Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey.
¿Te gusta crear con tus manos? ¿Qué te gusta crear? ¿Con qué materiales te gusta crear? Conozco personas a quienes les gusta crear con madera. Mi tío era ebanista… Todo un profesional en su taller. Conozco personas a quienes les gusta trabajar con sus manos y crear toda clase de cosas, y tengo amigas con quienes compartimos la alegría de crear con nuestras manos.
Tal vez no te consideres creativo. Pero si de niño creaste un barquito de papel, un avioncito de papel o tal vez un abanico de papel, creaste algo con tus manos. Si alguna vez formaste un castillo en la arena creaste algo con tus manos. Posiblemente te guste cocinar u hornear. Eso también requiere creatividad.
¿Con qué propósito creaste aquél barquito de papel, o el abanico? ¿SABÍAS que todo lo que se crea tiene un propósito?
También el CREADOR DE ISRAEL tiene un propósito en mente al crear al ser humano y al crear al pueblo escogido.
Para Meditar:
¿SABES cuál es el propósito divino para tu vida? ¿Le estás permitiendo a Dios obrar de modo que su propósito en tu vida sea una realidad aquí y ahora?
Eclesiastés 12:1Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;
La Palabra de Dios es clara en que desde el primer capítulo de su primer libro, Génesis, nos asegura que no estamos aquí al azar. No existimos por existir. Tenemos un Creador y existimos porque él nos creó con diseño y propósito. La creación fue un proceso de tiempo limitado de 6 días literales, y en un orden específico que demuestra la sabiduría divina y su tierno interés en el bienestar de su creación; y mucho más, el bienestar de la corona de su creación, el ser humano.
Nuestro texto clave nos habla de manera personal a cada uno. Dios no es solo el Creador del universo, ni el Creador de todo. Es un Dios personal que anhela tener una relación personal con cada una de sus criaturas pensantes. Este texto nos habla de un tiempo ideal para formar una relación intima, personal, con nuestro Creador. Nos advierte de que el tiempo no está a nuestro favor porque inevitablemente decaemos, nos debilitamos, menguan nuestras fuerzas y se eclipsan nuestras facultades.
PARA MEDITAR:
¿Cómo cambia tu perspectiva al orar reconociendo a Dios como tu Creador y el responsable de tu existencia?
¿Cómo influye en tu oración pensar en que el Creador del universo, tu Creador, desea más que nada tener una relación personal e íntima contigo?
Marcos 14:36 – decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.
“Abba, Padre” es un apelativo que denota confianza, familiaridad y parentesco. En nuestro texto clave para hoy, Cristo se refirió a su Padre con ese nombre, con la plena confianza con la que un niño se acerca a su padre terrenal.
¿Recuerdas en tu niñez alguna vez en la que tuviste una situación de urgencia y necesitaste la ayuda de tu padre o de tu madre o tutor?
¿Te sentaste primero a analizar si tenía todas las cualificaciones para resolver la necesidad a mano? ¿O, simplemente, acudiste a él? Un niño acude a sus padres instintivamente en busca de ayuda porque confía en ellos y sabe que puede depender de ellos.
En nuestro texto clave, Cristo, siendo Dios, quien todo lo sabe, expresa que para Dios todo es posible. Sin embargo, aquí resalta su papel como hijo obediente, y decide que, independientemente de que su Padre lo puede todo, él como Hijo, se somete incondicionalmente a su autoridad, su decisión y su suprema voluntad.
Para meditar:
¿Qué significa para ti el poder llamar a Dios “Abba, Padre”?
¿Confías tanto en tu Padre celestial que estás dispuesto a someterte incondicionalmente a su soberana voluntad?
Escribe en los comentarios más abajo, una pequeña oración.
Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte, Filipenses 3:8-10.
Prayer, in public or in a private setting, lifts us to the throne of grace, to talk to our Creator and Sustainer. Nevertheless both prayers are different. The difference between one and the other is not just the number of people involved.
If you pray alone, without another human being listening, that is a private prayer. If you participate in a Prayer Meeting or in a Prayer Line (Teleconference), when you pray next to, or with one or more persons; but also when you pray alone in places where others can hear you, you’re praying a public prayer, even if you didn’t plan it that way.
Jesus referred to public prayer. “And when you pray, do not use vain repetitions as the heathen do. For they think that they will be heard for their many words” – (Matthew 6:7).
Let’s analyze the following tips for public prayer:
Pray in complete reverence. Nothing should stop us from acknowledging who we are before. Avoid distractions. Our feelings and thoughts should be submitted in humility to Christ, asking the Holy Spirit to teach us how to pray. “Little differences and prejudices should not be taken with us to these meetings.” (EGW-Testimony Treasures, vol. 1, p. 274.3).
Reverence also includes the courtesy of waiting your turn to speak and/or pray.
Kneel to pray. Kneeling shows dependence, submission and acknowledgement of God’s greatness in comparison with our feeble existence. Whenever the circumstances allow it, we should kneel to pray.
Public prayer is short. To those who do not pray at home and wait for the prayer meeting to pray about everything, the Lord, through the inspired writings calls them “conference and prayer meetings killers”. (EGW- Testimony Treasures, vol. 1, page 274.3). To keep your public prayer short, make sure you pray beforehand in private. Also, remember Jesus’ instructions giving in Matthew 6:7. There is no need to continually repeat God’s name. Do you continually repeat the name of the person you are speaking with? Don’t do it in prayer.
Use simple words and speak clearly. We pray together to be strengthened and built up. Speak clearly so that everyone present can understand and participate with and in one accord with you.
Avoid criticism as you would avoid leprosy. When you present a request, criticize no one. Let’s say John Doe is harsh. Present your request before the Lord without mentioning his failings or weaknesses. You might say: “…Give him a spirit of kindness and grace.” By praying in such a way you close the door to the spirit of criticism but allow the need to be covered in a considerate way, and without sinning. Each request should be presented in prayer with courtesy, always seeking God’s blessing for the person you are interceding for, for the listeners and for you as an intercessor. Ask for others with the same kindness and deference you would like others to intercede for you.
Provide no arms the enemy. Much more than we can imagine, our enemy seeks to turn the prayer meetings into a breeding ground for gossip and rumors. We are masters of what we keep to ourselves and slaves of what we say. Exercise good judgment.
The goal is unity. If you truly want the presence of God there, ask for discernment to avoid everything that might promote a spirit of division.
Remember that “We are epistles, read by all.” Public denotes open to all and exposed before all. You and I know not the reach or influence of the atmosphere and impression caused by a comment, a request and/or the meeting in general, etc. Everything is recorded in heaven’s registry. But we live uncertain times. We know not who and how many receive the earthly report. Can someone who listened quietly say the we are a positive or a negative influence? What can they accuse us of? It is my prayer that they accuse us of promoting love, unity, and communion with God.
Si deseamos sinceramente aprender a orar debemos escudriñar lo que Cristo mismo enseñó. Él fue el Maestro por excelencia. Tan importante es para Cristo la oración que, en su primer sermón enseñó a sus oyentes a comunicarse con el cielo.
Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa- Mateo 6:5, RV1960.
Los judíos tenían horas designadas para orar. Donde estuvieran a la hora de orar, aunque fuera entre la muchedumbre, se detenían y recitaban su oración en alta voz. Les gustaba ser notados cumpliendo su deber. Fue por eso que Jesús exhortó a sus oyentes con las palabras de Mateo 6:5.
Veamos algunas lecciones extraídas de este versículo:
¿Ya evaluaste tu oración en público?
¿Se asemeja a la enseñanza de Cristo?
¿Cuál es tu motivo para orar?
¿Te atreves a comenzar de nuevo y aprender a orar según la clase que Cristo mismo dio?
“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS”. -Lucas 1:31
Noticias que cambian vidas
Mi hijo llamó desde la escuela esa mañana: “Por favor enciende el televisor para que veas las noticias”, — dijo.
En Estados Unidos el martes, 11 de Septiembre del 2001, ahora comúnmente conocido mundialmente como el 9/11 se refiere al día en que la nación vivió cuatro ataques terroristas islámicos por al-Qaeda que dejaron a la nación destrozada, con la pérdida de cerca de 3000 vidas. La tragedia impactó al mundo entero.
Conocí personalmente la historia de una propuesta de matrimonio pospuesta allí. Sus vidas escaparon el peligro casi inexplicablemente. Leí incontables historias de vidas salvadas por un inusual atraso, y por cosas que, en el diario vivir parecen insignificantes pero que, a la luz de esa tragedia, podemos aseverar, sin equivocación, que sucedieron por intervención divina.
Muchos años después de ese ataque, miles de bomberos y otros que respondieron a la emergencia, han sido diagnosticados con cáncer y miles han muerto en consecuencia a la exposición tóxica del 9/11. A décadas de aquél fatídico día, esa trágica noticia continúa impactando y cobrando vidas.
Cambios drásticos surgieron en cada ámbito: El gobierno creó el Departamento de Seguridad Nacional. Se perdió mucha privacidad personal, se impusieron revisiones de identidad, restricciones de vuelo en atuendo y equipaje. Se fortificaron las cabinas de los aviones. Se cambiaron pólizas de inmigración. Continuamente se debate el beneficio de privacidad versus seguridad. Hay un intensificado sentido de alerta en nuestro entorno diario.
La noticia de Jesús
Las noticias nos impactan. Unas destruyen, otras nos inspiran; unas nos mueven, otras nos paralizan. Pero hay noticias que salvan. ¡Jesús es esa noticia que cambia y salva!
“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.” -Lucas 1:31.
Para María esta noticia lo cambió todo. Cambió su día, cambió su cuerpo, sus planes, sus relaciones, su responsabilidad, cambió la percepción de otros hacia ella, cambió su destino; además, cambió su paz y seguridad, cambió sus suspiros, su rutina, su vida entera; incluso, cambió su oración.
La noticia del nacimiento de Jesús para siempre dividió la historia de la humanidad en un antes y un después. Dividió las páginas sagradas en un antiguo y nuevo testamento. Jesús dividió a la humanidad entre creyentes e incrédulos; entre cristianos y paganos, entre fieles e infieles. Cristo lo cambia todo. Las vidas que cambió en su ministerio terrenal todavía nos inspiran desde la antigüedad. ¿Crees que puede cambiar un corazón endurecido por la vida, por el sufrimiento o por la indiferencia? Todavía él cambia vidas. Es por eso que oramos, clamamos y anhelamos que la noticia de Cristo llegue a los corazones de nuestros amados.
”Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS,[a] porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”- Mateo 1:21
¿Alguna vez sentiste curiosidad por preguntar el nombre de un bebé? ¿Qué viene a tu mente cuando te dicen el nombre de un bebé? ¿Cómo reaccionas? ¿Alguna vez escuchaste el nombre de un bebé y pensaste que ese nombre no era el apropiado para la criatura?
¿Por qué somos tan curiosos por saber cuál es el nombre del bebé?
Es privilegio de los padres escoger el nombre que llevará su hijo. Es derecho y responsabilidad paterna el asignar su nombre. Quien no lo hace corre el peligro de designarse como irresponsable, desinteresado, charlatán y peores calificativos.
Es normal que parte del período del embarazo los padres se interesen en buscar un nombre para su bebé y hoy día se publican libros y muchos artículos para guiar a los padres y facilitarles la tarea de conseguir un nombre que les guste a ambos. Ya desde antes de nacer se envían a personalizar objetos como frazadas, juguetes, toallas, ropa y otros artículos con el nombre seleccionado para el bebé. Y las familias practican repetir el nombre junto a los apellidos del bebé para asegurarse de que suena y combina bien con ellos.
¿Alguna vez te detuviste a pensar en que algunas madres no llegaron a disfrutar de ese privilegio? ¿Qué cosas pueden causarle a la madre no participar de tan importante decisión?
En los tiempos bíblicos no se escogía el nombre antes del nacimiento.
Génesis 5:29 y llamó su nombre Noé,[a] diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo Génesis 5:29 Esto es, Consuelo, o Descanso.
Génesis 16:15 Y Agar dio a luz un hijo a Abram, y llamó Abram el nombre del hijo que le dio Agar, Ismael.
Génesis 21:3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac.
Génesis 35:18 Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó su nombre Benoni;[a] mas su padre lo llamó Benjamín.[
Génesis 4:25 Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set:[a] Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.
Éxodo 2:10 Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés,[a] diciendo: Porque de las aguas lo saqué.[b]
Éxodo 2:22 Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero[a] soy en tierra ajena.
1 Samuel 1:20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.
Se llama Jesús
Cuando uno busca información al respecto nota que el nombre se asignaba cierto tiempo después del nacimiento, cuando ya podían notarse algunos rasgos del carácter del bebé.
No sucedió así con Jesús. María y José no tuvieron ninguna decisión que hacer al respecto. Su nombre estaba asignado desde la eternidad. Su nombre designa su propósito, su misión. Esa misión es salvar. Cuando nosotros oramos, lo hacemos en el nombre del único que puede salvar. Él es invicto. Él no cambia ni cambiará. Él es fiel.
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Salmo 133:1
¡Qué bendición es el que Dios nos llame a un encuentro con él en unión de tantos otros miembros de la misma fe!
Ir a una reunión donde el propósito es adorar a Dios junto a otros que adoran al mismo Dios y anhelan su compañía es una bendición que no todos aprecian del mismo modo.
El Salmista destaca un aspecto de suma importancia para que ese encuentro sea la experiencia que Dios tiene en mente: debemos estar “juntos en armonía”.
¿Has visto qué sucede cuando se reúne un grupo donde no hay unanimidad de pensamientos, de motivos e intereses? ¿Pueden dos personas que no están de acuerdo darse un abrazo sincero y disfrutar su encuentro?
Por el contrario, dejar de lado nuestra agenda individual, nuestro egoísmo, y el deseo de destacarnos por encima de otros, etc., y reunirnos con un interés controlado por el Espíritu Santo, nos acerca con el propósito de adorar a Dios de todo corazón junto a otros creyentes. Es entonces que recibimos la bendición que Dios señaló para los suyos: ese encuentro se transforma en una experiencia que disfrutaremos profundamente y en la cual Dios renueva en nosotros su voluntad y su propósito. ¿Cuál es el resultado? Saldremos de esa asamblea felices, fortalecidos, renovados y bendecidos a plenitud. Disfrutaremos del gozo intenso que describe el salmista y anhelaremos de todo corazón volver a encontrarnos con Dios y con nuestra familia de la fe lo antes posible. Diremostambién:¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Salmo 133:1.
¡Alabado sea Dios por la bendición del amor fraternal!