ESCUELA DE ORACIÓN-Lecciones extraídas de Mateo 6:5 sobre la Oración en Público

Si deseamos sinceramente aprender a orar debemos escudriñar lo que Cristo mismo enseñó. Él fue el Maestro por excelencia. Tan importante es para Cristo la oración que, en su primer sermón enseñó a sus oyentes a comunicarse con el cielo.

Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa- Mateo 6:5, RV1960.

Los judíos tenían horas designadas para orar. Donde estuvieran a la hora de orar, aunque fuera entre la muchedumbre, se detenían y recitaban su oración en alta voz. Les gustaba ser notados cumpliendo su deber. Fue por eso que Jesús exhortó a sus oyentes con las palabras de Mateo 6:5.

Veamos algunas lecciones extraídas de este versículo:

  • ¿Ya evaluaste tu oración en público?
  • ¿Se asemeja a la enseñanza de Cristo?
  • ¿Cuál es tu motivo para orar?
  • ¿Te atreves a comenzar de nuevo y aprender a orar según la clase que Cristo mismo dio?

La oración es una ciencia que podemos aprender si dejamos nuestros preconceptos. Es mi anhelo que crezcamos en comunión con nuestro Padre celestial a través de la oración. ¿Tienes preguntas o inquietudes al respecto? ¿Te interesa el contenido? Deja tu comentario más abajo. Con la ayuda de Dios, creceremos juntos en el estudio de la Palabra de Dios acerca de la ORACIÓN. Dios te bendiga. ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Sobre la oración pública-Las Reuniones de Testimonios y de Oración (La Pluma Inspirada 1JT 270)

Recibí hace poco una carta de un hermano a quien respeto en gran manera, en la cual me preguntaba cómo deben dirigirse las reuniones. Deseaba saber si se deben ofrecer muchas oraciones en sucesión, y luego descansar unos momentos, y hacerse otra vez unas cuantas oraciones. {1JT 270.1}

Por la luz que he recibido al respecto, he decidido que Dios no exige que, cuando nosotros nos reunimos para rendirle culto, hagamos tediosos y cansadores estos momentos, permaneciendo de rodillas largo tiempo, escuchando varias largas oraciones. Aquellos cuya salud es débil no pueden soportar este recargo sin agotarse y cansarse hasta el extremo. El cuerpo se cansa al permanecer postrado demasiado tiempo; y lo peor es que la mente se cansa de tal manera por el ejercicio continuo de la oración, que no se obtiene ningún refrigerio espiritual y el tiempo pasado en las reuniones está más que perdido. Los asistentes se cansan mental y físicamente, y no obtienen fortaleza espiritual. {1JT 270.2}

Las reuniones para el público y las de oración no deben ser tediosas. Si es posible, todos deben llegar puntualmente a la hora señalada; y a los morosos que lleguen con media hora o quince minutos de atraso no se los debe esperar. Aun cuando no haya más de dos presentes, ellos pueden pedir el cumplimiento de la promesa. La reunión debe iniciarse a la hora señalada, si es posible, sean pocos o muchos los presentes. Debe, ponerse a un lado la formalidad y la fría rigidez, y todos deben cumplir puntualmente con su deber. En las ocasiones comunes, no debe hacerse oración durante más de diez minutos. Después que ha habido un cambio de posición y el ejercicio del canto o de la exhortación ha aliviado la monotonía, entonces si algunos se sienten inducidos a hacerlo, permítaseles orar. {1JT 270.3}

Escuela de Oración-Inspiración para hoy: Paciencia

¿Cuán paciente eres? ¿Sabes que la paciencia tiene remuneración? ¿Qué experiencias has vivido donde has visto el resultado de continuar persistentemente hasta ver el fruto de tu esfuerzo y paciencia? Nuestro texto escogido por Dios para motivarnos hoy nos habla de correr con paciencia.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2

Este pasaje nos invita a un enfoque de victoria que requiere actividad consistente, perseverancia diaria, y un enfoque más alto que lo que nuestros ojos carnales pueden ver a simple vista. Correr con paciencia nos permite meditar a lo largo de la carrera en el resultado que esperamos obtener tras ese esfuerzo coordinado y persistente.

No nos damos por vencidos fácilmente por el hecho de encontrar algún contratiempo. ¿Acaso no continuó Cristo con su misión a pesar de que tantos no lo reconocieron como el enviado de Dios ni recibieron sus enseñanzas como una bendición que los liberaría espiritualmente? A lo largo de la senda hemos de encontrar situaciones que procuren desanimar, menguar interés y dedicar el tiempo a otras actividades. Sin embargo, el Espíritu Santo nos recuerda la importancia de correr con paciencia, sin perder de vista el resultado que deseamos obtener. Y es el mismo Espíritu Santo quien nos capacitará para obtener el premio final. ¡Gloria a Dios!

COMENTA: ¿Qué resultado anhelas obtener tú? ¿Estás dispuesto a correr con paciencia? Dios te bendiga y llene de paciencia y renovado compromiso con Dios para alcanzar la meta propuesta. ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Practica S. O. A. P.

Practica el método de S. O. A. P.

Tras leer la

Santa Escritura, busca:

OBSERVACIÓN

APLICACIÓN (Usando PEPCO)

PLÁTICA

Comenta: ¿Tuviste necesidad de usar herramientas adicionales a la Biblia? ¿Sí? ¿No?

¿Cuáles herramientas usaste?

Dios te bendiga al desglosar los textos, meditar en ellos y aplicarlos a tu vida. Espero que tengas hoy algo que platicar con Dios referente a lo leído en Juan 1:15-17. ©Rhodi Alers de López, 2026

Ayuno & Oración por Hijos-Ora la Palabra: Marcos 2:3

 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro.” Marcos 2:3

Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Marcos 2:4-5

Había en Capernaúm un paralítico que carecía de toda esperanza para su enfermedad. Había buscado en los líderes religiosos algún vestigio de esperanza y liberación de sus sentimientos de culpa. Sabía que su enfermedad era el resultado de una vida licensiosa. Pero ellos no le señalaron al médico divino, sino que lo alejaron cruelmente, actuando sin compasión y sin interés en su salud. Lo perturbaba el remordimiento de una vida llena de decisiones equivocadas…

¿Amigos?

Sus amigos lo motivaron a poner su esperanza en Jesús. Allí estuvieron, cerca de él. Cuando él aceptó ir a Jesús y les pidió ayuda para llegar, los amigos se pusieron en acción decidida.

No se desalentaron al llegar a la casa de Pedro y ver tan grande multitud. El mismo paralítico les indicó la estrategia a seguir: Abrir un boquete en el techo. Mostró perseverancia. No estuvo dispuesto a marcharse sin la bendición que había ido a buscar. No estuvo dispuesto a dejar pasar la bendita oportunidad.

La pluma inspirada describe la escena:

“Repetidas veces, los que transportaban al paralítico trataron de abrirse paso a través de la muchedumbre, pero en vano. El enfermo miraba en derredor suyo, con angustia indecible. ¿Cómo podía abandonar su esperanza cuando la ayuda que había anhelado durante tanto tiempo estaba tan cerca? Por su indicación, sus amigos le llevaron al techo de la casa, y abriendo un boquete en dicho techo, le bajaron a los pies de Jesús. El discurso quedó interrumpido. El Salvador miró el rostro entristecido, y vió los ojos suplicantes que se clavaban en él. Comprendía el caso; había atraído a sí este espíritu perplejo y combatido por la duda. Mientras el paralítico estaba todavía en su casa, el Salvador había convencido su conciencia. Cuando se arrepintió de sus pecados, y creyó en el poder de Jesús para sanarle, la misericordia vivificadora del Salvador había bendecido primero su corazón anhelante. Jesús había visto el primer destello de la fe convertirse en la creencia de que él era el único auxiliador del pecador, y la había visto fortalecerse con cada esfuerzo hecho para llegar a su presencia.” {DTG 233.3}

Marcos 2:1-12

Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. 2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. 4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. 6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: 7 ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? 8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

“Entonces el que había sido traído en una camilla a Jesús, se puso de pie con la elasticidad y fuerza de la juventud. La sangre vivificadora corrió raudamente por sus venas. Todo órgano de su cuerpo se puso en repentina actividad. El rosado color de la salud sucedió a la palidez de la muerte cercana. “Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, se salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.” {DTG 235.1}

¿Cómo está tu fe hoy?

La fe de ellos hizo posible el milagro. La fe tuya como intercesor será honrada por el Salvador. Tu oración hace la diferencia para el enfermo. Cristo desea sanar al ser humano de la angustia mental y de la muerte eterna. Incontables veces la salud del alma viene como precursora de la salud física.

No dejes de interceder. Sé tú fiel en cargar a los paralíticos que necesitan llegar ante Cristo para recibir la sanidad integral. Al ver tu fe, el Médico divino realizará la obra que solo él puede hacer.

Querido Padre, gracias por tu capacidad de ver cada corazón y atraerlo a ti. Gracias por ser el Médico que sana el alma y también el cuerpo. No me dejes desmayar ni retroceder. Dame las fuerzas para creer y continuar cargando en oración a quienes en mi círculo de influencia necesitan la sanidad divina. Gracias por honrar mi débil fe y sanar a quienes con amor traigo ante tu presencia. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2026

ESCUELA DE ORACIÓN-Inspiración para hoy-Balbuceos…

Romanos 8:26– Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

¿Has visto a un padre o una madre despreciar a su bebé cuando el pequeño intenta hablarle? ¡NO! Cuando algún bebé hace el más mínimo intento por hablar, todos en su cercanía prestan cuidadosa atención.

¿Te imaginas a Cristo con un bebé en sus brazos y una gran sonrisa mientras escucha al bebé hacer sonidos cortos buscando hablarle?

Ningún padre deja de prestar atención a su bebé porque no pueda todavía expresarse como un profesional. Atiende cada intento, cada gesto, cada deseo de comunicarse con él como algo tan valioso que vale la pena poner todo su interés. Todo lo demás puede esperar. Cada “agú” del bebé es una inmensa alegría para la familia y los demás en su cercanía.

Cuando tú y yo intentamos orar, así nuestro Padre, el Creador del universo, se inclina con amor a escuchar el balbuceo de un bebé que desea comunicarse con él a toda costa. El cielo entero escucha con atención, dispuesto a disfrutar nuestra compañía y listo para proveer auxilio, según sea necesario. Así que, no temas no saber orar. La oración es una ciencia que se aprende poco a poco, con paciencia y perseverancia. Además, Dios envía a su Santo Espíritu para enseñarnos a desarrollar una comunicación vital y efectiva con el cielo. ¡Gloria a Dios!

Oh, Señor, ¡enséñanos a orar! En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2026

RECURSOS DE ORACIÓN: Una vida de oración efectiva, NO. 1

Saca TIEMPO para orar

Oh Jehová, de mañana oirás mi voz. De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.”—Salmos 5:3

¡Cuán grande anhelo sentía el salmista por su señalado encuentro divino! Para David era una prioridad diaria el encuentro matutino con Dios. No era un encuentro por impulso ni de cuando en cuando. Tenía una costumbre diaria, una cita designada para venir delante de Dios y esperar en su presencia.

Nosotros sacamos tiempo para lo que consideramos digno de nuestro tiempo. David reconocía que el tiempo era un don concedido por el cielo. Entendía bien la mayordomía y la practicaba como una regla de vida esencial para su existencia. Por eso, mañana tras mañana comulgaba con Dios en oración.

¿Te extraña la dulce comunión con Dios que vivía David? ¿La anhelas? Una vida de oración efectiva NO se logra sin un compromiso constante y perseverante de apartar TIEMPO PARA ORAR.

¿CÓMO COMENZAR?

  • Comienza apartando 10 minutos en la mañana.
  • Alaba a Dios por quien él es.
  • Dale gracias por ese nuevo día y oportunidad.
  • Háblale sobre algo que te preocupe.
  • Pide su dirección para lograr el propósito diario de separar tiempo de calidad para hablar con él.
  • Agradece su invitación (Hebreos 4:16) y su promesa de escuchar tu oración (Jeremías 33:3).
  • Lee una pequeña porción de su Palabra. Hazla tuya. ¿Qué te dice a ti? Pide a Dios que te enseñe cómo vivir éste día lo que aprendiste en su Palabra.
  • Ponte a su disposición y agradece su poder para hacer en ti su voluntad éste día.

DECIDE HOY: Una vida de oración efectiva comienza con el decidido compromiso de apartar el primer tiempo del día para hablar con nuestro Padre celestial.

COMPARTE: ¿Qué parte de tu día apartaste para orar? ¿Cuál fue el resultado de tu compromiso de sacar tiempo para orar?

Padre, pon en mí hoy y cada día ese anhelo urgente de comulgar contigo en oración y esperar en tu presencia tu aprobación y la conducción del Espíritu Santo. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por la salvación de hijos y familia-Cristo el Señor

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” Lucas 2:10-11

Siglos habían transcurrido desde que Cristo dio a Adán y Eva la promesa de que vendría un Salvador. Los amigos de Dios, esos hombres que se destacaron como fieles portadores de la promesa, habían fallecido.

El pueblo escogido de Dios vivía ahora oprimido por el dominio romano. Sus vidas se desvanecían sin una razón de ser ni una vislumbre del más allá. Ya no se escuchaba a ningún profeta proclamar la venida del Libertador. No obstante, quedaban fieles que suspiraban por el Mesías prometido.

El mundo hasta entonces conocido estaba unificado bajo un mismo gobierno. El griego era la lengua literaria aceptada por todos y las Escrituras habían sido traducidas siglos antes. La gente anhelaba un propósito, una razón para vivir.

Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora. DTG 23.3

En aquel entonces los sistemas paganos estaban perdiendo su poder sobre la gente. Los hombres se hallaban cansados de ceremonias y fábulas. Deseaban con vehemencia una religión que dejase satisfecho el corazón. Aunque la luz de la verdad parecía haberse apartado de los hombres, había almas que buscaban la luz, llenas de perplejidad y tristeza. Anhelaban conocer al Dios vivo, a fin de tener cierta seguridad de una vida allende la tumba. DTG, 24.1 

El pecado había llegado a ser una ciencia, y el vicio era consagrado como parte de la religión. La rebelión había hundido sus raíces en el corazón, y la hostilidad del hombre era muy violenta contra el cielo. Se había demostrado ante el universo que, separada de Dios, la humanidad no puede ser elevada. Un nuevo elemento de vida y poder tiene que ser impartido por Aquel que hizo el mundo. DTG 28.1

¿Puedes imaginarte a los humildes pastores que cuidaban sus rebaños en las colinas de Belén? ¿Cuáles eran sus conversaciones? Ellos cuidaban a las ovejas. Sufrían al tener que separarse de las ovejas que eran llevadas como sacrificio por el pecado en las ceremonias. ¿Tendría para ellos sentido todo eso? Anhelaban en sus corazones, más que otros, ver el cumplimiento de las profecías.

Pero esa noche, Dios escuchó su clamor y los anhelos de sus corazones sedientos de salvación. Su rutinaria noche se tornó primero en temor, luego en un gozo indescriptible cuando se les presentó un ángel del Señor con  gran resplandor. La noticia les cortó la respiración.

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Lucas 2:10-11

La explosión de luces de la multitud de huestes celestiales fue algo que jamás ha sido descrita acertadamente. Irrumpieron en cantos de alabanza con gozo inenarrable porque había sido hecha realidad la promesa de un Salvador para la humanidad. Ya no necesitaba el mortal vivir sin sentido ni motivo. El cielo había irrumpido en la tierra para traer luz, esperanza, propósito y salvación.

Meditar en la condición de nuestro mundo actualmente nos ayuda a ver que la humanidad en general vive desconcertada por el dolor, abrumada por las malas noticias, desesperada por la incapacidad de los gobiernos humanos de poner fin a la desgracia ni de asegurar la paz. 

Este es el momento crítico en la historia de la humanidad. Cristo el Señor es la respuesta hoy como lo fue en antaño. Él vino a traer paz, esperanza y salvación.  Cristo el Señor es hoy la respuesta como lo fue para los humildes pastores.  El tiempo es ahora cuando el Espíritu Santo está alcanzando a aquellos que reconocen que sin una intervención divina no hay solución para el sufrimiento de la humanidad. El Espíritu Santo está llevando corazones a Cristo el Señor para que guíe sus vidas y sus pasos hacia la patria celestial.

Gracias, Padre celestial, por esa noticia que llenó de gozo el abrumado corazón de los pastores aquella noche en las colinas de Belén. Gracias porque esa noticia nos llena a nosotros hoy de esperanza y aun de paz en medio del dolor. No estamos a la deriva. Cristo el Señor es nuestro Salvador y salvará a cada uno que suspira por algo mejor y escuche su invitación. Prepara el corazón de nuestros amados para que corran a los brazos de Jesús, así como los pastores corrieron para ver al niño en el pesebre.  En el nombre de Jesús, que hoy intercede por nosotros ante el Padre, suplicamos estas bendiciones con gratitud y gozo, Amén  ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por salvación de hijos y familia-Jesús cambia todo

Promesa para ésta semana

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS”. -Lucas 1:31

Noticias que cambian vidas

Mi hijo llamó desde la escuela esa mañana: “Por favor enciende el televisor para que veas las noticias”, — dijo.

En Estados Unidos el martes, 11 de Septiembre del 2001, ahora comúnmente conocido mundialmente como el 9/11 se refiere al día en que la nación vivió cuatro ataques terroristas islámicos por al-Qaeda que dejaron a la nación destrozada, con la pérdida de cerca de 3000 vidas. La tragedia impactó al mundo entero.

Conocí personalmente la historia de una propuesta de matrimonio pospuesta allí. Sus vidas escaparon el peligro casi inexplicablemente. Leí incontables historias de vidas salvadas por un inusual atraso, y por cosas que, en el diario vivir parecen insignificantes pero que, a la luz de esa tragedia, podemos aseverar, sin equivocación, que sucedieron por intervención divina.

Muchos años después de ese ataque, miles de bomberos y otros que respondieron a la emergencia, han sido diagnosticados con cáncer y miles han muerto en consecuencia a la exposición tóxica del 9/11.  A décadas de aquél fatídico día, esa trágica noticia continúa impactando y cobrando vidas.  

Cambios drásticos surgieron en cada ámbito: El gobierno creó el Departamento de Seguridad Nacional. Se perdió mucha privacidad personal, se impusieron revisiones de identidad, restricciones de vuelo en atuendo y equipaje. Se fortificaron las cabinas de los aviones. Se cambiaron pólizas de inmigración. Continuamente se debate el beneficio de privacidad versus seguridad. Hay un intensificado sentido de alerta en nuestro entorno diario.

La noticia de Jesús

Las noticias nos impactan. Unas destruyen, otras nos inspiran; unas nos mueven, otras nos paralizan. Pero hay noticias que salvan. ¡Jesús es esa noticia que cambia y salva!

“Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.” -Lucas 1:31.

Para María esta noticia lo cambió todo. Cambió su día, cambió su cuerpo, sus planes, sus relaciones, su responsabilidad, cambió la percepción de otros hacia ella, cambió su destino; además, cambió su paz y seguridad, cambió sus suspiros, su rutina, su vida entera; incluso, cambió su oración.

La noticia del nacimiento de Jesús para siempre dividió la historia de la humanidad en un antes y un después. Dividió las páginas sagradas en un antiguo y nuevo testamento. Jesús dividió a la humanidad entre creyentes e incrédulos; entre cristianos y paganos, entre fieles e infieles. Cristo lo cambia todo. Las vidas que cambió en su ministerio terrenal todavía nos inspiran desde la antigüedad. ¿Crees que puede cambiar un corazón endurecido por la vida, por el sufrimiento o por la indiferencia? Todavía él cambia vidas. Es por eso que oramos, clamamos y anhelamos que la noticia de Cristo llegue a los corazones de nuestros amados.

ORACION:

Padre de amor y misericordia, alabamos tu nombre y te agradecemos por la noticia de Jesús. ¡Cuán caro es a mi corazón el nombre de Jesús! ¡Cuán dulce y asombroso es el nombre de Jesús!  ¡Cuánta paz me da!  Te agradezco porque Jesús todavía cambia vidas, cambia planes, cambia perspectivas y relaciones. Camabia a niños , adoesentes, a jóvenes, adultos y también a la edad dorada. Nuevamente suplico por nuestros hijos, familiares y conocidos, para que tú conciertes ese encuentro con Jesús. Anhelamos que la noticia de Jesús también transforme sus vidas en un templo del Espíritu Santo, donde se te adore en espíritu y en verdad. Gracias porque tu nombre es sinónimo de cambio de vida para vida y sinónimo de salvación eterna. Toca nuestras vidas, nuestra familias, nuestra iglesia, nuestra comunidad y nuestra historia. Gracias porque Jesús es suficiente para obrar, transformar y salvar. En su precioso nombre imploramos y espeamos con alegría, reverncia y gratitud, Amén.         ©Rhodi Alers de López, 2025