Ayuno & Oración por Hijos & Familia Mundial-Vacuna contra el virus

Vivimos tiempos de una crisis de salud no anticipada por ningún gobierno terrenal. El mundo está infectado con un virus que rehúsa ceder. Los gobiernos simulan tener el control, no obstante tiemblan en su interior sabiendo que nunca tuvieron las riendas. La ciencia no tiene solución. Las superpotencias no tienen provisión. La humanidad perece en angustia y en dolor.

En medio de la impotencia, las preguntas y el desasosiego, una voz serena y constante alumbra desde la eternidad, señalando con claridad la vacuna que traerá la sanidad al mundo moribundo, sumido en desaliento.

La vacuna está disponible hace mucho tiempo.

Muchos lo saben y lo callan, por no ser tildados de impopulares. Sin agujas, laboratorios ni sedantes, sin espera ni restricción, la vacuna está hoy a la disposición de cada enfermo que la pida y con fe, agradecido, la reciba. Su efectividad ya está 100% garantizada.

Foto por Sara Bakhshi@Unsplash.com

Se llama Cristo Jesús.  Con tierno amor, el médico divino dice: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2).

¡Hay vacuna contra el virus!

El único desinfectante eficaz contra el virus del pecado (un virus mucho peor que el corona virus) es la sangre de Cristo.

El Dador de la vida busca hoy, más que nunca, tener una relación significativa conmigo, contigo, y con nuestros amados, de cerca y de lejos.

La prosperidad duradera, y la salud del cuerpo, del alma, y del espíritu vienen solo como consecuencia de una relación diaria con Cristo. Acéptalo como Salvador personal.

Mi oración: Amante Padre celestial, gracias por tener el control y darnos a Cristo, el único remedio eficaz contra todo virus que el enemigo trae a esta tierra. Toca hoy el corazón de nuestros hijos, de la familia, y de esta humanidad sufriente. Que tu Santo Espíritu quebrante corazones, para que acepten a Cristo como su Sanador, tengan la seguridad de su cuidado y vivan la paz de su presencia aquí y por la eternidad. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Nota: El ayuno lo comenzamos desde que comemos el almuerzo del viernes, hasta que toca almorzar el sábado. Así disfrutamos almorzar el sábado con la familia.

Notas de Gratitud-1 Pedro 3:12

Foto por Jessica Lewis@Unsplash.com

Hoy, Señor, más que pedir, quiero agradecerte porque tú eres un Dios de amor y de bondad, que escuchas las oraciones de aquellos que creen en ti y te presentan sus necesidades en oración. Gracias por escuchar cada pedido, cada clamor, cada comunicación que se eleva desde cualquier rincón del mundo. Gracias por estar atento a la voz de tus hijos, indignos como somos. Gracias por mirarnos con misericordia. Gracias por lo que has hecho, y por lo que harás. En el precioso nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2020

Notitas de Victoria-Salmo 24:1-2

De Jehová es la tierra

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En un tiempo cuando el mundo está en crisis cabe la posibilidad de olvidar que no estamos a la deriva. Pero hay un Creador, quien también es el único Sustentador. Este mundo con todos sus habitantes le pertenece a Dios. Tú y yo estamos bajo su paternal cuidado.

Medita en el poder divino

¿Se olvidará de sus hijos el poderoso Creador que puso límites a las aguas y asentó la tierra sobre los ríos? ¡Nunca! Tan seguro como fundó el universo y lo llenó de su gloria, también ve como única criatura a cada uno que en él confía.

Foto por Katie Rodriguez@Unsplash.com

¡Declara la portentosa verdad!

“De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos” (Sal. 24:1-2).

Sea cual sea la situación que estás viviendo, lo que te preocupa, lo que no puedes resolver, lo que te quita el sueño… ponlo en las manos del poderoso Creador, porque en su amor, velará por ti y te sostendrá en cualquier situación que le dejes manejar, para honra y gloria de su nombre. Hoy tú y yo podemos vivir en victoria; y “VICTORIA” se escribe con oración.

Bondadoso Padre celestial, gracias porque este mundo y sus habitantes estamos en tus manos. Hoy colocamos nuestras luchas, necesidades y anhelos en tus manos, recordando que a ti te interesa su bienestar y también el nuestro. ¡Nada hay fuera de tu alcance, nada fuera de tu ojo escrutador, nada hay que tú no puedas resolver! Gracias porque estás tan cerca como una oración. Ayúdanos para que hoy podamos escribir “Victoria” al lado de aquellos pedidos que tenemos pendientes. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020.

Ensalada de habichuelas tiernas

Es una ensalada fácil y refrescante, llena de colorido y cargada de vitaminas. Con pocos ingredientes, sin pasos complicados, puedes disfrutar una ensalada bonita que puede utilizarse como plato secundario y aun como plato principal si prefieres una dieta cruda. Es perfecta en cualquier temporada del año y sabrosa.

Ensalada de Habichuelas Tiernas. Foto por Rhodi Alers de López

INGREDIENTES

  • 2 tazas de habichuelas tiernas cocidas al dente, enfriadas y cortadas en pequeños pedazos
  • 1 taza de tomates pequeños, cortados en cubitos
  • 3 pepinos pequeños, (sin semilla) finamente picados
  • 4 tallos de apio, finamente picados
  • 1 pimiento dulce rojo, finamente picado
  • 1 pimiento dulce anaranjado, finamente picado
  • 1 pimiento dulce amarillo, finamente picado
  • 2 tallos de cebollines, finamente picados

Opcional: Varias ramitas de cilantro, con tallo y todo, bien picado.

ADEREZO:

  • Sal a gusto
  • 2 Cucharadas de aceite oliva extra virgen, verde
  • 1 1/2-2 Cucharadas de jugo de limón amarillo

PROCEDIMIENTO:
Mezcle todo en una fuente de cristal, 2-3 horas antes de la comida. Puede mezclar todo la noche antes, para que los sabores se mezclen.
Variación: Puede añadir su propio aderezo o añadir aderezo Italiano.


¡Buen provecho! Espero que lo disfrutes y lo puedas compartir con tus conocidos.

Cuando la prepares, déjame un comentario con tu opinión al respecto.

Notas de Alabanza-Labios alegres

Foto por Ben White @ Unsplash.com

El rostro es la ventana del corazón. ¿Qué dice tu rostro en los momentos de alabanza a Dios? ¿Cantas con entusiasmo y felicidad?

¿Se alegran tus labios?

Los labios alegres denotan la alegría que embarga el corazón que alaba a Dios de todo corazón. Tal alegría no significa una vida apacible; sino un reconocimiento de la misericordia divina en nuestras luchas y desafíos, a pesar de nuestra propia y total indignidad.

El continuo reconocimiento de la justicia divina y su gracia bienhechora nos inunda de un gozo que no podemos esconder al cantar al único Dios verdadero. Nuestra alegría brota porque es incontenible.

¿Puedes decir como el salmista: “Mis labios se alegrarán cuando cante a ti”? ©Rhodi Alers de López, 2020-01-27

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jesús Hoy Salva

Promesa para esta semana

Y tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel; porque he aquí yo te salvaré de lejos, y a tu descendencia de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quién lo atemorice (Jeremías 46:27).

Sigue orando

¿Dónde están aquellos por quienes oras para salvación? ¿Se han acercado a Cristo? ¿Están hoy más cerca que ayer? O, ¿se han ido más lejos, huyendo del llamado?

Tu deseo de verlos a los pies de Cristo no es mayor que el deseo de Cristo por rescatarlos. Sigue orando y ayunando.

Cristo no ha cambiado

¿Qué ves hoy que te entristece, y te desanima? Lleva tu petición a Cristo. Hoy, Jesús sigue obrando, sigue salvando, sigue restaurando. Su poder hoy es el mismo que en antaño sanó leprosos, levantó paralíticos, resucitó muertos.

Yo escojo creerle a Dios

No hay geografía ni terreno donde su amor no pueda alcanzar un corazón. No hay cadenas tan fuertes que su amor no pueda deshacer. La Palabra de Dios es vida, salvación, esperanza y tiene poder. Por eso, yo escojo creerle a Dios aquí y ahora en favor de aquellos por quienes oro. Dios puede salvar en cualquier lugar, en cualquier circunstancia, por cualquier medio que él escoja. Declararé su Palabra en favor de mi familia. Jesús hoy salva.

Mi oración

Poderoso Padre celestial, Alabo tu nombre y exalto tu poder. Gracias por tu deseo y poder de salvar a aquellos por quienes oro. Confío en tu provisión del Espíritu Santo. Sé que hoy puedes alcanzarlos y traerlos desde la tierra de su esclavitud. Gracias por lo que has hecho y por lo que harás en su favor. Gracias por la salvación, gracias por tu perdón, gracias por tus promesas y tu restauración. Pronto lo veré porque tú eres fiel. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2020

ÚNETE: Cada viernes después de almuerzo, hasta el almuerzo del Sábado. O sea: Ayuno de viernes, 1:00 pm-sábado, 1:00 pm, para almorzar con nuestras familias.

Oración al Amanecer

Gracias, Padre celestial, por la gran misericordia que has mostrado con este pecador. No merezco tu bondad, pero te alabo por la bendición de ver un nuevo día.

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. 24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré ” (Lamentaciones 3:22-24).

Tu fidelidad me conmueve, tu bondad es sin precedentes. ¿Quién sino tú mostraría tanto amor hacia un miserable pecador? Hoy ante tu trono, agradezco el sacrificio de Jesús, quien dio su vida por mí para darme vida nueva. Gracias por la salvación que obró allí en mi favor.

No tengo nada, sino a Jesús. Hoy, me postro, suplicando me llenes del Espíritu Santo para hacer tu divina voluntad. Mi porción eres tú, mi suficiente Salvador. Me someto a ti para que transformes mi vida y me uses para tu gloria. Ayúdame a hoy andar humildemente y reflejarte dignamente esparciendo amor y tu dulce bendición. ¡Gracias, gracias, Señor por tu misericordia y tanta bendición! Gracias por este día, por escuchar mi petición y aceptar mi gratitud. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2020

Notas de Alabanza-Con todo mi corazón

© Foto por Rhodi Alers de López

El mismo Dios que viste a la flor de una belleza sin igual cuida de cada hijo suyo. Con ternura y amor provee para sus necesidades. También prometió su Espíritu Santo para bendecirnos con su compañía cada día, cada momento, en toda circunstancia y lugar.

¿Has sido vivificado por las gracias del Espíritu?

El corazón  que alaba a Dios genuinamente no es uno libre de desafíos, sino uno que ha sido vivificado por las gracias del Espíritu. Por eso de su ser emana esa fragancia de amor divino que se eleva en notas de alabanza, gratitud y regocijo, fruto de la creciente fe en su Hacedor.

Hoy, eleva a Dios tu alabanza. Permite que tu vida testifique de un Dios vivo, compasivo y fiel.

© Rhodi Alers de López, 2020-01-21

Notitas de Victoria-Deléitate

“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4).

¿Puedes tú decir que te deleitas en Jehová? ¿Es para ti un placer profundo o un “trabajo” sacar tiempo para estudiar, orar, adorar y pasar tiempo en su presencia? ¿Cuán fácil se te hace servirle y seguir sus consejos? ¿Lo ves como una pesada carga o como un inmerecido privilegio? ¿Cómo identifica Dios tu relación con él?

El genuino gozo de servir a Dios es evidente en la vida de quienes se deleitan en Jehová. Y quien lee los corazones y conoce nuestras actitudes y motivos, honra a quienes disfrutan inmensamente su compañía. Hoy, oremos por una comunión más íntima con el cielo. Agradezcamos a Dios por su deseo de bendecirnos de tal manera que nuestras peticiones sean concedidas para gloria suya. ©Rhodi Alers de López, 2020

Hoy que termina un año

Solo gracias tengo para darte hoy que termina un año.

¿Qué más podría yo decirte por las innumerables veces que me has perdonado?

Gracias, Señor amado, gracias por haberme amado.

Gracias por tantas veces que mi clamor has escuchado.

Gracias por permitirme hasta aquí haber llegado. No lo merezco. Solo agradezco.

Gracias por ese abrazo con que me abrigas cada día,

Gracias por dar a Jesús, y por tu Palabra, segura guía.

Gracias por mi familia, la que me acepta, me cuida, me ama.

Gracias por darme aquí el privilegio de servirte.

Gracias por las pruebas y aún los vientos de tormenta, porque nunca me abandonaste a mi propia y oscura suerte.

Gracias por los tropiezos que en el camino hallé. Me llevaron un peldaño más cerca de Emanuel.

Gracias por las heridas que en la batalla adquirí, pues tú las sanaste todas y me hiciste muy feliz.

Gracias por tu cuidado y tu amorosa protección, que me guardaron del maligno en toda ruda tentación.

Gracias por las lágrimas que me tocó derramar, pues por ellas limpiaste mis ojos con el colirio celestial.

Gracias por cada amigo, por cada hermano, por cada niño que a mi vida has traído.  De todos quiero aprender solo lo bueno, lo puro y lo virtuoso; y que mi ejemplo no sea tropiezo, sino de compañerismo con quien es el Camino, la Verdad, y la Vida.

Gracias por los pedidos que aun no me has contestado. Tus planes son más altos; tu tiempo, ventajoso.

Gracias por los reveses, las circunstancias amargas, pues ahí te oigo decir: “Hija, bástate mi gracia”.

Gracias por la provisión de tu Espíritu Santo, pues nunca en esta senda me dejaste caminar sola.

Gracias por el dolor que a mi puerta ha tocado. Me haces saber que en ti solo está el verdadero gozo.

Gracias por las privaciones que a veces experimenté. Tú solo eres mi verdadero Jehová Jireh.

Gracias por el dolor, la penuria, la aflicción. Tú tornaste mi llanto en una nueva y hermosa canción.

Gracias por la persecución, las burlas y el escarnio; me hacen valorar tu vituperio al tomar mi lugar.

Gracias por la maldad  que gusté de tantos que fingen que te aman. Me llevas a comprender que no hay amor real, si no viene de Jehová.

Tan solo: “GRACIAS”, puedo decirte por permitirme a mí terminar este año con sus risas, con sus retos y su lección. Los días buenos fueron de gracia; los días tristes, de instrucción; pero en ninguno se apartaron de mí tu magna gracia y tu bendición.

Todo quedó atrás, los retos, llantos y desafíos, las ofensas y las heridas, los dolores, mis desaciertos. Todo quedó atrás. Perdoné porque fui perdonada. Cristo limpió mi culpa. Todo quedó atrás.

Solo Cristo está al frente. Él es mi única esperanza. Él es mi roca, Él es mi fuerte. En Él confío, con Él camino hacia un futuro de bendición, aunque ande el valle de sombra de muerte.

Gracias, amado Cristo. Gracias, mil gracias, por tanta bondad. Quiero contigo emprender camino este año nuevo, de aquí y ahora a la eternidad.

© Rhodi Alers de López, 2019