Notitas de VICTORIA-Salmo 72:12

Porque él librará al menesteroso que clamare, y al afligido que no tuviere quien le socorra (Salmo 72:12).

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Identifiquemos, ¿para quién es esta promesa?

  1. Para el menesteroso:  Quien tiene falta o necesidad de una o más cosas.
  2. Para el afligido: Quien sufre una angustia, dolor o pesar físico, mental o espiritual.
  3. Para quien no tiene quién le socorra.

A quien reconozca su necesidad ante Dios, a quien sufre (en cualquier área de su vida) ya sea por sí mismo o por otros a quienes Dios coloca una carga en su corazón para interceder por ellos, Dios promete librarle, socorrerle, contestarle.

Lo que te aflige, lo que te preocupa, la carga de tu corazón, colócala HOY en las manos de Aquél que promete obrar en respuesta a tu clamor. HOY tú puedes vivir en victoria. Alabado sea Jehová.

Por favor, comparte tu experiencia: Comenta más abajo.

¿Cómo se ha manifestado Dios en respuesta a tu clamor?

Mamá, tú eres…

Eres canción, eres alegría,

eres entrega en cada día,

una azucena que nos perfumas

en el sendero de nuestra vida.

 

Eres el ángel que cada día

mis pasos vigilas con devoción.

Eres mil versos hechos poesía,

eres, madre, mi dulce inspiración.

 

 

Eres amor de los mil amores

que aun en medio de sinsabores

vas paso a paso, sonriendo siempre,

llenando el mundo de bendiciones.

©Rhodi Alers de López

Suspiros del Alma , pág. 38

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Josué 24:15

Josué 24:15

Pasaje para reflexionar este fin de semana:

Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová (Josué 24:15).

Una sagrada responsabilidad

Como padres y madres temerosos de Dios tenemos el privilegio y la sagrada responsabilidad de invitar a nuestra familia a decidir hoy por Cristo. Instemos con fervor a quienes amamos, a no temer ser diferentes por amor a Cristo. El mundo llama con su letal encanto. Pero el Espíritu Santo sigue llamando a un encuentro con Dios. En cada corazón hay una continua lucha, pues cada día decidimos a quién serviremos.

Dios no es el autor de algo pecaminoso. Nadie debe tener miedo de ser peculiar si el cumplimiento del deber lo exige. Si el evitar el pecado nos hace raros, entonces nuestra rareza es meramente la distinción entre la pureza y la impureza, la justicia y la injusticia. Porque la multitud prefiera la senda de transgresión, ¿escogeremos transitar por ella? La Inspiración nos ha dicho claramente: “No seguirás a los muchos para hacer mal”. Nuestra posición debe definirse con claridad: “Yo y mi casa serviremos a Jehová”. {TM 63.2}

La edad no mengua la responsabilidad.

Aunque tus hijos sean adultos, no temas hacer un llamado a tu familia. Niños, adolescentes, jóvenes y adultos necesitan decidir hoy por Dios. No sabemos cuándo puede ser su última oportunidad. Josué, aun al final de sus días, invitó al pueblo a decidir por Dios. Si hemos de ser instrumentos de bendición para los nuestros, debemos invitarles a tal decisión hoy, independientemente de su edad, o la nuestra.

Necesitamos ayuda del Espíritu Santo. 

Supliquemos que el Espíritu Santo inunde nuestra vida y hogar. Él nos dará las palabras oportunas para que, de acuerdo a la edad de cada uno, le hagamos la más relevante invitación. Es a través de su obra que podemos decidir continuamente permanecer de parte de Dios, aunque se nos tilde de raros o diferentes. El Espíritu nos da el valor de invitar, decidir por, y permanecer de parte de Cristo.

Mi oración: Misericordioso Padre celestial, indícame el mejor momento para recordarle hoy a mi familia que debe escoger a quién servir. Permite que mi vida testifique con valor de que he decidido por ti. Gracias por la obra del Espíritu Santo que continuamente obra para atraernos a ti. Llénanos del Espíritu Santo y subyuga cada corazón de esta familia por quien imploro en el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.
Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.
¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.
¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).
¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos.

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Feliz cumpleaños, amada.

Celebramos la misericordia divina.

De mañana sácianos de tu misericordia, y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días (Salmo 90:14).

Hoy, nos unimos a ti celebrando con júbilo cada misericordia que Dios ha tenido para contigo. Te deseamos muchas felicidades y la continua misericordia de Dios en ti  y todo cuanto te ha dado. Dios te siga bendiciendo. ¡Feliz cumpleaños, amada de Dios!

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Lucas 7:36

Promesa para este fin de semana:

“Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa” (Lucas 7:36).

Trasfondo: Simón, un fariseo a quien Cristo había sanado de lepra, quiso agasajar a Cristo para mostrarle su gratitud. 

¿Por qué aceptó Cristo tal invitación?: Podrías preguntarte:  ¿Por qué entró Cristo en casa del fariseo? Cristo no rechaza la invitación de ninguno que le abre la puerta de su casa y de su corazón. Aceptaba toda muestra de gratitud y de bondad. Es por eso que hoy, tú y yo tenemos la seguridad de que si invitamos a Cristo a nuestro hogar, y a nuestra mesa, Cristo no pondrá excusas, sino que se regocijará por la oportunidad de entrar a tu hogar.

¿Lo invitarás? A ti y a mí nos toca decidir si invitar a Cristo a nuestra mesa. Nos bendecirá. Tener a Cristo, el Creador y Sustentador del universo en nuestra casa significa que tendremos asegurados el pan físico y material. Pero su presencia también nos provee la seguridad de la vida eterna. Invitar a Cristo a nuestra mesa, a compartir los detalles íntimos de nuestra vida asegurará que nuestros nombres estén inscritos en el libro de la vida.

Referente a su aceptación de toda bondad y cortesía humana, el Espíritu Santo reveló: Si alguien le hacía un favor, lo bendecía con toda la cortesía y bondad celestiales. Nunca rehusaba una flor que un niño le ofreciera con amor. Aceptaba las ofrendas de los niños y bendecía a los dadores inscribiendo sus nombres en el libro de la vida. {HD 234.3}

Decide hoy. No hay nada mejor que tener a Cristo sentado a nuestra mesa hoy. Su amor, su perdón, su provisión y protección son beneficios que necesitamos aquí y ahora. Pero él nos ofrece, además, sentarnos en la mesa celestial. O sea, que el aparentemente sencillo gesto de invitar a Cristo aquí y ahora, nos abre la puerta a las bendiciones de carácter eterno. ¿No es eso lo que deseamos para cada miembro de nuestra familia?

  

Mi oración: Padre celestial, te invito a mi hogar. Quiero que seas partícipe de los detalles de mi vida. Siéntate a la mesa con nosotros. Tu presencia es la mayor bendición que podamos tener. Acepta mi invitación y toma control de cada uno de los miembros de esta familia. Gracias por tu deseo de bendecirnos con tu presencia y tu salvación. En el nombre de Jesús, Amén.

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Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.
¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.
¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).
¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

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A Dios Le Importa-¿Cómo Identificar Si Soy Víctima de Abuso?

Cuestionario

Cuestionario para saber si estoy siendo víctima de abuso:

Repasa las siguientes preguntas. Reflexiona sobre cómo tratas a tu pareja y cómo te trata tu pareja. Recuerda, cuando una persona asusta, lastima o continuamente humilla a la otra persona, eso se llama abuso.

Su pareja…

____ ¿Te avergüenza  o se burla de ti en presencia de tus amistades o familiares?
____ ¿Minimiza o desvalora tus logros o metas?
____  ¿Te hace sentir incapaz de tomar decisiones?
____ ¿Usa intimidación o amenazas para lograr su voluntad?
____ ¿Te dice que no eres nada sin él/ella?
____ ¿Te trata con aspereza-te agarra, empuja, pellizca, tironea o golpea?
____ ¿Te llama varias veces en la noche o se aparece donde estás para asegurarse que estás donde dijiste que estarías?
____ ¿Usa drogas o alcohol como una excusa para herirte con palabras o físicamente?
____ ¿Te culpa por cómo él/ella se siente o actúa?
____ ¿Te presiona sexualmente para cosas para las que no te encuentras preparada/o? ____ ¿Te hace sentir como que “no hay escapatoria” de esta relación?
____ ¿Te impide hacer algo que deseas-como pasar tiempo con tus amistades o familiares?
____ ¿Trata de impedirte que te marches después de una pelea o te deja en algún lugar después de una discusión para “enseñarte una lección”?

Usted…

____ ¿Se siente atemorizada/o de cómo reaccionará su pareja?
____ ¿Constantemente está excusando ante otros el comportamiento de su pareja?
____ ¿Cree que usted puede ayudar a su pareja a cambiar si tan solo usted cambia?

____ ¿Trata de no hacer nada que cause conflicto o enoje a su pareja?
____ ¿Siempre hace lo que su pareja desea en vez de lo que usted desea hacer?
____ ¿Se queda con su pareja porque teme lo que su pareja haga si usted termina esta relación?

Si alguna de estas cosas está sucediendo, hable con alguien. Sin ayuda, el abuso continuará. (Adapted from Reading and Teaching Teens to Stop Violence, Nebraska Domestic Violence and Sexual Assault Coalition, Lincoln, NE).

Número de Línea Nacional para buscar ayuda en Estados Unidos: 1-800-799-7233. Puede hablar con alguien en su idioma (Español, Inglés y otros idiomas) si lo desea.

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Hechos 26:16-18

Promesa para este fin de semana:

 “Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,  librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío,para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados” (Hechos 26:16-18).

Pablo relató a Agripa su encuentro con Cristo mientras iba rumbo a Damasco. Él y los que con él estaban habían caído en tierra cuando a mediodía vio una luz del cielo que sobrepasa el resplandor del sol, la cual le rodeó a él y a los que con él estaban. Éstas son sus palabras:

14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. 

Una orden divina

Entonces, el Señor le dio una orden, que hoy nos extiende a ti y a mí:

 “Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti,  librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados” (Hechos 26:16-18).

Cada uno que ha tenido un encuentro con Cristo es llamado a testificar de ese encuentro con el Salvador. ¿Cómo fue ese encuentro? ¿Cómo estaba tu vida? ¿Qué cadenas te ataban? ¿Qué actitudes equivocadas te mostró el Salvador? ¿Qué te dijo? ¿Cómo ha cambiado tu vida? ¿De qué te ha librado Dios?

¡Levántate, y ponte sobre tus pies!

Nuestra misión es compartir los hermosos capítulos de lo que Dios ha hecho en nosotros y por nosotros personalmente. Nuestra familia necesita conocer la verdad de lo que Cristo hizo y está haciendo en nuestra vida. No temamos contarle cuán equivocados estábamos o cuán bajo habíamos caído.

Cuando íbamos rumbo a otro camino para destrucción, Cristo sacó tiempo para alumbrarnos, llamarnos por nombre, hablarnos y darnos una misión.

El secreto del éxito

Ahí está el secreto. Nuestro encuentro con Cristo no puede permanecer en secreto. Seamos vulnerables. Dejemos a los demás saber que también nos equivocamos, que también dimos pasos que necesitaron corrección. ¡Sí! Tú y yo, estábamos perdidos y Él nos halló. Nos detuvo, nos hizo caer del caballo de ideas equivocadas, de propósitos torcidos, de motivos dudosos.

No se trata de ti ni de mí

Cristo llama. Cristo corrige. Cristo transforma. Cristo guía. Cristo da sentido a nuestra vida. Él puso en nosotros el amor por nuestra familia y aquellos que están a nuestro alrededor. Él les ama más. Él nos llamó a testificar de lo que ÉL HIZO y lo que aun está haciendo en nosotros, por nosotros, a través de nosotros y a pesar de nosotros mismos.

¿Dice mi vida que tuve un encuentro con Cristo?

Mi oración: Padre celestial, me faltan palabras para agradecer tu amor por mí. Gracias por sacar tiempo para mostrarme cuánto necesito tu gracia en mi vida. Gracias por amarme, llamarme, darme una misión y capacitarme para ello. Ayúdame a seguir tu plan y tu instrucción de testificar. Permite que mi vida sea un testimonio de tu poder transformador. Concédeme compartir con los míos y los demás lo que tú has hecho y estás haciendo. Gracias por lo que has hecho y también por lo que harás en mí y en ellos en respuesta a mi obediencia a tu mandato. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.
Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.
¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.
¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).
¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

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Ayuno & Oración por la Salvación de Nuestros Hijos & Familia-Lucas 22:31-32

Promesa para este fin de semana:
31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;
32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

Lucas 22: 31-32

Advertencia de Emergencia Personal

Pedro fue uno de los discípulos más destacados durante el ministerio terrenal de Cristo. Como uno de los discípulos del grupo más íntimo de Cristo, gozó de experiencias privilegiadas. En esta ocasión Cristo advirtió a Pedro del ataque directo del enemigo que le tocaría vivir. Ciertamente, esto tomó al discípulo por sorpresa y Pedro se alteró al escuchar tal predicción. Él mismo no se conocía y tenía un concepto propio más alto del que debía tener. Se creía incapaz de negar al Maestro. En su indignación le aseguró a Cristo su disposición a morir con/por él.

Mensajero de Esperanza

Cristo le habló a Pedro con ternura y compasión. Su actitud evidenciaba su deseo de salvar y restaurar. Con la terrible advertencia, también le aseguró de su oportuna intercesión. Esta actitud de Cristo evitó a Pedro rendirse cuando se dio cuenta de su pecado y su total fragilidad humana.

Lecciones para ti y para mí

  1. Tú y yo estamos bajo ataque directo del maligno. La advertencia a Pedro se nos dirige hoy a cada creyente. El enemigo ataca en momentos y formas que nunca hubiéramos imaginado. Reconozcamos nuestra total necesidad de ayuda divina.
  2. También los miembros de nuestra familia carnal y espiritual están bajo ataque del enemigo. No perdamos la esperanza. Cristo oró por ellos también y continúa intercediendo por cada uno de los que busca salvar.
  3. Cuando afrontemos pruebas, no perdamos la fe; recordemos que Cristo nunca nos abandona a nuestra suerte. El mismo amor que lo llevó a entregar su vida por ti y por mí, lo mantiene en alerta para ayudar a quien reconoce su pecado y necesidad de ayuda.
  4. La ternura de Cristo evitó a Pedro la desesperación. En nuestro trato con la familia carnal y/o espiritual, no nos impacientemos. Recordemos que nuestras palabras y actitud pueden hacer una diferencia de vida para vida. Cristo mostró que aun la reprensión o la advertencia más severa puede ser mezclada con amor, compasión y ternura. Podemos ser agentes de bendición en la medida en que nuestra vida y actitud estén sometidas totalmente a la conducción del Espíritu Santo, para ser mensajeros de esperanza.
  5. El amor de Cristo triunfó en la cruz. Su victoria nos asegura nuestra victoria. Nuestra dependencia de Cristo nos dará la victoria mientras luchamos en ayuno y oración por la salvación de nuestros amados.

Mi oración:

Padre celestial, te damos tantas gracias por Cristo y su intercesión. Su ejemplo es nuestro ejemplo. Ayúdanos a contemplarlo más de cerca, para que nuestro carácter sea más semejante a él. Sosténnos en medio de la prueba, que no perdamos el ánimo. Ùsanos como mensajeros de esperanza en todo nuestro derredor. Gracias por tu hermosa promesa. Te creemos. Agradecemos la victoria que tendrás en nuestra vida y en la de cada uno de nuestros amados. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.
Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.
¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.
¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).
¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.
Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.
COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López

Notitas de VICTORIA-Isaías 41:10

Feliz y bendecido día. ¡No temas! Dios promete estar contigo, ayudarte y sostenerte con su mano poderosa:  la diestra de su justicia. Pon todos tus planes en sus manos. Entrégale los anhelos de tu corazón. Deja allí a tu famlia, tus responsabilidades, necesidades y también a aquellos con quienes relacionarte es todo un desafío.  Su diestra es suficiente para sostener, guiar y bendecir cada detalle que hoy pueda afectar tu vida. Por su gracia, HOY tú puedes vivir en victoria.

Atrévete a dejarte sostener por la mano de Jehová. Tu vida jamás será igual.

©Rhodi Alers de López 2018

Feliz Aniversario

La semilla del amor floreció en dos corazones que laten como uno.

Cuando Dios planta la semilla del amor en dos corazones, nace una flor que, cultivada, producirá un jardín que embellece la vida de la pareja y cuyo aroma perfuma la vida de todos a su alrededor.

Felicidades en su aniversario. Que Dios bendiga su hogar con el amor que solo Dios puede poner en sus corazones.

“Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos…” (Cantares 8:7).

La semilla del amor floreció en dos corazones que hoy laten como uno.

© Rhodi Alers de López, 2018