Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Hechos 16:31

Promesa para esta semana:

” Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”- (Hechos 16:31).

¿Entiendes la promesa?

Creer… ¿qué significa? Creer no es el mero asentir de que Dios existe. Va más allá del razonar. Envuelve reconocer, aceptar y someterse a la conducción del Señor Jesucristo. Es pasar a un segundo plano para que Cristo quede en el primero. Es vivir como él vivió y andar como él anduvo: sometiendo cada acción a la voluntad de su Padre celestial. Creer es un estilo de vida que lleve la aprobación del cielo en cada detalle, momento y lugar.

¿Crees la promesa?

¡Esta es una promesa maravillosa, abarcante y que da mucha esperanza y alegría al corazón que está dispuesto y listo a obedecer! Meditemos en su recompensa.

¿Estás viviendo la promesa?

¿Cuántos faltan de tu mesa familiar por hacer su decisión por Cristo? Estamos comenzando un año lleno de preciosas y grandes posibilidades. Es un año cargado de grandes expectativas. El que cada asiento de nuestra mesa familiar esté ocupado por un miembro también de la familia celestial debe ser nuestro más caro anhelo.

Vivir la promesa conlleva fe, sumisión, y saber en quién has creído. Conlleva persistencia, perseverancia, y el fruto del Espíritu Santo. Vivir la promesa te dará una canción con que alabar a Dios por la seguridad de su conducción y la certidumbre de la realidad que ya hoy comienzas a celebrar, porque caminas por fe, no por vista.

Mi oración:

Gracias, Padre celestial por tu promesa. Por fe celebro el día en que mi mesa familiar estará completamente llena de miembros de la familia celestial. Me rindo a ti para que mi vida refleje que CREO en Jesús. En su precioso nombre suplico y alabo, Amén.

©Rhodi Alers de López, 2019

Sobre el ayuno

Cada viernes, después del almuerzo, (1:00 pm) nos disponemos a comenzar un ayuno con el propósito de tener una mente más clara para comprender el mensaje de Dios y sus instrucciones respecto al propósito de ver a nuestras familias venir a Cristo. Podemos ingerir alimentos sencillos o crudo, o frutas, según sea necesario. No cenamos el viernes ni desayunamos sábado. Terminamos el sábado 1:00 pm para almorzar todos juntos en familia.

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 31:16-17

PROMESA PARA ESTA SEMANA: Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo (Jeremías 31: 16, 17).

¡Dios te bendiga, amigo, amiga! En este último fin de semana del 2018 es importante meditar en las bendiciones que Dios nos ha dado a través del mismo.

Dios está obrando, de esto no hay dudas. Esta foto es evidencia de que nada hay imposible para Dios. Dios arrancó a Johanna de las garras del enemigo, quien bajo engaño, y aprovechando sus momentos críticos, de fragilidad emocional, entró a su vida muy sutilmente, y la llevó lejos de lo que ella aprendió en el hogar de sus padres.

Johanna dio el paso del bautismo. Su lucha no ha terminado; más bien, ha arreciado. El enemigo no está contento por su decisión. Oremos para que Cristo, quien derrotó a Satán en la cruz del Calvario, le conceda a Johanna, la victoria diaria. Que los poderosos ángeles de Dios formen un cerco protector alrededor de ella y los suyos, de modo que el enemigo huya, derrotado.

Johanna P. selló su compromiso con Cristo el sábado, 15 de diciembre del 2018.
Foto por Rhodi Alers de López.

Sigue orando.
No te detengas en tu anhelo y propósito de orar continuamente por la salvación de tu familia. La pluma inspirada nos da una pincelada de la victoria de Jesús en respuesta a las oraciones fervientes por nuestros amados:

“El día de Dios revelará cuánto debe el mundo a las madres piadosas…” {DNC 369.3}

“Cuando el Juez se siente, y se abran los libros; cuando el gran Juez pronuncie el “bien, buen siervo y fiel”, y la corona de gloria inmortal se coloque sobre la cabeza del vencedor, muchos levantarán sus coronas a la vista de todo el universo y se las colocarán a sus madres diciendo: “Ella hizo de mí lo que soy por la gracia de Dios. Su instrucción, sus oraciones, fueron bendecidas para mi salvación eterna”. {DNC 369.4}

“Con indecible gozo, los padres contemplan la corona, la vestimenta, el arpa, dados a sus hijos. Los días de esperanza y temor han pasado. La semilla sembrada con lágrimas y oraciones puede haber parecido que se esparcía en vano, pero su cosecha se levanta con gozo al final. Sus hijos habrán sido redimidos.” {DNC 369.5}

Oremos: Bondadoso Padre celestial, gracias porque en tu infinita misericordia, has traído a Johanna de vuelta desde la tierra del enemigo. Gracias porque tú eres poderoso para salvar y mantenerla a ella y a cada uno de los nuestros protegidos y seguros. Sigue obrando en favor de Johanna y de cada familiar y amado por quien imploramos por salvación. En el poderoso nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE y COMENTA.
Invito a cada familia que ora por sus hijos a dejar un comentario y compartir cómo Dios está obrando en respuesta a la oración y el ayuno por la salvación de nuestros amados que deseamos ver en el cielo.

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia. Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familia por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

Dios te bendiga. Feliz sábado.
©Rhodi Alers de López

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jer. 33:3

Promesa para esta semana:

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces- (Jeremías 33:3).

Jeremías sufrió persecución por hablar las palabras de Jehová. Ahora se hallaba cautivo, bajo circunstancias muy desfavorables y desalentadoras. Tan agobiante era la situación del pueblo escogido que, en diferentes ocasiones, Dios mismo le dijo al profeta Jeremías que no orara por el pueblo rebelde, porque no escucharía su intercesión: Ver Jeremías 7:16 y Jeremías 14:11-12.  Es por eso que esta promesa cobra mayor significado. Veamos su contexto:

Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo: Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremias 33:1-3).

¿Qué es clamar?

Se clama cuando hay dolor, temor, tristeza, aflicción y/o urgente necesidad. Quien clama no habla quedamente ni con voz apagada. Pide auxilio con pasión desesperante. Insiste vehementemente. No se cansa ni se calla hasta lograr el favor requerido, sea cual fuere su necesidad.

Doble promesa

Dios invita a clamar insistentemente. Asegura dos cosas:

  1. Te responderé
  2. Te enseñaré

 ¿Crees la promesa? 

Cuando estemos tan ansiosos por la respuesta que clamemos a Dios por la salvación de nuestros hijos y familia:

  • Dios responderá.
  • Dios nos enseñará porque, en nuestra evidente necesidad, estaremos sumisos, dispuestos a aprender de él todo lo que desea revelarnos.

Cosas grandes y ocultas

  • Lo que ahora está oculto a nuestro entendimiento, será iluminado con la luz del trono de la gracia. Captaremos verdades que no hemos tenido el discernimiento para reconocer, ni la humildad de aceptar. Dios nos enseñará lo que sólo Él puede hacer en nosotros, por nosotros, a través de nosotros y a pesar de nosotros mismos.                                                                                                         
  • Nos mostrará cómo las vidas son transformadas por su gracia y su amor, que será evidente en nuestras vidas convertidas. Nos dará la recompensa de clamar desde lo más profundo de nuestro ser, porque tener comunión con Dios es lo más importante (nuestro aliento de vida); y la salvación de los nuestros será el clamor de un corazón que ama como Jesús amó: un amor sacrificado hasta la muerte, y muerte de cruz. Moriremos a nosotros y vivirá Cristo en nosotros.

Mi oración

Dios eterno, Creador del cielo y la tierra, ante ti me humillo en esta hora. Perdona la dureza de mi corazón y mi ceguedad. Te necesito, Señor. Escucha el clamor de mi corazón y concédeme que ame como Jesús.  Concédeme ser un testimonio de tu amor y tu gracia transformadora: Que mi familia vea a Cristo en mí, y entonces, seas tú el más caro anhelo de su corazón. Gracias por tu respuesta.

En el nombre de Jesús, Amén.

 NOTA: El ayuno lo comenzamos cada viernes, a la 1:00 pm (después del almuerzo). No cenamos. No desayunamos sábado am. Concluimos el ayuno a la 1:00 pm para almorzar con nuestra familia.

Si alguno no puede ayunar completamente, puede comer frutas o algo más liviano. Dios te bendiga y prospere en tu propósito.

Tu hermana en Cristo,

©Rhodi Alers de López, 2018

RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN: Cómo Orar por los Hijos, No. 2

Promesa para esta semana: Y otra vez: Yo confiaré en él.  Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio (Hebreos 2:13).
LA ORACIÓN EFECTIVA POR LA SALVACIÓN DE NUESTROS HIJOS Y FAMILIA, REQUIERE:

1. Amor

Quien ora por la salvación de otro muestra que ama a Dios y ama al pecador por quien Cristo murió.

2. Constancia

Es un compromiso continuo, de acuerdo a su importancia: El destino eterno está en juego.

3. Perseverancia

Aunque es sinónimo de constancia, la perseverancia añade firmeza de propósito para lograr el objetivo. No oramos a menudo por unos días, para luego detenernos. Proseguimos decididos hasta alcanzar la victoria. La perseverancia añade estructura a la vida de oración. Ej.: Me propongo orar tres veces al día por tal objetivo.

4. Paciencia

La paciencia nos capacita para vivir adversidades, tristezas o desencantos, sin amarguras, sin una actitud lúgubre y quejumbrosa.  La paciencia nos permite esperar con tranquilidad aunque no nos sea evidente la obra que Dios está haciendo.
Ayuno & Oración por Hijos & Fam

5. Discernimiento

Solo el Espíritu Santo da claridad de pensamiento para orar de acuerdo a la necesidad real, sin esconder la verdadera situación. Necesitamos el lente del Espíritu para ver el pecado tal cual es, y llamarlo por su nombre, sin procurar reducir su gravedad ante Dios, ni ante los demás.

6. Fe

La fe es la absoluta e inquebrantable seguridad en la Palabra de Dios, quien prometió oír nuestro clamor y darnos la victoria. La fe acepta la invitación divina. La fe autoriza un clamor santo y osado. La fe abre el cofre celestial y la fe vence al mundo.

7. Agradecimiento

El agradecimiento fluye naturalmente del corazón cuando el Espíritu Santo concede la capacidad de ver la oración ya contestada, para la gloria de Dios.
He aquí un recordativo de lo real que es la respuesta al clamor por la salvación de nuestros hijos:
Galardón del postrer gran día—Al trabajar por vuestros hijos, valeos del gran poder de Dios. Confiad vuestros hijos al Señor en oración. Obrad por ellos fervorosa e incansablemente. Dios oirá vuestras oraciones y los atraerá a sí mismo. Luego, en el último gran día, podréis presentarlos a Dios diciendo: “He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová.”13 {HC 485.3}

Nuestra oración:

Gracias, Padre celestial por la salvación que estás obrando en favor de mis amados. Gracias por la obra del Espíritu Santo. Gracias por Jesús y por su pronta segunda venida. Gracias porque nos estás preparando y por la confianza que nos das de que podremos decir: “He aquí, yo y los hijos que Dios me dio” (Hebreos 2:13).  ¡Alabado sea nuestro Salvador!

En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López, 2018

Te puede interesar: ¿Cómo orar por los Hijos?

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 32:17

Promesa para esta semana:

¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti” (Jeremías 32:17).

Un viaje incierto

Viajaba de regreso a casa tras un viaje misionero. Hablaba con Dios sobre diversas cosas. Tenía paz. El panorama se prestaba para la meditación en el gran poder del Creador. El que un aparato hecho por manos humanas nos lleve a salvo surcando el firmamento por grandes distancias es, sin duda, totalmente incierto. Pero depender de Dios cambia totalmente la perspectiva. Él es el Creador del universo, el Autor y consumador de nuestra fe.

Un punto ventajoso

No fue casualidad el que me asignaran el asiento de la ventanilla. Agradecí a Dios por ello. Desde allí gocé la bendición de ver el amplio panorama. ¡Cuán diferente se observa todo desde arriba! Tan pronto comienza su ascenso el avión, se empequeñece todo lo que queda abajo. Las personas se vuelven diminutos puntitos hasta desaparecer. Los más altos edificios también desaparecen de nuestra vista. Lo mismo sucede con las montañas, los lagos, y todo.

Nada hay imposible para Dios.

 

¿Cuál es tu opción? 

Notas cuán insignificante parece todo. Aun los problemas y desafíos que hasta entonces te intimidaban, pierden su importancia. En ese imperceptible momento deberás decidir cuál es tu opción. ¿Te aferrarás a lo que procura quitarte el sosiego o te enfocarás en llegar a  salvo a tu destino? Solo con Dios como nuestra meta y nuestro destino puede tener paz el corazón. Estoy en sus manos.

“Nada hay difícil para ti”

La salvación de los que amamos no está en nuestras manos, sino en las manos de Dios. “Ni hay nada que sea difícil para ti”, declaró el profeta Jeremías. Entonces, deja que tu ansiedad se esfume en la inmensidad de su poder. Habla con tu Creador con la total seguridad en la respuesta que, a su tiempo, has de ver.

Oremos:

Poderoso Creador del universo, nada hay que se compare a ti, “ni hay nada que sea difícil para ti”. En mi jornada al cielo, pongo mi vida y la de mi familia en tus manos, con la seguridad de que estás obrando en cada vida que, con cuerdas de amor, ataste a mi propio corazón. Gracias, Padre amante, porque hoy podemos regocijarnos en la respuesta que darás, porque tu deseo y tu obra es salvar y transformar. Bendice y fortalece a cada padre y madre que clama por la salvación de su familia, y que tu nombre sea exaltado en cada vida por quien oramos. En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López 2018

 

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Salmo 115:14

Promesa para hoy: 

“Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos” (Salmo 115:14).

Esta promesa se encuentra en medio de una comparación entre Dios y los ídolos.  El Salmo menciona la morada de Dios y el poder creador de nuestro Dios en contraste con la futilidad de un objeto creado y forjado por mano humana. Expresa con audacia la insensatez de quienes rinden homenaje a tales objetos inanimados y esperan que éste haga algo por ellos.

Exhortación a confiar en Jehová

“No tengo ídolos”—podrías afirmar.

¿Alguna vez pusiste tu confianza en algún logro, en alguna ventaja, o en algún recurso humano? ¿Te sentiste confiado en que tal posición, título, o afiliación con alguna persona en cierto nivel ventajoso podría traer bendición a tu vida y/o a tu familia? ¡Cuidado!

Vez tras ves, el salmista insta a Israel (a quienes creen en Jehová) a poner su confianza en el Dios que está en los cielos. Reiteradamente les recuerda que Jehová ES nuestra ayuda y nuestra defensa. Con plena seguridad afirma que el Dios Creador y sustentador del universo bendecirá a quienes acudan a Él, sean grandes o pequeños.

Hermosa promesa

Cuán hermoso es confiar en Jehová. No hay distinción. ¡Nadie que va a Él queda desamparado!

“Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos” (Salmo 115:14). Esa es su promesa para todo el que se acerque con un corazón necesitado y anhelante de su bendición. Para todo el que reconoce a Dios como su única esperanza, y que humildemente se rinde en obediencia al Señor, Dios ha dejado su Palabra, que es fiel.

No dejes de orar por quienes anhelas ver en el cielo. El Creador del universo escucha el sincero clamor de los padres por sus hijos.

Hoy, lleva a su presencia la petición de tu alma. No quedarás chasqueado. El Creador de todo el universo inclinará su oído a quien humilde y sinceramente se acerque al trono de la gracia.

El Crador del universo oye el clamor de los padres por sus hijos.

Oremos: 

Padre celestial, Creador del universo, ante tu presencia reconocemos que no hay para nosotros refugio ni esperanza fuera de ti. Mira nuestros corazones que necesitan tu bendición. En tu misericordia, obra en las vidas  de nuestras familias y de todos aquellos que anhelamos ver en el reino de los cielos. Suplicamos que el Espíritu Santo toque sus vidas, y que sientan la urgente necesidad de ti. Por cada padre y madre unido en oración y ayuno, también suplicamos: Fortalécenos en tu amor, para que vivamos en obediencia a tu voluntad y que pronto veamos hecha realidad esta promesa de bendición. Rogamos en el precioso nombre de Jesús, Amén.
©Rhodi Alers de López, 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López 2018

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia: Lucas 7:13

“Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores” (Lucas 7:13).

Una inmensa multitud alegre y llena de grandes expectativas respecto a Cristo seguía al Maestro cuando salió de Capernaum.

Pronto se encontraron con una multitud lóbrega y apesadumbrada. No había sino dolor, angustia y desolación en el rostro de una pobre mujer viuda, que paso a paso, se acercaba a la que sería la tumba de su único hijo.

La compañía de la multitud no le proveía el consuelo que su vida necesitaba. Lo más caro que tenía yacía inerte. Con la muerte de su único hijo fallecieron sus más caras esperanzas.

NO LLORES

La voz del dador de la vida interrumpió decidida y atrevidamente los lamentos. Le pidió dejar de llorar a la desconsolada mujer. Enseguida se dirigió al cuerpo inerte y le habló. En ese momento volvió a la vida el joven muerto.

A ti madre, Cristo te indica hoy, “No llores”. Lleva tu pedido al dador de la vida con la seguridad de que Él tiene hoy el mismo poder para levantar de la muerte espiritual a tus hijos. Nada se compara a su amor por tus hijos. Cree, ora, alaba y exalta su poder y misericordia. Dios sigue hoy sanando enfermos y resucitando a aquellos por quienes clamamos.No ceses de orar hasta ver tu milagro hecho realidad.

MI ORACIÓN

Oh, Señor, infunde tu salvífico aliento a mis hijos y familia. Obra en ellos tu milagro de amor y sanidad. Restaura tu gracia en sus vidas para que te sirvan desde aquí a la eternidad. Gracias por tu poder y tu deseo de salvar. En el precioso nombre de Jesús, Amén

COMPARTE con otros padres y madres está reflexión. Dios te bendiga.

(C) Rhodi Alers de López, 2018

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El Clamor de una Madre

Oh Señor:

Tú que oyes el clamor del humilde y el encumbrado,

Tú que ves el caminar de los pasos que han errado,

Tú que ves los corazones y escudriñas pensamientos;

Oye hoy este clamor de una madre por sus hijos.

 

 

No te pido para ellos, de este mundo, las riquezas

Ni pido sendas suaves que estén libres de problemas.

Yo te pido, Padre bueno, que los guardes de todo mal

Y que puedan este día de tu mano caminar.

Manda, oh Dios, tus huestes santas como cerco protector,

Y que salgan victoriosos al venir la tentación.

Permite que tu Palabra haga eco en su corazón

Y que rindan hoy sus vidas a Jesús, el Salvador.

 

 

Si cayeren, ¡no los dejes, levántalos por tu gracia!

Cual ovejas descarriadas, tráelos de vuelta al hogar.

Hoy confío y reclamo tus promesas, que son verdad.

¡Al venir, concédeme entrar con mis hijos a tu hogar!

©Rhodi Alers de López, 2003

Del Libro “Suspiros del alma… Poesía, reflexiones y Más”, pág. 43

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 29:11

Promesa para esta semana: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

El contexto de esta promesa nos habla del cautiverio en Babilonia. Habla de un tiempo específico que Dios tiene para visitar a su pueblo y cumplir la promesa de bendición a los suyos. La promesa hace claro que Dios nos mantiene en sus pensamientos para prodigarnos bendiciones mucho mayores de las que esperamos.

Espera

No importa cuánto tiempo hace que estás orando por la salvación de tus amados. Sigue orando. Su promesa sigue en pie y tiene un tiempo para su cumplimiento. La promesa declara que Dios nos dará el fin que esperamos. Esperar no es algo que nos gusta; pero esperar en Dios no es lo mismo que esperar por un ser humano, ni por entidades humanas. La espera en Dios está marcada y respaldada por su fidelidad. Está basada en su amor por ti que oras, y en su inmenso amor por aquellos que necesitan su gracia redentora. Que no te desanime el paso de los años. Dios ya está obrando. Dios contestará.  La bendición que anhelamos vendrá.

Oremos

Amante Padre celestial:

Te damos muchas gracias por tu promesa.  Gracias porque tu deseo de bendecir y salvar a nuestra familia sobrepasa nuestro entendimiento. Te alabamos y agradecemos profundamente porque nos muestras que el tiempo de la respuesta que esperamos está claramente marcado en tu agenda. Mientras esperamos, nos regocijamos en tu misericordia y alabamos tu nombre. Nuestro corazón rebosa con el gozo de la salvación que tú estás obrando en cada uno que hemos traído ante el trono de la gracia. Oramos, agradecemos y confiamos en el nombre precioso de Jesús, Amén.

Jeremías 29:11

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Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

©Rhodi Alers de López

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Fasting and prayer for the Salvation of Children and Family- Isaiah 55:10-11

Promise for this week:

“For as the rain comes down, and the snow from heaven, And do not return there, But water the earth, And make it bring forth and bud, That it may give seed to the sower And bread to the eater,
11 So shall My word be that goes forth from My mouth; It shall not return to Me [a]void, But it shall accomplish what I please, And it shall prosper in the thing for which I sent it (Isaiah 55:10-11).

Para leer esto en Español, presione aquí.

God gave us His Word with a specific purpose: It testifies of Him. That testimony transforms, invigorates, gives life, restores, illuminates, brings hope and prepares us for the heavenly home. How often do you share His Word with those you wish to see in Heaven? Today it is easier than ever. There is no excuse.

Share, share, share…

Share a portion of the Word daily with your family. Even those who seem uninterested will benefit from a promise, a counsel or a story, if you share it in the moment appointed by God. Pray to know what and when to share. Then, remember that His Word will not return empty. It will, little by little, but persistently press on. Soon, those hardened hearts will become sensitive and responsive to the heavenly call because the light from the throne of grace reached that heart! Praise the Lord!

My prayer

Dear heavenly Father:

I thank you for the power of your Word. Teach me which portion of, how and when to share your Word. May each heart of those I love respond to your call. Work your will in each heart, so that your Word does not return void. I thank you for your promise and for the work it will do in my heart and in each member of my family. I pray in the name of Jesus, Amen.

PLEASE, SHARE THIS PROMISE, THAT IT MAY BECOME A BLESSING IN YOUR FAMILY AND MANY MORE FAMILIES.  

This prayer initiative is not done by chance.  Each week we set aside this time to fast and pray specifically for this purpose.

Who? We invite YOU. Join us in prayer and fasting for our children and family.

When?  Each Friday, from 1:00 pm, up to Sabbath at 1:00 pm.

How? After our lunch on Friday, we start fasting: We skip our Friday supper and we also skip breakfast on Sabbath morning. We finish our fast on Sabbath at 1:00 pm (just in time to have the Sabbath lunch with our friends and family!).

NOTE: You can adjust this to your medical needs. One may opt to partially fast by drinking only natural fruit juices or by eating some raw fruit instead of abstaining from food. But it is important that we unite in prayer for our purpose.

Tips for this special time:

  • Silently study today’s Bible verse (s).
  • Set aside different times throughout the day/night to talk to God regarding your loved ones and those you wish to see in heaven. Prayerfully ask the Lord to fulfill this specific promise in your own life and in the lives of your loved ones.
  • Please, remember there are many more united in prayer for this purpose. When you pray, please include a request for all the families united in this endeavor.
  • You may want to write this weekend’s Bible verse(s) and place it where it is visible, as a personal reminder.
  • When it is time to end the fasting (In time for Sabbath lunch with the family, thank God for the victory that He will give to your family and the rest of the families united in prayer.

Remember: We can achieve victory through prayer.

May the Lord bless you abundantly and grant you the requests of your heart according to His promise and great mercy.

 

©Rhodi Alers de López