cuando estás viviendo una tempestad en tu vida, recuerda que en medio de las olas de la tempestad tú puedes clamar a Cristo, porque Él anda sobre las olas del mar. Podemos confiar en Él, pues es un refugio seguro en medio de la tormenta.

El testimonio de muchos que han confiado en Dios en medio de las tormentas de la vida es que Dios toma el control de sus emociones y de sus angustias cuando ponen su vida en las manos de Cristo. Si estamos escondidos en Cristo, podremos tener tranquilidad en medio de las tempestades.

Acompáñame a orar:

Bondadoso Padre celestial, en tu presencia estamos con gratitud porque tú extendiste los cielos y andas sobre las olas del mar. Permite que al estudiar tu Palabra, podamos siempre recordar que tú sigues al control. Ayúdame a confiar en ti en todo momento y circunstancia. Permite que cada día mi confianza en ti aumente y que pueda disfrutar la paz que viene de creer a tu Palabra y depender de ella. Suplico por tantos que hoy están siendo sacudidos por tormentas y los inunda el temor. Ayúdales a levantar la vista a ti, y que también ellos reciban tu paz. Gracias porque tú eres más poderoso que cualquier tempestad y las olas no pueden ahogarte. En ti confío, a ti me aferro. Tu voluntad será hecha y tu nombre será enaltecido. Gracias por tu poder y por tu inmenso amor. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López

Notitas de Victoria-Salmo 32:8

Maravillosa Promesa

” Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;
Sobre ti fijaré mis ojos” Salmo 32:8.

¿Estás en una encrucijada?

La vida se compone de decisiones, desde el despertar hasta el volver a dormir. Unas son de mayor peso o relevancia que otras. Cada una influye positiva o negativamente en los logros o la falta de ellos.


¿Qué haces al llegar a una encrucijada?

¿Cómo saber qué camino tomar? Dios está listo para ayudarnos a saber qué decisión es la que nos conviene tomar. Promete que nos hará comprender y nos enseñará el camino exacto por donde debemos andar.

La respuesta está tan cerca como una oración.

“El Señor revela su voluntad a aquellos que estén sinceramente dispuestos y deseosos de ser guiados. El motivo de su incompetencia es que han perdido el deseo de conocer y hacer la voluntad de Dios, y entonces no conocen nada en forma segura” (Testimonies for the Church, t. 3, p. 466).

En este día, pon cada decisión en las manos del que nunca yerra. Él ya ha fijado su vista en ti y quiere guiarte. Búscalo en diligente oración y podrás vivir hoy en victoria.

©Rhodi Alers de López, 2019

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Perseverancia que prevalece

Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré,
Y él oirá mi voz (Salmo 55:17).Reina-Valera 1960 (RVR1960)

La decisión de orar y/o ayunar por un ser amado que no ha venido a Cristo no está exenta de desafíos. Tal decisión necesita hacerse con oración y con la convicción de que es un compromiso de largo plazo.

¿Cuántas veces habrás de orar antes de ver la respuesta? Sólo el cielo sabe. Lo importante es que cada momento en comunicación con Dios al respecto está cargado de doble bendición:

  1. Bendición para el intercesor. Ésta incluye tiempo ilimitado a solas con el Creador del universo sin previa cita. Tiene acceso a múltiples encuentros, según se desee, que transforman la mente y la vida entera.
  2. Bendición para los seres amados. Cada uno que está siendo cubierto por la intercesión recibe protección, dirección y el toque, a veces quedo, del Espíritu Santo. Otras veces es un toque intenso que inquieta la vida entera y lleva a la convicción.

Tres veces oraba Daniel en el día. El profeta Elías oró siete veces antes de ver señal de respuesta divina. ¿Estás comprometido? Ya que emprendiste la senda de la intercesión, no te desanimes. No te des por vencido. No dejes la tarea a otros. El cielo te ha inquietado a orar y es tuyo el alto privilegio concedido.

¿Cuanto tiempo orarás? ¿ Cuántas veces al día mirarás el rostro de Cristo? Mejor aún, ¿cuánto vale para ti la salvación de esa persona? Que el sacrificio de Cristo sea tu inspiración y motivación para interceder continuamente en su favor; pues solo la oración perseverante es la que prevalece.

Mi oración:

Amante Padre celestial, gracias por tu sacrificio e interés en la salvación de mis amados. Ayúdame a ser constante y perseverante en este cometido sagrado. Gracias por el sacrificio de Cristo y su salvación. Gracias por el valor concedido a mi ser y a cada persona por quien oro. Gracias por la victoria que darás en respuesta a la oración perseverante. En el nombre de Jesús, Amén.

(C) Rhodi Alers de López 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia.Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familias por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que tendrá en tu familia.»

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

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Ayuno & Oración por Hijos & Familia-Pide según creas

“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.
(Mateo 21:22 ).

Asunto de fe

Jesús acababa de maldecir la higuera estéril cuando hace su debut en el escenario esta preciosa promesa. ¿Ya la analizaste?

Su contexto nos da una importante seguridad y nos muestra una exorbitante necesidad individual y colectiva: en breves palabras: Es indispensable la fe.

Si tuviésemos fe, si no dudásemos… otra sería nuestra historia, y nuestro presente. Veamos esta pequeña y grandísima promesa.

Todo o nada

“Todo”-Dios no excluyó nada de esta promesa. Todo está incluído. ¡Todo! ¿Leíste bien? Él dijo: “¡Todo!”

“Lo que pidiereis“– Entonces, se requiere del creyente que aparte tiempo para hablar en privado con el Padre celestial. ¿Qué le pedirás?

“En oración”- Esto no se trata de un hijo malcriado que se presenta ante su papá a exigir cada vez que se le antoja cualquier cosa. La oración es una conversación respetuosa, en reconocimiento de su autoridad sobre nosotros, su poder para obrar y su deseo, como Padre, de darnos lo que Él conoce que es lo mejor y, en el momento más apropiado. Es una súplica, para que el Padre de inmenso amor, obre según su gracia y misericordia en la necesidad presentada o el deseo expresado.

Revisa tu “Fe”-nómetro

“Creyendo”-¿Crees que el Padre te ama y puede darte lo que pides? Esto es un asunto de pura fe; fe que obra por amor y espera, confiado en su Señor.

Éxito garantizado.

“Lo recibiréis”-Su promesa termina diciendo que la respuesta está asegurada a quienes creen; no a quienes solo buscan un beneficio nominal.

¡Qué maravillosa promesa! Sencilla, abarcante, segura, fiel y verdadera, como su Autor.

¿Sientes un incontenible deseo de orar? Acompáñame:

Tierno Padre celestial:, tu bondad sobrepuja mi comprensión. Gracias por mostrarme mi mayor necesidad. Gracias por educarme en la Ciencia de la Oración. Perdona mi tambaleante fe. Humilde ruego fortalece mi fe, para que al presentar mis súplicas, anhelos e intercesión, pueda verlos hecho realidad. Ten misericordia de mis hijos y familiares que anhelo ver en el cielo. Uno mi súplica a la de tantos que piden por sus seres amados. Que tu Santo Espíritu les muestre también a ellos su necesidad y tu gran amor que gime por salvarlos. Gracias por tu poder y por el sacrificio de Jesús en nuestro favor. En el precioso nombre de Jesús, te alabamos y pedimos esta dulce bendición, Amén.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.
©Rhodi Alers de López, 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia.Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familias por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que tendrá en tu familia.»

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Ayuno & Oración por Hijos & Familia-Por este hijo oraba

Doble bendición

La intercesión es un hermoso privilegio y una doble bendición: Acerca al intercesor al trono de la gracia y, en respuesta a ella, Dios obra su voluntad en la persona y/o necesidad por la cual se intercede.

¿Por qué ora un Intercesor?

El intercesor reconoce que personalmente no puede solucionar la necesidad o responder al pedido. Pero sabe que Dios sí puede solucionar, y puede responder al pedido de manera más abundante que lo que pueda imaginar.

“Por este hijo oraba”

“Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. 28 Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová” (1 Samuel 1:27-28).

Ana sufría intensamente. No dice el registro bíblico que pidió oración. No buscó un intercesor. Acudió directamente al trono de la gracia a orar por el hijo que no tenía. Aunque pasó un tiempo de prueba, angustia y espera, Dios escuchó y respondió concediendo el hijo de sus más caros anhelos. Determinado tiempo después devolvió a Dios a su único hijo, y lo dejó en sus manos, para el servicio del Dios que oye y responde.

Intercesores

Hoy Dios busca padres, madres y familiares que se conviertan en intercesores. Un intercesor es persistente, ora a menudo, clama a Dios por la necesidad que tiene a mano y por la persona por quien Dios colocó una “carga” en su corazón. Ana oró incontables veces antes de ir al templo a orar. Como intercesores, no podemos dejar de orar hasta no tener la seguridad de la respuesta divina.

Foto por Kevin Gent @ Unsplash.com

Alabemos & Oremos

Amante Padre celestial, alabo tu nombre y tu poder. Agradezco tu misericordia y disposición de contestar. Soy indigna pecadora. Mas coloco a nuestros hijos y familiares en tus manos. Aunque no haya señal de vida espiritual, continúo clamando porque solo Tú puedes crear vida de la nada. Ana oró por el hijo que aún no existía. Hoy clamamos por todas nuestras familias, para que tú pongas en cada uno el aliento de vida espiritual que necesitan. Responde, Padre, según tus múltiples misericordias y según tu anhelo de salvar. Te alabo y adoro. Confío en que muy pronto, como Ana, también exclamaré: “Por este hijo oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.” Así estoy segura de que obrarás en cada uno de los incontables corazones por quienes estamos unidos en oración y ayuno. En el nombre de Jesús, Amén.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.
©Rhodi Alers de López, 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia.Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familias por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que tendrá en tu familia.»

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Ayuno & Oración por Hijos & Familia-¡Mira cuánto amor!

¿Has visto a un padre con su bebé recién nacido o un infante? Sobresalen el amor y la ternura en su trato con la indefensa criatura. Frecuentes mimos y besos se mezclan con las atenciones de las necesidades propias de la edad del pequeño. A medida que su retoño crece, las demostraciones de amor cambian para adecuarlas a las necesidades del momento. Crecen los hijos, crece el amor. Crecen las necesidades y aumenta la intercesión.

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él” (1 Juan 3:1).

El amor que nuestro Padre celestial nos prodiga es constante como el amanecer. Como criaturas finitas, somos incapaces de asimilar su profundo amor. Solo a través de nuestro crecimiento espiritual captamos un poco de su ternura, paciencia e infinito amor. En el diario caminar de su mano descubrimos preciosas revelaciones de su amor.

La bendición de la intercesión:
A través de le intercesión nos convertimos en canales a través de los cuales Dios manifiesta su amor por la humanidad. Como tal, vemos reiteradas pruebas del amor y cuidado divino hacia el objeto de nuestra intercesión. El tiempo apremia: Oremos hasta ver nuestro propósito hecho realidad: que ellos vean con sus ojos carnales y espirituales el amor que Dios les tiene y el Padre celestial sea glorificado con su respuesta a tal amor.

Mi oración: Amante Padre celestial, te doy gracias por el amor puro y tierno que nos tienes. Gracias por el río de amor que fluye desde el Calvario. Gracias por la obra del Espíritu Santo. Hoy suplico que nuestros hijos y demás familiares por quien estamos intercediendo pronto también reconozcan y exclamen: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él”. En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López, 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia.Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familias por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que tendrá en tu familia.”

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Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

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