La Biblia es la Palabra de Dios. Con su palabra creó el universo. Por su palabra levantó muertos, sanó enfermos, detuvo tormentas y liberó a endemoniados de las garras del enemigo.
Con la Palabra escrita venció al enemigo en el desierto de la tentación.
La Biblia es nuestra arma asignada en la batalla de la fe. (Ver Efesios 6:17).
La Palabra de Dios nos guía también en la oración (Ver Salmo 119:105).
¿Hay algo más poderoso que la Palabra de Dios?
Promesa
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho–1 Juan 5:14-15.
Oremos sus promesas
Oremos y apropiémonos de las ricas promesas de Dios, y luego alabemos a Dios porque se nos concederá el Espíritu Santo para satisfacer nuestras necesidades, en proporción a nuestras súplicas fervientes y humildes. Si buscamos a Dios de todo corazón, lo encontraremos y obtendremos el cumplimiento de la promesa.—Carta 13, 1894. {AFC 268.4}
Ejemplo real
Pero el Señor ha prometido dar sabiduría a quienes la pidan con fe, y él hará precisamente lo que dijo que haría. Se complace con la fe que se fía en su palabra. La madre de Agustín (obispo de Hipona) oró por la conversión de su hijo. No veía evidencia de que Dios estuviera impresionando su corazón, pero no se desanimaba. Colocaba sus dedos sobre los textos bíblicos y presentaba ante Dios las palabras que él mismo había pronunciado, rogando como sólo una madre puede hacerlo. Su profunda humillación, su ferviente perseverancia, su fe incansable, prevalecieron y el Señor le concedió el deseo de su corazón. Hoy está igualmente dispuesto a escuchar las peticiones de su pueblo. Su mano “no se ha acortado para salvar, ni se ha endurecido su oído para oír” (Isaías 59:1); y si los padres cristianos lo buscan con esmero, él abastecerá sus labios de argumentos y por amor de su nombre obrará poderosamente en su favor convirtiendo a sus hijos.—Testimonios para la Iglesia 5:302. {Or06 250.2}
Amós 8:11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.
¿Tienes hambre?Tener hambre y saber que pronto conseguirás alimento, no es en realidad tener hambre, dijo un pensador. Tener hambre es no saber de dónde ni cómo conseguirás algo que comer.
Bien es sabido que hay incontables seres humanos que experimentan hambre sin saber de dónde ni cómo llegarán a conseguir el anhelado sustento. A persar de la diferentes agencias y ministerios que ayudan al necesitado el hambre es una realidad en nuestro planeta y en nuestro alrededor.
Hambre Espiritual
¿Cuál es la diferencia entre el hambre física y el hambre espiritual? Medita en ello y responde la pregunta. De ser posible, comparte tu respuesta con otros en tu círculo de influencia.
Dios ha prometido que si buscamos como prioridad el reino de Dios y su justicia, todo lo que nos sea necesario, él lo proveerá conforme a su misericordia (ver Mateo 6:33). “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan” (Salmo 37:25).
Pero mientras oramos por la salvación de nuestros seres amados, más de alguna vez anhelamos ver algún interés palpable de parte de aquellos por quienes oramos, ayunamos y clamamos persistentemente.
El tiempo de gracia no es eterno. ¿Estamos orando para que el Espíritu Santo toque esos corazones para que sientan hambre y sed de las cosas espirituales? Serán felices aquellos que anhelen de todo corazón ser llenos del conocimiento de Jehová: Mateo 5:6 -Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Al orar, no olvidemos pedir por cada uno, según su carácter y las necesidades individuales. Sin embargo, pedir que sientan hambre y sed de Dios es siempre factible, porque eso es algo que el cielo también anhela para cada uno de aquellos por quienes oramos.
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23
EMERGENCIA
¿A quién le gusta tener que ir a la sala de emergencia? No conozco a nadie que disfrute una experiencia tal. Solo se llega allí por una situación de salud para la cual no tenemos opción ni respuesta.
Marcos relata la historia de un padre que desesperado llegó adonde estaban los discípulos de Cristo y pidió ayuda para su hijo que se hallaba en condición crítica. Nada pudieron hacer los discípulos.
Lo que sigue es una disputa entre líderes religiosos… Disputa que nada resolvió, ni aminoró de manera alguna la crisis.
SE BUSCA UN ESPECIALISTA
En medio del caos, el especialista llegó a la escena. Al ver la confusión preguntó, no porque no sabía. A veces, una pregunta nos ayuda a ver la situación a mano en una perspectiva diferente. La pregunta puede ayudar a enfocarnos en lo que es verdaderamente importante en ese caso.
El padre explicó al especialista la condición de su hijo y la razón por la cual lo había traído. Pero también añadió el fracaso de sus seguidores: “No pudieron”.
VERGÜENZA
¿Imaginas la verguenza que pasaron los discípulos de Cristo frente a los líderes religiosos y frente a Cristo? ¿Qué sucede cuando los que saben, los estudiados, los médicos no saben qué hacer en una emergencia de salud?
¡Gracias a Dios por el Médico divino! El Especialista pasó revisión del caso y enseguida diagnosticó:
Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23
Hay un ingrediente clave para que Dios obre en respuesta a las súplicas: FE. Si no creemos, no lograremos respuesta. Asi que el padre reconoce su necesidad y exclama: “24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
Cuando en humildad reconocemos nuestras faltas y necesidades, le damos a Dios paso libre para obrar.
25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. 26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. 27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.
¿Ya lo notaste? Al enemigo le encantan los espectáculos y el ruido.
Donde hay clamor y fe, Dios derrota al enemigo.
Los discípulos no entendían dónde radicaba su fracaso ni su impotencia. En privado, preguntaron a Cristo. Él les declaró un secreto que ellos hasta ese momento desconocían:
La oración y el ayuno son claves en algunas situaciones delicadas. Los padres tienen el privilegio de luchar mano a mano con Cristo en oración y ayuno.Su responsabilidad es suya. No se le puede imponer a otros. Pero todo ese esfuerzo sin fe, no logra nada. Éstas herramientas espirituales son efectivas únicamente a través de la fe en Cristo Jesús. Es él quien venció al enemigo. Es él quien tiene autoridad para reprender al enemigo. Únicamente Cristo venció por siempre al enemigo. Él Padre celestial siempre está atento a escuchar el clamor de los padres por los hijos. Escucha muy de cerca a quienes interceden por tantos que se encuentran necesitados de la gracia divina, sea cual sea el caso a mano.
Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; Nehemías 1:5
Malas noticias
¿Recibiste malas noticias?
¿Quién fue el portador de las malas nuevas?
¿Cuál fue la noticia?
¿Cómo reaccionaste?
Nehemías se encuentra en un país extraño. Es para él un golpe muy fuerte recibir esta mala noticia porque se trata de su familia en Judá. Su vida en Babilonia no le hizo olvidar a su tierra.
Las malas noticias impactaron su vida notablemente, según Nehemías 1:4.
Su oración
Nehemías ora y adora:
5 Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos;
Nehemías confiesay ruega
6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. 7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo.
Nehemías le recuerda a Dios sus promesas
8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 9 pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre.
Hace referencia de las promesas divinas en
Deuteronomio 12:5–5 sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ese buscaréis, y allá iréis.
Deuteronomio 9:29–29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.
Deuteronomio 28:64Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra.
Deuteronomio 30:1-4Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, 2 y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, 3 entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. 4 Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará;
¿Cómo oramos? Fíjate en el orden de su oración.
¿Qué carga ha puesto Dios en tu corazón? Cuando oramos por algo que Dios ha puesto en nuestro corazón ese clamor alcanza el corazón de Dios. Es una oración desde nuestro pequeño corazón que sube al inmenso, pero tierno y compasivo corazón de Dios.
¿Qué puedes aprender sobre la oración de Nehemías? ¿Impactará ello tu intercesión por la salvación de tus amados?
Oración: Padre celestial, maravilloso, amante, compasivo, y poderoso para salvar, esperamos en tu promesa de salvar a nuestros hijos (ver Isaías 49:24-25). No los dejes tranquilos. Sacúdelos, sálvalos de las garras del maligno, según tus promesas. Creemos en ti y confiamos en que obrarás en nuestros seres amados, según Hechos 16:31. Te agradecemos la obra que estás haciendo y harás. En el nombre precioso de Jesús, Amén.
1 Crónicas 29:19 Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.
El padre que oró así fue el rey David.
Con gozo, de buena voluntad había planificado y preparado materiales de todo tipo para la construcción del templo, un lugar donde la presencia de Jehová pudiera morar permanentemente.
David era un padre que amaba a Dios y modelaba esa relación íntima con su Padre celestial. Por supuesto, anhelaba de todo corazón que su hijo tuviera una relación con Dios tan significativa que impregnara toda área de su vida.
David conocía que sus días estaban contados y que ahora, su hijo Salomón sería el responsable por ejecutar sus planes de construcción del templo. Conociendo a su hijo como solo un padre puede, y comprendiendo la gran responsabilidad que pesaba sobre los hombros de su joven hijo, David oró específicamente para que Salomón cumpliera el propósito divino y para que Dios, a través de Salomón también cumpliera su propósito de bendición.
¿Qué pide un padre para su hijo?
Este padre pidió un corazón perfecto. ¿Será posible tener un corazón perfecto?
Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra perfecto significa:
PERFECTO/A . adj. Que tiene el mayor grado posible de bondad o excelencia en su línea.
Un corazón perfecto no es un corazón que nunca se equivoca; pero sí es un corazón recto, porque tiene a Dios como su prioridad.
El mismo rey Salomón, durante la dedicación del templo oró: 1 Reyes 8:61-Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.
Cuando falta la intercesión: Años después de la muerte del rey David, la Palabra de Dios registra lo que es una vida sin la intercesión:
1 Reyes 11:4-Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.
NO TE DESALIENTES. Éste hecho debe servir de motivación a todo padre para orar persistentemente por sus hijos con detalles, pidiendo a Dios específicamente según el carácter de sus hijos.
Dios quiere salvar. Mientras vivas, no dejes de orar por tus hijos, familiares y amigos que deseas ver en el cielo.
La facultad de orar como oró Nehemías en el momento de su necesidad es un recurso del cual dispone el cristiano en circunstancias en que otras formas de oración pueden resultar imposibles. Los que trabajan en las tareas de la vida, apremiados y casi abrumados de perplejidad, pueden elevar a Dios una petición para ser guiados divinamente. Cuando los que viajan, por mar o por tierra, se ven amenazados por un grave peligro, pueden entregarse así a la protección del cielo. En momentos de dificultad o peligro repentino, el corazón puede clamar por ayuda a Aquel que se ha comprometido a acudir en auxilio de sus fieles creyentes cuando quiera que le invoquen. En toda circunstancia y condición, el alma cargada de pesar y cuidados, o fieramente asaltada por la tentación, puede hallar seguridad, apoyo y socorro en el amor y el poder inagotables de un Dios que guarda su pacto (Profetas y reyes, pp. 466,467).
Colocar lo siguiente en bandeja de hornear, rociar 1 cucharada de aceite de oliva, sal a gusto y asar a 400 grados por 10-15 minutos, o más de acuerdo al horno:
2 calabacines de tamaño mediano, espiralizados con el método de su preferencia
sal a gusto
1 cucharada aceite oliva
4 ajos prensados (Queda como una pasta de ajo en vez de ajo finamente picado. Este proceso permite que el sabor se disperse más uniformemente).
1/2 cebolla blanca cortada en rodajas y por la mitad
1 tallo de apio, lavado, cortado en 4 tiras a lo largo, y luego en trocitos finos
3 pimientos rojos dulce pequeños
Instrucciones
Añadir sal a gusto al calabacín. Mezclarlo suavemente y dejarlo escurrir por unos 15 minutos para que suelte el agua. Escurrir bien, reservando líquido.
Con el calabacín en sus manos, apriete suavemente para sacar el exceso de agua y escurra bien.
AHORA, prepare salsa primero.
Salsa
1/2 taza Salsa de Tostitos, pique mediano
1/2 taza Salsa de spaguetti RAGU, con trozos de vegetales
1 cdta aceite oliva
1 ajo grueso, prensado
1/4 cdta hojas de orégano brujo seco
1 cda de sofrito casero
Añadir agua de calabacín si desea.
Sofreír todo en olla tapada y a fuego bajito por 15-20 minutos aproximadamente ( o más si lo cree necesario, de acuerdo a cuán espesa desee la salsa).
Preparar los fideos
En sartén coloque el aceite y todos los demás ingredientes, menos el líquido que reservó. Cocine a fuego bajo por 2 minutos, removiendo constantemente para que el sabor se mezcle de forma pareja.
2. Agregue los fideos, cortados para que no queden tan largos. Mezcle poco a poco por aproximadamente 2 minutos, constantemente ayudando a incorporar los sabores. NO TAPE la sartén, para que no queden aguados los fideos.
Sirva…
Agregar salsa, según desee. Disfrute.
Rinde aproximadamente 4 tazas, dependiendo del tamaño del calabacín.
Puede acompañar con ensalada fresca y pan tostado o algún vegetal de su preferencia.
Debe haber más espiritualidad, una consagración más profunda a Dios y un celo en su obra que nunca se ha alcanzado todavía. Debe dedicarse mucho tiempo a la oración, para que las vestiduras de nuestro carácter sean lavadas y emblanquecidas en la sangre del Cordero.
Debemos en forma especial, y con fe inquebrantable, pedir a Dios que dé ahora a su pueblo gracia y poder. No creemos que haya llegado plenamente el tiempo en que han de restringirse nuestras libertades. El profeta vio “cuatro ángeles que estaban sobe los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento sobre la tierra ni sobre la mar, ni sobre ningún árbol.” otro ángel que ascendía desde el oriente, clamó a ellos diciendo: “No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que señalemos a los siervos de nuestro Dios en sus frentes” (Apoc. 7:1-3). Esto señala la obra que tenemos que hacer ahora. Una gran responsabilidad incumbe a los hombres y mujeres que oran en todo el país, para que pidan a Dios que rechace la nube del mal, y nos conceda algunos años más de gracia en que trabajar para el Maestro. Clamemos a Dios para que sus ángeles retengan los cuatro vientos hasta que los misioneros sean enviados a todas partes del mundo y proclamen la amonestación contra los que desobedecen la ley de Jehová.
En la parte número uno vimos que David se vio ante una situación totalmente inesperada: El enemigo había incursionado en su ciudad de residencia, había quemado la ciudad y se había llevado cautivos a todos sus habitantes, aparte de todo objeto útil y de valor que había. ¿Puedes imaginar la magnitud de su crisis?
1. No estás solo.
El registro sagrado hace claro que David no estaba solo. ¡Lo acompañaban seiscientos hombres! No fue la familia de David la única afectada. ¡Seiscientos y una familia estaban afectadas! Esta era una crisis de toda una comunidad, crisis con LETRAS MAYÚSCULAS. Fue un choque, un golpe inexpresable: desde total sorpresa, incertidumbre, preocupación, dolor, ansiedad, desesperación, caos, profunda angustia, amargura e inestabilidad emocional son solo algunas de las consecuencias que se pueden esperar en una situación así. No había ni siquiera un ser humano en su comunidad que no estuviera afectado por tal crisis. ¿Estaba todo perdido? ¿Habría alguna esperanza? ¿Quedaría en ellos el deseo de vivir? En cada crisis, no eres tú quien único sufre. Otros a tu alrededor también sufren sus efectos, consecuencias, etc.
¡Fue tal su desesperación que enseguida buscaron a un culpable! ¿En que les ayudaba eso?
Decidieron que era David, su líder, el culpable. Planificaron acabar con su vida. ¿Cómo resolvería eso su crisis? ¿No la aumentaría?
2. Se necesita un líder.
Reacciones propias de la humanidad:
Llorar hasta quedar sin fuerzas
Buscar culpable
Decidir acabar con el “culpable”
1 Samuel 30:6 muestra a un buen líder en acción en tiempo de crisis. “Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.“
David también lloró hasta quedar sin fuerzas. El sentido de responsabilidad estaba sobre sus hombros. El dolor era insoportable, la angustia emocional lo dejó aún más indefenso, susceptible. Cuando sus fuerzas eran nulas, David reconoció su impotencia y volvió su mirada y sus pensamientos a Jehová. En Dios buscó dirección y respuesta a una situación cuya magnitud nos es difícil comprender a la mayoría de los lectores hoy día.
¿Qué situación o crisis estás enfrentando hoy en tu vida, familia, Iglesia, comunidad o nación? Dios necesita a alguien que esté dispuesto a humillarse bajo la conducción del Espíritu Santo, reconozca sus errores e impotencia y decida buscar dirección divina.
¿Reaccionarás como el montón o como el líder que Dios te hizo?
Ezequiel 22:30-Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.
¿Volverás tu rostro, tus pensamientos a Dios para que él te fortalezca y use en ésta crisis de hoy?
3. En la unión está la fuerza.
Cuando David buscó dirección divina, se unieron los 600 hombres en la instrucción divina para la situación a mano.
Mateo 18:19-20-19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
En esta preciada porción de las Escrituras se nos da una instrucción de gran importancia. Unidos en propósito, en armonía unos con otros, unidos en pensamiento y en un pedido que pueda redundar para gloria de Dios, unamos nuestras voces en clamor al cielo por aquellos a quienes el enemigo tiene cautivos en sus redes. Esto requiere no solo una decisión de orar juntos, sino el examinar nuestros corazones, motivos, acciones, etc. Como familia: ¿estamos en paz unos con otros o hay faltas sin confesar? ¿Estamos culpándonos unos a otros o estamos humillándonos ante Dios, reconociendo que ninguno de nosotros está exento de pecado y que de una u otra forma, necesitamos pedirnos perdón y permitir al Espíritu Santo tomar control de nuestras vidas, emociones, pensamientos y acciones?
4. El enemigo atacará, pero solo quemará y llevará cautivo lo desprotegido.
En la historia de David y Siclag relatada en 1 Samuel 30 es evidente que el enemigo ataca lo vulnerable. Cuando se baja la guardia, cuando la ciudad de nuestra vida queda desprotegida sin estudio de la Palabra y la oración, sin reunirnos como familia para estar otra vez “de acuerdo” en pensamientos, sentimientos, acciones y propósitos, para clamar por las necesidades de unos y otros, cuando se deja de lado a Cristo como la prioridad y ocupamos el tiempo en otras cosas… estamos dejando la ciudad desprotegida. ¿Estamos hoy tú y yo vulnerables? ¿Está nuestra vida, nuestra familia, iglesia y comunidad desprotegida?
5. Examen divino urgente
Salmo 139: 23-24 —Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. Ese necesita ser nuestro ruego a Dios. Sólo el Espíritu Santo revelará nuestra verdadera condición, necesidad y el remedio. ¿Le daremos la oportunidad?
6. Ésta es una lucha espiritual
Efesios 6:12-“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Independientemente de cómo se llame tu crisis, estamos en guerra espiritual desde el mismo génesis de la humanidad. No procures ignorar esta realidad. Mientras no aceptes esta verdad le darás ventaja al enemigo. Porque esta es una lucha espiritual necesita pelearse con las armas divinas y en el lugar apropiado: En los lugares celestiales.
Lee cuidadosamente estos textos que nos dan a conocer la bendición que tenemos a través de Cristo.
Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugarescelestiales en Cristo,
Efesios 1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugarescelestiales,
Efesios 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugarescelestiales con Cristo Jesús.
Efesios 3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugarescelestiales.