26 Ellos se asombraban aún más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
¿Te preocupa la salvación de tu círculo de influencia?
Sin duda has orado ya muchas veces por alguien sin que todavía veas la respuesta a tu oración. No estás solo. Los discípulos de Cristo se preguntaron: “¿Quién podrá ser salvo?” Hay corazones que aún no parecen conmoverse ni inmutarse ante el llamado del Espíritu Santo. Hay cosas que les atraen y que tienen prioridad en sus vidas, ataduras que únicamente Dios puede romper. Sin embargo, no debemos desmayar.
¿Hasta cuándo debo orar?
Cada día de vida debo orar por quienes deseo ver en el cielo. Cada día de vida que Dios le conceda a él/ella es una oportunidad de decidir por la salvación que Cristo ofrece. Mientras el pecador tenga vida, no dejemos de orar. Puede haber rechazado muchas veces el llamado. Pero eso no debe desanimarnos ni impedir la persistente intercesión. Aún si el inconverso vive momentos de salud frágil, necesitamos orar con más insistencia. Cada suspiro de vida es una oportunidad para Dios obrar. A nosotros nos corresponde orar con fe y confianza en Dios, pues para él no hay nada imposible.
Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto (Eclesiastés 9:4).
De nosotros es el privilegio y la sagrada responsabilidad de orar e interceder ante Dios por quienes deseamos ver en el cielo. De Dios es el poder para salvar y transformar. No importa cuán difícil se vea el caso, cuántas veces se haya rechazado la invitación y el evangelio. Dios tiene un momento y una forma para obrar. Cada vez que oramos, damos a Dios una nueva oportunidad para que el Espíritu Santo toque corazones.
16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos.
17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,
18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?
19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.
20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,
21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.
22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová.
23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?
24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?
25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.
27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.
28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.
29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta.
30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta.
31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte.
32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez.
33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.
¿Ya viste cómo se dirige Abraham a Dios?
Ya Dios tenía su plan. Pero allí estaba su amigo Abraham, delante de él… Hay entonces la mención de un acercamiento en espacio físico de parte de Abraham hacia Dios. Esto es de suma importancia: La oración nos acerca a Dios y nos eleva a él.
Abraham abre su corazón a Dios:
— ¿Destruirás también al justo con el impío?
Le interesaba la justicia de Dios, el bienestar de sus congéneres, de sus vecinos, de su familia y de su entorno.
INTERCESIÓN
Vemos cómo le habla Abrahám a Dios, con reverente osadía. Se refiere a un atributo del carácter de Dios: su justicia.
V 25-“Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? ”
Como un padre amante le aconsejaría a su hijo, Abraham habla con el soberano de todo el universo en un tono de preocupación tanto por el bienestar de su comunidad, como por la reputación y el carácter de Dios; y Dios se compromete a salvar a toda esa comunidad si halla 50 justos.
Abraham reconoce su posición e insignificancia ante Dios. Un intercesor reconoce su posición ante el juez del universo. Siempre, con una actitud humilde y sumisa, debemos acercarnos ante el Padre celestial en oración.
v. 29 -Insegruro de los habitantes de la llanura, pero confiado en la misericordia divina, el intercesor baja el número a 45. Otra vez logra recibir de Dios la promesa de que si hay 45, no destruirá la ciudad.
v. 29-Abraham baja a 40 su número. Dios le asegura paz, y no destrucción.
v. 30-Abraham baja su número a 30. Dios se compromete a abandonar su plan por amor a 30.
v. 31-Abraham baja a 20 la cuenta. Dios le concede nueva seguridad de no destruir…
v. 32-Abraham baja la cuenta a 10. Dios le promete salvar la ciudad por amor a 10.
v. 33 Jehová se fue cuando Abraham acabó de hablar.
Osada intercesión nos concede la oración. Conocer a Dios como un Padre, amigo y Salvador nos permite interceder osadamente ante el trono de la gracia por aquellos a quienes deseamos ver en el cielo.
Dios está muy atento a nuestra oración personal y no desatiende nuestra conversación con él sobre cualquier asunto. Todo lo que sea importante para ti, a Dios le interesa también.
Si encontráis voz y tiempo para orar, Dios hallará tiempo y voz para responder.—
Mi vida hoy, 16. {Or 124.1}
Desde 50, poco a poco, bajó Abraham el número a 10. En cada intercesión, Dios aceptó la petición de su amigo.
¿Qué hubiera sucedido si Abraham hubiera seguido intercediendo?
¿Cuántas situaciones no recibieron respuesta por la falta de intercesión?
¿Cuántas vidas cambiaron por la intercesión persistente?
¿Fue su intercesión efectiva o no?
Abraham fue un intercesor efectivo mientras intercedió; ya que Dios estuvo de acuerdo en concederle su pedido. Mientras hay un intercesor, la gracia divina fluye misericordiosamente para bendecir, proveer, guiar, sanar, restaurar y salvar. Cristo todavía intercede por nosotros ante el Padre. No dejemos tú y yo de interceder por quienes deseamos ver en el cielo.
¡Oh, qué tarea hermosa es la intercesión que nos lleva ante el trono de Dios para presentar las necesidades de aquellos a quienes amamos!
¿Ya lo viviste? La intercesión no garantiza una pronta respuesta. Posiblemente has invertido considerable tiempo orando por un caso difícil, de esos que parece una eternidad, sin ver el fruto anhelado.
Incontables padres y madres interceden por sus hijos, para que escuchen el llamado de amor de Cristo. ¿Hay en tu lista un alcohólico o alguien que está preso por las drogas? ¿Alguno está en depresión continua y con pensamientos suicidas? ¿Estás orando por alguien a quien el enemigo atormenta? ¿Oras por alguien que se dio a la vida lujuriosa lejos de los principios bíblicos? ¿Oras por alguien que está desconectado de la familia y nada lo motiva a cambiar de actitud? ¿Se te quebró el corazón al saber que uno de tus amados escogió un estilo de vida de confusión sexual y contrario al propósito divino para él/ella? ¿Tienes años sin ver a tu familia por asuntos de inmigración? ¿Te aflige un caso legal? ¿Te abruma una situación médica para la cual humanamente no hay esperanza? ¿Necesitas una respuesta divina a una situación que parece imposible?
He compartido “Cómo orar por los hijos”, No. 1, No. 2 & No. 3. Cada uno contiene herramientas muy útiles en nuestra vida de intercesión. Hoy comparto un arma más para este propósito sagrado.
Foto por Ray Shrewsbury@Unsplash.com
La carta de una madre a Dios
~Una oración por (nombre de su hijo)~
*Trata agresivamente con el enemigo. Ve en su contra con el todopoderoso nombre de Cristo Jesús y con la Espada del Espíritu.
Pedimos tu misericordia aunque no la merecemos cuando miramos nuestras vidas.
Gracias, Señor, por escuchar esta oración.
Por último, la madre reconoce y declara lo siguiente: *PS-Es muy posible que cuando cada uno de nosotros verdaderamente aceptemos, (no solamente toleremos) a mi hijo y sus amistades, él vendrá a Cristo.
En 2009 Dios trajo a este hijo a un encuentro con Cristo. Su madre falleció en 2016.
Cuando él le comunicó que él era ahora un cristiano y que ya no vivía como homosexual, que esa ya no era su identidad, ella actuó como que ella ya sabía que eso pasaría.
Este hijo comenta: “Ahora entiendo por qué nunca me fastidió por ser homosexual. Además, el hecho de que ella mecanografió esta carta a Dios, significa que ella creía que Dios respondería. Ahora sé por qué nunca me dio Sida..”
¿Qué lecciones podemos sacar de esta carta? Algunas son:
Llegó ante el monarca divino organizada.
Sabía exactamente lo que iba a pedir.
Usó pocas palabras.
No hubo repetición innecesaria.
Vemos pedidos directos y al punto.
Cubrió cada área de su vida referente a su situación específica.
Su oración estuvo respaldada por la Palabra de Jehová, la Espada del Espíritu.
Llamó el pecado por su nombre, no lo encubrió.
Ejerció fe. Confió secretamente en la obra divina.
Agradeció a Dios por la respuesta que daría.
Reconoció la parte que a su familia le correspondía en este proceso divino.
Mecanografió la carta y la tuvo presente en su tiempo de oración.
Eso permite tener una vida de oración consistente y perseverante.
Su oración fue efectiva porque sus pedidos fueron guiados por lo que es la voluntad divina para su hijo.
El rosado en cualquiera de sus tonalidades es hermoso. En este proyecto se combinan diferentes tonos y diversos elementos para un toque de rústico y delicadeza, a la vez.
Todavía hay personas a quienes nos gusta recibir cartas escritas a mano. Una carta antigua nos trae recuerdos… Esta creación para mi Diario de Oración, estilo cartas, da la impresión de ser una carta antigua.
Necesitas:
Sobre de oficina ( o tamaño de tu preferencia)
Encajes, papel para escribir, o papel especial, papel de cartas, o el de tu preferencia. Además, necesitarás añejar el sobre y demás con tinta natural o comprada. Puedes utilizar recortes bonitos o pegantinas, según lo que tengas a mano. No olvides que el ello postal (reciclado) le da un aire de autenticidad.
En ésta ocasión no hay estaciones enumeradas, sino un espacio delicado, con ambiente que invita a la reverencia, que transmite solemnidad… Un lugar donde los creyentes pueden acercarse a Dios y conversar con él sin apuros. Además, cada mesa tiene un lugar donde dejar sus pedidos.
Para una experiencia más completa, se colocó el versículo clave de manera bien visible y se invitó a quitarse el calzado antes de entrar a la Sala de Oración.
Un salón de oración es un espacio preparado para un encuentro con Dios a través de la oración. En ocasiones de reunión de creyentes tales como retiros, convocatorias especiales, campestres, etc. se debe aprovechar la ocasión para fortalecer la vida espiritual de cada uno, al separar un lugar o espacio específico para la oración. Este lugar contiene varias Estaciones de Oración. Cada estación de oración es una invitación a la oración por algo específico.
¿Qué significa C. A. S. A.?
Este es un acróstico que nos invita a orar por cuatro motivos específicos.
Ilustración usada para ésta estación es una cruz creada con papel. La cruz tiene una porción bíblica escrita. La base de la cruz está rodeada de “piedras” rotuladas con diversas cosas que nos hacen tropezar y fallarle a Dios.
EJEMPLO–Trasorar en privado y confesar sus ofensas a Dios, el participante tiene la opción de tomar una piedrecita y colocarla en un recipiente, como símbolo de que al confesar su falta, la deposita al pie de la cruz y acepta el sacrificio de Cristo en su favor.
No. 2- Letra “A”= Adoración & alabanza
Hoy te alabo por:
Hoy te adoro por:
Esta estación la ilustré con una “iglesia”.
No. 3- Letra “S”= Súplica e Intercesión
Traiga sus pedidos ante Dios. Siéntase libre de orar por usted o interceder por las necesidades de otros.
La ilustración o punto de enfoque es un baúl o lugar para colocar los pedidos.
No. 4-Letra “A”= Agradecimientos
Escojo expresar mis bendiciones espirituales.
Este espacio se arregló con notas musicales y otros objetos que nos motivan al agradecimiento.
Cuando un grupo del pueblo de Dios se reúne, Dios mismo llega allí para bendecir a su pueblo. Cuando hay actividades como un retiro, un campestre, un campamento para jóvenes, niños o adultos, o familia, o una convocación general por un propósito especial… ¿hay un lugar designado para orar? Un salón de oración es una bendición inmensa. VEA algunos de sus beneficios aquí.
Para eventos especiales, son útiles las Estaciones de Oración. Estas son centros de actividad de oración por un motivo específico, en la que una persona o grupo de personas siguen las instrucciones que da un líder, (o que pueden estar colocadas en cada estación) con el propósito de guiar al participante a experimentar un pasaje bíblico o enseñanza bíblica específica. En realidad una estación de oración es un centro de aprendizaje que beneficia a grandes y chicos, según se haya preparado.
Ellas promueven la oración intencional.
Motivan a la acción.
Instruyen en la temática escogida.
Facilitan la participación de cada uno.
¿Cómo Preparar las Estaciones?
Puede escoger una temática relacionada con el tema general a desarrollarse, según el motivo de la convocación. O sea, si es un retiro familiar, escoja alguna referencia bíblica que hable de la familia.
Escoger una temática es importante. Lleva al participante a reflexionar, a internalizar la Palabra de Dios y a practicarla, a través de la oración y la actividad sugerida.
Prepara al participante para el propósito que se desea lograr en ese lugar o en esa convocatoria.
Reflexione:
¿Qué lección primordial queremos lograr en esta convocación?
¿Cómo puedo ayudar a que los asistentes oren por los desafíos que afrontamos o las necesidades que tenemos?
Estación de Oración y Agradecimiento
Invite a Dios a participar:
Ore al respecto. Abra su Biblia. Dios le indicará qué pasaje utilizar como incentivo (temática) de oración.
Cuando ya tenga en mente la idea a desarrollar en el cuarto o lugar escogido para oración, pregúntese:
¿Qué recursos tengo a mi disposición que ilustran el tema?
¿Cuánto necesito invertir?
Dios pondrá en usted la visión a desarrollar y le ayudará a organizar los recursos necesarios. Él le ayudará a crear un ambiente que propicie un encuentro con él.
Estación de Oración por los hijos
Recuerde: Dios desea ese encuentro más que lo que ningún ser humano puede imaginar.
SAQUE amplio tiempo para esto. Un salón o lugar de oración para una convocatoria especial NO es un proyecto de un día, ni una semana. Debe haber tiempo para orar y decidir, para organizar, reunir materiales y detalles.
Crear un ambiente acogedor y que invite a la reverente comunión con Dios deja dividendos para la eternidad. El éxito en la preparación depende de que ud. colabore con Dios y se deje guiar por el Espíritu Santo.
No olvide que las grandes victorias se ganan de rodillas, ante Dios.
Para el menesteroso: Quien tiene falta o necesidad de una o más cosas.
Para el afligido: Quien sufre una angustia, dolor o pesar físico, mental o espiritual.
Para quien no tiene quién le socorra.
A quien reconozca su necesidad ante Dios, a quien sufre (en cualquier área de su vida) ya sea por sí mismo o por otros a quienes Dios coloca una carga en su corazón para interceder por ellos, Dios promete librarle, socorrerle, contestarle.
Lo que te aflige, lo que te preocupa, la carga de tu corazón, colócala HOY en las manos de Aquél que promete obrar en respuesta a tu clamor. HOY tú puedes vivir en victoria. Alabado sea Jehová.
Por favor, comparte tu experiencia: Comenta más abajo.
¿Cómo se ha manifestado Dios en respuesta a tu clamor?