¿Consistirán nuestros ejercicios de devoción en pedir y recibir? ¿Estaremos siempre pensando en nuestras necesidades, y nunca en los beneficios que recibimos? ¿Recibiremos las mercedes del Señor, y nunca le expresaremos nuestra gratitud, nunca le alabaremos por lo que ha hecho por nosotros? No oramos demasiado, pero somos demasiado parsimoniosos en cuanto a dar las gracias.
EGW-2JT 110
Foto por Patri-w5l4ulSSo1Y
“Si la bondad amante de Dios provocase más agradecimiento y alabanza, tendríamos más poder en la oración. Abundaríamos más y más en el amor de Dios, y él nos proporcionaría más dádivas por las cuales alabarle. Vosotros que os quejáis que Dios no oye vuestras oraciones, cambiad el orden actual, y mezclad alabanzas con vuestras peticiones. Cuando consideréis su bondad y misericordia, hallaréis que él tiene en cuenta vuestras necesidades.” EGW-2JT 110
Mateo 26 está lleno de acción. Jesús relató a sus discípulos diversos temas vitales: les habló de la destrucción del templo, de las señales antes del fin, les habló sobre la venida del Hijo del Hombre, relató las parábolas de las diez vírgenes, la de los talentos y les habló claramente del juicio de las naciones. ¿Lo asimilaron? ¿Captaron ellos su importancia?
El reloj mesiánico marcaba a paso certero que Cristo, el Cordero de Dios sería sacrificado en la fiesta pascual. Jesús se los advirtió claramente.
En Betania, la ofrenda de gratitud de María Magdalena a Jesús causó revuelo. Judas decidió acabar con el “falso Mesías” y corrió a maquinar entregarle. En el aposento alto, Jesús desbordó “la copa de Judas” demostrándoles la humildad con que debían servirse mutuamente. Indignado, Judas confirmó su decisión. Razonó: “Un rey jamás lavaría los pies de sus súbditos”. Salió para cumplir su maléfico propósito.
Jesús anunció que todos lo abandonarían y que Pedro lo negaría. Pedro insistió que moriría con él si fuera necesario. En el huerto Jesús los invitó a orar. Sobrecargados, perplejos, se durmieron.
Pronto apareció la turba con espadas y palos, encabezada por el único que se mantuvo despierto. Con un beso al Maestro Judas selló su destino eterno. Sin resistencia tomaron a Cristo. Los diez huyeron, espantados. ¡Pedro, no! ¡Él era valiente!
Él caminó sobre las aguas del mar. Él pidió a Cristo explicación de la parábola. Pedro lo reconoció como “el Cristo, el Hijo de Dios”. Fue Pedro quien le propuso a Cristo perdonar a su hermano cuando le ofendiere hasta siete veces. Él mismo se ofreció a construir tres enramadas o moradas para Cristo, para Moisés y Elías. Pedro no oró cuando Cristo le reveló que el enemigo le había pedido para probarlo fuertemente. Pedro reprendió a Cristo cuando dijo que moriría. Pedro rehusó dejarse lavar los pies, pues entendía que Cristo merecía ser servido, pero no se ofreció a servirle a él y a sus compañeros. Su opinión o estima propia era mayor que la que debió tener. Eso llevó a Pedro a creerse suficiente para soportar las aflicciones y pruebas venideras. Entonces durmió cuando debió velar y orar con Cristo. Siempre valiente e impulsivo, sacó la espada para defender a quien tenía bajo su mando a las infinitas huestes celestiales. ¿Acaso no se daba cuenta Cristo de su compromiso con él?
El valiente Pedro le seguía de lejos: Estaba suficientemente cerca para verle, pero de lejos como para no ser parte de su suerte. ¿Seguimos a Dios de lejos tú y yo? ¿Qué ejemplo estamos dando a los demás? Es nuestro cristianismo uno de lejos, sin compromiso? ¿Es un cristianismo de conveniencia, pero no de cerca para evitar que nos señalen como seguidores? Si hoy, aquí y ahora seguimos a Cristo de lejos, ¿cómo vamos a atraer a los nuestros a los pies de Cristo? ¿Cómo estaremos firmes cuando vengan las pruebas?
Lee todo Hechos 16 para ver el contexto de esta promesa que tantas veces se malentiende.
¿Entiendes lo que lees?
¿Ya crees? ¿Estás seguro de que crees? ¿Qué crees? ¿Cuánto crees? ¿En quién crees si es que crees? ¿Cómo sabes que crees? ¿Es ello evidente o necesitas decirlo continuamente?
Creer=Sumisión deleitosa.
Enoc dialogaba cada detalle con Cristo:
— ¿Prefieres que vista hoy mi atuendo azul o el gris?
— ¡Me encanta como te luce el azul!
— ¿Qué quisieras que prepare de almuerzo?
— ¡Una ensalada verde!
— ¿A dónde te gustaría que fuéramos a recrearnos hoy?
—¡Hoy caminaremos por la orilla del río! Quiero mostrarte algo.
— ¡Lo que tú digas, Señor Jesús! Tu deseo es mi deseo.
Noemí, una mujer entrada en edad, ya viuda, perdió también a sus dos hijos. No le quedaba nada material que alegrara sus días. Decidió regresar a su tierra en Belén, de donde saliera llena de esperanzas y anhelos. Únicamente la acompañaría su mejor amigo, Cristo Jesús. Nadie podría quitarle su compañía ni el gozo de su comunión.
Despidió a sus nueras para que regresaran al hogar de sus padres en Moab, sin esperar nada a cambio. Pero era hora de que el cielo le dejara ver las consecuencias de ella haber creído en el único Dios verdadero. La joven viuda Rut confirmó su firme decisión con las palabras que toda madre piadosa y toda suegra fiel anhela oír: “…Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios” (Rut 1:17, úp).
¿Como vivía Noemí y qué vieron sus nueras en ella? Noemí creía independientemente de sus circunstancias. Tenía una relación viva e individual con Cristo. El gozo de su presencia permeaba cada detalle y momento de su vida. Fue así que Rut se percató de que lo más valioso era decidir por el Dios en quien su suegra creía. Fue tan grande la atracción que escogió identificarse con su pueblo y hacer suya la misma fe y creencia en Dios.
Todos los presos escuchaban a Pablo y Silas. No eran quejidos lastimeros lo que salía de su calabozo. Cantaban a voz en cuello a pesar de sus heridas y cadenas, pues su corazón era libre para adorar al Dios en quien creían y al cual predicaban con denuedo en el calabozo y fuera de él. Dios aceptó su alabanza y la evidencia de su fe. Cristo se hizo presente en la prisión. La tierra tembló. ¡Las cadenas se quebrantaron, porque nada ni nadie puede mantener encadenado a quien tiene su confianza puesta en Dios! Nadie continúa “preso” en su presencia, a no ser por decisión propia.
Creer=liderazgo espiritual productivo
El carcelero hace la pregunta más importante de su vida
— ¿Qué debo hacer para ser salvo?
— “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa”, —respondieron los siervos del Dios vivo.
Su familia, tras escuchar del milagro en la cárcel, echó su suerte con Cristo y también aceptó el evangelio. Ahora, toda la familia comparte en adoración al único Dios que tiene poder; el verdadero Dios. Al creer en Cristo Jesús te conviertes en líder espiritual cuya influencia debe guiar a otros en tu familia y entorno a aceptar a Cristo como Salvador personal.
Cada viernes, después del almuerzo, (1:00 pm) nos disponemos a comenzar un ayuno con el propósito de tener una mente más clara para comprender el mensaje de Dios y sus instrucciones respecto al propósito de ver a nuestras familias venir a Cristo. Podemos ingerir alimentos sencillos o crudo, o frutas, según sea necesario. No cenamos el viernes ni desayunamos sábado. Terminamos el sábado 1:00 pm para almorzar todos juntos en familia.
Hablemos de terrenos. ¿Vale la pena invertir en un terreno? De acuerdo a los expertos en bienes raíces un terreno es una buena inversión. Algunas razones para esta apreciación son las siguientes:
Es económico, podría adquirirse sin necesidad de préstamo bancario.
Es un bien tangible.
Es un producto finito y escaso.
Protege el capital de la inflación.
Aumenta de valor por ser limitado y por la demanda que existe considerando el crecimiento demográfico.
Podría generar ingreso pasivo.
El costo de mantenimiento es menor que el de una casa o edificio.
¿Qué es un sequedal? Es un terreno árido, muy seco, que no produce fácilmente. La falta de precipitación y riego resulta en un terreno sin atractivo ni altas posibilidades. Un terreno que no cuenta con una fuente o suministro de agua, en una región donde las precipitaciones son nulas o casi nulas, es un terreno del que la mayoría de inversionistas apartaría su vista.
Importancia de la ubicación
En toda decisión referente a bienes raíces es de suma importancia considerar atentamente la ubicación del inmueble, de acuerdo al propósito para el mismo. ¿Sabías que hay quienes arguyen, y aún destacan que una propiedad árida es una buena inversión? Veamos algunos puntos favorables, según los vendedores.
Beneficios de comprar propiedad en el desierto:
Su costo es bajo.
Son populares por estar apartados de la ciudad.
Provee paisajes únicos.
Valor se aprecia fácilmente.
Costo de mantenimiento es comparativamente menor.
Tiene recursos naturales, especialmente la energía solar.
Valor aumenta por demanda de tales lugares.
Hablemos de corazones. ¿Conoces un corazón seco? Humanamente hablando, un corazón seco es un corazón muerto, por el cual no fluye la sangre que lleva vida a todo el organismo.
Sin embargo el mayor inversionista en bienes raíces del universo conoce secretos que la mayoría de los compradores desconoce. Su promesa lo comprueba:
Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos;y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
Él pagó con su propia vida el precio que le da derecho a trabajar en cada corazón seco hasta inundarlo con el río de su Espíritu, que llenará de vida y verdor ese precioso terreno. ¿Colaborarás con él? Lo puedes hacer por medio de la intercesión ferviente y perseverante.
Foto por Gena Okami @Unsplash.com
No desistas, no te rindas. Clama, pues cada oración da una nueva oportunidad al Espíritu Santo de tocar ese corazón que ahora se ve reseco, mustio, sin color ni vida. Dios no miente. Su promesa es para esta generación, y su bendición para nuestros renuevos… “y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas” (Isaías 44:4).
¿Qué hay en un bebé que inspira ternura, y hace brotar el deseo de protección? ¿Será su incuestionable fragilidad, y su completa dependencia del adulto?
Más de un padre ha sido impactado positivamente por la llegada de un bebé al seno de su familia. En incontables hombres que se convierten en padres se ve un nuevo propósito, un impresionante interés en ser el héroe de su hijo. Dios creó al ser humano a semejanza suya, capaz de amar. La paternidad despierta en muchos los atributos divinos que lo capacitarán para la noble tarea de proteger de todo cuanto pueda dañarle en cualquier ámbito, de proveer lo necesario para su bienestar físico, mental, ambiental y también espiritual.
Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.
Génesis 4:26
invocar Del lat. invocāre significa llamar formalmente por nombre y solicitar ayuda.
Nuestro texto se remonta al principio, a Génesis, y nos indica que hubo un momento decisivo en la vida de Set que cambió su rutina de vida y sus costumbres. Ese cambio surgió como consecuencia de convertirse en padre. Entonces comenzó a llamar a Dios por su propio nombre, y a solicitar su asistencia.
Desde allí en adelante, se registra que los hombres comenzaron a orar al Dios verdadero. Reconocieron que necesitaban ayuda de su Padre celestial para cumplir con la tarea divinamente asignada. Notaron su fragilidad y la futilidad de sus esfuerzos en criar hijos sin la dirección divina. Se detuvieron en sus vanos desvelos y decidieron depender de la conducción del Creador del universo, para cumplir su llamado.
Padre, madre, Dios se interesa en el bienestar de tu familia. Cuando veas la magnitud de tu responsabilidad paterna y reconozcas que necesitas ayuda divina, llégate a su presencia con la convicción de que Dios está más interesado que tú mismo en su bienestar temporal; pero mucho más en su bienestar eterno. Él con gusto oye y obrará para salvación.
Escondida entre los diversos colores están las promesas divinas. Ésta es una idea que disfruté mucho trabajar hasta que descifré el mejor método para crearlo. Es parte del proyecto del Diario de Cartas.Para hacer este proyecto, necesitarás:
Tapetes de papel (utilicé tapetes de 6″)
Papel añejado o papel de color sólido, contrastante
retazos de papel
Promesas impresas en vellum, en papel de oficina, etc.
Para crear el sobre te dejo el enlace del video tutorial. Espero disfrutes tanto como yo creando algo bonito y diferente donde escribir o para usarlo como tarjeta de felicitación, etc.
Envelope Tutorial/ Para crear el sobre
Doily Journaling card/ Tutorial de la tarjeta de felicitación
26 Ellos se asombraban aún más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
¿Te preocupa la salvación de tu círculo de influencia?
Sin duda has orado ya muchas veces por alguien sin que todavía veas la respuesta a tu oración. No estás solo. Los discípulos de Cristo se preguntaron: “¿Quién podrá ser salvo?” Hay corazones que aún no parecen conmoverse ni inmutarse ante el llamado del Espíritu Santo. Hay cosas que les atraen y que tienen prioridad en sus vidas, ataduras que únicamente Dios puede romper. Sin embargo, no debemos desmayar.
¿Hasta cuándo debo orar?
Cada día de vida debo orar por quienes deseo ver en el cielo. Cada día de vida que Dios le conceda a él/ella es una oportunidad de decidir por la salvación que Cristo ofrece. Mientras el pecador tenga vida, no dejemos de orar. Puede haber rechazado muchas veces el llamado. Pero eso no debe desanimarnos ni impedir la persistente intercesión. Aún si el inconverso vive momentos de salud frágil, necesitamos orar con más insistencia. Cada suspiro de vida es una oportunidad para Dios obrar. A nosotros nos corresponde orar con fe y confianza en Dios, pues para él no hay nada imposible.
Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto (Eclesiastés 9:4).
De nosotros es el privilegio y la sagrada responsabilidad de orar e interceder ante Dios por quienes deseamos ver en el cielo. De Dios es el poder para salvar y transformar. No importa cuán difícil se vea el caso, cuántas veces se haya rechazado la invitación y el evangelio. Dios tiene un momento y una forma para obrar. Cada vez que oramos, damos a Dios una nueva oportunidad para que el Espíritu Santo toque corazones.
¿De qué material está recubierto el piso de tu vivienda? ¿Cemento, madera, loseta, cerámica, granito, piedras, barro o algún otro material? / El piso es esa superficie sobre la cual caminamos, y que está recubierta de algún material que la hace lisa y fácil de limpiar.
Éxodo 24:9-10 Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; 10 y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.
RAE define baldosa como 1. f. Pieza fina de cerámica, mármol o piedra, de forma cuadrada o rectangular, para
cubrir suelos o paredes.
Este pequeño recuento habla de un encuentro sin igual con Jehová. Debajo de sus pies había un piso acabado con hermosos azulejos, bien pulidos, color zafiro.
La Biblia menciona que el piso del templo de Salomón se recubrió de oro.
¿Alguna vez entraron a la casa piececitos sucios acabando tú de limpiar el piso? Si eres madre, abuelita o ama de casa sabes a qué me refiero. ¿Ya agradeciste a Dios por esos pisos sucios? Significan que hubo pies que transitaron por allí. Significan movimiento, fuerza y vigor para caminar. Significan compañía y vida. Significan amor, alegría y un pedazo de cielo.
¿Ya te detuviste a pensar en aquellos pisos resplandecientes cual espejo donde no hay quien llegue por allí? ¿De qué sirven las losetas brillantes, los pisos pulidos con diseños extravagantes cuando hay total soledad en la morada y desolación en el corazón? ¿Sabes cuántos corazones solitarios preferirían tener pisos sucios para limpiar? ¿Sabes cuántas personas, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, suspiran por alguien que las recuerde y se tome la molestia de venirles a visitar?
¿Qué es el piso sin alguien que lo pise?
Foto por Rhodi López @Unsplash.com
Para esos corazones solitarios, los pisos resplandecientes son silente testigo de su tormento y angustiante soledad. Darían lo que no tienen por tener pisos sucios que requieran volverse a limpiar.
Desafío: Agradece a Dios por pisos sucios y la bendición de tener piernas y pies que por ellos transiten.
Según el diccionario de la RAE un cántico es una composición poética de la Biblia en que se da gracias o se tributa alabanzas a Dios. La Biblia menciona cánticos tras huídas, cánticos tras la victoria en la batalla, cánticos que causaron celos y cánticos en la casa de Jehová.
Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor, Que da cánticos en la noche,
Cánticos… o sea, alabanza y gratitud, a Dios en la noche. Afirma que el cántico proviene de Dios, su Creador.
Es fácil cantar de día, cuando hay luz y podemos ver y movernos libremente. Es fácil cantar cuando todo está bien, y estamos “en control”.
De noche, en el dolor, cuando en vano se busca descanso, ¿quién canta? Cuando tu día de juventud pasó, y la oscuridad te envuelve, cuando se agotan las fuerzas, cuando la enfermedad invade, y se esfuma la alegría, ¿quién quiere cantar?
Foto por Rhodi Alers de López @Unsplash.com
Cuando el futuro te amedrenta, cuando la angustia te paraliza y no tienes la respuesta… cuando elevas tus pensamientos a tu Hacedor, Dios te da un cántico que te recuerda quién es él, te recuerda su poder y su gracia suficiente. En la noche oscura de tus amarguras te da un cántico con que puedes alabarle cuando nada tiene sentido, y todo está en tu contra. Él es quien da ese cántico al ser humano. De nosotros no procede. Cuando Dios te da un cántico, es porque está bien cerca, aunque no lo veas.
Salmos 77:6-Me acordaba de mis cánticos de noche; Meditaba en mi corazón, Y mi espíritu inquiría:
Salmos 32:7-Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. Selah
Himno Suspiros del Corazón
Alábale en tu noche y verás cómo te inunda su paz. “Pero en el dolor es mejor cantar”, — dice un himno.
Desafío:Agradece a Dios por los cánticos que te da en tus momentos difíciles. Comparte con alguien una experiencia en que Dios te dio un canto en la noche (una promesa, una esperanza, la certeza de su compañía, y fuerzas para continuar).
Desde que Dios creó a Adán y a Eva, formó la primera familia. Enseguida dio instrucciones claras para las familias de la tierra: Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne (Génesis 2:24).
A Abrahám, que no tenía familia, prometió Dios una gran descendencia y que “todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente” (Génesis. 28:14).Doquiera iba Abraham, erigía un altar que testificaba del único Dios verdadero. ¿Cómo está nuestro altar familiar?
Veo que en el libro de Números, se menciona la palabra “Familia” 97 veces. La familia como una unidad era la base de la sociedad hebrea. Todo se hacía en familia:
La pascua se celebraba y comía en familia.
Los hijos de Israel en el desierto se contaban por, acampaban por, y marchaban según sus familias.
Dios asignó las labores y servicio del tabernáculo a los levitas según sus familias.
Al entrar a Canaán el territorio se repartió de acuerdo a las familias.
Los israelitas debían subir a Jerusalén a adorar como una unidad familiar. Dios también habló de las consecuencias de la desobediencia en este mandato.
En diversas parábolas Cristo menciona a la familia.
Foto por Helena Lopes@Unsplash.com
A través del salmista, Dios nos invita a la alabanza en el círculo familiar:
Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos, Dad a Jehová la gloria y el poder.
DESAFÍO: Agradece a Dios por la familia, ya sea que estén lejos o cerca. Haz algo inusual por los miembros de tu familia. Sorpréndeles con un gesto de amor, simplemente, porque sí. Déjales saber cuán agradecido estás a Dios por cada uno de ellos. Ora por ellos y con ellos.