Primer Clamor: “Escudríñame”-Material Adicional

Material Adicional para-Primer Clamor: “Escudríñame”

Tomado de Devocional: La Maravillosa Gracia de Dios
 Día de examen, 18 de noviembre
Escudríñame, oh Jehová, y pruébame. Salmos 26:2. {MGD 330.1}
En su providencia, el Señor pone a los hombres donde él pueda probar sus facultades morales y revelar sus motivos, a fin de que puedan mejorar lo que es bueno en ellos y apartar lo malo. Dios quiere que sus siervos se familiaricen con el mecanismo moral de su propio corazón. A fin de lograrlo, permite con frecuencia que el fuego de la aflicción los asalte para que se purifiquen… {MGD 330.2}

 

La verdadera gracia está dispuesta a ser probada; y si estamos poco dispuestos a que nos escudriñe el Señor, nuestra condición es verdaderamente grave. Dios es refinador y purificador de las almas; en el calor del horno, la escoria queda para siempre separada del verdadero oro y plata del carácter cristiano. Jesús vigila la prueba. El sabe lo que es necesario para purificar el metal precioso a fin de que refleje el esplendor de su amor divino.—Joyas de los Testimonios 1:475, 476. {MGD 330.3}
Os ruego fervientemente que os examinéis “a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos”. 2 Corintios 13:5. Mantener el calor y la pureza del amor cristiano requiere una constante provisión de la gracia de Cristo… {MGD 330.4}

 

En esta época de conflicto y prueba necesitamos todo el apoyo y consuelo que puede derivarse de principios justos, de convicciones religiosas definidas, de la permanente seguridad del amor de Cristo y de una rica experiencia en las cosas divinas. Lograremos llegar a la plena estatura de hombres y mujeres en Cristo solamente como resultado de un sostenido crecimiento en la gracia.—Testimonies for the Church 5:103-105. {MGD 330.5}

 

No es fuera de la prueba, sino en medio de ella, donde se desarrolla el carácter cristiano. Expuestos a las contrariedades y la oposición, los seguidores de Cristo son inducidos a ejercer mayor vigilancia y a orar más fervientemente al poderoso Auxiliador. Las duras pruebas soportadas por la gracia de Dios, desarrollan paciencia, vigilancia, fortaleza, y profunda y permanente confianza en Dios. Este es el triunfo de la fe cristiana que habilita a sus seguidores a sufrir y a ser fuertes; a someterse y así vencer; a ser muertos todo el día y sin embargo vivir; a soportar la cruz y así ganar la corona de gloria.—Los Hechos de los Apóstoles, 373. {MGD 330.6}

Quinto Clamor: “Úsame”-Material Adicional

Para usarse con  Proclama de Ayuno: 22 de Septiembre, 2017

Material Adicional para Quinto Clamor: “Úsame”

Del libro: Ministerio Pastoral, págs. 178, 179.

Confíe en que el Espíritu Santo usará a cada miembro valioso de la iglesia—Ni los dirigentes de la asociación ni los ministros han sido llamados por Dios para mostrar desconfianza en el poder de Dios para usar a cada individuo que es considerado un miembro valioso de la iglesia. Esta así llamada cautela, está retrasando casi cada rama de la obra de Dios. Dios puede usar y usará a aquellos que no han tenido una educación cabal en la escuela de los hombres. Dudar de su poder para realizar esto es manifestar incredulidad; es limitar el poder omnipotente de Aquel para quien nada es imposible. ¡Oh, si hubiera menos de esta cautela desconfiada y no santificada! Deja a tantas fuerzas de la iglesia sin ser usadas; cierra el camino para que el Espíritu Santo pueda utilizar a los hombres; mantiene inactivos a aquellos que están deseosos y ansiosos de laborar en las filas de Cristo; desanima a muchos de entrar a la obra que llegarían a ser obreros eficientes juntamente con Dios si se les diera una oportunidad justa. Aquellos que podrían ser trabajadores, que ven la gran necesidad de obreros consagrados en la iglesia y en el mundo, deben buscar fuerza en los lugares secretos de oración. Deben seguir adelante en su labor, y Dios los bendecirá, y los tornará en bendición para otros. Tales miembros darían fuerza y estabilidad a la iglesia. Es la falta de ejercicio espiritual lo que hace a los miembros de la iglesia tan débiles e ineficientes. De nuevo preguntaría, ¿quién es culpable por el estado de las cosas que hoy existen?—The Review and Herald, 9 de julio de 1895. {MPa 178.2}

 

Todo cristiano es ungido para la misión de compartir a Cristo—No es solamente la responsabilidad del ministro la de representar a Cristo al mundo, sino la de todo miembro de la iglesia. Ellos han de recibir los rayos de luz de Cristo, y reflejarlos a las almas cegadas por el error e infatuadas con las doctrinas falsas. Han de llevar en alto el verdadero estandarte de justicia, el cual es la santa ley de Dios, mientras que el mundo levanta el estandarte falso. Satanás está buscando presentar luz como tinieblas y tinieblas por luz, la verdad por error y el error por verdad. El extinguiría cada rayo de luz que brilla desde el trono de Dios, y en su lugar pondría su oscuridad. Pero los hijos de Dios están aquí, cada uno de ellos, con el propósito de iluminar al mundo. Mientras más despreciada, contrarestada y condenada sea la luz, mayor es la evidencia que tienen que su tarea es permitir que su luz brille hacia otros. Ellos reciben sus órdenes de Dios para guiar almas a la justicia, a la verdad y al cielo. La antorcha de la verdad debe brillar ante los ojos de los que la anhelan así como de los que no la desean. Cuando Cristo ascendió al cielo, la iglesia debía ser el agente, el medio a través del cual la luz sería dada al mundo. “Vosotros sois la luz del mundo”. Se requiere que todo individuo cristiano sea una luz viviente y radiante en el mundo. Debe luchar con Dios en oración secreta; entonces irá adelante en el espíritu de Cristo para conversar con los hombres. Ungido para esta misión, llevará consigo la atmósfera del paraíso. Sus palabras serán bien escogidas, y su rostro reflejará la imagen de su Maestro. Será la luz del mundo, una  epístola viviente conocida y leída por todos los hombres.—The Review and Herald, 8 de marzo de 1887. {MPa 179.1}

 

Del Libro: Cada Día con Dios, pág. 33

El Señor tiene hombres a quienes ha asignado para trabajar en su obra con la condición de que se dejen usar de acuerdo con los planes divinos. Nunca usará a alguien que trate de humillar a los demás. Humíllense, hermanos. Si lo hacen, es posible que los santos ángeles se comuniquen con ustedes, y los coloquen en terreno ventajoso. Entonces su experiencia, en lugar de ser defectuosa, rebosará de felicidad. Traten de estar en armonía con la dirección de Dios, y entonces serán sensibles a las impresiones del Espíritu Santo. {CDCD 33.6}

El Señor viene. El fin de todas las cosas está cerca. Nos queda poco tiempo para desarrollar el carácter.—Manuscrito 47, del 27 de enero de 1910, “Formen fila”. {CDCD 33.7}

 

Del libro: Testimonios Selectos, tomo 2, págs. 225-227

Capítulo 42—El fuerte clamor

Vi angeles que apresuradamente iban y venían de uno a otro lado del cielo, bajaban a la tierra y volvían a subir al cielo, como si se prepararan para cumplir algún notable acontecimiento. Después vi otro ángel potente, comisionado para bajar a la tierra y unir su voz a la del tercer ángel y dar fuerza y vigor a su mensaje. Gran poder y gloria recibió el ángel y al descender quedó la tierra iluminada con su gloria. La luz que rodeaba a este ángel penetraba por doquiera al gritar con fortaleza en alta voz: “Caída es, caída es la grande Babilonia, y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de todas aves sucias y aborrecibles.” {2TS 225.1}

 

Aquí se repite el mensaje de la caída de Babilonia, tal como lo dió el segundo ángel, con añadidura de las corruptelas introducidas en las iglesias desde 1844. La obra de este ángel comienza a tiempo para unirse a la última magna obra del mensaje del tercer ángel cuya proclamación acrecienta en alta voz. Así se prepara el pueblo de Dios para afrontar la hora de la tentación que muy luego ha de asaltarle. Vi que sobre los fieles reposaba una luz vivísima, y que se unían para proclamar sin temor el mensaje del tercer ángel. {2TS 225.2}

 

Otros ángeles fueron enviados desde el cielo en ayuda del potente ángel, y oí voces que por doquiera resonaban diciendo: “Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.” Este mensaje parecía ser un complemento del tercer mensaje, a él añadido como el clamor de media noche se añadió en 1844 al mensaje del segundo ángel. La gloria de Dios reposaba sobre los pacientes y expectantes santos, quienes valerosamente daban la postrera y solemne amonestación, proclamando la caída de Babilonia y exhortando al pueblo de Dios a que de ella saliese para escapar a su terrible condenación. {2TS 225.3}

 

La luz derramada sobre los fieles penetraba por doquiera; y los que en las iglesias tenían alguna luz, y no habían oído ni rechazado los tres mensajes, obedecieron la exhortación y abandonaron las iglesias caídas. Muchos habían llegado a la edad de la razón y la responsabilidad desde la proclamación de los mensajes; y la luz brilló sobre ellos, deparándoles el privilegio de escoger entre vida o muerte. Algunos escogieron la vida y se unieron con los que esperaban a su Señor y guardaban todos sus mandamientos. El tercer mensaje iba a efectuar su obra. Todos iban a ser probados en él, y las almas valiosas iban a ser llamadas para que saliesen de las congregaciones religiosas. {2TS 226.1}

 

Una compulsiva fuerza movió a los sinceros, al paso que la manifestación del poder de Dios infundió temor y respeto a los incrédulos parientes y amigos para que no se atrevieran ni pudieran estorbar a quienes sentían en sí la obra del Espíritu de Dios. El postrer llamamiento llegó hasta los infelices esclavos, y los más piadosos de ellos prorrumpieron en cánticos de transportado gozo ante la perspectiva de su feliz liberación. Sus amos no pudieron contenerlos, porque el asombro y el temor los mantenían en silencio. Se obraron potentes milagros. Sanaban los enfermos, y señales y prodigios acompañaban a los creyentes. Dios estaba con la obra, y todos los santos, sin temor de las consecuencias, obedecían al convencimiento de su conciencia, se unían con los que guardaban todos los mandamientos de Dios, y poderosamente proclamaban por doquiera el tercer mensaje. Vi que este mensaje terminaría con fuerza y vigor muy superiores al clamor de media noche. {2TS 226.2}

 

Los siervos de Dios, dotados con el poder del cielo, con sus semblantes iluminados y refulgentes de santa consagración, salieron a proclamar el celestial mensaje. Muchas almas diseminadas por las congregaciones religiosas respondieron al llamamiento y salieron presurosas de las sentenciadas iglesias, como Lot salió presuroso de Sodoma antes de la destrucción de esta ciudad. Fortalecióse el pueblo de Dios con la excelsa gloria que sobre él reposaba en copiosa abundancia, ayudándole a soportar la hora de la tentación. Oí multitud de voces que por todas partes exclamaban: “Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.” 1 {2TS 227.1}

 

Capítulo 43—Terminación del tercer mensaje

Se me señaló la época en que terminaría el mensaje del tercer ángel. El poder de Dios había asistido a sus hijos, quienes después de cumplida su obra estaban preparados para sobrellevar la hora de prueba que les aguardaba. Habían recibido la lluvia tardía o refrigerio de la presencia del Señor y se había reavivado el viviente testimonio. Por todas partes había cundido la postrera gran amonestación, agitando y enfureciendo a los moradores de la tierra que no habían querido recibir el mensaje. {2TS 228.1}

 

Vi ángeles que iban y venían de uno a otro lado del cielo. Un ángel con tintero de escribano en la cintura regresó de la tierra y dijo a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y numerados los santos. Vi entonces a Jesús, que había estado administrando ante el arca de los diez mandamientos, desprenderse del incensario, y alzando las manos exclamar en alta voz: “Consumado es.” Y toda la hueste angélica se quitó sus coronas cuando Jesús hizo esta solemne declaración: “El que es injusto, sea injusto todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo sea santificado todavía.” 1 {2TS 228.2}

Todas las causas habían sido falladas para vida o para muerte. Mientras Jesús administraba en el santuario, había proseguido el juicio de los justos muertos y luego el de los justos vivientes. Cristo había recibido su reino, por haber hecho expiación por su pueblo, habiendo borrado sus pecados. Estaba completo el número de los súbditos del reino, y consumado el matrimonio del Cordero. Y el reino y el poderío fué dado a Jesús y a los herederos de salvación, y Jesús iba a reinar como Rey de reyes y Señor de señores. {2TS 228.3}

 

Al salir Jesús del lugar santísimo, oí el tintineo de las campanitas de su túnica. Una tenebrosa nube cubrió entonces a los habitantes de la tierra. Ya no había mediador entre el culpable hombre y el ofendido Dios. Mientras Jesús estuvo interpuesto entre Dios y el pecador, tuvo la gente un freno; pero cuando dejó de estar entre el hombre y el Padre, desapareció el freno y Satanás tuvo completo dominio sobre los finalmente impenitentes. {2TS 229.1}

Era imposible que fuesen derramadas las plagas mientras Jesús oficiase en el santuario; pero al terminar allí su obra, y cesar en su intercesión, nada detenía ya la ira de Dios que cayó furiosamente sobre la desamparada cabeza del culpable pecador que había descuidado la salvación y aborrecido las reprensiones. En aquel terrible tiempo, después de cesar la mediación de Jesús, los santos vivían en presencia del Dios santo sin intercesor. Había sido decidido todo caso y numerada cada joya. Detúvose un momento Jesús en el departamento exterior del santuario celeste, y los pecados confesados mientras él estuvo en el lugar santísimo fueron asignados a Satanás, originador del pecado, quien debía sufrir su castigo. {2TS 229.2}

 

Entonces vi que Jesús se despojaba de sus vestiduras sacerdotales y se revestía de sus más regias galas. Ceñían sus sienes multitud de coronas interpuestas corona dentro de corona. Rodeado de la angélica hueste salió del cielo. Caían las plagas sobre los moradores de la tierra. Algunos acusaban a Dios y le maldecían. Otros acudían presurosos al pueblo de Dios en súplica de que se les enseñase cómo escapar a los juicios divinos. Pero los santos no tenían nada para enseñarles. Había sido derramada la última lágrima, ofrecida la última angustiosa oración, soportada la última carga y dado el postrer aviso en beneficio de los pecadores. La dulce voz de misericordia ya no había de invitarlos. Cuando los santos y el cielo entero se interesaban por la salvación de los pecadores, ellos no habían tenido interés por sí mismos. Se les ofreció escoger entre la vida y la muerte. Muchos deseaban la vida, pero no se esforzaron en obtenerla. No escogieron la vida, y ya no había expiatoria sangre para purificar al culpable ni compasivo Salvador que abogase por ellos y exclamase: “Perdona, perdona al pecador durante algún tiempo todavía.” Los cielos se habían unido a Jesús, al oir las terribles palabras: “Consumado es. Ha terminado.” El plan de salvación estaba cumplido, pero pocos habían querido aceptarlo. Y al callar la dulce voz de misericordia, el miedo y el horror invadió a los malvados. Con terrible claridad, oían estas palabras: “¡Demasiado tarde, demasiado tarde!” {2TS 229.3}

 

Quienes habían menospreciado la palabra de Dios, corrían azorados de un lado a otro, errantes de mar a mar y de norte a oriente en busca de la palabra del Señor. El ángel dijo: “Y no la hallarán. Hay hambre en la tierra; no hambre de pan ni sed de agua, sino de oir palabra del Señor. ¡Qué no dieran por oir de Dios una palabra de aprobación! Pero no; han de seguir hambrientos y sedientos. Día tras día descuidaron la salvación, estimando en más las riquezas y placeres de la tierra que los tesoros y alicientes del cielo. Rechazaron a Jesús y menospreciaron a sus santos. Los sucios permanecerán sucios para siempre.” {2TS 230.1}

 

Muchos malvados se enfurecieron grandemente al sufrir los efectos de las plagas. Eran un espectáculo de terrible agonía. Los padres recriminaban amargamente a sus hijos y los hijos a sus padres, los hermanos a sus hermanas y las hermanas a sus hermanos. Por todas partes se oían fuertes y gemebundos gritos diciendo: “Tú me impediste recibir la verdad que me hubiera salvado de esta terrible hora.” La gente se volvía contra sus ministros con reconcentrado odio y los reconvenía diciendo: “Vosotros no nos advertisteis. Nos dijisteis que el mundo entero se iba a convertir, y exclamabais ‘Paz, paz’ para disipar nuestros temores. Nada nos enseñasteis acerca de esta hora, y a los que nos precavían contra ella los tildabais de fanáticos y malignos que querían arruinarnos.” Los ministros no se libraron de la ira de Dios. Sus sufrimientos eran diez veces mayores que los de sus feligreses. {2TS 230.2}

 

PROCLAMA DE AYUNO: 22 de septiembre, 2017

Empezando jueves a la puesta de sol, hasta viernes a la puesta de sol.

NOTE: TO READ THIS IN ENGLISH- VIEW IT HERE.

Cuando Dios pide algo de nosotros, ¿Cuán dispuestos estamos a obedecerle? ¿Alguna vez nos pidió algo Dios que no fuera para nuestro bien y la gloria de su nombre?

NOTA: Este día de ayuno y oración lo comenzaremos el jueves, 21 de septiembre, a la puesta de sol; para terminar a la puesta de sol el viernes.

Será de mayor beneficio en unión con otros creyentes; ya sea en familia, un grupo de amigos,  vecinos, etc. Planifique reunirse con otros y recibir la bendición especial de Dios.

Por ser un día especial, nos reuniremos a diferentes horas para clamar por cada motivo.

La Hora de La Victoria-Línea de Oración estará abierta en el siguiente horario:

Llame al 1-712-770-4695, Código 345038#

Primer Clamor-“Escudríñame”-Jueves, 21 de Sept. @ 6:30-8:00 PM

Segundo Clamor-“Límpiame”- Viernes, 22 de Sept. @ 5:00-6:30 AM

Tercer Clamor-“Lléname”-        Viernes, 22 de Sept. @ 9:00-10:30 AM

Cuarto Clamor-“Guíame”-         Viernes, 22 de Sept. @ 1:30-2:30 PM

Quinto Clamor-“Úsame”-          Viernes, 22 de Sept. @ 5:30-7:30 PM

 

¿Por qué se nos llama a un Ayuno y Oración?

La Palabra de Dios responde:

Leamos Ezequiel 7:1-9

El fin viene

7  Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2 Tú, hijo de hombre, así ha dicho Jehová el Señor a la tierra de Israel: El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra.

3 Ahora será el fin sobre ti, y enviaré sobre ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti todas tus abominaciones.

4 Y mi ojo no te perdonará, ni tendré misericordia; antes pondré sobre ti tus caminos, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo soy Jehová.

5 Así ha dicho Jehová el Señor: Un mal, he aquí que viene un mal.

6 Viene el fin, el fin viene; se ha despertado contra ti; he aquí que viene.

7 La mañana viene para ti, oh morador de la tierra; el tiempo viene, cercano está el día; día de tumulto, y no de alegría, sobre los montes.

8 Ahora pronto derramaré mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones. 

9 Y mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia; según tus caminos pondré sobre ti, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo Jehová soy el que castiga.

Lee el resto de Ezequiel, cap 7:  Ezequiel 7:10-27

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La pluma inspirada responde:

El tiempo de angustia, que irá en aumento hasta el fin, está a las puertas. No tenemos tiempo que perder. El mundo está agitado con el espíritu de guerra. Las profecías del capítulo once de Daniel casi han alcanzado su cumplimiento final.—The Review and Herald, 24 de noviembre de 1904. {EUD 14.1}

El tiempo de angustia—angustia como no ha habido desde que hubo nación (Daniel 12:1)—es inminente, y nos encontramos como las vírgenes dormidas. Debemos despertar y pedirle al Señor Jesús que nos sostenga con su brazos eternos y nos lleve a través del tiempo de prueba que está ante nosotros.—Manuscript Releases 3:305 (1906). {EUD 14.2}

El mundo se está volviendo más y más anárquico. Pronto una gran angustia sobrecogerá a las naciones, una angustia que no cesará hasta que Jesús venga.—The Review and Herald, 11 de febrero de 1904. {EUD 14.3}

Estamos en vísperas del tiempo de angustia y nos esperan dificultades apenas sospechadas.—Joyas de los Testimonios 3:306 (1909). {EUD 14.4}

Nos hallamos en el mismo umbral de la crisis de los siglos. En rápida sucesión se seguirán unos a otros los castigos de Dios: incendios e inundaciones, terremotos, guerras y derramamiento de sangre.—La Historia de Profetas y Reyes, 208 (1914). {EUD 14.5}

Tiempos tormentosos están delante de nosotros, pero no profiramos una palabra de descreimiento o desánimo.—Servicio Cristiano Eficaz, 169 (1905). {EUD 14.6}

Sin embargo, es nuestro deber individual y privilegio exponer ante el Señor cualquier asunto, grande o pequeño, que nos inquiete. Busquemos su dirección en frecuente y ferviente oración y en el estudio diligente de su Palabra, y seremos ayudados por Jehová, y guiados por su Santo Espíritu.

Introducción
Entre las invitaciones a ayunar y a orar se encuentra Joel 1:14. Es la primera que Dios puso a mi vista:
Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová (Joel 1:14).

Clamar a Dios es una instrucción divina que incluye la promesa de su respuesta segura. Dios ansía instruir a sus hijos. Para saber cuál es el propósito divino es menester suplicar el auxilio del Espíritu Santo, ya que no sabemos orar como conviene.

UN clamor surge cuando hay una necesidad urgente, imperiosa. Clamor se refiere, entre otras cosas,  al grito o súplica” de un grupo unido en un mismo sentir y por un mismo interés. En el contexto de la oración, es el grito del alma que reconoce su desesperada necesidad. Es el ruego ferviente de creyentes unidos que se aferran a Dios como su única esperanza y que, como Jacob, claman: “No te soltaré hasta que me bendigas” (Ver Génesis 32:26).

Instrucción:

En cada sección, dedique tiempo a estudiar las referencias sugeridas, a meditar en su contenido. Canten alabanzas del Himnario Adventista Antiguo. En cada sección se provee un enlace con material adicional de la pluma inspirada para esa sección. Saquen amplio tiempo para orar y comprender el material presentado antes de pasar a la próxima sección o clamor. Dios les bendiga ricamente.

Nuestro tiempo de oración y motivo de ayuno debe incluir clamor por lo siguiente: Escudriñamiento, Arrepentimiento & Confesión, Pedir el Espíritu Santo, Pedir dirección, Pedir que Dios nos use.

 

Primer clamor: “Escudríñame”

Salmo 26:2 Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón.  

¿Qué harías tú?

Una visita al cardiólogo puede causar ansiedad, pues revelará sorpresas muy desagadables si tenemos enfermo el corazón. Pero no debe atemorizarnos el minucioso examen del corazón que le daremos al Espíritu Santo la oportunidad de realizar.  Él tiene todo el equipo necesario para corregir cualquier deficiencia , fallo u obstrucción que encuentre. Hoy mismo nos dará el resultado y con ello, la prescripción de su gracia en la medida necesaria para que nuestro corazón funcione como nuevo, de aquí hasta la eternidad. Estamos en las mejores manos.

Salmo 139:23, 24  Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;  Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. 

¿No ves la necesidad de pedir un examen minucioso de parte de Dios?

Pocos creen que la humanidad esté tan hundida o que sea tan plenamente mala, tan desesperadamente opuesta a Dios como lo es… Cuando la mente no está bajo la influencia directa del Espíritu de Dios, Satanás puede moldearla a su voluntad. Depravará todas las facultades racionales que pueda controlar. El se opone completamente a Dios en sus gustos, puntos de vista, preferencias, aversiones, elección de las cosas y propósitos; no hay gusto por las cosas que Dios ama o aprueba, sino un deleite en aquellas cosas que él desprecia... {DNC 174.4}

Salmo 19:12-13 ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. 13 Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

El Espíritu Santo viene al mundo como el representante de Cristo. No solamente habla la verdad, sino que es la verdad, el Testigo fiel y verdadero. Es el gran escrutador de los corazones y conoce el carácter de todos. {CM 66.3}

Este no puede ser un escudriñamiento, ni un clamor apurado. Dediquemos suficiente tiempo con Dios en oración y estudio de su Palabra. Dios tomará la radiografía que mostrará la condición del corazón, y nos hará ver nuestras faltas, errores y pecados, tales como son: horrendos y asquerosos.

Después de la ascensión de Cristo, los discípulos se reunieron en un lugar para presentar humildes súplicas a Dios. Luego de diez días de examinar sus corazones y de autoexamen, el camino estaba preparado para que el Espíritu Santo entrara en el templo de cada ser que había sido limpiado y consagrado. Cada corazón estaba lleno del Espíritu, como si Dios deseara mostrar a su pueblo que era su prerrogativa bendecirlos con las bendiciones más selectas del cielo. {RP 288.2}

Es nuestro deber espiritual suplicar a Dios diariamente que nos muestre la verdadera condición e intención del corazon, porque este es engañoso. El enemigo tratará de hacernos creer que no tenemos nada de qué arrepentirnos. Por otra parte, cuando reconocemos que hemos causado dolor a Dios y al prójimo, tratará de hacernos creer que nuestro caso no tiene perdón. Son dos extremos opuestos. En ambos lucha por mantenernos alejados del Salvador.

  • Tiempo para comentarios del grupo
  • OPCIONAL: Material adicional para esta sección Aquí.
  • Himno: Habla, Señor, a mi alma, # 413, Himnario Adventista Antiguo
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pida que Dios revele a cada uno su condición.

 

Segundo clamor: “Límpiame”

¿Qué harías tú?

¿Alguna vez contrataste a alguien para que limpiara tu casa, oficina o lugar de trabajo? ¿Te ha tocado limpiar algo tan sucio que no encontrabas por donde comenzar la tarea? Cuando pedimos a Dios que limpie nuestro ser no necesitamos desembolsar efectivo. Necesitamos plena confianza en que él hará un trabajo excepcional que traerá gloria a su nombre y será de bendición. Además, Dios es perfectamente discreto. No divulga la suciedad que saque de tu vida. Todo lo echará al fondo del mar.

El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del martodos nuestros pecados. Miqueas 7:19 

La razón por la que pedimos a Dios que escudriñe el corazón es para que tengamos la oportunidad de reconocer nuestra maldad, que sintamos aversión, o asco por el pecado, y que nos humillemos ante Dios, arrepentidos de todo corazón. Será perdonado únicamente el pecado específico que reconozcamos ante Dios, y por el cual pidamos su misericordia. Humillados, con una clara consciencia de nuestra verdadera condición… de todo corazón supliquemos su perdón y limpieza.

Salmo 51

Es indispensable que reconozcamos nuestros pecados y los confesemos a Dios. Si hemos ofendido a otros, debemos confesarle que estamos arrepentidos y procurar su perdón. Si necesitas hacer restitución hazlo lo más pronto posible. Llama, escribe, contacta hoy mismo a esa persona.

La verdadera confesión es siempre de un carácter específico y reconoce pecados particulares. Pueden ser de tal naturaleza que sólo puedan presentarse delante de Dios. Pueden ser males que deban confesarse individualmente a los que hayan sufrido daño por ellos; pueden ser de un carácter público, y en ese caso deberán confesarse públicamente. Pero toda confesión debe hacerse definida y directa, para reconocer en forma definida los pecados de los que uno sea culpable. {CC 38.2}

A menos que la mente de Dios llegue a ser la mente del hombre, todo esfuerzo por purificarse a sí mismo será inútil; porque es imposible que el hombre se eleve fuera del conocimiento de Dios. Los hombres pueden colocarse un barniz exterior, y llegar a ser como los fariseos, a quienes Jesús describió como “sepulcros blanqueados”, llenos de corrupción y de huesos de hombres muertos. Pero toda la deformidad del alma es evidente para Aquel que juzga justamente, y a menos que la verdad sea plantada en el corazón, no puede regir la vida. La limpieza exterior del vaso, nunca podrá hacerlo puro en lo interior. Una aceptación nominal de la verdad es buena mientras se la mantiene, y la capacidad de dar razón de nuestra fe es una buena realización, pero si la verdad no va más hondo que esto, el alma nunca será salvada. El corazón debe ser purificado de toda contaminación moral. “Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada”. 1 Crónicas 29:17. “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: y ve si hay en mí camino de perversidad”. Salmos 139:23, 24.—Carta 13, 1893, pp. 18-20. {NEV 144.4}

Sobre los discípulos que esperaban y oraban vino el Espíritu con una plenitud que alcanzó a todo corazón. El Ser Infinito se reveló con poder a su iglesia. Era como si durante siglos esta influencia hubiera estado restringida, y ahora el Cielo se regocijara en poder derramar sobre la iglesia las riquezas de la gracia del Espíritu. Y bajo la influencia del Espíritu, las palabras de arrepentimiento y confesión se mezclaban con cantos de alabanza por el perdón de los pecados. Se oían palabras de agradecimiento y de profecía. Todo el Cielo se inclinó para contemplar y adorar la sabiduría del incomparable e incomprensible amor. Extasiados de asombro, los apóstoles exclamaron: “En esto consiste el amor.” Se asieron del don impartido. ¿Y qué siguió? La espada del Espíritu, recién afilada con el poder y bañada en los rayos del cielo, se abrió paso a través de la incredulidad. Miles se convirtieron en un día. {HAp 31.2}

La sincera confesión de nuestros pecados a Dios y la confesión a quien ofendimos, abre el paso para la mayor obra que Dios quiere realizar en cada uno de sus hijos. Es gloriosa la obra que el Espíritu Santo hará cuando quitemos todo impedimento humano y obedezcamos a Dios con alegría.

Amado, una vez perdonado, el enemigo  querrá abrumarte con tu pecado. Créele a Dios, quien borró tu pecado (Isaías 43:25).

Si queréis salir incólumes del tiempo de angustia, debéis conocer a Cristo y apropiaros del don de su justicia, la cual imputa al pecador arrepentido.—The Review and Herald, 22 de noviembre de 1892. {1MS 426.1}

  • Comentarios del grupo
  • OPCIONAL: Material adicional Aquí.
  • Himno: Tal como soy de pecador, #262, Himnario Adventista Antiguo/  Anhelo ser Limpio, #270, Himnario Adventista Antiguo/ ¿Qué me puede dar perdón?, # 293, Himnario Adventista Antiguo./ Himno Perdido fue a mi Jesús, # 285, Himnario Adventista Antiguo .
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos limpie individual y colectivamente.

 

 

Tercer clamor: “Lléname”

La promesa del Espíritu Santo: Juan 14:15-18

Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. (Juan 14:15-18). 

Nótese:

v.  15-El Espíritu Santo se da a quien tiene aprecio por la luz y vive en obediencia a ella.

v. 16-Cristo pidió al Padre la promesa para nosotros. El Consolador será a nosotros eterna compañía.

v. 17-Es Espíritu de verdad. Se da solo los creyentes en Cristo. Se requiere una relación personal con el Espíritu Santo. Nosotros le conocemos, puesto que vive con nosotros y dentro de nosotros.

v. 18-Cristo no nos abandonará. A través del Espíritu Santo viene a nosotros.

¿Qué harías tú?

¿Podrías servirte té en una taza llena de otra bebida? El Espíritu Santo no puede entrar en un recipiente que ya está ocupado. Llenos de nuestro propio ego, de deseos no santificados, no hay espacio para el Espíritu de Dios.

¿Alguna vez agarraste un vaso para usarlo y notaste que estaba sucio?  Nuestra vasija necesita estar limpia de rencores y todo pecado.

¿Alguna vez se te quedó el carro sin gasolina a poca distancia de una gasolinera abierta? El que la gasolina esté disponible no significa que tu auto tiene el combustible necesario para continuar su marcha. Necesitas llegar a la gasolinera, y comprar el gas.

El Espíritu Santo está disponible para nosotros. Si no le damos importancia ni prioridad en nuestra vida, si no vamos a Dios y lo pedimos en oración ferviente, seremos como un auto sin gasolina, que no puede llegar a su destino. Sin el Espíritu Santo no llegaremos a la patria celestial.  Depende de nuestro interés, preparación y búsqueda individual el recibirlo.

El consuelo que Cristo les impartió mediante esta promesa tiene su fundamento en que la divina influencia estaría con sus seguidores hasta el fin. Pero su ofrecimiento no es aceptado ni creído por la gente en nuestros días, y la iglesia tampoco lo aprecia ni espera su cumplimiento. La promesa del don del Espíritu de Dios se considera como un asunto de poca importancia para ella. No ha dejado sus huellas en los feligreses y, en consecuencia, los resultados no pueden ser diferentes: sequía espiritual, oscuridad espiritual, decadencia y, por ende, muerte espiritual. Asuntos triviales ocupan la mente de los creyentes. Sin embargo, la posesión de este poder divino—necesario para el crecimiento y la prosperidad de la iglesia—, traería todas las otras bendiciones de las cuales carece, y que se nos promete en su infinita plenitud. Mientras la iglesia se conforme con asuntos de poca importancia, continuará descalificándose para recibir los dones mayores que Dios ofrece. ¿Por qué será que no tenemos hambre y sed de recibir este regalo del Espíritu Santo, siendo éste una virtud que puede mantener puro el corazón? En los designios del Señor, el poder divino debe cooperar con el esfuerzo humano. {RP 12.3}

Nótese: Dios nos urge a hacer 4 cosas referente al Espíritu Santo:

Es fundamental que el creyente comprenda el significado de la promesa del Espíritu Santo antes que Jesús venga por segunda vez. Hablen acerca de esto, oren por él, prediquen acerca de él; porque el Señor está más deseoso de conceder el Espíritu Santo que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16.—The Review and Herald, 15 de noviembre de 1892. {RP 12.4}

Lea detenidamente el siguiente párrafo. ¿Por qué es tan importante la obra del Espíritu Santo? 

Al describir a sus discípulos la obra y el cargo del Espíritu Santo, Jesús trató de inspirarles el gozo y la esperanza que alentaba su propio corazón. Se regocijaba por la ayuda abundante que había provisto para su iglesia. El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente partícipe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia. {DTG 625.1}

¿Cuántas funciones del Espíritu Santo encontraste en el párrafo anterior? Comparte tu repuesta en el grupo.

He aquí su perfecta promesa: Lucas 11:13–Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?  ¿Lo anhelas con todo el corazón?

 Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zacarías 4:6.

 No hay nada que Satanás tema tanto como que el pueblo de Dios despeje el camino quitando todo impedimento, de modo que el Señor pueda derramar su Espíritu sobre una iglesia decaída y una congregación impenitente […]. Cada tentación, cada influencia opositora, ya sea manifiesta o secreta, puede ser resistida con éxito, “no con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Zacarías 4:6.—Mensajes Selectos 1:144-145 (1887). {EUD 164.4}

 Vendrá la lluvia tardía y la bendición de Dios llenará cada alma que esté purificada de toda contaminación. Nuestra obra hoy es rendir nuestra alma a Cristo para que podamos ser hechos idóneos para el tiempo del refrigerio de la presencia del Señor: idóneos para el bautismo del Espíritu Santo.—Mensajes Selectos 1:223 (1892). {EUD 164.5}

Amados, con gratitud y alabanza por el perdón recibido al confesar nuestros pecados, pidamos la bendición más preciosa que Dios ha reservado para sus hijos.  

Así se ponen de manifiesto las alturas de la perfección que podemos alcanzar por la fe en las promesas de nuestro Padre celestial, cuando cumplimos con lo que él requiere de nosotros. Por los méritos de Cristo tenemos acceso al trono del poder infinito. “El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos 8:32. El Padre dió a su Hijo su Espíritu sin medida, y nosotros podemos participar también de su plenitud. Jesús dice: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que lo pidieren de él?” Lucas 11:13. “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” “Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” Juan 14:14; 16:24. {CS54 530.3}

Cristo prometió el don del Espíritu Santo a su iglesia, y la promesa nos pertenece a nosotros tanto como a los primeros discípulos. Pero como toda otra promesa, nos es dada bajo condiciones. Hay muchos que creen y profesan aferrarse a la promesa del Señor; hablan acerca de Cristo y acerca del Espíritu Santo, y sin embargo no reciben beneficio alguno. No entregan su alma para que sea guiada y regida por los agentes divinos. No podemos emplear al Espíritu Santo. El Espíritu ha de emplearnos a nosotros. Por el Espíritu obra Dios en su pueblo “así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”7 Pero muchos no quieren someterse a eso. Quieren manejarse a sí mismos. Esta es la razón por la cual no reciben el don celestial. Únicamente a aquellos que esperan humildemente en Dios, que velan para tener su dirección y gracia, se da el Espíritu. El poder de Dios aguarda que ellos lo pidan y lo reciban. Esta bendición prometida, reclamada por la fe, trae todas las demás bendiciones en su estela. Se da según las riquezas de la gracia de Cristo, y él está listo para proporcionarla a toda alma según su capacidad para recibirla. {DTG 626.1}

Pre-requisito: PEDIRLO. Cuando lo pidamos y busquemos de acuerdo a su voluntad, se nos asegura: “Recibiréis poder…” (Hechos 1:8). Pedir el Espíritu Santo es lo más importante. El enemigo nos tiene dormidos respecto a ella, puesto que con esta promesa tendremos todas las demás bendiciones que el cielo quiere otorgrnos. Despertemos. Clamemos por el combustible celestial ahora que está a nuestro alcance. Pronto será demasiado tarde.

  • Comentarios del grupo.
  • OPCIONAL: Material adicional: Aquí
  • Himno: Padre, A tus pies me postro, #264-Himnario Adventista Antiguo

Amados, supliquemos que nos llene de su Santo Espíritu. Elevemos al cielo el clamor por el Espíritu Santo y Dios se manifestará con poder en su pueblo.

  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos llene de su Espíritu individual y colectivamente.

 

Cuarto clamor: “Guíame”

La promesa recibida cumple funciones vitales al guiarnos a cumplir la tarea divinamente asignada. Algunas funciones son:

Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad (Salmos 119:35 )

David pidió que el Espíritu Santo guiara su vida.

Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno, (Salmos 139:24).

También pidió que el Espíritu Santo examinara su corazón.

¿Qué harías tú?

Un padre sale con su hijito de 3 años a caminar. El pequeño va tomado de la mano del padre, quien procura que los pies de su hijo no tropiecen ni se lastimen. Observa el territorio a la distancia para advertir y evitar cualquier peligro. Justo cuando se acercan a la carretera para cruzar, el niño suelta la mano de su padre y comienza a correr…

¿Cuántas veces te soltaste de la mano de tu Padre celestial y corriste adelante haciendo caso omiso a sus ruegos y advertencias de peligro? Necesitamos urgentemente la dirección del Espíritu Santo si queremos cruzar y llegar a la otra orilla a salvo.

  1. El Espíritu Santo es el agente guiador (Romanos 8:14).
  2. Nos guía a toda la verdad (Juan 16:13).
  3. Nos instruye y recuerda las Palabras de Cristo ( Juan 14:26 ).
  4. Está con nosotros y en nosotros (Juan 14:16).
  5. Convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:8).

El Señor trabajará por los miembros de su pueblo si éstos quieren dejarse conducir por el Espíritu Santo y si no piensan que ellos deben guiar al Espíritu. “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?” Deuteronomio 10:12, 13… {2MS 180.3}

No hay nada que Dios anhele más, mientras estamos aquí en la Tierra, que llenarnos de su Santo Espíritu para así guiarnos por sendas de amor y de justicia. La obra del Espíritu Santo es indispensable para quienes anhelen transitar las calles de oro y comulgar con los ángeles. Si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, nuestros caracteres reflejarán a Cristo cada día más perfectamente.

  • Comentarios del grupo.
  • OPCIONAL: Material adicional: Aquí
  • Himno: Guíame, oh Salvador, #434
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos guíe individual y colectivamente.

 

Quinto clamor: “Úsame”

¿Qué harías tú?

Hilda se acercó a su pila de platos y vasijas recién lavados. Apurada, agarró su taza favorita. Un paso más adelante, esta se le deslizó de las manos. Desconcertada, recogió los pedazos.  Sin pensarlo mucho, agarró otra taza. Vertió su bebida favorita y la colocó en la mesa frente a su hijita que estaba desayunando. Mamá, dijo la niña, siento mucho que se te rompió tu taza favorita.

Dios quiere usarte, hacer algo maravilloso a través de tu vida. ¿Alguna vez le has preguntado cómo desea usarte? ¿Cuál fue tu reacción a su respuesta? ¿Aceptaste el privilegio, o te le deslizaste de las manos?

La pluma inspirada dice que tú y yo podemos ser útiles sin medida a través del Espíritu Santo:

Cristo hizo provisión para que su iglesia fuese un cuerpo transformado, iluminado por la luz del cielo, que poseyese la gloria de Emmanuel. El quiere que todo cristiano esté rodeado de una atmósfera espiritual de luz y paz. No tiene límite la utilidad de aquel que, poniendo el yo a un lado, da lugar a que obre el Espíritu Santo en su corazón, y vive una vida completamente consagrada a Dios. {CPI 177.2}

El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; (Hechos 9:15).

¿Estás dispuesto a ser un “Instrumento para llevar su nombre ante otros”?

¿Dirás: “Soy tu siervo”? (Salmo 116:16).

¿Pedirías a Dios instruccion específica? (Hechos 9:6).

El Señor viene pronto. Los centinelas que están sobre los muros de Sión reciben la orden de despertar para asumir las responsabilidades que Dios les ha impuesto. Dios llama a centinelas que, en el poder del Espíritu, darán al mundo el último mensaje de advertencia y le dirán qué hora es de la noche. Quiere a centinelas que despierten a los hombres y mujeres de su letargo, no sea que se duerman en el sueño de la muerte.8 {CPI 597.3}

¿Quieres tú ser un instrumento en las manos del Espíritu Santo? ¿Qué pasos necesitas dar para que Dios te utilice? Cuando nos vemos como somos, indignos de tal privilegio, incapaces de hacer algo bueno, no desmayemos. Su provisión es suficiente para suplir cada falta nuestra. Pide a Dios que cumpla su propósito en tu vida; y que, apesar de nuestra impotencia, se glorifique Él en nosotros.

Agradezcamos a Dios por la obra que ya comenzó a hacer en nosotros y por lo que hará.  Esto es el comienzo de un maravilloso caminar con Dios que redundará para gloria de su nombre.

  • Comentarios del grupo.
  • OPCIONAL: Material adicional: Aquí
  • Himno: Mi Espíritu, Alma y Cuerpo, #267-Himnario Adventista Antiguo. /Que mi vida entera esté, #259.
  • Oración individual (En este tiempo designado, cada persona ora privada y simultáneamente).
  • Oración en grupo-Pedir que Dios nos use individual y colectivamente.

¿Cómo podemos asegurarnos de mantener esta experiencia de especial comunión con Dios continuamente? 

La pluma inspirada responde:

Tu primer trabajo

“Conságrate a Dios todas las mañanas. Haz de esto tu primer trabajo. Sea tu oración: ‘Tómame ¡oh Señor! Como enteramente tuyo. Pongo todos mis planes a tus pies. Úsame en tu servicio. Mora conmigo y sea toda mi obra hecha en ti’. Este es un asunto diario. Cada mañana conságrate a Dios por ese día. Somete todos tus planes a él, para ponerlos en práctica o abandonarlos según te lo indique su providencia. Sea así puesta tu vida en las manos de Dios, y será cada vez más semejante a la de Cristo. La vida en Cristo es una vida de reposo. Puede no haber éxtasis de la sensibilidad, pero debe haber una confianza continua y apacible”, El Camino a Cristo, p. 70.

Motivos de oración adicionales:    

Somos una gran familia de creyentes.

Oremos por nosotros, nuestras familias, aquellos que deseamos ver en el cielo, y por todos los creyentes del mundo.

Oremos por los líderes de la obra de Dios, por los líderes y gobiernos de este mundo, por TODOS los Ministerios que exaltan a Cristo, por los misioneros, por todo esfuerzo evangelístico (individual, grupal o eclesiástico).

Oremos por la unidad del cuerpo de Cristo. Por fortaleza y salud espiritual para permanecer incólume ante la crisis que se avecina. Oremos por los que están siendo perseguidos en todo el mundo, aun en América del Norte.

Vivamos con un espíritu de constante comunión con el cielo, de continua alabanza a Dios. Jehová es nuestro Dios. Cristo ya viene. El cielo nos permite ser colaboradores con Cristo. Pronto veremos el rostro de nuestro amado Salvador.  Gloria a su nombre.

Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre (Lucas 21:36).

Comparte esto con todos tus amigos y contactos.  Dios te bendiga.

Notitas de Victoria-Salmos 40:1

Oyó mi clamor

Es glorioso ver a Jehová obrar. ¡Es conmovedor ver una respuesta directa a la oración! 
Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Salmos 40:1.
Vale la pena orar y esperar pacientemente (de buena gana) por la contestación divina.
  1. Se inclinó a mí-Cuando Dios se inclina a ti es porque tiene el deseo de escucharte atentamente, de hacerte sentir su presencia, de darte el calor de su compañía, de acercarse para bendición.
  2.  Oyó mi clamor-Dios todo lo escucha; pero este “oyó” indica un oír que implica aprobación del pedido y respuesta segura.

En la espera se aprende el verdadero valor de su respuesta y el beneficio que significa confiar en Él.

Doy gracias a Dios por su bondadosa respuesta a mi oración y la de incontables hermanos en la fe, unidos en acción y propósito. Alaba a Dios hoy y siempre.

¿Conoces a alguien que está esperando respuesta a su oración? Comparte este testimonio del salmista que llena el corazón de esperanza y confianza en Dios. Que Jehová te bendiga.

Cuando la tormenta amenaza Jehová es la respuesta

Salmo 46-Una promesa segura

Cuando la tormenta amenaza, volvemos nuestra vista a Dios, quien único puede salvarnos. Dios es fiel. Oramos por cada uno en el paso de la tormenta. Confiamos en el poder de Dios para socorrer a quienes en él confían. El Salmo 46 es una promesa segura para esta hora incierta.

Cuando ruge la tormenta nuestro único refugio es Dios.

SALMO 46

Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;

3 Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah

4 Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.

5 Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.

6 Bramaron las naciones, titubearon los reinos;
Dio él su voz, se derritió la tierra.

7 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

8 Venid, ved las obras de Jehová,
Que ha puesto asolamientos en la tierra.

9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.

10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

11 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

Una Taza de TÉ con Jesús, No. 3

¡Oh, no! ¿Dónde está mi hijo?

¿Dónde están mis hijos?, — me pregunté angustiada. Estaba en una tienda por departamentos con dos pequeños a mi lado. Tomé una pieza de ropa en mis manos y en ese momento noté que ya mis chicos no estaban a mi lado. Se me sumió el corazón. Se me cortó la respiración… Los llamé, sin respuesta. Miré a todo mi alrededor. Oré. Entonces me dirigí al pasillo de juguetes, unos pocos pasos más atrás de donde yo los había extrañado.

Allí estaban mis chicos muy entretenidos con un juguete que vieron momentos antes, cuando nos dirgíamos a la sección de ropa infantil. ¡Te imaginarás qué alivio fue encontrarlos! 

“Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre.” (Lucas 2:43).

—¿Dónde está Jesús?—preguntó María.

—No lo he visto. Estará con los chicos de los vecinos, —contestó José.

—  ¿Sabes lo importante que este primer viaje a Jerusalén es para él? Estaba impresionado. Ya ansío que nos cuente su experiencia. ¿Dónde estará?

María no se alarmó. Pero… al llegar la noche extrañó sus manos ayudadoras. Entonces se intranquilizó:

—¡Oh, no! ¿Dónde está mi hijo? ¿Dónde se quedó?

¿Cómo reaccionarías si se te pierde tu hijo? ¿Qué acongojado grito rebasaría tu pecho?

A través de los siglos muchos le han buscado.  Al nacer, los sabios le buscaron para adorarle, Herodes le buscó para matarle. En su ministerio terrenal multitudes buscaron sanidad física; otros, perdón y sanidad espiritual.  Unos le reconocieron como el Hijo de Dios; otros lo burlaron y escupieron.

Hoy, muchos se preguntan: ¿Dónde está Jesús?   A diario millones pierden lo más precioso de vista: a Cristo, su Salvador. Sumergidos en los negocios de esta vida, lo pierden. Los afanes y compromisos encadenan y les privan de su preciosa compañía. En su noche gritan aterrorizados: “¡¿Dónde está Jesús?!”

Por no apreciársele, por no tener tiempo para comulgar con él, dejaron atrás a Cristo.

¿Qué ocupó tu vida? ¿Qué cosa, situación o persona tomó prioridad? ¿Qué te hizo perderlo de vista? Lo que pareciera una indulgencia momentánea puede costar muchos días de inquietud, ansiedad, angustia y desesperación viéndonos privados de su compañía.

Si José y María hubiesen fortalecido su ánimo en Dios por la meditación y la oración, podrían haberse dado cuenta del carácter sagrado de su cometido, y no habrían perdido de vista a Jesús. Por la negligencia de un día perdieron de vista al Salvador; pero el hallarle les costó tres días de ansiosa búsqueda. Por la conversación ociosa, la maledicencia o el descuido de la oración, podemos en un día perder la presencia del Salvador, y pueden requerirse muchos días de pesarosa búsqueda para hallarle, y recobrar la paz que habíamos perdido… Cuando nos dejamos absorber por las cosas mundanales de tal manera que no nos acordamos de aquel en quien se concentra nuestra esperanza de vida eterna, nos separamos de Jesús y los ángeles celestiales. Estos seres santos no pueden permanecer donde no se desea la presencia del Salvador ni se nota su ausencia— (Cita original-DTG, 62).

A través del Espíritu Santo Cristo prometió estar con nosotros cada día. Tómate una taza de té con Jesús hoy. Retén tu comunión con el cielo en oración y estudio de su Palabra. No permitas que nada ni nadie oculte a Cristo de tu vista ni lo aleje siquiera un momento.

Mi oración:

Padre celestial, gracias por amarme y dar a Cristo para salvarme. Anhelo tu presencia y dirección. Lléname de tu Santo Espíritu y vive tu vida en mí.

COMPARTE en tu comentario:  ¿Has perdido a Cristo en algún momento? ¿Has experimentado la necesidad de Cristo en tu vida? ¿Cuál es tu consejo para mantenerte conectado a Él? ¿Cómo logras balancear tu vida para permanecer en su presencia?

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Hasta pronto, si Dios permite.

 

 

 

 

 

 

 

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El himno Escribe “Victoria” es parte de la producción que lleva su mismo título. Está dedicado a todo creyente que anhela vivir espiritualmente en victoria. Es mi anhelo que pueda ser de gran estímulo para cada uno. Si recibes bendición con el mensaje que transmite, deja tu comentario y comparte con otros para que también reciban bendición. Dios te bendiga ricamente.

A Dios Le Importa-¡Atrévete a pedir restauración!

La bendición del Sábado

¿Qué bendición necesitas hoy? El sábado es un día especial porque Dios así lo hizo desde el Edén. Las Escrituras registran en Génesis 2:3–Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Bendecir, significa engrandecer, ensalzar, colmar de bienes, prosperar y también consagrar al culto divino algo mediante determinada ceremonia. Y se define la bendición de Dios-como cosa excelente o muy beneficiosa. Santificar significa dedicar a Dios. Jehová reposó (descansó) de la obra que hizo. El sábado es un espacio de tiempo que Dios separó para estar en comunión íntima con quienes serán herederos de salvación. En este día tiene separadas bendiciones especiales para sus hijos. ¿Qué bendición necesitas? ¿Qué área de tu vida necesita restauración? Hoy Dios quiere hacer nueva tu vida, darte nuevas fuerzas, renovar tu confianza en él, concederte una nueva perspectiva de su carácter y de su propósito para tu vida. Dios quiere sanar tu corazón y tu vida de todo dolor, y sanarte de la enfermedad del pecado. Anhela que encuentres por medio de su Palabra el mensaje especial que tiene para ti.

A través de la comunión con el cielo en este día Dios quiere hacer nuevas todas las cosas en tu vida. “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.”-Apocalipsis 21:5. ¡Atrévete a pedir restauración!  ¿Le darás la oportunidad de bendecirte de manera completa?

COMENTA: ¿Qué bendiciones has recibido mediante la comunión con Dios en el sábado?

El secreto del pajarito

¡Hola amigo, hola amiga! Me encanta observar a los pajaritos. Me llaman la atención. Me provoca ternura mirarlos. Observar los pajaritos llena mi ser de alegría y un sentido de bienestar me inunda. Esta mañana en mi caminata miraba a un pajarito de rama en rama. Las ramas se mecían con el movimiento del pajarito que no permanecía quieto por mucho tiempo.

De ellos podemos aprender hermosas lecciones. Comparto contigo una inteligente observación de los amantes de las aves. No sé quién lo descubrió, ni quién fue el primero en compartirlo, pero comparto la idea y su lección.

¿Te has fijado en cómo duerme un pájaro en una rama o en un alambre o cuerda, sin caerse? ¿Cómo logra eso?
Si tú o yo intentáramos dormir así, nos caeríamos y terminaríamos con múltiples fracturas, golpes y lastimaduras, si es que sobrevivimos la caída. ¿Qué podemos aprender del pajarito?

El secreto está en los tendones de las patas del pajarito. Dios los creó de tal forma que, cuando la rodilla está doblada, la pata agarra firmemente cualquier cosa.
Los patas no se sueltan de la rama o del objeto hasta que el pajarito desdoble la rodilla para volar. La rodilla doblada es lo que da al pajarito la fuerza para asirse de cualquier cosa. ¿No es eso asombroso? ¡Qué diseño increíble usó el Señor al crear el pajarito!Una ventaja u opción similar se nos concede al ser humano: Cuando en nuestra vida soplan los vientos, cuando surgen problemas, cuando todo es incierto, la única seguridad o estabilidad proviene de nuestras rodillas dobladas en oración. Ante el trono de la gracia hay seguridad. Allí recibimos toda bendición que tú y yo podamos necesitar para salir airosos en el conflicto espiritual que a diario vivimos.

Cuando estés rodeado de problemas que te hacen dudar, cuando te sientas desanimado, sin deseos de continuar la jornada, ya no intentes caminar solo. No busques resolver los problemas por tus propias fuerzas.  ¡Jesús quiere caminar contigo! Él renueva tus fuerzas y tu fe, porque Él es tu fuerza, y quien te sostiene. Si, con tanto amor, cuida de los pajaritos, ¡qué no hará por ti, que eres su hijo amado! Créele hoy a Dios. No te fallará.

Algunas de promesas que hacemos bien recordar ahora son:

  1. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia-Isaías 41:10.
  2.  Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye-1 Juan 5:14.
  3. Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias-Salmo 34:17.
  4. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús-Filipenses 4:6-7.

RECUERDA, amigo, amiga: El secreto del pajarito es también el secreto para tu éxito espiritual.

Si te ha sido de bendición, compártelo.

Comenta aquí: ¿Cómo obró Dios en tu situación difícil en respuesta a la oración?

 

Una mujer de oración


Una mujer de oración no está exenta de problemas, pero sí de ansiedad. Aun entre barrotes vive libre en Jesús.

Frágil físicamente, es una fortaleza espiritual. Sufre tristezas, pero nunca depresión.

Aunque pequeño y limitado su entorno, su influencia desconoce fronteras.

Aunque ocupada, siempre está lista para elevar con el necesitado el vuelo al trono de la gracia.

Tropieza, cae, pero la levanta Cristo. No vive de pie, labora de rodillas.

Habla palabras a tiempo, siempre sazonadas con la gracia celestial.

La oscuridad no la amedrenta. La luz del Espíritu Santo dirige su mente y guía sus pasos.  Anda por fe, no por vista.

Una mujer de oración no es impulsiva. Escucha, observa, calla, reflexiona y habla con Dios.

Es inflexible en su compromiso con el Señor; pero en manos del Alfarero celestial, es barro moldeable.

No se rinde ante las modas.  Está vestida del amor a Dios, adornada por un espíritu apacible.

No rebaja sus principios por un plato de lentejas. Rinde homenaje a Dios y se postra ante el estrado de sus pies.

No se goza en la injusticia. Su indignación la escucha el Juez de toda la tierra.

No pone delante de sus ojos cosa injusta; contempla por fe al Invisible.

Una mujer de oración cuida lo que escucha. Prefiere el silencio al bullicio para discernir la voz de su Creador.

No permite cuentos ni chismes. Es tumba y confidente, pues Jehová guarda la puerta de sus labios.

No exige recompensa por su labor; su vista está fija en el galardón celestial.

No busca reconocimiento humano; su sueño es que Dios cumpla su propósito en ella.

No la seducen los halagos; anhela escuchar de labios del Salvador: “Bien, buen sierva y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

Una mujer de oración se guarda de sus compañeros, y en ningún hermano tiene su confianza; pero en la misericordia de Jehová confía eternamente y para siempre.

Feliz entona el cántico que aprendió en medio de su prueba en comunión con Dios; pues Jehová es su fortaleza y su canción.

Sin recursos humanos, siempre tiene qué compartir con el menesteroso, pues el fruto del Espíritu es abundante en su vida.

Podrá el enemigo atacar su cuerpo con la enfermedad, pero Cristo es el restaurador de su alma, y por sus heridas su alma permanece sana para siempre. No se aferra al pasado, tiene una esperanza viva, cuyo nombre es Jesús.

Una mujer de oración sabe amar sin ser correspondida, porque es amada por Dios. Canta, alaba y adora al que vive por siempre. Él es el dueño de su corazón.

No conoce enemigos, porque Jehová pelea sus batallas. Perdona porque ha sido perdonada.

Es hermosa pues su corazón es puro, sin envidias, sin resentimiento, sin amarguras, ni rencor.

Con asombrosa sencillez y autoridad celestial transmite lo que le es enseñado a los pies de Jesús.

Tiene paz, no por falta de conflictos, sino porque su confianza está cimentada en la roca de los siglos.

Los desafíos no la derriban; la llevan a sus rodillas.

No se deja vencer por el mal, vive rendida ante la cruz. No la amedrenta la prueba, agradece porque el fuego purifica el oro.

Una mujer de oración no camina sola. Ella camina junto a El Ángel de Jehová.

Agradece la respuesta antes de recibirla, por cuanto ha gustado la fidelidad de Dios. Por cuanto se deleita en Jehová, Dios le concede las peticiones de su corazón.

Cuando ella entra en la cámara secreta de audiencia celestial el enemigo tiembla. Aunque la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón de la mar, ella permanece en quietud, conociendo que Jehová es Dios. Su seguro refugio es el Dios de Jacob.

Cual vasija vacía, a diario pide ser llena de la gracia del Espíritu Santo.

Nada le falta. Dios suple todo cuanto necesita para hacer la obra asignada.

Una mujer de oración vive en constante VICTORIA porque VICTORIA se escribe con oración.© Rhodi Alers de López