Ayuno y oración por salvación de hijos y otros-Un corazón y un camino

 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos.

Jeremías 32:39

…Era el año décimo del reinado de Sedequías, rey de Judá, que fue el año decimoctavo de Nabucodonosor.

Ya Dios había advertido a su pueblo que sería llevado cautivo en consecuencia de su desobediencia a Dios y a sus mandamientos.

El ejército babilónico tenía en ese momento cercada a la ciudad de Jerusalén.

El profeta Jeremías estaba preso-en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey Sedequías.

¿Por qué estaba preso el profeta de Dios?

El rey no soportaba que Jeremías profetizara lo que Dios estaba diciendo como advertencia al pueblo desobediente.

Por supuesto, el mismo rey estaba en peligro y se le estaba advirtiendo. Dios le estaba comunicando su plan, pero Sedequías se volvió contra el profeta fiel.

Inusual transacción

En toda esa trama, Dios ordenó al profeta Jeremías llevar a cabo una transacción legal de compra-venta. Le especificó los detalles del trato y se aseguró de que el trámite fuera debidamente legalizado. Tras el asombro del profeta por ese pedido tan inoportuno, Dios le dio una vislumbre de su misericordia. Le reveló su gracia para con el pueblo que sería llevado cautivo a Babilonia. Le aseguró a Jeremías que su Tierra volvería a ser habitada y se volverían a llevar a cabo transacciones legales. Este era un mensaje de esperanza para un pueblo angustiado por el inminente cautiverio que estaban a punto de experimentar.

Es entonces que Dios habla las siguientes palabras:

Jeremías 32:37-42 He aquí que yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; 38 y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. 39 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. 40 Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. 41 Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.42 Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo.

¿Sientes temor por la condición de tu familia que parece no prestar atención a la voz de Dios? ¿Entiendes que las dificultades aún no les llevan a buscar resueltamente a Dios? ¿Temes las consecuencias?

Hay esperanza

Dios les ama más que tú y yo. Dios llama, amonesta, exhorta. invita. Todo tiene su momento. Muchas veces vivimos situaciones que nos aterran, y vemos a los nuestros vivir situaciones que nos hacen temblar. Sin embargo, Dios sigue siendo Dios. Cada valle de pruebas por el que nos permite atravesar tiene propósitos que desconocemos pero que él conoce bien que serán para nuestro bien eterno. Cada promesa nos alienta, cada detalle nos muestra su misericordia a pesar de nuestra indignidad.

OREMOS. Querido Padre celestial, gracias porque en tu amor nos adviertes del peligro y del castigo, pero nos alientas con tus promesas. Muestras que tu amor es fiel, prometes obrar. Tócales con tu Santo Espíritu y dales a cada uno, según tu Palabra,  un corazón, y un camino, para que te teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. No comprendemos tu amor, tu gracia y tu misericordia, pero lo agradecemos y confiamos en que obrarás en cada uno en nuestras listas por salvación. Esperamos ver el cumplimiento de la promesa, porque eres fiel y mereces toda la alabanza. Gracias, gracias, gracias. Por Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Ayuno y oración por hijos, familia y otros-A la casa de Jacob

Promesa para ésta semana:

Por tanto, Jehová, que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será ahora avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá pálido; 23 porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. 24 Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.

Isaías 29:22-24

Foto por Dawid-matyszczyk-karAdDwtMDg

Padre, bueno, gracias por tus bondades, tu misericordia y tu gracia bienhechora. Suplicamos en esta hora por todos aquellos que necesitan reconocer su condición espiritual y su necesidad de ti. Te necesitamos, Señor. Tú eres nuestro refugio, nuestra luz, nuestra vida, nuestra sanidad y nuestra esperanza. Sólo tú puedes despertarnos, sanarnos y restaurarnos.

Hoy venimos ante tu presencia suplicando perdón por una actitud despreocupada, por no depender de ti, por buscar respuesta en otras fuentes, por alejarnos de tus caminos, tus mandamientos, tus propósitos y tu vedad. Perdona nuestra iniquidad, perdona nuestro pecado, perdona nuestra indolencia, perdona nuestro silencio en tantas veces que debimos hablar.

Quita de nosotros las vendas para que veamos cuán lejos estamos de tus planes para nosotros. Perdónanos por rechazar tus consejos, por darle la espalda a la luz y por seguir nuestras propias opiniones. Toma control de nuestras vidas, que no son nada sin ti. Obra para que tu voluntad sea restaurada en nuestras vidas y las vidas de nuestras familias carnales y espirituales, así como en la vida de todo nuestro círculo de influencia. Permite que cada uno de los extraviados de espíritu reconozcan que el principio de la sabiduría es el temor de Jehová. No nos dejes. No los dejes. Padre, pedimos por cada uno en nuestra lista de aquellos que deseamos ver en el cielo: nuestros hijos y familiares, nuestros vecinos, nuestros conocidos… Que tengan un encuentro contigo, que pongan en alto tu nombre, te sirvan como único Dios verdadero con integridad y compromiso que los lleve de tu mano hasta la patria celestial. Gracias por tus promesas. Gracias porque eres fiel, gracias por lo que has hecho y lo que harás. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Ayuno & Oración por salvación de hijos & otros-El sequedal

Hablemos de terrenos. ¿Vale la pena invertir en un terreno? De acuerdo a los expertos en bienes raíces un  terreno es una buena inversión. Algunas razones para esta apreciación son las siguientes:

  • Es económico, podría adquirirse sin necesidad de préstamo bancario.
  • Es un bien tangible.
  • Es un producto finito y escaso.
  • Protege el capital de la inflación.
  • Aumenta de valor por ser limitado y por la demanda que existe considerando el crecimiento demográfico.
  • Podría generar ingreso pasivo.
  • El costo de mantenimiento es menor que el de una casa o edificio.

¿Qué es un sequedal? Es un terreno árido, muy seco, que no produce fácilmente. La falta de precipitación y riego resulta en un terreno sin atractivo ni altas posibilidades. Un terreno que no cuenta con una fuente o  suministro de agua, en una región donde las precipitaciones son nulas o casi nulas, es un terreno del que la mayoría de inversionistas apartaría su vista.

Importancia de la ubicación

En toda decisión referente a bienes raíces es de suma importancia considerar atentamente la ubicación del inmueble, de acuerdo al propósito para el mismo. ¿Sabías que hay quienes arguyen, y aún destacan que una propiedad árida es una buena inversión? Veamos algunos puntos favorables, según los vendedores.

Beneficios de comprar propiedad en el desierto:

  • Su costo es bajo.
  • Son populares por estar apartados de la ciudad.
  • Provee paisajes únicos.
  • Valor se aprecia fácilmente.
  • Costo de mantenimiento es comparativamente menor.
  • Tiene recursos naturales, especialmente la energía solar.
  • Valor aumenta por demanda de tales lugares.

Hablemos de corazones. ¿Conoces un corazón seco? Humanamente hablando, un corazón seco es un corazón muerto, por el cual no fluye la sangre que lleva vida a todo el organismo.

Sin embargo el mayor inversionista en bienes raíces del universo conoce secretos que la mayoría de los compradores desconoce. Su promesa lo comprueba:

Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.

Isaías 44:3-4

Él pagó con su propia vida el precio que le da derecho a trabajar en cada corazón seco hasta inundarlo con el río de su Espíritu, que llenará de vida y verdor ese precioso terreno. ¿Colaborarás con él? Lo puedes hacer por medio de la intercesión ferviente y perseverante.

Foto por Gena Okami @Unsplash.com

No desistas, no te rindas. Clama, pues cada oración da una nueva oportunidad al Espíritu Santo de tocar ese corazón que ahora se ve reseco, mustio, sin color ni vida. Dios no miente. Su promesa es para esta generación, y su bendición para nuestros renuevos… “y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas” (Isaías 44:4).

SAUCE, foto por Chuttersnap @ Unsplash.com

Gracias, Padre celestial, por tu promesa de bendición y nueva vida. Gracias, Inversionista divino por cada toque y llamado de tu Santo Espíritu. Gracias por darlo todo para que nosotros y los nuestros también disfrutemos contigo de la obra regeneradora de tu Santo Espíritu. No nos dejes desmayar ni detenernos en nuestro sagrado empeño. Gracias por tu promesa. Confiamos en tu respuesta, porque son tuyos, comprados por la preciosa sangre de Cristo. Es en nombre que suplicamos y agradecemos tu obra benéfica y salvadora, Amén. ©rRhodi Alers de López, 2023

URGENTE-Dios dice: ¡Resistid al diablo!

¿Sabías que estamos actualmente en un fiero conflicto continuo entre el bien y el mal? ¿Vives cada día consciente de esa lucha? ¿Cómo estás combatiendo el mal? A cada creyente Dios nos advierte a través de su Palabra:

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

1 PEDRO 5:8-9

Nos alienta y urge: “¡Resistid!”

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Santiago 4:7
Foto por Rhodi Lopez

Solo en oración y a través del estudio de la Palabra podemos ser fortalecidos para la batalla. Tras su ayuno en comunión con Dios, Cristo venció al enemigo con un “Así dice Jehová”.

Así podemos nosotros resistir la tentación y obligar a Satanás a alejarse. Jesús venció por la sumisión a Dios y la fe en él, y mediante el apóstol nos dice: “Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá. Allegaos a Dios, y él se allegará a vosotros.”6 No podemos salvarnos a nosotros mismos del poder del tentador; él venció a la humanidad, y cuando nosotros tratamos de resistirle con nuestra propia fuerza caemos víctimas de sus designios; pero “torre fuerte es el nombre de Jehová: a él correrá el justo, y será levantado.”7 Satanás tiembla y huye delante del alma más débil que busca refugio en ese nombre poderoso. 

{DTG 104.3}

Para resistir al enemigo necesitamos pasar tiempo hablando con Dios en oración y pausando para escuchar su voz a través de su Palabra escrita.

Estamos en guerra y bajo ataque hoy mismo. Del 28-30 de abril, en Boston, Massachusetts se está celebrando una convención nacional satánica, con numerosos eventos, mercadería y hasta una capilla para celebración de bodas. Busca atraer a las familias. Entrampa a millones de seres humanos. Exitosamente para el enemigo, el cupo llegó a su límite. Sus organizadores la denominan “la más grande convocación de su índole”. Éste evento se llama SatanCon.

¿Entiendes su significado y alcance? ¿Qué estás haciendo tú personalmente? ¿Estás protegiendo tu hogar con oración y estudio diligente de la Palabra?

¿Te unirás en oración para que Dios limite el alcance del enemigo? ¿Invitarás a otros a orar? ¿Esparcirás el Evangelio de salvación?

Tú y yo estamos llamados a resistir a las fuerzas del mal. ¡Es hora de aferrarnos a Dios y resistir al enemigo! Él sabe que le queda poco tiempo y trabaja incansablemente. ¿Lucharás incansablemente tú de parte de Dios? Jehová llama a todo creyente hoy: ¡RESISTID!

Oremos

Padre celestial, Jesús ya venció en la cruz al enemigo. Pero mientras esperamos tu regreso, él sigue entrampando a incontables niños, jóvenes y adultos con sus mentiras y atracciones. ¡Ten misericordia de tantos incautos! Suplicamos tu intervención. Padre,limita su alcance y proteje a los indefensos. Despierta a cada creyente a conscientemente luchar de tu mano contra el enemigo y a resistir a sus avances. Perdona nuestra indiferencia, perdona a quienes se quedan de brazos cruzados, perdona el descuido de tu Iglesia.

Ten misericordia de Boston y de tantos que de lejos y cerca de reunen sin conocer la verdad. Tú eres y serás invito. Tú, Señor de señores, tienes la última palabra. Levanta a padres, madres, esposos, jóvenes, líderes, administradores y Pastores a la realidad de la batalla y de nuestra responsabilidad ante ti. Cuida de cada miembro de nuestro círculo por quien oramos por salvación. Gracias por tu victoria. En el nombre de Jesús, Gracias, Amén. © Rhodi Alers de López, 2023.

Ayuno & Oración por salvación de hijos & otros-Entonces oró

¿Qué hay en un bebé que inspira ternura, y hace brotar el deseo de protección? ¿Será su incuestionable fragilidad, y su completa dependencia del adulto?

Más de un padre ha sido impactado positivamente por la llegada de un bebé al seno de su familia. En incontables hombres que se convierten en padres se ve un nuevo propósito, un impresionante interés en ser el héroe de su hijo. Dios creó al ser humano a semejanza suya, capaz de amar. La paternidad despierta en  muchos los atributos divinos que lo capacitarán para la noble tarea de proteger de todo cuanto pueda dañarle en cualquier ámbito, de proveer lo necesario para su bienestar físico, mental, ambiental y también espiritual.

Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.

Génesis 4:26

invocar Del lat. invocāre significa llamar formalmente por nombre y solicitar ayuda.

Nuestro texto se remonta al principio, a Génesis, y nos indica que hubo un momento decisivo en la vida de Set que cambió su rutina de vida y sus costumbres. Ese cambio surgió como consecuencia de convertirse en padre. Entonces comenzó a llamar a Dios por su propio nombre, y a solicitar su asistencia.

Desde allí en adelante, se registra que los hombres comenzaron a orar al Dios verdadero. Reconocieron que necesitaban ayuda de su Padre celestial para cumplir con la tarea divinamente asignada. Notaron su fragilidad y la futilidad de sus esfuerzos en criar hijos sin la dirección divina. Se detuvieron en sus vanos desvelos y decidieron depender de la conducción del Creador del universo, para cumplir su llamado.

Padre, madre, Dios se interesa en el bienestar de tu familia. Cuando veas la magnitud de tu responsabilidad paterna y reconozcas que necesitas ayuda divina, llégate a su presencia con la convicción de que Dios está más interesado que tú mismo en su bienestar temporal; pero mucho más en su bienestar eterno. Él con gusto oye y obrará para salvación.

Oremos

Padre amante y bueno, gracias por darnos el privilegio de orar por nuestros hijos y familia. Gracias por escuchar y por salvar. En tus manos de amor coloco a cada uno de los que me diste para que tu Santo Espíritu toque su corazón y que se dejen guiar por ti en el camino que lleva a salvación. Hoy suplico: cuida, bendice y salva a cada uno, para la gloria tuya. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Notas de Alabanza-Salmo 24:1-2

De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos.

Salmo 24:1-2

Hay días en que las circunstancias que afrontamos parecen tender un velo sobre nuestros ojos y no vemos claramente el por qué debemos sacar tiempo para la alabanza. ¿Necesitas hoy una razón para alabar a Jehová? Él es el Creador de la tierra. Éste mundo no existiría si no fuera por su obra creadora. Creó el universo. Creó éste mundo, creó a sus habitantes, nos creó a ti y a mí. Todo es suyo, le pertenece. Él lo sostiene, él cuida de su creación y de sus criaturas; y por supuesto, de ti.

Conocer y reconocer su poder, aceptar su autoridad sobre nosotros, frágiles y diminutas criaturas mortales en tan vasto universo, debe despertar e inspirar en nosotros las más hermosas notas de alabanza al eterno Creador. Hoy, alábale con sincero corazón. Su bendición fluirá cual un río de bendición.

Foto por Rhodi Lopez@unsplash.com

Padre amante, gracias por crear este mundo, y por crearme. Gracias porque tú sostienes a tu creación y a tus criaturas. Tal pensamiento inunda mi alma con paz y melodías de gozo para ti. Permite que mis acciones, decisiones y vida enteran sea un testimonio de alabanza a tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Ayuno & Oración por Salvación de Hijos & otros-Alza tus ojos

Ser progenitor es un sagrado privilegio que conlleva una seria y enorme responsabilidad ante Dios. Cada padre y madre que le sirve a Dios, el único Dios vivo y verdadero, anhela que su familia también le sirva al Dios Creador del universo, y que acepte a Cristo como su Salvador personal. Cada creyente tiene personas en su círculo de influencia a quienes desea ver en el cielo. Es por ello que, vez tras vez, en oración ferviente, nos acercamos humilde y “confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Heb. 4:16).

Día tras día, noche tras noche presentamos a Dios nombre tras nombre. No obstante, incontables creyentes se ven, en algún momento agobiados por la sensación de urgencia de salvación y la aparente falta de repuesta a sus ruegos por salvación. Como Pedro preguntó cuántas veces se debe perdonar al ofensor, muchos creyentes se preguntan:

¿Por cuánto tiempo debo seguir orando?

“Orad sin cesar”-1 Tesalonicenses 5:17.

¿Escucha el Señor mi pedido?  

“Este pobre clamó, y le oyó Jehová, …”- Salmos 34:6.

¿Contestará Dios mi pedido?

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”- Salmos 37:4.

Clama a mí, y yo te responderé, … –Jeremías 33:3.

Nuestro texto clave es una promesa que debe llenar de gozo nuestro corazón.

Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

 Isaías 60:4

No andemos cabizbajos, y tristes. Alcemos nuestra mirada al cielo. Dios es fiel. Todas sus promesas se cumplen. El día se acerca. Cristo prometió. Él murió por cada ser humano en nuestra lista. Su interés por la salvación de ellos es mucho mayor que el nuestro.

Isaías describe la futura gloria de Sion. Es un maravilloso cuadro que no debemos perder de vista. A través de su siervo Dios nos pide : “Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.” Isaías 60:4.

OREMOS: Gracias, Padre celestial, por este cuadro que muestra inequívocamente tu fidelidad. Gracias por el sacrificio de Jesús para darnos salvación. Gracias por la salvación que estás obrando. ¡Gloria a ti, Padre! En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de Lopez, 2023

Ayuno & Oración por hijos & otros-Dolores de parto

Varón, ¿has visto una mujer de parto? Mujer, si Dios te concedió el privilegio de la maternidad, ¿cómo fue tu experiencia de parto?

Cada mujer que ha tenido el privilegio de ser madre puede confirmar que, como regla general, el parto es un proceso que conlleva cierto grado de dolor. Desde el Edén, a Eva se le avisó que debido a su pecado, el parto y el alumbramiento serían dolorosos. Desde entonces es normal que el proceso por el cual el cuerpo materno se prepara para expulsar al bebé del vientre, cause dolor.

El dolor de parto es diferente de una mujer a otra. Inclusive, cada embarazo y parto es diferente para cada mujer. Para muchas es aterrador el solo hecho de pensar en el dolor.

 La Biblia menciona dolores de parto comparándolos a tiempos de dolor repentino, tiempos difíciles, de angustia y aflicción. En relación al dolor de parto la Biblia también menciona gemidos, temblores, retorcijos, rostros pálidos, gritos, jadeo, suspiros, manos sobre sus lomos, manos que flaquean… O sea, es literalmente todo un trauma para la madre y para su criatura.

“Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes”.

Gálatas 4.19

¿Cómo se aplica esto a la labor de intercesión? Nuestra referencia bíblica clave nos habla de Pablo, siervo de Dios, mencionando dolores de parto hasta que Cristo sea formado en los creyentes por los cuales él ha trabajado incansablemente. La obra de salvación requirió esfuerzo y sacrificio de parte de Cristo. La obra discipulado también requiere esfuerzo, dedicación y trabajo incansable de parte de cada siervo de Cristo.

¿Qué diremos de un intercesor? La tarea de un intercesor no es menos intensa, no es menos dolorosa. Requiere esfuerzo, compromiso, constancia, dedicación, tiempo, lágrimas, fe y confianza; requiere intenso e incansable deseo de salvación del ser humano por quien se intercede. Cuán doloroso es saber que muchos parecen ignorar el llamado del Espíritu. Pero esa labor se realiza de rodillas, en oración ante el trono de la gracia. Allí se trabaja, se sufre, se derrama el alma y se obtienen nuevas fuerzas. De Cristo es la victoria y “VICTORIA” se escribe con oración. Pronto, si no desmayamos veremos que Cristo está formado en ellos y nacerá una nueva criatura para ser guiada por el Espíritu Santo hasta la patria celestial.

Padre celestial, hoy traemos a nuestros amados ante tu altar, sucplicando nuevamente que toques sus corazones y obres para que Cristo se forme en ellos, de modo que se preparen para el reino de los cielos. Sólo tú eres el Creador. Solo tú puedes dar vida. No nos permitas desmayar hasta ver ese parto espiritual. Gracias porque el que comenzó en ellos la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023

Ayuno & Oración por Salvación-De nosotros es el orar

26 Ellos se asombraban aún más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

Marcos 10:26-27

¿Te preocupa la salvación de tu círculo de influencia?

Sin duda has orado ya muchas veces por alguien sin que todavía veas la respuesta a tu oración. No estás solo. Los discípulos de Cristo se preguntaron: “¿Quién podrá ser salvo?” Hay corazones que aún no parecen conmoverse ni inmutarse ante el llamado del Espíritu Santo. Hay cosas que les atraen y que tienen prioridad en sus vidas, ataduras que únicamente Dios puede romper. Sin embargo, no debemos desmayar.

¿Hasta cuándo debo orar?

Cada día de vida debo orar por quienes deseo ver en el cielo. Cada día de vida que Dios le conceda a él/ella es una oportunidad de decidir por la salvación que Cristo ofrece. Mientras el pecador tenga vida, no dejemos de orar. Puede haber rechazado muchas veces el llamado. Pero eso no debe desanimarnos ni impedir la persistente intercesión. Aún si el inconverso vive momentos de salud frágil, necesitamos orar con más insistencia. Cada suspiro de vida es una oportunidad para Dios obrar. A nosotros nos corresponde orar con fe y confianza en Dios, pues para él no hay nada imposible.

Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto (Eclesiastés 9:4).

De nosotros es el privilegio y la sagrada responsabilidad de orar e interceder ante Dios por quienes deseamos ver en el cielo. De Dios es el poder para salvar y transformar. No importa cuán difícil se vea el caso, cuántas veces se haya rechazado la invitación y el evangelio. Dios tiene un momento y una forma para obrar. Cada vez que oramos, damos a Dios una nueva oportunidad para que el Espíritu Santo toque corazones.

ORAMOS: Padre celestial, gracias por la salvación que en Cristo Jesús nos ofreces. Gracias porque nada hay imposible para Dios. Gracias por el inmerecido privilegio de la oración, a través de la cual tú obras. Oramos y suplicamos con la seguridad de que nuestro Padre y Dios es suficiente; y que el Espíritu Santo sigue tocando vidas y llevándolas a los pies de Cristo Jesús. Gracias por tu poder, tu deseo de salvar, y por el sacrificio de Cristo en favor de nuestra salvación. Gracias por la forma en que obrarás en cada uno de nuestros seres queridos, amigos, vecinos, y por todos aquellos por quienes estamos orando fervorosamente. En ti confiamos, a ti te adoramos, a ti te agradecemos. En el precioso nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López 2023

Ayuno & Oración por Hijos & familia-Osada Intercesión

Génesis 18:16-33

 16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos. 

17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 

18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 

19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. 

20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, 

21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. 

22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová.

23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?

 24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?

 25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 

26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.

 27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.

 28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 

29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta. 

30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 

31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte. 

32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez. 

33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.

¿Ya viste cómo se dirige Abraham a Dios?

Ya Dios tenía su plan. Pero allí estaba su amigo Abraham, delante de él… Hay entonces la mención de un acercamiento en espacio físico de parte de Abraham hacia Dios. Esto es de suma importancia: La oración nos acerca a Dios y nos eleva a él.  

Abraham abre su corazón a Dios:

— ¿Destruirás también al justo con el impío?

Le interesaba la justicia de Dios, el bienestar de sus congéneres, de sus vecinos, de su familia y de su entorno.

INTERCESIÓN

Vemos cómo le habla Abrahám a Dios, con reverente osadía. Se refiere a un atributo del carácter de Dios: su justicia.

V 25-“Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? ” 

Como un padre amante le aconsejaría a su hijo, Abraham habla con el soberano de todo el universo en un tono de preocupación tanto por el bienestar de su comunidad, como por la reputación y el carácter de Dios; y Dios se compromete a salvar a toda esa comunidad si halla 50 justos.

Abraham reconoce su posición e insignificancia ante Dios. Un intercesor reconoce su posición ante el juez del universo. Siempre, con una actitud humilde y sumisa, debemos acercarnos ante el Padre celestial en oración.

v. 29 -Insegruro de los habitantes de la llanura, pero confiado en la misericordia divina, el intercesor baja el número a 45. Otra vez logra recibir de Dios la promesa de que si hay 45, no destruirá la ciudad.

v. 29-Abraham baja a 40 su número. Dios le asegura paz, y no destrucción.

v. 30-Abraham baja su número a 30. Dios se compromete a abandonar su plan por amor a 30.

v. 31-Abraham baja a 20 la cuenta. Dios le concede nueva seguridad de no destruir…

v. 32-Abraham baja la cuenta a 10. Dios le promete salvar la ciudad por amor a 10.

v. 33 Jehová se fue cuando Abraham acabó de hablar.

Osada intercesión nos concede la oración. Conocer a Dios como un Padre, amigo y Salvador nos permite interceder osadamente ante el trono de la gracia por aquellos a quienes deseamos ver en el cielo.

Dios está muy atento a nuestra oración personal y no desatiende nuestra conversación con él sobre cualquier asunto. Todo lo que sea importante para ti, a Dios le interesa también.

Si encontráis voz y tiempo para orar, Dios hallará tiempo y voz para responder.—

Mi vida hoy, 16. {Or 124.1}

Desde 50, poco a poco, bajó Abraham el número a 10. En cada intercesión, Dios aceptó la petición de su amigo.

Preguntas importantes

¿Por qué no siguió Abraham intercediendo? (Ver Eclesiastés 7:20, Romanos 3:10)

¿Qué hubiera sucedido si Abraham hubiera seguido intercediendo?

¿Cuántas situaciones no recibieron respuesta por la falta de intercesión?

¿Cuántas vidas cambiaron por la intercesión persistente?

¿Fue su intercesión efectiva o no?

Abraham fue un intercesor efectivo mientras intercedió; ya que Dios estuvo de acuerdo en concederle su pedido. Mientras hay un intercesor, la gracia divina fluye misericordiosamente para bendecir, proveer, guiar, sanar, restaurar y salvar. Cristo todavía intercede por nosotros ante el Padre. No dejemos tú y yo de interceder por quienes deseamos ver en el cielo.

Querido Padre celestial, gracias te damos por el privilegio de la oración. Ayúdanos a reconocer el exaltado privilegio que nos concedes, para que, con humildad abramos el corazón en tu presencia, para interceder por cada uno que pones en nuestras mentes y corazones. Salva, suplicamos a nuestros amados hijos, familiares, vecinos y comunidad. Pon en ellos el deseo de pertenecer a la familia celestial. Pon en ellos el anhelo de estar en tu presencia y de vivir para ti. Ayúdales a ver su necesidad de la comunión contigo, y prepáranos para tu venida. Ayúdanos a ser intercesores efectivos, para bendición de muchos y para gloria del Padre celestial. Lo suplicamos en el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023