Varón, ¿has visto una mujer de parto? Mujer, si Dios te concedió el privilegio de la maternidad, ¿cómo fue tu experiencia de parto?
Cada mujer que ha tenido el privilegio de ser madre puede confirmar que, como regla general, el parto es un proceso que conlleva cierto grado de dolor. Desde el Edén, a Eva se le avisó que debido a su pecado, el parto y el alumbramiento serían dolorosos. Desde entonces es normal que el proceso por el cual el cuerpo materno se prepara para expulsar al bebé del vientre, cause dolor.
El dolor de parto es diferente de una mujer a otra. Inclusive, cada embarazo y parto es diferente para cada mujer. Para muchas es aterrador el solo hecho de pensar en el dolor.
La Biblia menciona dolores de parto comparándolos a tiempos de dolor repentino, tiempos difíciles, de angustia y aflicción. En relación al dolor de parto la Biblia también menciona gemidos, temblores, retorcijos, rostros pálidos, gritos, jadeo, suspiros, manos sobre sus lomos, manos que flaquean… O sea, es literalmente todo un trauma para la madre y para su criatura.
“Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes”.
¿Cómo se aplica esto a la labor de intercesión? Nuestra referencia bíblica clave nos habla de Pablo, siervo de Dios, mencionando dolores de parto hasta que Cristo sea formado en los creyentes por los cuales él ha trabajado incansablemente. La obra de salvación requirió esfuerzo y sacrificio de parte de Cristo. La obra discipulado también requiere esfuerzo, dedicación y trabajo incansable de parte de cada siervo de Cristo.
¿Qué diremos de un intercesor? La tarea de un intercesor no es menos intensa, no es menos dolorosa. Requiere esfuerzo, compromiso, constancia, dedicación, tiempo, lágrimas, fe y confianza; requiere intenso e incansable deseo de salvación del ser humano por quien se intercede. Cuán doloroso es saber que muchos parecen ignorar el llamado del Espíritu. Pero esa labor se realiza de rodillas, en oración ante el trono de la gracia. Allí se trabaja, se sufre, se derrama el alma y se obtienen nuevas fuerzas. De Cristo es la victoria y “VICTORIA” se escribe con oración. Pronto, si no desmayamos veremos que Cristo está formado en ellos y nacerá una nueva criatura para ser guiada por el Espíritu Santo hasta la patria celestial.
26 Ellos se asombraban aún más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
¿Te preocupa la salvación de tu círculo de influencia?
Sin duda has orado ya muchas veces por alguien sin que todavía veas la respuesta a tu oración. No estás solo. Los discípulos de Cristo se preguntaron: “¿Quién podrá ser salvo?” Hay corazones que aún no parecen conmoverse ni inmutarse ante el llamado del Espíritu Santo. Hay cosas que les atraen y que tienen prioridad en sus vidas, ataduras que únicamente Dios puede romper. Sin embargo, no debemos desmayar.
¿Hasta cuándo debo orar?
Cada día de vida debo orar por quienes deseo ver en el cielo. Cada día de vida que Dios le conceda a él/ella es una oportunidad de decidir por la salvación que Cristo ofrece. Mientras el pecador tenga vida, no dejemos de orar. Puede haber rechazado muchas veces el llamado. Pero eso no debe desanimarnos ni impedir la persistente intercesión. Aún si el inconverso vive momentos de salud frágil, necesitamos orar con más insistencia. Cada suspiro de vida es una oportunidad para Dios obrar. A nosotros nos corresponde orar con fe y confianza en Dios, pues para él no hay nada imposible.
Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto (Eclesiastés 9:4).
De nosotros es el privilegio y la sagrada responsabilidad de orar e interceder ante Dios por quienes deseamos ver en el cielo. De Dios es el poder para salvar y transformar. No importa cuán difícil se vea el caso, cuántas veces se haya rechazado la invitación y el evangelio. Dios tiene un momento y una forma para obrar. Cada vez que oramos, damos a Dios una nueva oportunidad para que el Espíritu Santo toque corazones.
16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos.
17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,
18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?
19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.
20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,
21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.
22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová.
23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?
24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?
25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.
27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.
28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.
29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta.
30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta.
31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte.
32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez.
33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.
¿Ya viste cómo se dirige Abraham a Dios?
Ya Dios tenía su plan. Pero allí estaba su amigo Abraham, delante de él… Hay entonces la mención de un acercamiento en espacio físico de parte de Abraham hacia Dios. Esto es de suma importancia: La oración nos acerca a Dios y nos eleva a él.
Abraham abre su corazón a Dios:
— ¿Destruirás también al justo con el impío?
Le interesaba la justicia de Dios, el bienestar de sus congéneres, de sus vecinos, de su familia y de su entorno.
INTERCESIÓN
Vemos cómo le habla Abrahám a Dios, con reverente osadía. Se refiere a un atributo del carácter de Dios: su justicia.
V 25-“Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? ”
Como un padre amante le aconsejaría a su hijo, Abraham habla con el soberano de todo el universo en un tono de preocupación tanto por el bienestar de su comunidad, como por la reputación y el carácter de Dios; y Dios se compromete a salvar a toda esa comunidad si halla 50 justos.
Abraham reconoce su posición e insignificancia ante Dios. Un intercesor reconoce su posición ante el juez del universo. Siempre, con una actitud humilde y sumisa, debemos acercarnos ante el Padre celestial en oración.
v. 29 -Insegruro de los habitantes de la llanura, pero confiado en la misericordia divina, el intercesor baja el número a 45. Otra vez logra recibir de Dios la promesa de que si hay 45, no destruirá la ciudad.
v. 29-Abraham baja a 40 su número. Dios le asegura paz, y no destrucción.
v. 30-Abraham baja su número a 30. Dios se compromete a abandonar su plan por amor a 30.
v. 31-Abraham baja a 20 la cuenta. Dios le concede nueva seguridad de no destruir…
v. 32-Abraham baja la cuenta a 10. Dios le promete salvar la ciudad por amor a 10.
v. 33 Jehová se fue cuando Abraham acabó de hablar.
Osada intercesión nos concede la oración. Conocer a Dios como un Padre, amigo y Salvador nos permite interceder osadamente ante el trono de la gracia por aquellos a quienes deseamos ver en el cielo.
Dios está muy atento a nuestra oración personal y no desatiende nuestra conversación con él sobre cualquier asunto. Todo lo que sea importante para ti, a Dios le interesa también.
Si encontráis voz y tiempo para orar, Dios hallará tiempo y voz para responder.—
Mi vida hoy, 16. {Or 124.1}
Desde 50, poco a poco, bajó Abraham el número a 10. En cada intercesión, Dios aceptó la petición de su amigo.
¿Qué hubiera sucedido si Abraham hubiera seguido intercediendo?
¿Cuántas situaciones no recibieron respuesta por la falta de intercesión?
¿Cuántas vidas cambiaron por la intercesión persistente?
¿Fue su intercesión efectiva o no?
Abraham fue un intercesor efectivo mientras intercedió; ya que Dios estuvo de acuerdo en concederle su pedido. Mientras hay un intercesor, la gracia divina fluye misericordiosamente para bendecir, proveer, guiar, sanar, restaurar y salvar. Cristo todavía intercede por nosotros ante el Padre. No dejemos tú y yo de interceder por quienes deseamos ver en el cielo.
En ésta ocasión no hay estaciones enumeradas, sino un espacio delicado, con ambiente que invita a la reverencia, que transmite solemnidad… Un lugar donde los creyentes pueden acercarse a Dios y conversar con él sin apuros. Además, cada mesa tiene un lugar donde dejar sus pedidos.
Para una experiencia más completa, se colocó el versículo clave de manera bien visible y se invitó a quitarse el calzado antes de entrar a la Sala de Oración.
Un salón de oración es un espacio preparado para un encuentro con Dios a través de la oración. En ocasiones de reunión de creyentes tales como retiros, convocatorias especiales, campestres, etc. se debe aprovechar la ocasión para fortalecer la vida espiritual de cada uno, al separar un lugar o espacio específico para la oración. Este lugar contiene varias Estaciones de Oración. Cada estación de oración es una invitación a la oración por algo específico.
¿Qué significa C. A. S. A.?
Este es un acróstico que nos invita a orar por cuatro motivos específicos.
Ilustración usada para ésta estación es una cruz creada con papel. La cruz tiene una porción bíblica escrita. La base de la cruz está rodeada de “piedras” rotuladas con diversas cosas que nos hacen tropezar y fallarle a Dios.
EJEMPLO–Trasorar en privado y confesar sus ofensas a Dios, el participante tiene la opción de tomar una piedrecita y colocarla en un recipiente, como símbolo de que al confesar su falta, la deposita al pie de la cruz y acepta el sacrificio de Cristo en su favor.
No. 2- Letra “A”= Adoración & alabanza
Hoy te alabo por:
Hoy te adoro por:
Esta estación la ilustré con una “iglesia”.
No. 3- Letra “S”= Súplica e Intercesión
Traiga sus pedidos ante Dios. Siéntase libre de orar por usted o interceder por las necesidades de otros.
La ilustración o punto de enfoque es un baúl o lugar para colocar los pedidos.
No. 4-Letra “A”= Agradecimientos
Escojo expresar mis bendiciones espirituales.
Este espacio se arregló con notas musicales y otros objetos que nos motivan al agradecimiento.
¿Alguna vez procuraste llenar una solicitud o formulario en línea y te encontraste con una notificación de que debías llenar o marcar algún encasillado más?
¿Te dispusiste a hacer una diligencia solo para encontrar que no contabas con algún documento esencial?
¿Conoces la experiencia de llegar a tu casa y comprender que no tienes la llave para abrir la puerta?
¿Saliste para la escuela y con horror te diste cuenta de que se te quedó el trabajo que debías entregar?
Carencia letal
Los ejemplos anteriores muestran que algo faltó en un momento importante y determinante.
Cristo se encontró con un joven que anhelaba los beneficios del reino. Enumeró todas sus obras y logros. Pero cuando preguntó si todo estaba listo se encontró con una respuesta inesperada:
Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Los recuentos de Marcos y de Lucas registran que este joven se retiró frustrado. Perdió la bendición que decía había venido a buscar.
Cristo procuró preparar a sus discípulos para el capítulo final de su Ministerio terrenal, el evento que haría la diferencia entre la vida y la muerte eterna para ti y para mí. Pero sus discípulos no captaban las enseñanzas fácilmente. Sus mentes todavía estaban influenciadas por las falsas enseñanzas de los líderes religiosos de su tiempo. Cristo expresó que faltaban algunas cosas que deseaba comunicarles, pero que ellos no estaban listos para recibirlas. También les dijo qué les era esencial :
Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
¿Estamos nosotros mejor que ellos en cuanto a la comprensión? No. En nuestro propósito de ver a nuestro círculo de influencia aceptar a Cristo, ¿qué nos falta?
¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?
La parábola de la moneda perdida muestra que además de encender la lámpara o antorcha de la Palabra de Dios, que ilumine nuestra vida y condición, es necesaria la limpieza que solo puede realizarse a través del Espíritu Santo en nuestro interior. El Espíritu Santo obra para quitar esos rasgos que no se asemejan a Cristo. Como la escoba que saca la suciedad de nuestro entorno, arrasa la basura de nuestra vida y carácter. El Espíritu Santo es ese encasillado sin el cual nuestra solicitud no se acepta, es esa llave sin la cual no podemos entrar a casa de nuestro Padre. Sin someter nuestra voluntad al Espíritu Santo, no pasaremos el curso, no estaremos preparados para las moradas eternas.
Boca que se abre vanamente y multiplica palabras sin sabiduría
Boca llena de maldición
Boca que habla arrogantemente
Boca como león rapaz y rugiente
Boca ensanchada
Boca que habla despropósitos
Boca cuyas palabras son iniquidad y fraude
Boca que se mete en mal y compone engaño
Hombres cuyas bocas emiten centellas de fuego
Otras menciones
Bocas con olor de manzana
Boca que Dios tocó
Bocas dedicadas a alabar a Dios
Bocas deseosas de exaltar su justicia
Bocas comprometidas a enumerar sus bendiciones
Foto por artyom kabajev @Unsplash.com
Entre las características de un impío está su boca:
Proverbios 6:12-El hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda en perversidad de boca;
Comparación del justo y del impío:
Proverbios 10:6–Hay bendiciones sobre la cabeza del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
Proverbios 10:14-Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana.
Proverbios 10:31-La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada.
Proverbios 10:32-Los labios del justo saben hablar lo que agrada; Mas la boca de los impíos habla perversidades.
Proverbios 10:11-Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
Proverbios 15:2-La lengua de los sabios adornará la sabiduría; Mas la boca de los necios hablará sandeces.
Proverbios 15:14-El corazón entendido busca la sabiduría; Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
Proverbios 15:28-El corazón del justo piensa para responder; Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
Foto por Kristina Flour@Unsplash.com
Desafío: Salmos 39:1-2 Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí.Enmudecí con silencio, me callé con con respecto de lo bueno; …
Gracias por compartir conmigo tu amanecer, —le dije, agradeciendo la foto que me compartió con un mensaje que leía: “Dios me regaló este amanecer.”
Foto por L.Rivera
David se anticipaba al alba a comulgar con Dios. ¿Sabes por qué? Porque cada amanecer es un milagro, y cada alborada es el escenario de infinidad de maravillas. Veamos algunas pinceladas:
Mientras Faraón perseguía a los Israelitas-“Cuando amanecía” sucedió algo extraordinario. Éxodo 14:27-Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y “cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.
David perseguido por su propio hijo, en el desierto, vio la salvación divina al cruzar el Jordán con sus seguidores antes de que amaneciese. 2 Samuel 17:22
En el desierto desierto de Judá dijo: “De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela…”Salmos 63:1
Con corazones quebrantados llegaron las mujeres a la tumba. Encontraron vacío el sepulcro de Cristo. Mateo 28:1
Tras su fallido intento de pescar, Jesús caminó por la playa, les preguntó a sus discípulos, les dijo qué hacer, les preparó desayuno y les proveyó sustento para ellos y sus familias. Juan 21:4
Cristo llegó hasta sus discípulos que luchaban contra el viento en el mar antes del albor. Mateo 14:25.
Salmos 30:5-Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro,Y a la mañana vendrá la alegría.
DESAFÍO: Agradece a Dios por el amanecer. Cuando en la noche de desafíos te sientas desfallecer, sigue el consejo que se encuentra en Isaías 26:9–Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia.
¿Cuántos espejos tienes en casa? Los espejos añaden un toque de elegancia a su entorno. Se utilizan con propósitos primordiales de reflejar lo que está en frente. También se utilizan para crear un ambiente especial, pueden crear un punto de enfoque, y se pueden usar hábilmente para esconder defectos o manchas en la pared, etc. Los espejos decorativos en actividades y celebraciones especiales crean un ambiente de finura y esplendor que hace una diferencia extraordinaria.
¿Te miras al espejo antes de salir de tu casa? ¿Con qué propósito te detienes ante el espejo? Los espejos sirven para revelarnos una verdad que no siempre es bienvenida. Lo cierto es que no siempre estamos en la capacidad de corregir alguna verdad en ella revelada. Si descubrimos algún sucio y tenemos agua disponible, lavarse es la solución. Si estamos despeinados, tiene solución. Si encontramos una mancha en la vestimenta, es tiempo de cambiar de atuendo. Pero… ¿qué reacción tienes si notas arrugas en la frente? No es tan fácil ni rápida la solución. Posiblemente esa sea una de las situaciones que consideraríamos desagradables y/o inalterables.
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Escuché a alguien decir que se miraba con frecuencia en el espejo para congratularse y recordarse a sí mismo su hermosura. Ya en el tiempo bíblico existían espejos. En el libro de Job se comparan los cielos con un espejo fundido. Los espejos fueron utilizados con gran habilidad en la construcción de los implementos del tabernáculo.
¿Cuál es el propósito para detenerse ante el revelador espejo si no tenemos la intención de corregir la falta revelada? La Palabra de Dios nos advierte que no todo el que se mira en el espejo lo hace con el propósito de corregir la falta expuesta.
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
1. f. Parte del día comprendida entre la puesta del sol y el amanecer.
2. f. Estado atmosférico que hay durante la noche.Hace una noche muy buena.
3. f. Confusión, oscuridad o tristeza.
La Biblia dice que Dios llamó Noche a la primera parte del ciclo de 24 horas, la parte oscura en la que no vemos la luz del sol (Génesis 1:5, Salmos 104:20).
La noche es el tiempo que Dios señaló para el descanso diario del ser humano. Es buen tiempo, dijo el salmista, para acordarse de los cánticos, meditar y hablar con Dios exponiendo nuestras preguntas y permitirle hablarnos. David invitó a quienes estaban en la casa de Jehová por las noches a bendecir a Jehová. El asignó a cantores que no tenían otra tarea que no fuera alabar a Dios continuamente. Habían turnos de día, pero habían turnos asignados para las noches, porque en la casa de Jehová no debía haber tiempo ni momento en que no se alabara al Dios vivo.
Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida.
Salmo 42:8
Hechos bíblicos ocurridos de noche:
Jacob luchó con Dios.
El ángel de Jehová mató a 185 mil asirios que cercaron al pueblo de Dios.
Dios habló al niño Samuel.
Dios apareció en sueños con mensajes e instrucciones a príncipes, profetas y apóstoles.
Dios envió mensaje de amonestación al rey David a través de Natán.
Ángeles de luz anunciaron a los pastores el nacimiento de Cristo.
Cristo pasaba la noche orando.
Jesús sanaba a los endemoniados y los enfermos que le traían.
Nicodemo fue a entrevistarse con el Maestro.
Jesús se sentó a la mesa con sus discípulos.
Judas salió a entregar al Maestro y Cristo anunció a Pedro que le negaría tres veces.
El ángel sacó de la prisión a los apóstoles.
¿Qué más dice la Biblia sobre la noche?
El hijo del hombre vendrá cual ladrón en la noche.
En Apocalipsis se nos revela que en la Nueva Jerusalén no habrá noche.
Desafío: Agradece hoy a Dios por cada noche y el descanso. Aprovecha cada oportunidad que Dios te concede para tener comunión especial con él, porque meditas en él, y también cuando el sueño se te esfuma.