Promesa
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4:12
No todas las espadas son construidas de doble filo. Cada estilo tiene su función. La espada de doble filo es más peligrosa que su contra parte, ya que la de doble filo corta y también desgarra.
La Palabra de Dios se compara a una resplandeciente espada de doble filo. Algunas personas pueden denominarse impenetrables o ser más difíciles de influenciar o impresionar. Pero una puntiaguda espada de dos filos entra con facilidad hasta desmenuzar el orgullo propio, deshacer la sabiduría humana, destrozar los pre-conceptos, deshilachar la incredulidad, y hendir las mejores excusas. Nada se resiste ante ella. Nada queda sin su influencia transformadora.

Poderosa espada
La Palabra de Dios raja las cortinas de tinieblas espirituales para que la luz del cielo resplandezca en el corazón. Entonces la espada ilumina las más recónditas áreas de la vida: ella conoce y examina los pensamientos, identifica muy bien las intenciones y motivaciones de nuestras actitudes y costumbres. Cuando la espada de la Palabra de Dios penetra nuestra vida corta la vanidad, quiebra nuestras defensas más fieras, y subyuga todo pensamiento a su poder perfeccionador. Oremos, ayunemos por sabiduría para dar uso a la única espada capaz de erradicar el pecado de cada vida a ella expuesta.
Oremos:
Padre celestial, humildemente doy gracias por tu Palabra, la espada, que es poder para salvación. Corta de mi vida cualquier cosa que sea un obstáculo para la salvación de otros. Suplico sabiduría y el poder del Espíritu Santo para desplegar tu Palabra a mis amados. Inquiétalos, hiérelos para salvación y vida eterna. En el nombre de Jesús, Amén. © Rhodi Alers de López, 2022









