Desde el corazón, mi oración para hoy: “Muéstrame tu camino”

Amante Padre celestial, gracias por tu exhortación y la invitación a no excusar las faltas de mi carácter. Gracias por la seguridad de que Cristo venció para que yo pueda ser transformada a tu imagen y vivir en victoria, reflejando tu carácter. Hoy humildemente reconozco mi necesidad y suplico: Muéstrame tus caminos y enséñame tu senda. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por Hijos-Ora la Palabra: Mateo 15:28

Mateo 15:28 -Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

¿Cómo está tu fe?

La historia del encuentro de la mujer cananea con Cristo nos muestra que las buenas y nobles intenciones no son suficientes cuando de una relación con Cristo se trata. Dios, a través de su Palabra, procura enseñarnos a ti y a mí “las reglas del juego” por así decirlo. No basta orar y pedir. ¿Qué más es necesario entonces?

En el momento de su mayor necesidad la mujer cananea, desesperada, acudió a Cristo porque entendió que él sí podía ayudarla. Sin embargo, en vez de ser recibida con los brazos abiertos, la madre se encontró con un cuadro poco alentador.

Veamos algunos obstáculos que vivió nuestra protagonista:

  • 1. Etnicidad: Judíos vs. cananea
  • 2. Género: Hombres vs mujer
  • 3. Número: Muchos vs una sola
  • 4. Se le ignoró: No se le prestó atención de la manera anticipada.
  • 5. Se le rechazó: Aparentemente Cristo no quería nada que ver con ella.
  • 6. Menosprecio aparente al compararla con los perrillos

¿Qué haces, cómo resuelves, qué decisión tomas cuando tu pedido no es atendido enseguida como lo esperas?

Analiza lo siguiente: Supón que estás en la tienda y necesitas hacer una larga fila para pagar tu artículo que necesitas con urgencia. No hay cajero automático. La opción es esperar que un empleado marque y cobre tu compra individualmente. La fila es larga. De pronto notas que la persona encargada de cobrar se puso a conversar de forma muy casual con el cliente, y no está para nada apurado por concluir esa transacción para que la fila se siga moviendo.

–El próximo cliente en la fila está tranquilo y en paz.

–El segundo cliente en fila está un poco nervioso. No está seguro de si quiere esperar que termine la charla sin apuros que sostiene el primer cliente con el empleado.

-El tercero y el cuarto cliente en fila ya están mostrando corporalmente su impaciencia y desagrado. Sus comentarios rayan en la falta de cortesía.

–Los demás clientes que te preceden en fila no parecen estar afectados. No se les nota apurados ni nerviosos. Se muestran tranquilos y están entretenidos con sus dispositivos, etc.

–Tu turno es el #8. ¿Qué harías? ¿Esperarías en paz o dejarías tu artículo allí mismo y saldrías sin adquirirlo? ¿Hablarías al empleado para que se apure? ¿Llamarías al supervisor?

¿Asunto de fe?

Mateo 15:21-28 es una historia que nos debe mover a analizar nuestra fe cuando oramos, cuando pedimos, cuando suplicamos y esperamos del cielo una bendición que nos parece urgente.

¿Puedes identificarte con la experiencia aterradora de la mujer cananea?

¿Alguna vez sentiste como que tu oración no ha sido escuchada o atendida?

¿Cuántas veces pensaste que no eres bienvenido a su presencia o que no eres importante para Dios?

¿Qué obstáculos encuentras cuando se trata de presentar tu clamor ante el trono de la gracia y /o de recibir respuesta a tu pedido?

Cristo, durante su ministerio terrenal, constantemente enfatizó el papel de la fe:

  • Mateo 6:30-Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 8:26-Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.
  • Mateo 16:8-Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?
  • Lucas 12:28-Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
  • Mateo 9:22-Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
  • Mateo 17:20-Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
  • Mateo 21:21-Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.
  • Marcos 5:34-Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
  • Marcos 10:52-Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

La madre pedía para su hija. No estaba dispuesta sa salir de la presencia de Cristo sin la bendición que habia ido a buscar. Ella estaba segura de que únicamente Cristo tenía el poder de quebrantar el poder del demonio.

“¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe… Se necesita una fe que persiste y prevalece“.—Testimonies for the Church 2:634-635. {EJ 236.3}

Amante Padre celestial, Alabado seas siempre por tu misericordia. Gracias por tu poder y por tu Palabra que nos muestra tu interés y también tu poder para obrar. Perdóname por las veces que me dejé desanimar por mi apuro, por mi falta de perseverancia, o mi falta de fe al no ver una pronta respuesta. Como la mujer cananea, hoy vengo a ti con la seguridad de que únicamente tú puedes salvar a mi familia. Aquí espero. Enséñame a permanecer en tu presencia a pesar de los obstáculos, sean cuales fueren, porque de ti sólo viene mi socorro y nuestra salvación. En el nombre de Jesús, gracias, Padre bueno. Amén. ©Rhodi Alers de López, 2025

Ayuno y Oración por hijos y familia-Ora la Palabra: Mateo 15:27

Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Mateo 15:27

Un clamor que cambió la historia

Mateo 15:21-28

21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. 22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. 24 Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! 26 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. 27 Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

Sobresalen los siguientes puntos:

  • v. 21-Propósito de Cristo
  • v. 22-Mujer cananea clama.
  • v. 23-Jesús la ignora, los discípulos se impacientan.
  • v. 24-Respuesta de Cristo es inusual.
  • v. 25-Mujer desesperada postrada y clama: “¡Señor, Socórreme!
  • v. 26-Su fe es probada con asuntos de prioridades.
  • v. 27-Madre no desiste, sino persiste en su clamor.
  • v. 28-Quien resiste la prueba recibe en recompensa la respuesta a su clamor.

Es interesante saber que ésta madre se acercó a Cristo reconociéndolo como el Mesías enviado: lo llamó Hijo de David. No era judía, pero lo honró como Mesías.

No se desanima cuando Cristo la ignora. Continúa en su cometido de conseguir una bendición para su hija. No se devuelve vacía cuando ve que los discípulos se impacientan porque ella sigue insistiendo. Cuando Jesús enfatiza el alimento de los hijos, ella resalta la importancia de las migajas.

¿Cuán pequeña es una migaja? Una migaja es la porción más pequeña del alimento. Es una porción insignificante que se deja en el piso porque allí cayó y parece insignificante para quien tiene suficiente…

Ésta madre entiende que ella no tiene la respuesta y no tiene solución. Así que ella no se inmuta, no se resiente. Se aferra a la realidad de la migaja… los perros comen las migajas felices por haber recibido algo. Ella no rechazará las migajas, porque ella entiende que una migaja de la gracia divina es suficiente para resolver su gran necesidad.

¿Sabes que una migaja de la gracia divina es suficiente para resolver tu necesidad y la mía?

¿Cuán dispuesto estás a continuar luchando por obtener esas migajas divinas?

Padre de amor, hoy acudimos a ti reconociéndote como el único Dios verdadero. Reconocemos a Cristo como nuestro Salvador personal. Clamamos por nuestros hijos para que tú nos concedas las migajas de tu gracia, porque tú dijiste que nos basta tu gracia. Una migaja de tu gracia es suficiente y suplicamos que nos concedas esas migajas que caen de la mesa porque no merecemos nada. Gracias porque una migaja de tu gracia es infinitamente poderosa para cumplir tu voluntad y propósito en la vida de nuestros amados. Confiamos en que obrarás su salvación para gloria de tu nombre. Gracias por escuchar nuestro clamor y por obrar con migajas o con la porción de tu gracia que tú escojas. Por Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2025

Desde el corazón, Mi oración para hoy: Hazme entender

Amante Padre celestial, alabado seas por la provisión que has hecho para mí a través de tu Santo Espíritu para explicarme tu Palabra. Ayúdame a cada día estudiar personalmente tu Palabra y a ejercitar la habilidad que tú nos das individualmente para aprender lo que es verdad. Que no dependa ni espere por otros, sino que te permita a ti hablarme a través de la Biblia y que el Espíritu Santo ilumine mi mente. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López 2025

Desde el corazón, Mi oración para hoy: Transfórmame

Amante Padre celestial, alabado sea tu nombre por tu compasión y tu misericordia. Gracias por mostrarme cuánto necesito permitir tu obra transformadora en mi vida. Perdóname. Ayúdame a ser una persona transformada a la imagen de Cristo en vez de ser conformada a las costumbres y prácticas del mundo. Quiero estar del lado de Cristo y trabajar firmemente para el cielo. En el nombre de Jesús, Amén.

Ayuno y Oración por Salvación de hijos-Ora la Palabra, No. 5

Promesa para orar:

Jesús le dijo: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» Juan 11:40

La esperanza es Cristo

Esta historia no es para el de débil corazón. Aquí en el capítulo 11 de Juan se nos revela una historia que incluye desafíos, tristeza, esperanza, desilusión y toda clase de incógnitas que nos invita a meditar en la obra de Cristo, nuestro Salvador.

Problema

  1. Hombre cae enfermo.
  2. Jesús no está presente.
  3. Envían mensajeros con un mensaje definido: “El que amas está enfermo”.
  4. La respuesta de Cristo alienta.
  5. Sus acciones desconciertan.

¡Que viva el amor!

  1. ¿Te arriesgarías a perder tu vida por alguien que amas?
  2. La vida de Cristo y sus seguidores peligra.
  3. Se hace la decisión esperada. (Juan 11:11)
  4. 15 estadios separan a Cristo del que lo necesita (v. 18).
  5. Encuentro agridulce (v. 21).

Reclamos y respuestas

Marta— Señor, si hubieras estado aquí… Pero… “Sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.”

Jesús— “Tu hermano resucitará.”

Marta —”Yo sé… en el día postrero.”

Jesús— “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…”

María entra en el cuadro, y en la conversación. Corrió a donde Cristo estaba cuando se le avisó de su llegada. Su primera acción fue postrarse a sus pies. Luego le dice: “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.”

Jesús— ¿Dónde le pusisteis?

Jesús lloró. ¿Sabías que Jesús llora contigo y también por ti? Nunca lloramos solos.

Jesús guardó su mayor milagro para realizarlo en favor de su amigo Lázaro. Su familia no entendió su tardanza, ni tampoco sus discípulos ni ninguno de sus allegados y conocidos. Sin embargo, fue un testimonio que confirmó nuevamente su divinidad.

Oremos:

Amante, Padre celestial, gracias porque tú eres fiel. Aunque tantas veces no comprendemos la forma en que tú obras, y nos sentimos tentados a creer que no has escuchado nuestro clamor, tu Palabra aquí nos recuerda que necesitamos confiar en tus planes y propósitos, porque tu tiempo es perfecto. Ayúdanos a creer y confiar para que podamos ver la gloria de Dios… tu carácter reflejado en nosotros y también en la vida de aquellos por quienes estamos orando por salvación. Te presento a mi familia y a cada familia representada en este Ministerio. Suplico por cada nombre que se ha presentado para que oremos por un encuentro contigo. A veces nos parece que ya no hay esperanza, que ya es muy tarde. ¿Pasarán a la muerte o vendrá Jesús a su encuentro? Tu tiempo, tus pensamientos y planes son mejores que los nuestros. En ti confiamos, a ti te alabamos, a ti te agradecemos. En el nombre de Jesús, Amén. ©2025 Rhodi Alers de López

Ayuno y Oración por Salvación de hijos y otros: Ora la Palabra, No. 4

“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

Los proverbios son refranes o dichos, frases cortas que encierran sabiduría. Bien conocemos que Salomón fue dotado por Dios de sabiduría inigualable.

Nuestro texto revela una verdad que no todos se atreven pronunciar: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

¿Conoces a alguien quien haya escogido su propio camino y a quien, al final de cuentas, no le haya ido tan bien como se propuso cuando decidió esa ruta?

¿Conoces a alquien que no haya “escuchado el consejo” de sus progenitores, consejeros, familia, etc., y haya visto desilusión en el sendero de su elección?

¿Has luchado con adolescentes para ayudarles a comprender el peligro que conllevan ciertas decisiones?

Entonces, ya puedes estar de acuerdo con el sabio Salomón sobre la declaración en el texto seleccionado para ésta hora: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”-Proverbios 16:9.

Dios al rescate

Es siempre Dios quien sale a buscar al pecador. Es siempre por su iniciativa que tenemos esperanza. Es él quien dio remedio para el pecado.

Mientras el mundo está llenando mente y alma con exitación, el Señor pone la Biblia en sus manos, para que la estudie, aprecie y escuche como una guía para sus pies. La Palabra es su luz.”—Carta 8, 1893. {La Temperancia, pág. 171}

Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105

“Por medio de las Escrituras el Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón. Así expone el error y lo expulsa del alma.” {Deseado de todas las gentes, pág. 640}.

¡Gracias a Dios por la Biblia!

Padre bueno, hoy nos acercamos a tu trono para darte gracias de manera especial por tu Palabra. ¿Dónde estaríamos sin ella? ¿Cómo conocerte sin ella? ¿Cómo aprender acerca de tus planes y propósitos sin ella? ¿Dónde encontrarte en medio de un mundo lleno de dolor y oscuridad? Pero tu Palabra, es esa lumbrera que ilumina nuestro camino. Gracias por ponerla a nuestra disposición. Hoy suplico por nuestros hijos, familiares, amigos y conocidos que han escogido su camino y necesitan con urgencia que tú endereces sus pasos. Pon en ellos el abrir tu Palabra, para que puedan ser guiados por la luz de tu verdad. Gracias por la disponibilidad de tu Palabra y el libre acceso que tenemos a la Biblia. Padre, gracias porque tú tienes mucho mayor interés que nosotros en que cada una de estas personas vengan a tus pies. Suplico que tu Santo Espíritu les inquiete a abrir tu Palabra, esa luz que endereza los pasos extraviados. Ayúdame a mí a vivir de manera que sea evidente que tú guias mi vida, mis pensamientos y acciones. Gracias porque tú obras de formas que no alcanzamos a imaginar y tu poder es más que suficiente. Gracias por enderezar los pasos de todos los nombres por los que estoy orando por salvación. Alabado sea tu nombre por tu poder, tu amor y tu respuesta. Por Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno y oración por salvación-Ora la Palabra, No. 3

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Lucas 18:1-3

Oídos que no oyen

La viuda estaba destruida. Su rostro evidenciaba los rastros de una vida dura, de privaciones y de esfuerzos no recompensados. No obstante sus ojos fijos en el rostro de su interlocutor, exigían justa respuesta. Vez tras vez salía de allí extenuada. El injusto juez no tenía compasión alguna por nadie. ¿Qué podría esperar ella, desgastada por el sufrimiento, y sin atractivo que despertara el interés de tan arrogante personaje en autoridad? ¿A quién le importaría su urgente necesidad? Sola, sin nadie que la representara ante la sociedad, no tenía alternativa que dar la cara y encontrar fuerzas para luchar por ella misma en una cultura donde la mujer tenía muy poco valor.

Así que, vez tras vez reunía fuerzas para llegar y presentarse ante el impío legislador. Cuenta el registro sagrado que éste cuadro se repitió muchas veces, sin que se inmutara el soberbio magistrado. No le incumbían los malvados que se aprovechaban de los vulnerables. No le interesaba el bienestar alguno de ser humano, sino el suyo.

No te canses de orar

Lucas 18:1 nos recalca la importancia de la oración perseverante. Cristo mismo explicó que nos incumbe orar y continuar orando. El cielo nos prepara para recibir la respuesta en el momento apropiado, cuando el corazón ya está divinamente instruido en las lecciones que harán del suplicante un altar de agradecimiento a Dios por su bondad inmerecida.

Nueva vez se presentó la viuda ante el soberbio juez. Determinada, expuso su pedido. ¡Qué maravilla del amor redentor!:

—Esta vez, razonó el juez, voy a concederle su pedido, no sea que me agote la paciencia.

¿Acaso no responderá el Padre amante a sus hijos? Si un juez soberbio concedió un pedido a la viuda de nuestra historia, ¿dudarás de que el Dios que dio a Cristo por ti y por mí conteste a los pedidos que nacen de un corazón guiado por el Espíritu Santo para la salvación de aquellos por quienes Cristo murió?

Oramos:

Oh, Dios bueno, tu poder es inescrutable y tu fidelidad sobrepasa a las nubes. El enemigo quiere destruirnos. Quiere agobiarnos para que perdamos la fe. Pero nuevamente, suplicamos, haznos justicia de nuestro adversario. No permitas que los nuestros sean arrastrados por el enemigo. Haznos justicia, Dios de amor. Continuamos clamando y esperando en el tiempo de tu buena voluntad. Gracias porque sabemos que escuchas y respondes. Libera a los nuestros de las garras del maligno y haznos justicia para la gloria de tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno y Oración por Hijos y familia-Ora la Palabra, No. 1

Foto por Rhodi Alers de López

¿Por qué orar las promesas?

  1. La Biblia es la Palabra de Dios. Con su palabra creó el universo. Por su palabra levantó muertos, sanó enfermos, detuvo tormentas y liberó a endemoniados de las garras del enemigo.
  2. Con la Palabra escrita venció al enemigo en el desierto de la tentación.
  3. La Biblia es nuestra arma asignada en la batalla de la fe. (Ver Efesios 6:17).
  4. La Palabra no volverá vacía. (Ver Isaías 55:11).
  5. La Palabra de Dios nos guía también en la oración (Ver Salmo 119:105).
  6. ¿Hay algo más poderoso que la Palabra de Dios?

Promesa

 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho–1 Juan 5:14-15.

Oremos sus promesas

Oremos y apropiémonos de las ricas promesas de Dios, y luego alabemos a Dios porque se nos concederá el Espíritu Santo para satisfacer nuestras necesidades, en proporción a nuestras súplicas fervientes y humildes. Si buscamos a Dios de todo corazón, lo encontraremos y obtendremos el cumplimiento de la promesa.—Carta 13, 1894. {AFC 268.4}

Ejemplo real

Pero el Señor ha prometido dar sabiduría a quienes la pidan con fe, y él hará precisamente lo que dijo que haría. Se complace con la fe que se fía en su palabra. La madre de Agustín (obispo de Hipona) oró por la conversión de su hijo. No veía evidencia de que Dios estuviera impresionando su corazón, pero no se desanimaba. Colocaba sus dedos sobre los textos bíblicos y presentaba ante Dios las palabras que él mismo había pronunciado, rogando como sólo una madre puede hacerlo. Su profunda humillación, su ferviente perseverancia, su fe incansable, prevalecieron y el Señor le concedió el deseo de su corazón. Hoy está igualmente dispuesto a escuchar las peticiones de su pueblo. Su mano “no se ha acortado para salvar, ni se ha endurecido su oído para oír” (Isaías 59:1); y si los padres cristianos lo buscan con esmero, él abastecerá sus labios de argumentos y por amor de su nombre obrará poderosamente en su favor convirtiendo a sus hijos.—Testimonios para la Iglesia 5:302. {Or06 250.2}

Oremos:

Padre amante, cuán bueno eres al darnos tantas promesas y tanta bendición. Enséñanos a orar. Que tu Palabra sea nuestra delicia y nuestra guía cada día al orar por aquellos que deseamos ver en el cielo. Gracias por iluminar nuestro tiempo de oración con tu Palabra. Gracias por tan poderosa arma y tan grande bendición. Ayúdanos a retenerla en la memoria para echar mano de ella en los momentos precisos. Gracias por las respuestas que darás. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López 2024

Ayuno y Oración por Salvación de Hijos y familia-Hambre…

Amós 8:11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. 

¿Tienes hambre? Tener hambre y saber que pronto conseguirás alimento, no es en realidad tener hambre, dijo un pensador. Tener hambre es no saber de dónde ni cómo conseguirás algo que comer.

Bien es sabido que hay incontables seres humanos que experimentan hambre sin saber de dónde ni cómo llegarán a conseguir el anhelado sustento. A persar de la diferentes agencias y ministerios que ayudan al necesitado el hambre es una realidad en nuestro planeta y en nuestro alrededor.

Hambre Espiritual

¿Cuál es la diferencia entre el hambre física y el hambre espiritual? Medita en ello y responde la pregunta. De ser posible, comparte tu respuesta con otros en tu círculo de influencia.

Dios ha prometido que si buscamos como prioridad el reino de Dios y su justicia, todo lo que nos sea necesario, él lo proveerá conforme a su misericordia (ver Mateo 6:33). “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan” (Salmo 37:25).

Pero mientras oramos por la salvación de nuestros seres amados, más de alguna vez anhelamos ver algún interés palpable de parte de aquellos por quienes oramos, ayunamos y clamamos persistentemente.

El tiempo de gracia no es eterno. ¿Estamos orando para que el Espíritu Santo toque esos corazones para que sientan hambre y sed de las cosas espirituales? Serán felices aquellos que anhelen de todo corazón ser llenos del conocimiento de Jehová: Mateo 5:6 -Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Al orar, no olvidemos pedir por cada uno, según su carácter y las necesidades individuales. Sin embargo, pedir que sientan hambre y sed de Dios es siempre factible, porque eso es algo que el cielo también anhela para cada uno de aquellos por quienes oramos.

ORACION:

Padre celestial, el tiempo pasa rápidamente, y de todo corazón anhelamos que tú inquietes a nuestros hijos, familiares, amigos y vecinos. Pon en ellos esa necesidad urgente de ti. Que así como buscan el pan material, sientan verdadera hambre de tu Palabra, que tengan urgencia de conocerte, de ser llenos del alimento y la bebida que para vida eterna permanece. Gracias, por tu promesa de que son felices, dichosos los que sientan hambre y sed de justicia, porque tú no los dejarás con hambre ni sed. Permite que antes de que sea tarde, tengan ese anhelo que tú quieres satisfacer. Ayúdanos a compartir el pan material con quienes no tienen, para que también ellos sientan deseo del pan espiritual. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024 Nov.