Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada (Santiago 1:5).
¿Alguna vez pediste a alguien que compartiera alguna información o conocimiento contigo solo para quedar chasqueado? Muchos se sienten intimidados por un pedido tal, pues buscan sobresalir y prefieren no compartir lo que saben.
Dios anhela tu éxito más que tú mismo. Su deseo es tal que promete dar de su sabiduría sin restricción a todo aquel que reconoce su necesidad y que tome el tiempo para ir ante él y pedirla.
Cuando pidáis a Dios que os ayude, honrad a vuestro Salvador creyendo que recibís su bendición. Todo poder y toda sabiduría están a nuestra disposición. No tenemos más que pedir. EGW, Ministerio de Curación, p. 412
Acude a él con la seguridad de que su respuesta llegará cual dulce bendición.
Whoever has my commandments and keeps them, he it is who loves me. And he who loves me will be loved by my Father, and I will love him andmanifest myself to him” (John 14:21).
Muchos se preguntan sobre su nombre, por ser corto: ¿Es apodo? No, en serio, ese es su nombre.
¿La conoces? Si tienes el privilegio de tenerla entre tus contactos, no olvides darla hoy un saludo muy especial. Y aún si no la tienes entre tus conocidos y contactos, ¿podrías elevar a Dios una oración por ella? El cielo y también todos cuanto la conocemos y amamos te lo agradeceremos.
¿Cuál es el motivo?
Ah, ya verás, ella es una joya muy valiosa, un ser humano con un corazón más grande que su cuerpo. Si bien es cierto que cada día tú y yo, y todo ser humano puede beneficiarse de la oración intercesora, hoy, más que nunca, suplico a Dios por ella. Si deseas, eleva una oración para que Dios cumpla en ella su propósito divino, y que toda la gloria la reciba Dios. Desde ahora, gracias por tu valiosa intercesión en su favor.
Hoy es un día especial para ella y para nosotros, quienes la amamos. Por eso, elevo una oración, hoy más que nunca, por Abby.
Oremos,
Bondadoso Padre celestial, tú que creaste a mi hermana con tanta ternura y tanto amor, tú que la escogiste desde antes de la fundación del mundo para alabanza de tu gloria, para ser luz y bendición, tú que oyes cada humilde y sincera oración, oye hoy este pedido, y el ruego de mi corazón:
Sé con ella en este día, toma su mano y llévala por la senda que tú ya trazaste para sus pies. Levanta sus ojos al cielo para que nunca se sienta sola. Llénala de tu Santo Espíritu y que en todo momento refleje tu bondad y amor.
Provee para sus necesidades conforme a las inagotables riquezas de tu gracia, y que nunca le falten la esperanza, la fe, ni la certeza de tu amor. Mira los más caros anhelos de su corazón y contesta sus pedidos conforme a tu propósito y tu divina voluntad. Bendice sus entradas y salidas, protege su vida, su mente, su corazón. Cierra las puertas que no convienen. Abre las que tú tienes designadas para ella. Dale sabiduría. Sana, transforma, y restaura tu preciosa y buena voluntad en cada área de su vida y permite que vea tu anhelo y tu sueño hecho realidad en su propia vida, y glorifique tu nombre.
Gracias por tu fiel compañía, por tus promesas, por la familia carnal y espiritual, y por mi hermana Abby. Gracias porque cuando nadie más está, tú siempre estás ahí para ella. Gracias por todo lo que has hecho por ella y por lo que en respuesta a la oración harás por esta princesa que necesita con urgencia tu bendición en esta hora. Gracias, gracias por ella y por el sacrificio de Jesús, por mí, por todos y por ella. No lo merecemos. En el nombre de Jesús lo ruego, agradecida por tu respuesta y bendición para su vida, Amén.
Dear heavenly Father, I admit my lack of understanding and knowledge to do your will. I need your guidance and direction. I surrender to your will. In Jesus name, Amen.
“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos”
Salmo 32:8
Oración:
Amante Padre celestial, reconozco que necesito tu instrucción y conducción para hacer tu voluntad. Me rindo a tu dirección. En el nombre de Jesús, Amén.