Ser progenitor es un sagrado privilegio que conlleva una seria y enorme responsabilidad ante Dios. Cada padre y madre que le sirve a Dios, el único Dios vivo y verdadero, anhela que su familia también le sirva al Dios Creador del universo, y que acepte a Cristo como su Salvador personal. Cada creyente tiene personas en su círculo de influencia a quienes desea ver en el cielo. Es por ello que, vez tras vez, en oración ferviente, nos acercamos humilde y “confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Heb. 4:16).
Día tras día, noche tras noche presentamos a Dios nombre tras nombre. No obstante, incontables creyentes se ven, en algún momento agobiados por la sensación de urgencia de salvación y la aparente falta de repuesta a sus ruegos por salvación. Como Pedro preguntó cuántas veces se debe perdonar al ofensor, muchos creyentes se preguntan:
Nuestro texto clave es una promesa que debe llenar de gozo nuestro corazón.
Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.
Isaías 60:4
No andemos cabizbajos, y tristes. Alcemos nuestra mirada al cielo. Dios es fiel. Todas sus promesas se cumplen. El día se acerca. Cristo prometió. Él murió por cada ser humano en nuestra lista. Su interés por la salvación de ellos es mucho mayor que el nuestro.
Isaías describe la futura gloria de Sion. Es un maravilloso cuadro que no debemos perder de vista. A través de su siervo Dios nos pide : “Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.” Isaías 60:4.
Varón, ¿has visto una mujer de parto? Mujer, si Dios te concedió el privilegio de la maternidad, ¿cómo fue tu experiencia de parto?
Cada mujer que ha tenido el privilegio de ser madre puede confirmar que, como regla general, el parto es un proceso que conlleva cierto grado de dolor. Desde el Edén, a Eva se le avisó que debido a su pecado, el parto y el alumbramiento serían dolorosos. Desde entonces es normal que el proceso por el cual el cuerpo materno se prepara para expulsar al bebé del vientre, cause dolor.
El dolor de parto es diferente de una mujer a otra. Inclusive, cada embarazo y parto es diferente para cada mujer. Para muchas es aterrador el solo hecho de pensar en el dolor.
La Biblia menciona dolores de parto comparándolos a tiempos de dolor repentino, tiempos difíciles, de angustia y aflicción. En relación al dolor de parto la Biblia también menciona gemidos, temblores, retorcijos, rostros pálidos, gritos, jadeo, suspiros, manos sobre sus lomos, manos que flaquean… O sea, es literalmente todo un trauma para la madre y para su criatura.
“Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes”.
¿Cómo se aplica esto a la labor de intercesión? Nuestra referencia bíblica clave nos habla de Pablo, siervo de Dios, mencionando dolores de parto hasta que Cristo sea formado en los creyentes por los cuales él ha trabajado incansablemente. La obra de salvación requirió esfuerzo y sacrificio de parte de Cristo. La obra discipulado también requiere esfuerzo, dedicación y trabajo incansable de parte de cada siervo de Cristo.
¿Qué diremos de un intercesor? La tarea de un intercesor no es menos intensa, no es menos dolorosa. Requiere esfuerzo, compromiso, constancia, dedicación, tiempo, lágrimas, fe y confianza; requiere intenso e incansable deseo de salvación del ser humano por quien se intercede. Cuán doloroso es saber que muchos parecen ignorar el llamado del Espíritu. Pero esa labor se realiza de rodillas, en oración ante el trono de la gracia. Allí se trabaja, se sufre, se derrama el alma y se obtienen nuevas fuerzas. De Cristo es la victoria y “VICTORIA” se escribe con oración. Pronto, si no desmayamos veremos que Cristo está formado en ellos y nacerá una nueva criatura para ser guiada por el Espíritu Santo hasta la patria celestial.
Escondida entre los diversos colores están las promesas divinas. Ésta es una idea que disfruté mucho trabajar hasta que descifré el mejor método para crearlo. Es parte del proyecto del Diario de Cartas.Para hacer este proyecto, necesitarás:
Tapetes de papel (utilicé tapetes de 6″)
Papel añejado o papel de color sólido, contrastante
retazos de papel
Promesas impresas en vellum, en papel de oficina, etc.
Para crear el sobre te dejo el enlace del video tutorial. Espero disfrutes tanto como yo creando algo bonito y diferente donde escribir o para usarlo como tarjeta de felicitación, etc.
Envelope Tutorial/ Para crear el sobre
Doily Journaling card/ Tutorial de la tarjeta de felicitación
26 Ellos se asombraban aún más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.
¿Te preocupa la salvación de tu círculo de influencia?
Sin duda has orado ya muchas veces por alguien sin que todavía veas la respuesta a tu oración. No estás solo. Los discípulos de Cristo se preguntaron: “¿Quién podrá ser salvo?” Hay corazones que aún no parecen conmoverse ni inmutarse ante el llamado del Espíritu Santo. Hay cosas que les atraen y que tienen prioridad en sus vidas, ataduras que únicamente Dios puede romper. Sin embargo, no debemos desmayar.
¿Hasta cuándo debo orar?
Cada día de vida debo orar por quienes deseo ver en el cielo. Cada día de vida que Dios le conceda a él/ella es una oportunidad de decidir por la salvación que Cristo ofrece. Mientras el pecador tenga vida, no dejemos de orar. Puede haber rechazado muchas veces el llamado. Pero eso no debe desanimarnos ni impedir la persistente intercesión. Aún si el inconverso vive momentos de salud frágil, necesitamos orar con más insistencia. Cada suspiro de vida es una oportunidad para Dios obrar. A nosotros nos corresponde orar con fe y confianza en Dios, pues para él no hay nada imposible.
Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto (Eclesiastés 9:4).
De nosotros es el privilegio y la sagrada responsabilidad de orar e interceder ante Dios por quienes deseamos ver en el cielo. De Dios es el poder para salvar y transformar. No importa cuán difícil se vea el caso, cuántas veces se haya rechazado la invitación y el evangelio. Dios tiene un momento y una forma para obrar. Cada vez que oramos, damos a Dios una nueva oportunidad para que el Espíritu Santo toque corazones.
16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos.
17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer,
18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?
19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.
20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,
21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.
22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová.
23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?
24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?
25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.
27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza.
28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.
29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta.
30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta.
31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte.
32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez.
33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.
¿Ya viste cómo se dirige Abraham a Dios?
Ya Dios tenía su plan. Pero allí estaba su amigo Abraham, delante de él… Hay entonces la mención de un acercamiento en espacio físico de parte de Abraham hacia Dios. Esto es de suma importancia: La oración nos acerca a Dios y nos eleva a él.
Abraham abre su corazón a Dios:
— ¿Destruirás también al justo con el impío?
Le interesaba la justicia de Dios, el bienestar de sus congéneres, de sus vecinos, de su familia y de su entorno.
INTERCESIÓN
Vemos cómo le habla Abrahám a Dios, con reverente osadía. Se refiere a un atributo del carácter de Dios: su justicia.
V 25-“Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? ”
Como un padre amante le aconsejaría a su hijo, Abraham habla con el soberano de todo el universo en un tono de preocupación tanto por el bienestar de su comunidad, como por la reputación y el carácter de Dios; y Dios se compromete a salvar a toda esa comunidad si halla 50 justos.
Abraham reconoce su posición e insignificancia ante Dios. Un intercesor reconoce su posición ante el juez del universo. Siempre, con una actitud humilde y sumisa, debemos acercarnos ante el Padre celestial en oración.
v. 29 -Insegruro de los habitantes de la llanura, pero confiado en la misericordia divina, el intercesor baja el número a 45. Otra vez logra recibir de Dios la promesa de que si hay 45, no destruirá la ciudad.
v. 29-Abraham baja a 40 su número. Dios le asegura paz, y no destrucción.
v. 30-Abraham baja su número a 30. Dios se compromete a abandonar su plan por amor a 30.
v. 31-Abraham baja a 20 la cuenta. Dios le concede nueva seguridad de no destruir…
v. 32-Abraham baja la cuenta a 10. Dios le promete salvar la ciudad por amor a 10.
v. 33 Jehová se fue cuando Abraham acabó de hablar.
Osada intercesión nos concede la oración. Conocer a Dios como un Padre, amigo y Salvador nos permite interceder osadamente ante el trono de la gracia por aquellos a quienes deseamos ver en el cielo.
Dios está muy atento a nuestra oración personal y no desatiende nuestra conversación con él sobre cualquier asunto. Todo lo que sea importante para ti, a Dios le interesa también.
Si encontráis voz y tiempo para orar, Dios hallará tiempo y voz para responder.—
Mi vida hoy, 16. {Or 124.1}
Desde 50, poco a poco, bajó Abraham el número a 10. En cada intercesión, Dios aceptó la petición de su amigo.
¿Qué hubiera sucedido si Abraham hubiera seguido intercediendo?
¿Cuántas situaciones no recibieron respuesta por la falta de intercesión?
¿Cuántas vidas cambiaron por la intercesión persistente?
¿Fue su intercesión efectiva o no?
Abraham fue un intercesor efectivo mientras intercedió; ya que Dios estuvo de acuerdo en concederle su pedido. Mientras hay un intercesor, la gracia divina fluye misericordiosamente para bendecir, proveer, guiar, sanar, restaurar y salvar. Cristo todavía intercede por nosotros ante el Padre. No dejemos tú y yo de interceder por quienes deseamos ver en el cielo.
¡Oh, qué tarea hermosa es la intercesión que nos lleva ante el trono de Dios para presentar las necesidades de aquellos a quienes amamos!
¿Ya lo viviste? La intercesión no garantiza una pronta respuesta. Posiblemente has invertido considerable tiempo orando por un caso difícil, de esos que parece una eternidad, sin ver el fruto anhelado.
Incontables padres y madres interceden por sus hijos, para que escuchen el llamado de amor de Cristo. ¿Hay en tu lista un alcohólico o alguien que está preso por las drogas? ¿Alguno está en depresión continua y con pensamientos suicidas? ¿Estás orando por alguien a quien el enemigo atormenta? ¿Oras por alguien que se dio a la vida lujuriosa lejos de los principios bíblicos? ¿Oras por alguien que está desconectado de la familia y nada lo motiva a cambiar de actitud? ¿Se te quebró el corazón al saber que uno de tus amados escogió un estilo de vida de confusión sexual y contrario al propósito divino para él/ella? ¿Tienes años sin ver a tu familia por asuntos de inmigración? ¿Te aflige un caso legal? ¿Te abruma una situación médica para la cual humanamente no hay esperanza? ¿Necesitas una respuesta divina a una situación que parece imposible?
He compartido “Cómo orar por los hijos”, No. 1, No. 2 & No. 3. Cada uno contiene herramientas muy útiles en nuestra vida de intercesión. Hoy comparto un arma más para este propósito sagrado.
Foto por Ray Shrewsbury@Unsplash.com
La carta de una madre a Dios
~Una oración por (nombre de su hijo)~
*Trata agresivamente con el enemigo. Ve en su contra con el todopoderoso nombre de Cristo Jesús y con la Espada del Espíritu.
Pedimos tu misericordia aunque no la merecemos cuando miramos nuestras vidas.
Gracias, Señor, por escuchar esta oración.
Por último, la madre reconoce y declara lo siguiente: *PS-Es muy posible que cuando cada uno de nosotros verdaderamente aceptemos, (no solamente toleremos) a mi hijo y sus amistades, él vendrá a Cristo.
En 2009 Dios trajo a este hijo a un encuentro con Cristo. Su madre falleció en 2016.
Cuando él le comunicó que él era ahora un cristiano y que ya no vivía como homosexual, que esa ya no era su identidad, ella actuó como que ella ya sabía que eso pasaría.
Este hijo comenta: “Ahora entiendo por qué nunca me fastidió por ser homosexual. Además, el hecho de que ella mecanografió esta carta a Dios, significa que ella creía que Dios respondería. Ahora sé por qué nunca me dio Sida..”
¿Qué lecciones podemos sacar de esta carta? Algunas son:
Llegó ante el monarca divino organizada.
Sabía exactamente lo que iba a pedir.
Usó pocas palabras.
No hubo repetición innecesaria.
Vemos pedidos directos y al punto.
Cubrió cada área de su vida referente a su situación específica.
Su oración estuvo respaldada por la Palabra de Jehová, la Espada del Espíritu.
Llamó el pecado por su nombre, no lo encubrió.
Ejerció fe. Confió secretamente en la obra divina.
Agradeció a Dios por la respuesta que daría.
Reconoció la parte que a su familia le correspondía en este proceso divino.
Mecanografió la carta y la tuvo presente en su tiempo de oración.
Eso permite tener una vida de oración consistente y perseverante.
Su oración fue efectiva porque sus pedidos fueron guiados por lo que es la voluntad divina para su hijo.
El rosado en cualquiera de sus tonalidades es hermoso. En este proyecto se combinan diferentes tonos y diversos elementos para un toque de rústico y delicadeza, a la vez.
Todavía hay personas a quienes nos gusta recibir cartas escritas a mano. Una carta antigua nos trae recuerdos… Esta creación para mi Diario de Oración, estilo cartas, da la impresión de ser una carta antigua.
Necesitas:
Sobre de oficina ( o tamaño de tu preferencia)
Encajes, papel para escribir, o papel especial, papel de cartas, o el de tu preferencia. Además, necesitarás añejar el sobre y demás con tinta natural o comprada. Puedes utilizar recortes bonitos o pegantinas, según lo que tengas a mano. No olvides que el ello postal (reciclado) le da un aire de autenticidad.