Personalmente testifico que es muy provechoso escribir y agradezco a Dios por ello. Algunos beneficios que he vivido son los siguientes:
Promueve la concentración.
Desarrolla el pensamiento.
Ayuda a organizar ideas, conceptos, u opiniones.
Facilita la creatividad.
Te predispone a descubrir el mejor vocablo para expresar tus pensamientos, sentimientos o mensaje particular.
Alivia la tensión, disminuye la ansiedad, ayuda a procesar situaciones difíciles y es herramienta muy positiva en el proceso de la restauración…
Asiste en la memorización o aprendizaje.
Preserva momentos que de otro modo quedarían en el olvido.
¿Sabías que la Biblia versión RV 1960 hace referencia al verbo escribir más de 570 veces? ¿Te sorprende?
“Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro…”-Éxodo 17:14 (PP). ¡Qué bendición son los instrumentos para escribir! ¡Qué agradable es recibir correspondencia personal escrita a mano! ¡Cuánto bien hace una notita a alguien que está pasando por un momento difícil, o que está solo. Es hermoso leer una carta de un ser amado, etc. Los instrumentos de escribir se nos permiten para ser las manos de Dios para alegrar un corazón.
La Palabra de Dios nos dice en Génesis 2:7- Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Sin ese aliento divino no seríamos más que un objeto inanimado. Hoy, amigo y amiga, deseo invitarte a dar gracias a Dios por el aliento de vida.
¿No estás hoy donde quisieras estar? ¿Tienes desafíos insospechados? ¿Te falta esto o lo otro? ¡Pero tienes vida, porque Dios así lo permitió! Hoy, en medio de tus luchas, desafíos, sinsabores y luchas, en medio de todo, detente un momento a agradecerle a Dios por el aliento de vida. Gracias a Dios porque él todavía nos lo permite, pues Salmo 104:29 nos recuerda que si Dios esconde su rostro, nos turbaríamos y dejaríamos de ser para regresar al polvo.
Amigo, si tienes vida, es porque Dios tiene un propósito para tu vida hoy. Independientemente de tus circunstancias, busca su dirección en tu vida para que de su mano cumplas su propósito que es elevado y provechoso para ti y para otros en tu circulo de influencia; sobre todo, porque exaltará el nombre de Dios en tu vida aquí y ahora.
DESAFÍO-Da gracias a Dios por el aliento de vida. Comparte con otros éste desafío de gratitud hoy, y no te pierdas ningún número en esta serie. Serás bendición.
“Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras: Entonces te delelitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré á comer la heredad de Jacob tu padre: porque la boca de Jehová lo ha hablado”- Isaías 58:13-14, RVA.
Preparación para el sábado
La preparación para éste día santo será individualmente de acuerdo a la importancia que el mismo tiene para cada uno. ¿Por qué es importante? Entre otras razones, el sábado está en el centro de la ley de Dios (es un mandamiento directo). El sábado es importante porque Dios lo bendijo y lo separó para un propósito especial. ¿Propósito? El sábado es el día en que el Creador del universo tiene una cita con cada uno de sus hijos. Si eso es importante para ti y para mí nuestra preparación lo manifestará.
Bocadillos recién horneados. Foto por Rhodi Lopez@unsplash.com
Actividades del día & transporte, según sea necesario
Atuendo apropiado para las diversas actividades del día
Ánimo y armonía-toda diferencia o asunto no resuelto debe atenderse antes del encuentro
Agradecimiento (ofrendas de gratitud y diezmos)
El viernes se prepara la comida para el sábado; lo demás, en el curso de la semana.
¡Recepción del sábado!
El viernes, antes de la puesta de sol toda la familia se reúne para recibir el sábado y a nuestro huésped de honor. ¿Cómo recibirlo? De acuerdo a la edad de los presentes. Si tiene niños, debe ser algo muy breve, para que sea agradable para los pequeños: un corito, un corto versículo bíblico, una corta oración, un abrazo amoroso y mucha felicidad. Haga de éste momento uno que cada miembro de la familia espere con entusiasmo. Ud y su familia pueden compartir momentos de gratitud a Dios, relatar algo especial ocurrido en donde vio a Dios obrar, pueden cantar himnos favoritos o aprender una porción bíblica juntos. Las opciones son ilimitadas de acuerdo a las edades y al tiempo que decidan utilizar para su programa de recepción de sábado. ¿Qué le gusta hacer con su familia en el momento de recibir el sábado? COMENTE más abajo del devocional. Será interesante y motivador.
También celebramos y guardamos el sábado en preparación para la patria celestial, pues en el cielo por las edades eternas se celebrará ese monumento de la creación. Hoy, oremos por los miembros de la familia que NO están en el círculo de creyentes, para que pronto participen con nosotros de esa celebración de amor. Además, preparemos la siguiente actividad:
IDEA: Planifiquemos cuidadosamente, invitemos a nuestros amados por quienes intercedemos a recibir el sábado con nosotros. Para quienes tienen a sus familiares y/o amigos “no creyentes” lejos, usemos la tecnología. Concertemos una video llamada, o un ZOOM para unirnos como familia con quienes queremos recibir el sábado. La familia que adora unida aquí se prepara para adorar también en la patria celestial.
Oremos:
Amante Padre celestial, gracias por el sábado, cuando cesamos las actividades comunes para compartir contigo tiempo de calidad, un día de delicias. Hoy suplicamos por nuestros familiares y amigos que aún no disfrutan de ese encuentro especial, para que tu Santo Espíritu inquiete sus corazones y anhelen participar del sábado aquí y por la eternidad. Gracias por las bendiciones prometidas a quienes te obedezcan por amor. Para cada miembro de nuestras familias que ya disfruta la relación contigo, suplicamos fortaleza espiritual. Y que pronto todos en nuestras familias podamos adorarte unidos también en la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén.
Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.
Nehemías 8:10
En conversación sobre un caso en el que oré diariamente por alguien que necesitaba urgentemente a Cristo, la dama comentó:
— ….Mi madre oraba por quienes necesitan a Cristo en nuestra familia, pero vivía angustiada. Creo que eso fue lo que causó su enfermedad y muerte.
—Entonces, ¿dónde estaba el gozo de su relación con Cristo?, —le pregunté. ¡Qué pena que su experiencia haya sido así.
Por mi parte, nunca hubiera imaginado que la situación de esta amada y amorosa hermana fuera gris, pues generalmente la vi sonriente y feliz.
Pensando en tantos padres y madres que suplican por sus hijos y familiares, me pregunto, ¿qué significan las promesas de Dios para nosotros? Promesas como:
Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa. Hechos16:31
Y todo lo que pidiereis en oración creyendo, lo recibiréis. Mateo 21:22
¿Realmente creemos las promesas divinas? ¿Comprendemos su significado?
¿Comprendemos los mandatos de la Palabra de Dios?
Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Filipenses 4:4
Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:16-18
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:7
Intsrucciones como las anteriores nos dan pautas de vida que pondrán en alto el nombre de Dios.
Alegrémonos, Dios ha respondido nuestras oraciones—Oren con fe. Y asegúrense de colocar sus vidas en armonía con sus peticiones, de modo que puedan recibir las bendiciones que han demandado. Que no se debilite su fe, porque las bendiciones que se reciben son proporcionales a la fe que se ejerce. “Conforme a vuestra fe os sea hecho”. “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”. Mateo 9:29; 21:22. Oren, crean, y regocíjense. Canten himnos de alabanza porque él les ha contestado las oraciones. Acéptenlo al pie de la letra, “porque fiel es el que prometió”. Hebreos 10:23. No se pierde ninguna súplica sincera. El canal está abierto; la corriente está fluyendo. Lleva propiedades salutíferas en sus aguas, derramando una corriente restauradora de vida y salud y salvación.
Guardaos de descuidar la oración secreta y el estudio de la Palabra de Dios. Estas son vuestras armas contra aquel que se esfuerza por obstaculizar vuestro progreso hacia el cielo. El primer descuido de la oración y del estudio de la Biblia hace más fácil el segundo. La primera resistencia a los ruegos del Espíritu prepara el camino para la segunda. De éste modo se endurece el corazón y se hace insensible la conciencia.
La inmoralidad sin cuartel, la corrupción de los gobiernos, el desasosiego en el Reino Unido tras la muerte de la Reina Isabel II, la insaciable avaricia de los ricos, los escándalos sexuales y falta de integridad de los llamados “líderes religiosos” son alarmantes. El panorama familiar, el panorama político y también el religioso son muestras de un mundo en turbulencia excesiva. Los desastres naturales y su devastación son el pálido reflejo de la devastación espiritual que plaga nuestro planeta.
¿Te sorprende?
En Mateo 24 y en Lucas 21 Cristo predijo las señales de su venida. Y advirtió:
Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
El hambre provocada, pobreza extrema impuesta, enfermedades y plagas de ingeniería humana, el ecumenismo y la competencia religiosa, la carrera por conquistar el espacio y la opresión de los adinerados sobre los menos privilegiados son parte del intento fallido del hombre por encontrar escapatoria ante la crisis que se avecina. Mas todo intento que no proviene de Dios fallará.
Tras el paso de una tormenta, vemos que innumerables vidas sufren las consecuencias por no haber escuchado las advertencias de moverse a territorio alto. Pero viene una tormenta espiritual de proporciones inigualables. ¿Atenderemos a las advertencias divinas? ¿Dónde estamos parados? ¿En qué o en quién confiamos?
Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo, Salmos 61:2
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.Salmos 18:2
Nuestra salvación viene únicamente de Jehová. Por eso, al ver las señales de la mayor tormenta que experimentará el planeta Tierra desplegarse ante nuestros ojos, alcemos nuestras cabezas. Cristo está a las puertas. ¿Estamos listos? ¿Están listos nuestros familiares, amigos y conocidos?
Conocí a una joven pareja que oraba para que Dios le concediera el privilegio de ser padres. La vida continuaba sin la respuesta de la paternidad. Cierto día llegó a su vida una hermosa niña cuya corta edad era incompatible con el sufrimiento que ya había vivido. La acogieron en su seno con la esperanza de brindarle todo lo bueno de la vida y mucho amor. Finalmente llegó el día de la adopción. Papá y mamá desbordaban de alegría. Sus corazones latían apresuradamente durante todo el proceso. Al culminar los detalles legales, obsequiaron a la niña un delicado ramo de flores, que expresaba su amor, su compromiso, la bienvenida formal a su familia y su alegría porque era ella la respuesta a sus ruegos.
Foto por Vitolda Klein@unsplash.com
¿Te agradan las flores?
Fue Cristo quien creó las flores para demostrarnos su amor. Fue Dios quien puso en el ser humano esa admiración por las flores. Pero porque nos ama murió Cristo por ti y por mí y nos concede el privilegio de ser llamados “hijos de Dios”.
Foto por Preston Browning@Unsplash.com
“Dios es amor” está escrito en cada capullo de flor que se abre, en cada tallo de la naciente hierba. Los hermosos pájaros que con sus preciosos cantos llenan el aire de melodías, las flores exquisitamente matizadas que en su perfección lo perfuman, los elevados árboles del bosque con su rico follaje de viviente verdor, todos atestiguan el tierno y paternal cuidado de nuestro Dios y su deseo de hacer felices a sus hijos.
Camino a Cristo, pág. 10
Amor del bueno
Su amor no es trivial ni pasajero. Es amor perdurable y tan inmenso que no bastó con crear un ambiente embellecido por las flores. Por asegurar que podamos vivir eternamente en su presencia, firmó con su sangre en el Calvario el documento legal que le permite ahora llamarnos a ti y a mí “hijos”.
Lucas 15 contiene tres ilustraciones de la triste realidad humana: Sin Dios estamos perdidos. Ilustra el inmenso, perfecto y tierno amor de Dios y su actitud compasiva hacia el pecador, perdido en su miseria y ceguedad. Ilustra su interés puesto en acción y su disposición a sufrir con tal de rescatar al pecador más empedernido.
La oveja perdida ilustra a quien se reconoce extraviado, pero no sabe cómo encontrar el camino de regreso. Necesita que se vaya tras ellos y se los traiga con amor y ternura de vuelta al redil.
La moneda perdida ilustra a quienes están perdidos y ni siquiera lo entienden. Se requiere acción exterior, esforzada y diligente, para buscarla y hallarla, hasta colocarla en su lugar correspondiente, ese lugar de importancia muy cercano a su dueño.
El hijo pródigo representa a quienes una vez estuvieron dentro del círculo de la comunión con Dios, pero se han alejado por decisión propia.
Lucas 15:11-32 cuenta la historia de un hijo que se cansó de estar bajo el cuidado y autoridad de su padre, que no valoró su privilegio de hijo amado, y que desafió la voluntad de su padre, le pidió el dinero que le correspondería a su muerte, y se aventuró muy lejos, a malgastar su vida y su herencia. Muestra cuán astuto es el enemigo, que atrae a tantos incautos a salir de ese círculo de protección paterna, para aventurarse en caminos que lo conducen a la ruina e indigencia espiritual. Muestra las consecuencias de decisiones no guiadas por el Espíritu Santo.
Él no retiene a nadie a la fuerza: les permite a sus hijos tomar decisiones, aunque sabe que no todas son siempre las mejores.
Él sufre por sus hijos, pero les da libertad para decidir si amarle y sujetarse a su conducción, o irse a las provincias lejanas a experimentar en carne propia las inevitables consecuencias de decisiones erradas.
Él es amor, misericordia, tierna compasión y perdón.
Él ilustra la maravillosa gracia de Dios, que toca el corazón y le recuerda el amor y la provisión que él, tan amante, hizo para aquellos que se humillan, se arrepienten y regresan al amparo de su gracia.
Cuando el Padre corrió
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
Lucas 15:20
Cuando éste hijo se encontró sin recursos ni ayuda, reconoció su deplorable condición, recordó las bendiciones que disfrutó en la casa del Padre, se arrepintió y emprendió camino de regreso al hogar. Desde lejos el Padre le vio ycorrióa su encuentro. Lo abrazó, besó, y dio orden de vestirle, calzarle, devolverle su autoridad como miembro de la familia y de festejar su llegada de forma espectacular.
Si alguna vez sientes que no te aceptará tu padre, recuerda que él está más deseoso de recibirte, que tú de ir a él. También hacia ti correrá el Padre. Te abrazará, vestirá, calzará, te dará su anillo de autoridad y festejará tu llegada, sin importar cuán lejos de su voluntad y propósito estuviste, ni por cuánto tiempo estuviste lejos. Hoy es el día de salvación.
“Levantaos e id a vuestro Padre. El os saldrá al encuentro muy lejos. Si dais, arrepentidos, un solo paso hacia él, se apresurará a rodearos con sus brazos de amor infinito. Su oído está abierto al clamor del alma contrita. El conoce el primer esfuerzo del corazón para llegar a él. Nunca se ofrece una oración, aun balbuceada, nunca se derrama una lágrima, aun en secreto, nunca se acaricia un deseo sincero, por débil que sea, de llegar a Dios, sin que el Espíritu de Dios vaya a su encuentro. Aun antes de que la oración sea pronunciada, o el anhelo del corazón sea dado a conocer, la gracia de Cristo sale al encuentro de la gracia que está obrando en el alma humana.” {PVGM 162.1}