Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia- 1 Juan 3:18

Una Historia de Amor… para ti que eres PADRE

El amor no es un cuento de hadas. “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Es un principio y una forma de vida: conlleva acción. (Ver Juan 3:16.)

El amor no es para un día ni un momento especial. Es una historia que se escribe día a día, a través de toda una vida. © Rhodi Alers de López
Una Historia de Amor

Él era un apuesto joven, todo un caballero, estudiante ministerial. Ella era una encantadora muchacha quien, sin buscarlo, cautivó su corazón. Sonaron las campanas de boda. Se llenó su hogar de hijos, trabajos, desafíos, privaciones y desvelos. Él siguió siendo un caballero. Ella siguió siendo su reina, su amada. Se lo hacía saber, ya fuera ayudando voluntariamente en los quehaceres, atendiendo los niños un rato para darle a ella descanso, colocando los muebles de modo diferente, trayendo algún detalle sin otro motivo que por amor, y de maneras creativas.

Lo más importante

“La cosa más importante que un padre puede hacer por sus hijos  es amar a su madre”, dijo el Reverendo Theodore Hesburgh. No se equivocó. La Biblia indica claramente que el amor se demuestra en hechos, no en palabras: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18). Este es nuestro llamado y desafío diario mientras vivamos.

Él enseñó amor

El amor no es para un día ni un momento especial. Es una historia que se escribe día a día, a través de toda una vida. Ella nunca tuvo dudas de su amor, pues él no lo retuvo para un momento ni día especial. En palabras y en acciones siempre la trató con delicadeza, ternura, respeto y mucho amor. Cuando se equivocó, tuvo el valor de pedir perdón. En su tono de voz y en su mirada, en su forma de relacionarse con ella y con nosotros, él enseñó amor.

Aun en su forma de disciplinarme, demostró que conocía a Dios. Y gracias a Dios por ello, pues aunque su presencia fue cortada repentina y prematuramente de nuestro lado, su amor a Dios, a mi madre y a su familia sigue siendo para mí ejemplo digno de imitar.

Cuando Cristo venga, podré decirle: “Gracias, papi”

Si desde muy niña entregué mi corazón a Cristo fue porque lo conocí a través de mi padre. Aunque mi madre jugó un papel heroico en mi vida, mi relación con Dios fue moldeada más intensamente por el ejemplo de mi padre, tanto, que acostumbro dirigirme a Dios en oración: “Amante Padre celestial”.

Llamado divino a todo padre

 Padre, ¿anhelas ver a tus hijos en el cielo? Independientemente de sus edades, tienes la divinamente asignada responsabilidad de modelar ante ellos el carácter de Dios. ¿Conoces a Dios? Si aún no lo conoces, búscalo en oración. Invítalo a tu corazón.

Si le conoces pero reconoces que necesitas su ayuda para lograrlo, Dios está tan cerca como una sincera oración. Dios ama a tus hijos más que tú. Cristo murió por ellos y por ti. ¿Acaso no te dará  el valor que necesitas para pedir perdón, enmendar lo que sea necesario y caminar en victoria hacia la patria celestial con tu familia?

Para toda madre que cría sola, no desmayes, Dios está a tu lado en tu anhelo por la salvación de tus hijos. A los pies del Maestro hallarás sabiduría y fuerza para la apremiante tarea.

Oremos:

Amante Padre celestial, gracias por ser nuestro Padre. Necesitamos tu ayuda para ver nuestra familia en el reino de los cielos. Haz en mí, y en cada padre y madre, tu obra transformadora, para que seamos bendición en la vida de nuestros hijos y familia, y que juntos, podamos entrar por las puertas de la patria celestial. Bendice a cada familia que ora y lucha por la salvación de su familia. En el nombre de Jesús, Amén.

Notitas de Victoria-Salmos 34:10

El Creador proveyó sobreabundantemente para los suyos con las innumerables riquezas de su gracia. Cuida a los pajarillos del infernal destructor para que nos alegren con sus trinos y nos inspiren a mirar a Dios. Declaró que tú y yo valemos más para Él que muchos pajarillos.

Cristo destacó el encanto de los lirios del campo. Señaló su lasitud y corta vida, acentuando que su tierno interés en nosotros supera a su cuidado por las florecillas.

Confía, en Jehová está nuestra victoria: Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien (Salmos 34:10).

Notas de Alabanza-Salmo 29:2

Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad (Salmo 29:2).

Gloria a su nombre

El nombre de Jehová es el socorro de todo creyente. Alábalo con todas las fuerzas de tu corazón. Que sepan grandes y chicos que tu vida está totalmente en sus manos.

La hermosura de su santidad

Mientras más de cerca contemplamos a Dios más notable es su amor inmerecido, más tierna su misericordia y más insondable su gracia. ¡Santo, santo, santo es Jehová!

Adoración 365

¿Qué proyecta tu vida de adoración y alabanza? ¿Invita ella a confiar en Jehová? O, ¿acaso vives quejumbroso y agobiado? La adoración a Dios no depende del estado físico, ni de los logros de sus criaturas. No depende de tener soluciones o de la falta de desafíos. No depende ni del calendario ni del clima. La adoración genuina fluye de corazones que reconocen quién es Jehová. Son corazones comprometidos porque han sido objeto de su amor redentor y su gracia transformadora. No significa que en el momento en que alaba todo está bien en su vida. Pero sigue reconociendo quién es Dios. Así, elevan su sincera e incesante alabanza día a día. En la cárcel, en el hospital, en medio de un funeral, como en el logro, allí eleva el corazón su sincera adoración a Jehová en la hermosura de su santidad.

¿Ya le alabaste hoy?

10 Días De Oración 2019: Una Experiencia Más Profunda-Día 10

Día 10-Dejar Ir las Espinas

Día 10-Dejar Ir Las Espinas

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:13, 14).

Aquí les compartimos el audio de este día 10, y el formato sugerido para el tiempo de oración. Más adelante pueden ver el video y compartir este material para que muchos lo disfruten y les sea de bendición. Es importante recalcar que este programa puede ser hecho en cualquier momento en que se busque una comunión más estrecha con el cielo. Dios te bendiga.

FORMATO SUGERIDO PARA EL TIEMPO DE ORACIÓN

Una Experiencia Más Profunda, Día 10-Dejar Ir Las Espinas

Alabanza
• Señor, ¡te alabamos por tu poder transformador!
• Te alabamos porque nos has llamado tus amigos (Juan 15:15).
• Te alabamos por escogernos para ser tus hijos.


Confesión y reclamar victoria sobre el pecado
• Señor, reclamamos tu victoria sobre el pecado en nuestras vidas.
• Perdónanos por escoger vivir en “las espinas” del pasado y permitir que esas experiencias nos desanimen. Gracias por que sin confesamos nuestros pecados, tu eres fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos (1 Juan 1:9).


Súplica e intercesión
• Señor, elevamos en oración a nuestros líderes de la iglesia alrededor del mundo. Por favor, dales sabiduría mientras toman decisiones importantes y dirigen tu pueblo.
• Pedimos tu gracia para perdonar a aquellos que nos han hecho mal. Señor, por favor, trae sanidad y restauración a las familias.
• Señor, que cada uno de nosotros seamos amigos de quienes no tienen amigos, revelando el amor de Dios a aquellos en necesidad de afecto.
• Oramos por nuestros hijos. Por favor capacítelos para que se pongan de pie valientemente cuando encuentren obstáculos y presiones. Ayúdales a tomar decisiones sabias y a defender la verdad (Isa. 44:3, 4).
• Enséñanos a seguir el ejemplo desinteresado de Cristo al satisfacer las necesidades diarias de las personas cercanas a nosotros. Equípanos para servir como médico misioneros, voluntarios comunitarios y amigos de los necesitados.
• Señor, que un poderoso reavivamiento de la piedad primitiva barra tu iglesia en los últimos días. Que estemos firmes en la verdad aunque se desplomen los cielos.
• Señor, muéstranos como compartir el evangelio con los musulmanes. Oramos que ellos escuchen y respondan a tu ofrecimiento de gracia.
• Oramos que la semilla de la verdad sembrada en Japón durante el programa de alcance de Todo miembro involucrado del pasado año. Por favor envía obreros para trabajar y orar por Japón.
• Oramos por siete nombres de nuestra lista de oración. Por favor muestra a cada persona cuanto Jesús les ama..


Acción de gracias
• Señor, gracias por tu promesa: “El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).
• Gracias, Señor, que puedes llenarnos de gozo y paz.
• Gracias porque ya estás trabajando en los corazones de las personas por las cuales oramos.


HIMNOS SUGERIDOS
Nuevo Himnario Adventista: “En Jesucristo, Mártir de Paz” (360); “Gran Gozo Hay en mi Alma Hoy” (349); “En el Seno de mi Alma” (358)

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Hechos 16:31

Promesa para esta semana:

” Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”- (Hechos 16:31).

¿Entiendes la promesa?

Creer… ¿qué significa? Creer no es el mero asentir de que Dios existe. Va más allá del razonar. Envuelve reconocer, aceptar y someterse a la conducción del Señor Jesucristo. Es pasar a un segundo plano para que Cristo quede en el primero. Es vivir como él vivió y andar como él anduvo: sometiendo cada acción a la voluntad de su Padre celestial. Creer es un estilo de vida que lleve la aprobación del cielo en cada detalle, momento y lugar.

¿Crees la promesa?

¡Esta es una promesa maravillosa, abarcante y que da mucha esperanza y alegría al corazón que está dispuesto y listo a obedecer! Meditemos en su recompensa.

¿Estás viviendo la promesa?

¿Cuántos faltan de tu mesa familiar por hacer su decisión por Cristo? Estamos comenzando un año lleno de preciosas y grandes posibilidades. Es un año cargado de grandes expectativas. El que cada asiento de nuestra mesa familiar esté ocupado por un miembro también de la familia celestial debe ser nuestro más caro anhelo.

Vivir la promesa conlleva fe, sumisión, y saber en quién has creído. Conlleva persistencia, perseverancia, y el fruto del Espíritu Santo. Vivir la promesa te dará una canción con que alabar a Dios por la seguridad de su conducción y la certidumbre de la realidad que ya hoy comienzas a celebrar, porque caminas por fe, no por vista.

Mi oración:

Gracias, Padre celestial por tu promesa. Por fe celebro el día en que mi mesa familiar estará completamente llena de miembros de la familia celestial. Me rindo a ti para que mi vida refleje que CREO en Jesús. En su precioso nombre suplico y alabo, Amén.

©Rhodi Alers de López, 2019

Sobre el ayuno

Cada viernes, después del almuerzo, (1:00 pm) nos disponemos a comenzar un ayuno con el propósito de tener una mente más clara para comprender el mensaje de Dios y sus instrucciones respecto al propósito de ver a nuestras familias venir a Cristo. Podemos ingerir alimentos sencillos o crudo, o frutas, según sea necesario. No cenamos el viernes ni desayunamos sábado. Terminamos el sábado 1:00 pm para almorzar todos juntos en familia.

Celebremos la bondad divina

¡Feliz año nuevo!

Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos- (Romanos 13:11).

Hoy quiero agradecer a Dios por las inmerecidas bondades conferidas en el año que recién terminó. Quiero celebrar la misericordia divina y su gracia a lo largo del año pasado. Agradezco a Dios la bendición de la familia carnal, que continúa creciendo. Doy gracias por la gran familia espiritual, que también crece, agradezco por cada amigo, hermano, y cada intercesor. Doy gracias a Dios por ti.

Alabo a Dios por las oportunidades que concediera a este Ministerio de alcanzar a tantos a través de la oración intercesora, a cuantos alcanzamos con el mensaje de prevención de Abuso Sexual Infantil y a quienes alcanzamos con el mensaje de restauración. Agradezco las incontables personas alcanzadas a través de la Palabra escrita, cantada y hablada. Dios ha sido bueno, sin que lo merezcamos. También doy gracias a Dios por su perdón por mis faltas y desaciertos confesados.

Dios llene tu copa con su Santo Espíritu.

Hoy agradezco la bendición que me confiere de ver abrir sus ojos a la vida otro año. Doy la bienvenida a la nueva página de gloriosas oportunidades para hacer una mejor y más completa labor, guiada por su Santo Espíritu.

HOY está más cerca nuestra redención que cuando creímos. De todas las bendiciones que podemos pedir, pido para ti lo mismo que para mí: Que Dios llene tu copa con su Santo Espíritu. Es la mejor bendición que el cielo puede darnos. Reconozco que hoy, más que nunca, necesito que su Espíritu tome absoluto control de mi vida para cumplir la labor asignada, y para estar lista para la pronta segunda venida de Cristo.

Feliz y próspero año nuevo. Que camines de la mano de Cristo hasta la patria celestial junto a toda tu familia; y que por el testimonio de una vida consecuente, muchos más se añadan a la caravana de hijos de Dios que marchan firmes hacia la Canaán celestial. Que seas bendecido para bendecir en este nuevo año.

Tu amiga y hermana en Cristo, Rhodi Alers de López.

¡Gracias, Gracias, Gracias!

Amigo, amiga…

No sé en qué circunstancias te encuentras este día, ni cuántos pesares han llegado a tu vida. No niego que este mundo está lleno de dolor y de situaciones que no encuentran humana explicación. Pero en medio de tus luchas y desaciertos, como en medio de logros y de alegrías, Cristo sigue siendo fiel. Él es la solución a tu mayor temor y la respuesta a tu más grande inquietud.

Por eso quiero invitarte a levantar tu vista del “aquí y ahora” y a enfocarte hoy en Jesús y la victoria. Pues una cosa es segura: Si hemos de vivir en victoria, diariamente hemos de agradecerle a Jesús por su magnífica y sin igual victoria.

Pero a Dios GRACIAS , que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:57). 

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Hoy vengo, Señor, con corazón agradecido.

No por falta de retos, ni ausencia de tropiezos.

Mas gracias doy por tu amor inmerecido

y la victoria que me das a través de Jesucristo.

Hoy late mi corazón, humillado, enternecido

al ver atrás y saber que hasta aquí me has sostenido.

Prometiste guiarme por todo este camino

hasta que llegue contigo a celestial destino.

 

“Gracias” jamás encapsulará con fiel sentido

lo que esgrime el corazón arrepentido.

Mas, callar no puedo esta victoria que has tenido.

Gracias por tu gracia que a mi alma ha revivido.

Pero a Dios GRACIAS , que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:57).

©Rhodi Alers de López, 2018

 

Notitas de VICTORIA-Salmo 27:13

“Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes” (Salmo 27:13).

De seguro ya identificaste tu gran problema: 

El jefe exigente…

La maestra difícil…

El hijo descarriado…

El vecino imposible…

El horario inapropiado…

El sueldo mezquino…

La madre estricta…

El “hermano” orgulloso…

La enfermedad que no cede…

El deseo o necesidad de…

Tu campo visual

Si pudieras medir el tamaño de tu problema, ¿cuán grande dirías que es? ¡Sí! Es grande y despiadado. Te robó la paz, te dañó el día y perturbó tu sueño. Tienes razón: es inmenso. Abarca todo tu campo visual.

Volando a 40,000 pies de altura, se ve más amplio el panorama y, cada cosa, diminuta. Pero… ¿cuánto más alto está Dios? Su campo visual abarca todo el universo. Entonces… ¿Cómo ve Dios tu problema?

¿Estás cerca o lejos?

La frustración crece si descuidamos la comunión con el Padre celestial. Nuestra fe se fortalece en su presencia. Cuanto más nos acercamos a Dios más rápidamente empequeñecen nuestros desafíos, mejor admiramos la grandeza divina y tenemos una mayor perspectiva de su inmensurable poder.

Dios llegará en el momento oportuno de acuerdo al propósito divino, en el tiempo que mejor encaje en el rompecabezas de nuestra vida. Nosotros solo vemos una pieza, pero Dios ve el panorama completo. Al final, si no desmayamos, veremos cómo Dios coloca cada pieza en su lugar. Admiraremos su hermosa obra y glorificaremos su nombre.

Desafío para ti y para mí

¿Cómo está tu fe hoy? No te preocupes tanto de cuán grande ves tu problema. Preocúpate de cuán grande ves a Dios y vivirás en victoria.

© Rhodi Alers de López 2018

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 32:17

Promesa para esta semana:

¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti” (Jeremías 32:17).

Un viaje incierto

Viajaba de regreso a casa tras un viaje misionero. Hablaba con Dios sobre diversas cosas. Tenía paz. El panorama se prestaba para la meditación en el gran poder del Creador. El que un aparato hecho por manos humanas nos lleve a salvo surcando el firmamento por grandes distancias es, sin duda, totalmente incierto. Pero depender de Dios cambia totalmente la perspectiva. Él es el Creador del universo, el Autor y consumador de nuestra fe.

Un punto ventajoso

No fue casualidad el que me asignaran el asiento de la ventanilla. Agradecí a Dios por ello. Desde allí gocé la bendición de ver el amplio panorama. ¡Cuán diferente se observa todo desde arriba! Tan pronto comienza su ascenso el avión, se empequeñece todo lo que queda abajo. Las personas se vuelven diminutos puntitos hasta desaparecer. Los más altos edificios también desaparecen de nuestra vista. Lo mismo sucede con las montañas, los lagos, y todo.

Nada hay imposible para Dios.

 

¿Cuál es tu opción? 

Notas cuán insignificante parece todo. Aun los problemas y desafíos que hasta entonces te intimidaban, pierden su importancia. En ese imperceptible momento deberás decidir cuál es tu opción. ¿Te aferrarás a lo que procura quitarte el sosiego o te enfocarás en llegar a  salvo a tu destino? Solo con Dios como nuestra meta y nuestro destino puede tener paz el corazón. Estoy en sus manos.

“Nada hay difícil para ti”

La salvación de los que amamos no está en nuestras manos, sino en las manos de Dios. “Ni hay nada que sea difícil para ti”, declaró el profeta Jeremías. Entonces, deja que tu ansiedad se esfume en la inmensidad de su poder. Habla con tu Creador con la total seguridad en la respuesta que, a su tiempo, has de ver.

Oremos:

Poderoso Creador del universo, nada hay que se compare a ti, “ni hay nada que sea difícil para ti”. En mi jornada al cielo, pongo mi vida y la de mi familia en tus manos, con la seguridad de que estás obrando en cada vida que, con cuerdas de amor, ataste a mi propio corazón. Gracias, Padre amante, porque hoy podemos regocijarnos en la respuesta que darás, porque tu deseo y tu obra es salvar y transformar. Bendice y fortalece a cada padre y madre que clama por la salvación de su familia, y que tu nombre sea exaltado en cada vida por quien oramos. En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López 2018

 

El Clamor de una Madre

Oh Señor:

Tú que oyes el clamor del humilde y el encumbrado,

Tú que ves el caminar de los pasos que han errado,

Tú que ves los corazones y escudriñas pensamientos;

Oye hoy este clamor de una madre por sus hijos.

 

 

No te pido para ellos, de este mundo, las riquezas

Ni pido sendas suaves que estén libres de problemas.

Yo te pido, Padre bueno, que los guardes de todo mal

Y que puedan este día de tu mano caminar.

Manda, oh Dios, tus huestes santas como cerco protector,

Y que salgan victoriosos al venir la tentación.

Permite que tu Palabra haga eco en su corazón

Y que rindan hoy sus vidas a Jesús, el Salvador.

 

 

Si cayeren, ¡no los dejes, levántalos por tu gracia!

Cual ovejas descarriadas, tráelos de vuelta al hogar.

Hoy confío y reclamo tus promesas, que son verdad.

¡Al venir, concédeme entrar con mis hijos a tu hogar!

©Rhodi Alers de López, 2003

Del Libro “Suspiros del alma… Poesía, reflexiones y Más”, pág. 43