RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN: Cómo Orar por los Hijos, No. 2

Promesa para esta semana: Y otra vez: Yo confiaré en él.  Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio (Hebreos 2:13).
LA ORACIÓN EFECTIVA POR LA SALVACIÓN DE NUESTROS HIJOS Y FAMILIA, REQUIERE:

1. Amor

Quien ora por la salvación de otro muestra que ama a Dios y ama al pecador por quien Cristo murió.

2. Constancia

Es un compromiso continuo, de acuerdo a su importancia: El destino eterno está en juego.

3. Perseverancia

Aunque es sinónimo de constancia, la perseverancia añade firmeza de propósito para lograr el objetivo. No oramos a menudo por unos días, para luego detenernos. Proseguimos decididos hasta alcanzar la victoria. La perseverancia añade estructura a la vida de oración. Ej.: Me propongo orar tres veces al día por tal objetivo.

4. Paciencia

La paciencia nos capacita para vivir adversidades, tristezas o desencantos, sin amarguras, sin una actitud lúgubre y quejumbrosa.  La paciencia nos permite esperar con tranquilidad aunque no nos sea evidente la obra que Dios está haciendo.
Ayuno & Oración por Hijos & Fam

5. Discernimiento

Solo el Espíritu Santo da claridad de pensamiento para orar de acuerdo a la necesidad real, sin esconder la verdadera situación. Necesitamos el lente del Espíritu para ver el pecado tal cual es, y llamarlo por su nombre, sin procurar reducir su gravedad ante Dios, ni ante los demás.

6. Fe

La fe es la absoluta e inquebrantable seguridad en la Palabra de Dios, quien prometió oír nuestro clamor y darnos la victoria. La fe acepta la invitación divina. La fe autoriza un clamor santo y osado. La fe abre el cofre celestial y la fe vence al mundo.

7. Agradecimiento

El agradecimiento fluye naturalmente del corazón cuando el Espíritu Santo concede la capacidad de ver la oración ya contestada, para la gloria de Dios.
He aquí un recordativo de lo real que es la respuesta al clamor por la salvación de nuestros hijos:
Galardón del postrer gran día—Al trabajar por vuestros hijos, valeos del gran poder de Dios. Confiad vuestros hijos al Señor en oración. Obrad por ellos fervorosa e incansablemente. Dios oirá vuestras oraciones y los atraerá a sí mismo. Luego, en el último gran día, podréis presentarlos a Dios diciendo: “He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová.”13 {HC 485.3}

Nuestra oración:

Gracias, Padre celestial por la salvación que estás obrando en favor de mis amados. Gracias por la obra del Espíritu Santo. Gracias por Jesús y por su pronta segunda venida. Gracias porque nos estás preparando y por la confianza que nos das de que podremos decir: “He aquí, yo y los hijos que Dios me dio” (Hebreos 2:13).  ¡Alabado sea nuestro Salvador!

En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López, 2018

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Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 32:17

Promesa para esta semana:

¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti” (Jeremías 32:17).

Un viaje incierto

Viajaba de regreso a casa tras un viaje misionero. Hablaba con Dios sobre diversas cosas. Tenía paz. El panorama se prestaba para la meditación en el gran poder del Creador. El que un aparato hecho por manos humanas nos lleve a salvo surcando el firmamento por grandes distancias es, sin duda, totalmente incierto. Pero depender de Dios cambia totalmente la perspectiva. Él es el Creador del universo, el Autor y consumador de nuestra fe.

Un punto ventajoso

No fue casualidad el que me asignaran el asiento de la ventanilla. Agradecí a Dios por ello. Desde allí gocé la bendición de ver el amplio panorama. ¡Cuán diferente se observa todo desde arriba! Tan pronto comienza su ascenso el avión, se empequeñece todo lo que queda abajo. Las personas se vuelven diminutos puntitos hasta desaparecer. Los más altos edificios también desaparecen de nuestra vista. Lo mismo sucede con las montañas, los lagos, y todo.

Nada hay imposible para Dios.

 

¿Cuál es tu opción? 

Notas cuán insignificante parece todo. Aun los problemas y desafíos que hasta entonces te intimidaban, pierden su importancia. En ese imperceptible momento deberás decidir cuál es tu opción. ¿Te aferrarás a lo que procura quitarte el sosiego o te enfocarás en llegar a  salvo a tu destino? Solo con Dios como nuestra meta y nuestro destino puede tener paz el corazón. Estoy en sus manos.

“Nada hay difícil para ti”

La salvación de los que amamos no está en nuestras manos, sino en las manos de Dios. “Ni hay nada que sea difícil para ti”, declaró el profeta Jeremías. Entonces, deja que tu ansiedad se esfume en la inmensidad de su poder. Habla con tu Creador con la total seguridad en la respuesta que, a su tiempo, has de ver.

Oremos:

Poderoso Creador del universo, nada hay que se compare a ti, “ni hay nada que sea difícil para ti”. En mi jornada al cielo, pongo mi vida y la de mi familia en tus manos, con la seguridad de que estás obrando en cada vida que, con cuerdas de amor, ataste a mi propio corazón. Gracias, Padre amante, porque hoy podemos regocijarnos en la respuesta que darás, porque tu deseo y tu obra es salvar y transformar. Bendice y fortalece a cada padre y madre que clama por la salvación de su familia, y que tu nombre sea exaltado en cada vida por quien oramos. En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López 2018

 

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Salmo 115:14

Promesa para hoy: 

“Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos” (Salmo 115:14).

Esta promesa se encuentra en medio de una comparación entre Dios y los ídolos.  El Salmo menciona la morada de Dios y el poder creador de nuestro Dios en contraste con la futilidad de un objeto creado y forjado por mano humana. Expresa con audacia la insensatez de quienes rinden homenaje a tales objetos inanimados y esperan que éste haga algo por ellos.

Exhortación a confiar en Jehová

“No tengo ídolos”—podrías afirmar.

¿Alguna vez pusiste tu confianza en algún logro, en alguna ventaja, o en algún recurso humano? ¿Te sentiste confiado en que tal posición, título, o afiliación con alguna persona en cierto nivel ventajoso podría traer bendición a tu vida y/o a tu familia? ¡Cuidado!

Vez tras ves, el salmista insta a Israel (a quienes creen en Jehová) a poner su confianza en el Dios que está en los cielos. Reiteradamente les recuerda que Jehová ES nuestra ayuda y nuestra defensa. Con plena seguridad afirma que el Dios Creador y sustentador del universo bendecirá a quienes acudan a Él, sean grandes o pequeños.

Hermosa promesa

Cuán hermoso es confiar en Jehová. No hay distinción. ¡Nadie que va a Él queda desamparado!

“Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos” (Salmo 115:14). Esa es su promesa para todo el que se acerque con un corazón necesitado y anhelante de su bendición. Para todo el que reconoce a Dios como su única esperanza, y que humildemente se rinde en obediencia al Señor, Dios ha dejado su Palabra, que es fiel.

No dejes de orar por quienes anhelas ver en el cielo. El Creador del universo escucha el sincero clamor de los padres por sus hijos.

Hoy, lleva a su presencia la petición de tu alma. No quedarás chasqueado. El Creador de todo el universo inclinará su oído a quien humilde y sinceramente se acerque al trono de la gracia.

El Crador del universo oye el clamor de los padres por sus hijos.

Oremos: 

Padre celestial, Creador del universo, ante tu presencia reconocemos que no hay para nosotros refugio ni esperanza fuera de ti. Mira nuestros corazones que necesitan tu bendición. En tu misericordia, obra en las vidas  de nuestras familias y de todos aquellos que anhelamos ver en el reino de los cielos. Suplicamos que el Espíritu Santo toque sus vidas, y que sientan la urgente necesidad de ti. Por cada padre y madre unido en oración y ayuno, también suplicamos: Fortalécenos en tu amor, para que vivamos en obediencia a tu voluntad y que pronto veamos hecha realidad esta promesa de bendición. Rogamos en el precioso nombre de Jesús, Amén.
©Rhodi Alers de López, 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

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©Rhodi Alers de López 2018

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia: Lucas 7:13

“Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores” (Lucas 7:13).

Una inmensa multitud alegre y llena de grandes expectativas respecto a Cristo seguía al Maestro cuando salió de Capernaum.

Pronto se encontraron con una multitud lóbrega y apesadumbrada. No había sino dolor, angustia y desolación en el rostro de una pobre mujer viuda, que paso a paso, se acercaba a la que sería la tumba de su único hijo.

La compañía de la multitud no le proveía el consuelo que su vida necesitaba. Lo más caro que tenía yacía inerte. Con la muerte de su único hijo fallecieron sus más caras esperanzas.

NO LLORES

La voz del dador de la vida interrumpió decidida y atrevidamente los lamentos. Le pidió dejar de llorar a la desconsolada mujer. Enseguida se dirigió al cuerpo inerte y le habló. En ese momento volvió a la vida el joven muerto.

A ti madre, Cristo te indica hoy, “No llores”. Lleva tu pedido al dador de la vida con la seguridad de que Él tiene hoy el mismo poder para levantar de la muerte espiritual a tus hijos. Nada se compara a su amor por tus hijos. Cree, ora, alaba y exalta su poder y misericordia. Dios sigue hoy sanando enfermos y resucitando a aquellos por quienes clamamos.No ceses de orar hasta ver tu milagro hecho realidad.

MI ORACIÓN

Oh, Señor, infunde tu salvífico aliento a mis hijos y familia. Obra en ellos tu milagro de amor y sanidad. Restaura tu gracia en sus vidas para que te sirvan desde aquí a la eternidad. Gracias por tu poder y tu deseo de salvar. En el precioso nombre de Jesús, Amén

COMPARTE con otros padres y madres está reflexión. Dios te bendiga.

(C) Rhodi Alers de López, 2018

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Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 29:11

Promesa para esta semana: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

El contexto de esta promesa nos habla del cautiverio en Babilonia. Habla de un tiempo específico que Dios tiene para visitar a su pueblo y cumplir la promesa de bendición a los suyos. La promesa hace claro que Dios nos mantiene en sus pensamientos para prodigarnos bendiciones mucho mayores de las que esperamos.

Espera

No importa cuánto tiempo hace que estás orando por la salvación de tus amados. Sigue orando. Su promesa sigue en pie y tiene un tiempo para su cumplimiento. La promesa declara que Dios nos dará el fin que esperamos. Esperar no es algo que nos gusta; pero esperar en Dios no es lo mismo que esperar por un ser humano, ni por entidades humanas. La espera en Dios está marcada y respaldada por su fidelidad. Está basada en su amor por ti que oras, y en su inmenso amor por aquellos que necesitan su gracia redentora. Que no te desanime el paso de los años. Dios ya está obrando. Dios contestará.  La bendición que anhelamos vendrá.

Oremos

Amante Padre celestial:

Te damos muchas gracias por tu promesa.  Gracias porque tu deseo de bendecir y salvar a nuestra familia sobrepasa nuestro entendimiento. Te alabamos y agradecemos profundamente porque nos muestras que el tiempo de la respuesta que esperamos está claramente marcado en tu agenda. Mientras esperamos, nos regocijamos en tu misericordia y alabamos tu nombre. Nuestro corazón rebosa con el gozo de la salvación que tú estás obrando en cada uno que hemos traído ante el trono de la gracia. Oramos, agradecemos y confiamos en el nombre precioso de Jesús, Amén.

Jeremías 29:11

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¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

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Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 31:1

Promesa para esta semana

En aquel tiempo, dice Jehová yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a por pueblo-(Jeremías 31:1).

No desmaye en esta jornada de oración. No cese en su ruego al trono de la gracia. Ya está más cerca la respuesta a nuestra súplica. Pronto llegará  el día en que veremos el fruto de la oración intercesora en favor de aquellos que anhelamos ver en la Patria celestial. Entonces nos regocijaremos al ver que la obra de Dios en sus corazones es real. Disfrutaremos la comunión con Dios como familia. Unidos, bajo la conducción del Espíritu Santo, adoraremos al Santo de Israel. Jehová será Dios a toda la familia, y unidos le serviremos con mansedumbre y corazón agradecido.

Photo by Allen Taylor on Unsplash

Mi Oración

Amante Padre celestial, alabo tu nombre. Te agradezco por la certidumbre que a través de esta promesa nos impartes. Anhelamos de todo corazón ver ese momento en que aquellos por quienes tanto oramos se hayan rendido a ti. Prospera la obra del Espíritu Santo en cada corazón. Gracias por tu bendición y la salvación que estás obrando en cada uno. En el nombre de Jesús, Amén.

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¿Cómo hacerlo?

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  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

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Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Isaías 55:10-11

Promesa para esta semana:

“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías 55:10-11 RV 1960).

To read this in ENGLISH, press HERE.

Photo by Rhodi Alers de Lopez on Unsplash

Dios nos dio su Palabra con un propósito definido: Da testimonio de Dios. Ese testimonio transforma, vivifica, restaura, ilumina, da vida y nos prepara para la patria celestial. ¿Cuán frecuentemente compartes la Palabra con aquellos que deseas ver en el cielo? Hoy día es más fácil que nunca. No hay excusa.

Comparte, comparte, comparte…

Comparte una porción de la Palabra diariamente con tu familia. Aun aquellos que se muestran reacios se beneficiarán de una promesa, de un consejo, o de una historia si la compartes en el momento designado por Dios. Ora para saber qué y cuándo compartir. Entonces, recuerda que su Palabra no volverá a Dios vacía. Ella irá calando poco a poco, pero persistentemente. Pronto esos corazones endurecidos se harán sensibles al llamado divino porque la luz del trono de la gracia alcanzó tal corazón.

Mi Oración:

Querido Padre celestial:

Gracias por el poder de tu Palabra. Enséñame qué porción, cómo y cuándo compartir de tu Palabra. Permite que cada corazón de quienes amo sea sensible a tu llamado. Haz lo que tú quieres en cada corazón, para que no vuelva a ti vacía. Gracias por tu promesa y la obra que harás en mi corazón y el de cada miembro de mi familia. En el nombre de Jesús, Amén.

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Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

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¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

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Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Lucas 5:10

En cualquier ámbito de la vida, es lindo trabajar cuando podemos ver frutos de nuestro esfuerzo. Pero trabajar sin lograr algo tangible no es agradable, sino desalentador.  La Palabra de Dios nos relata de una situación similar: Léela. Se encuentra en Lucas 5:1-11.

To read this in ENGLISH, click here.

Al amanecer Cristo venía de pasar un rato tranquilo a orillas del lago. La multitud se agolpaba, buscando oír al Maestro. Los discípulos regresaban de una noche de trabajo infructuosa.

Pedro había estado pensando en Juan el Bautista, ahora encarcelado. Seguir a Cristo era todo un reto, pues los líderes religiosos se oponían a él. Ahora, ni siquiera el trabajo de pesca en el cual era un experto, le aportaba provecho alguno. Su corazón guardaba un remolino de pensamientos y sentimientos, cansancio, dudas, desilusión, anhelos, y la necesidad de provisión era tangible, pues de la pesca provenía su sustento y el de su familia.

Cristo, en la barca, pidió a Pedro que apartarse la barca de la orilla y desde allí se dirigió a la multitud ansiosa y hambrienta de palabras de vida. Terminada su labor, pidió a Pedro que bogase mar adentro y echase las redes para pescar. Esto y más pudo cruzar la mente de cualquiera de los discípulos:

—¿En serio?

—¿De día?

—¿Te olvidas de que no es el mejor momento?

Una declaración de FE:

Agotado y con las manos vacías, Pedro resolvió creerle a Cristo.

“Respondiendo Simón, le dijo al Maestro: toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red” (Lucas 5:5).

Lecciones entretejidas en redes:

Lo que siguió fue una maravillosa manifestación del poder divino que dio a los discípulos la seguridad de que quien estaba delante de ellos:

  • Es Hijo de Dios.
  • Conoce los anhelos de su corazón.
  • Tiene poder para obrar en las situaciones más adversas.
  • Es capaz de proveer TODAS sus necesidades.
  • Escucha y concede el clamor de su corazón.
  • Les ama profundamente.
  • ¡En la vida de quienes siguen sus instrucciones, Cristo tiene la última palabra!

Promesa para esta semana: 

“Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres” (Lucas 5:10, up).

Tal vez estás cansado, frustrado, desalentado. Quizá estás viendo tus más caros sueños esfumarse cual niebla a la luz del sol. En vez de ver algún progreso espiritual en la vida de aquellos por quienes estás orando, pareciera que cada vez están más renuentes, menos interesados, más ofuscados en otras cosas…

¡Cristo tiene la última palabra!

Como Pedro, tú y yo necesitamos obrar por fe en la Palabra de Dios. No es por vista, sino por fe. No es porque ya vimos algún indicio positivo, sino porque Cristo dice, que tú y yo necesitamos actuar. Así como la red no salió del agua vacía, la Palabra de Dios no retorna vacía. Cristo dijo a Pedro y a todos sus discípulos a través de todas las edades: “No temas, desde ahora serás pescadores de hombres”. Yo escojo creerle a Cristo. Yo escojo continuar orando hasta ver mi red llena y desbordante de la manifestación del poder de Dios obrando en respuesta a nuestra sumisión y obediencia.

Mi oración: Bondadoso Padre celestial, tú eres fiel. tu Palabra es verdad. Aunque he trabajado infructuosamente, creo en ti. Gracias por tu promesa. Lléname de tu Santo Espíritu y úsame como pescador de hombres. Gracias porque aquellos que me diste, y muchos más, vendrán a los pies de Cristo, porque en su nombre oro y echo la red, Amén.

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Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Salmo 16:11

Promesa para esta semana:

“Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre” (Salmo 16:11).

To read this in ENGLISH, click here.

¿Cuál es tu mayor delicia?

¿Te levantaste hoy con una nota de agradecimiento y alabanza a Dos?

La vida de un cristiano debe ser la más feliz. ¿Vivimos momentos de tristeza y dolor?  ¡Sí! ¿Nos enfermamos? ¡Sí!

Algunos dan la impresión de que ser cristiano tiene como requisito tener un rostro serio y malhumorado. Sin embargo, andar con Cristo nos da la mayor razón para vivir radiantes, con el gozo genuino de la salvación que Cristo obró por nosotros en la cruz.

Si Dios nos ha mostrado la senda de la vida nuestro gozo es real y abundante, porque nuestra delicia es estar con Cristo. Él nos da vida de su vida. Nos da su paz. Nos bendice para bendecir a otros. Nos dejó promesas que nos animan a pesar de las situaciones adversas. A pesar de la maldad que vemos, a pesar del sufrimiento que podemos experimentar, tener a Cristo en nuestro corazón es la mayor fuente de gozo para el ser humano.

Para reflexionar: 

  • ¿Qué papel juega Cristo en mi vida?
  • ¿Qué ve mi familia en mí que le sea de atracción para tener una relación íntima con Cristo?

Mi oración:

Querido Padre celestial,

Gracias por Jesús y la delicia de conocerle. Gracias por el gozo que solo Él trae a mi vida. Perdóname por las veces que fallé en mirar tu rostro y di una perspectiva falsa de Cristo, con mi falta de gratitud, mi duda, mi desobediencia, mi pecado. Ayúdame a permanecer en la luz de tu presencia para que las pruebas no empañen mi visión ni mi comprensión de lo que significa ser un creyente, un cristiano, uno que anda en tu presencia. Dame la oportunidad de reflejar a Cristo apropiadamente en todo momento y lugar, para que otros también hallen su delicia en ti. Bendice a mis hijos y a mi familia, y no me dejes ser tropiezo para su relación contigo. Gracias por tu perdón y por contestar mi oración.

En el nombre de Jesús, Amén.

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  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
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©Rhodi Alers de López

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RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN: Cómo orar por los hijos, No. 1

Los hijos son el tesoro de cada padre y madre. Por eso es tan importante para cada creyente ver a sus hijos caminando en la senda recta y el camino estrecho. Aun así incontables madres y padres piden ayuda en intercesión por sus hijos y familia.  ¿Sabe dónde es el mejor lugar y la mejor hora para batallar en oración por su familia? Descubra éste y otros consejos prácticos para la guerra espiritual.

I-Hable menos, ore más.

Forme el hábito de orar. Si es posible, tenga un lugar separado para ello. Daniel oraba frente a su ventana. Cristo iba al monte. ¿Cuál es su lugar escogido para interceder por sus hijos? Ore regular y persistentemente por quienes desea ver en el cielo.

Salmos 55:17– Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz.

 “El mejor lugar para orar por los hijos: No debemos ir a la casa de Dios  a orar por nuestras familias, a menos que nos induzca a ello un profundo sentimiento, mientras el Espíritu de Dios las está convenciendo. Generalmente el momento apropiado para orar por nuestras familias es el culto de familia. Cuando las personas objeto de nuestras oraciones están lejos, la cámara secreta es el lugar apropiado donde se puede interceder ante Dios en su favor. Cuando estamos en la Casa de Dios, debemos pedir por una bendición para ese momento y esperar que Dios oirá y contestará nuestras  oraciones…”-Testimonios para la Iglesia, t1, p. 137

II- Llame el pecado por su nombre, (a tiempo).

No excuse el pecado de ellos, ni el suyo. Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador. No podemos esconder nuestro pecado ante Dios, ni tampoco el pecado de nuestros  hijos. Elí pasó por alto su deber como padre y sacerdote, y no inquietó a sus hijos respecto a su aborrecible conducta.

Lea la historia aquí: 1 Samuel 2:12-36

Dios castigó a Elí por su irresponsabilidad. A nosotros nos pedirá cuentas también. Amonestarles con amor es nuestra responsabilidad. No la podemos pasar por alto. En la eternidad, ellos lo agradecerán.
1 Samuel 3:11-14 Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. 12 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. 13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. 14 Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.”

III- Use la Espada de la Palabra de Dios para batallar en oración.

Busque versos y promesas que se refieran al problema por el cual usted desea orar. Veamos algunos ejemplos:

Problema:                                                                                                  Referencia bíblica

  • Lecturas, Videojuegos, pornografía, TV, cine:                             Salmos 101:3

No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.

  • Pensamientos negativos/lujuriosos, sombríos…                 Filipenses 4:8

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

  • Malas Compañías/Influencia negativa                                          Proverbios 1:10

Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, No consientas.

  • Palabras o vocabulario                                                                    Salmo 141:3

Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.

                                       Salmos 19:14

Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Usted debe buscar en oración aquellas promesas bíblicas que debe reclamar en favor de su familia. Haga su lista y prepárese para la batalla. Hay miles de promesas divinas. ¿Escogerá usted creerle a Dios? Cuando el enemigo lo tiente a desanimarse, responda audiblemente con una promesa de salvación. Su vida y la de muchos en su esfera de influencia será ricamente bendecida. La duda huye ante la poderosa Palabra de Dios.

 

 IV-Únase al Ayuno & Oración por Hijos y Familia

 Cada vienes, a la 1:00 pm, después de almuerzo, comenzamos el ayuno y oramos de forma especial para que Dios toque la vida de nuestra familia. Cada semana nos enfocamos en una promesa de la Palabra de Dios. Compartimos su aplicación práctica, una pequeña oración. Cuando oramos por nuestra familia, también pedimos en forma general por todos los padres unidos en oración por su familia. Así nos reforzamos unos a otros en ferviente oración

V-Atrévase a pedir perdón

Confesar la falta y pedir perdón es un sabio consejo bíblico. Nunca subestime el poder del perdón.

Santiago 5:16Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

Muchas vidas y relaciones han sido sanadas porque alguien tomó la iniciativa y pidió perdón.  La obediencia a este consejo ha traído paz y armonía a incontables familias, porque Dios nunca se equivoca. Pero lo más hermoso es que muchos se han reconciliado con Dios porque alguien rompió las barreras y se humilló.

 

VI-Ámelos incondicionalmente

Nuestro amor a Dios produce en nosotros amor genuino por nuestra familia, y aun por aquellos que nos tratan mal. ¿Ven ellos en usted el amor que decimos tener a Dios?  Recuerde: el amarles no significa aprobar o  vivir como que no nos damos cuenta de sus faltas.

1 Juan 3:18Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

Romanos 12:15Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.

 

VII-Afírmelos continuamente

Salmos 103:13Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.

 

Salmos 27:10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá.

 

Romanos 8:35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

 

Romanos 8:38-39 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

URGENTE: Necesitamos el poder del Espíritu Santo.

Los que trabajan en favor de los demás deben comprometerse a obrar con Cristo, a obedecer sus consejos y a seguir sus orientaciones. Cada día tienen que pedirlo para recibir el poder de lo alto. Deben cultivar un constante sentido del amor de Dios, de su capacidad, protección y ternura. Cuando miren a Cristo como pastor y anciano de los creyentes, entonces podrán contar con la simpatía y el apoyo de los ángeles celestiales. Jesús será para ellos su alegría y corona de regocijo. Sus corazones estarán dirigidos por el Espíritu Santo. Avanzarán con el sello celestial, y en sus esfuerzos serán acompañados por un poder proporcional a la importancia del mensaje que proclaman.—The Review and Herald, 27 de octubre de 1910. {RP 157.4}

 Recuerde: Victoria se escribe con oración. Que Dios le conceda su gracia y la maravillosa bendición de ver a sus hijos en el reino de los cielos.

 © Rhodi Alers de López 2018

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