Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Calla, Enmudece

 Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Marcos 4:39

¿Hay olas en tu barca?

Tras un día de exhaustiva labor por el reino de Dios, ahora… ¡esto! Lo que parecía un viaje con Cristo en busca de reposo y sosiego, pronto se convirtió en una espantosa tormenta. Jamás pensaron los discípulos que enfrentarían algo así. Habían visto a Cristo hacer milagros. Comprendían, a su modo, que era el Hijo de Dios. Se sentían cómodos y seguros a su lado y sus esperanzas de una pronta liberación de la opresión romana, los animaba en sus adentros.

  1. Con Cristo o sin Cristo en la barca, enfrentaremos tormentas. ¿Prefieres afrontar la tormenta con Cristo, o sin Él?

¿No tienes cuidado que perecemos?

Sus intentos por manejar la barca fueron totalmente infructuosos. Los expertos marineros temieron por sus vidas al punto de olvidar que no estaban solos. Cuando un rayo de luz iluminó a Cristo, se volvieron a su Maestro con reclamos.

2. Cuando en nuestra incapacidad humana, finalmente nos acordamos de Cristo, ¿acaso no le hemos reclamado también? El mismo enemigo nos echa en cara: “¿No estás tú sirviendo a Cristo? Mira como te abandonó. Está durmiendo mientras tú luchas solo por la salvación de tu familia. ¿Cómo te atreves a servirle si… ¡Mira cómo están los tuyos!”

Foto por Rhodi Lopez@unsplash.com

¡Calla, enmudece!

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza (Marcos 4:39).
Su poder no ha menguado. Cualquiera sea la tormenta que estás afrontando, no necesitas luchar solo.

3. Cristo está tan cerca como una oración. La fe en Cristo calmará tu ser, acallará tus dudas y enmudecerá tus temores. Habrá grande bonanza en tu corazón y podrás ser, a tu familia y a otros, instrumento de su paz, que sobrepasa la comprensión de todo entendimiento.

Mi oración:

Querido Padre celestial, gracias por Jesús, mi Salvador. Hoy, en el poderoso nombre de Jesús, mi Señor, reprendo y renuncio a toda duda, temor y pensamiento de ansiedad. Renuncio a toda insinuación de derrota e incapacidad. Cristo ordenó al enemigo: “¡Calla, enmudece!” Por la fe en la sangre de Cristo en mi favor, el enemigo enmudece y sus insinuaciones no tienen ningún poder sobre mi mente, mis acciones, ni sobre mi familia. Todos sus planes quedan ahora cancelados, porque Cristo está al control de esta embarcación. En el poderoso nombre de Jesús, Amén y Amén. ©Rhodi Alers de López, 2019

Notitas de Victoria-Job 9:8

Foto por Quino Al@Unsplash.com

Dios siempre tiene el control

Hay momentos en la vida en que las circunstancias que nos rodean nos hacen olvidar el poder de Dios. Aun así, Él sigue sentado en su trono y está al control.

Su poder es infinito

Él solo extendió los cielos, y anda sobre las olas del mar (Job 9:8). ¿Habrá algo que el Creador del universo no pueda hacer? Si pones tu confianza en él, no te abandonará a tus propias fuerzas,

Deja que Dios sea Dios

Eso que te agobia, eso que te preocupa, eso que te roba el brillo de tus ojos y te hurta la sonrisa, déjalo ahora mismo en sus potentes manos. ¡Él quiere hoy darte la victoria, y… ¡”Victoria” se escribe con oración! ©Rhodi Alers de López, 2019.

RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN-Creatividad Eficaz

¿Qué nos recuerdan las conchas y caracoles? ¿Dónde nacen las perlas?

Metodología efectiva

Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina: (Marcos 4:2).

El Maestro de maestros, el Rabí de Galilea enseñaba por parábolas. Utilizaba ilustraciones de la naturaleza para imprimir en sus mentes los principios de las verdades eternas.

Parábola-significado:

Es un relato breve con una enseñanza basada en la comparación.

Las parábolas de Jesús

Jesús utilizó relatos relacionados con cosas terrenales para ilustrar verdades espirituales. Comparó al pecador necesitado de su gracia con una oveja, una moneda y un joven despilfarrador. De cada relato obtenemos nítidas enseñanzas que son fáciles de recordar y de aplicar.

Aprendiendo del Maestro

Una de mis formas favoritas de traer a la memoria los relatos bíblicos y sus lecciones es un paseo en la naturaleza.

Ejemplo:

¿Qué día de la semana creó Dios a Adán & Eva?
¿Cuántos grupos de personas ves? ¿Cuántos grupos de personas habrá cuando venga Cristo?
¿Quién creó a la tortuga? Ademas, lecciones sobre la creación, protección, sobre la creatividad divina…
¿Por qué cantan los pajaritos? ¿Dónde consiguen alimento? ¿Quién vale más, un pájarito o una persona? Además: Lecciones sobre la alabanza humana, la fidelidad divina, provisión divina, fe, confianza en Dios y sus promesas…
Lecciones sobre la historia del diluvio, el arca, el cuidado divino…
Además: enseñanzas bíblicas sobre las amistades, sobre el matrimonio, sobre la unidad…
Lecciones: fidelidad de Dios (Cruce del río Jordán)
Lección sobre el Río de Vida/ Cruce del Mar Rojo/ Agua de Vida/ Las plagas en Egipto…

Cada elemento en la naturaleza se presta para una lección de vida eterna. Busquemos diligentemente formas para hablar de la Palabra de Dios a quienes están en nuestro círculo de influencia. Dios pedirá cuentas. Además, las oraciones intercesoras deben, a la vez, acompañarse con esfuerzos decididos de alcanzarles para Cristo.

Dios te bendiga en tus esfuerzos por dar a conocer la Palabra de Dios.

© Rhodi Alers de López, 2019

Ayuno & Oración por Hijos & Familia-¡Mira cuánto amor!

¿Has visto a un padre con su bebé recién nacido o un infante? Sobresalen el amor y la ternura en su trato con la indefensa criatura. Frecuentes mimos y besos se mezclan con las atenciones de las necesidades propias de la edad del pequeño. A medida que su retoño crece, las demostraciones de amor cambian para adecuarlas a las necesidades del momento. Crecen los hijos, crece el amor. Crecen las necesidades y aumenta la intercesión.

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él” (1 Juan 3:1).

El amor que nuestro Padre celestial nos prodiga es constante como el amanecer. Como criaturas finitas, somos incapaces de asimilar su profundo amor. Solo a través de nuestro crecimiento espiritual captamos un poco de su ternura, paciencia e infinito amor. En el diario caminar de su mano descubrimos preciosas revelaciones de su amor.

La bendición de la intercesión:
A través de le intercesión nos convertimos en canales a través de los cuales Dios manifiesta su amor por la humanidad. Como tal, vemos reiteradas pruebas del amor y cuidado divino hacia el objeto de nuestra intercesión. El tiempo apremia: Oremos hasta ver nuestro propósito hecho realidad: que ellos vean con sus ojos carnales y espirituales el amor que Dios les tiene y el Padre celestial sea glorificado con su respuesta a tal amor.

Mi oración: Amante Padre celestial, te doy gracias por el amor puro y tierno que nos tienes. Gracias por el río de amor que fluye desde el Calvario. Gracias por la obra del Espíritu Santo. Hoy suplico que nuestros hijos y demás familiares por quien estamos intercediendo pronto también reconozcan y exclamen: “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él”. En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López, 2019

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia.Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familias por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que tendrá en tu familia.”

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

¡Suscríbase a nuestra página!

¡Suscríbase a nuestra página!

Sending

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia- 1 Juan 3:18

Una Historia de Amor… para ti que eres PADRE

El amor no es un cuento de hadas. “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Es un principio y una forma de vida: conlleva acción. (Ver Juan 3:16.)

El amor no es para un día ni un momento especial. Es una historia que se escribe día a día, a través de toda una vida. © Rhodi Alers de López
Una Historia de Amor

Él era un apuesto joven, todo un caballero, estudiante ministerial. Ella era una encantadora muchacha quien, sin buscarlo, cautivó su corazón. Sonaron las campanas de boda. Se llenó su hogar de hijos, trabajos, desafíos, privaciones y desvelos. Él siguió siendo un caballero. Ella siguió siendo su reina, su amada. Se lo hacía saber, ya fuera ayudando voluntariamente en los quehaceres, atendiendo los niños un rato para darle a ella descanso, colocando los muebles de modo diferente, trayendo algún detalle sin otro motivo que por amor, y de maneras creativas.

Lo más importante

“La cosa más importante que un padre puede hacer por sus hijos  es amar a su madre”, dijo el Reverendo Theodore Hesburgh. No se equivocó. La Biblia indica claramente que el amor se demuestra en hechos, no en palabras: Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18). Este es nuestro llamado y desafío diario mientras vivamos.

Él enseñó amor

El amor no es para un día ni un momento especial. Es una historia que se escribe día a día, a través de toda una vida. Ella nunca tuvo dudas de su amor, pues él no lo retuvo para un momento ni día especial. En palabras y en acciones siempre la trató con delicadeza, ternura, respeto y mucho amor. Cuando se equivocó, tuvo el valor de pedir perdón. En su tono de voz y en su mirada, en su forma de relacionarse con ella y con nosotros, él enseñó amor.

Aun en su forma de disciplinarme, demostró que conocía a Dios. Y gracias a Dios por ello, pues aunque su presencia fue cortada repentina y prematuramente de nuestro lado, su amor a Dios, a mi madre y a su familia sigue siendo para mí ejemplo digno de imitar.

Cuando Cristo venga, podré decirle: “Gracias, papi”

Si desde muy niña entregué mi corazón a Cristo fue porque lo conocí a través de mi padre. Aunque mi madre jugó un papel heroico en mi vida, mi relación con Dios fue moldeada más intensamente por el ejemplo de mi padre, tanto, que acostumbro dirigirme a Dios en oración: “Amante Padre celestial”.

Llamado divino a todo padre

 Padre, ¿anhelas ver a tus hijos en el cielo? Independientemente de sus edades, tienes la divinamente asignada responsabilidad de modelar ante ellos el carácter de Dios. ¿Conoces a Dios? Si aún no lo conoces, búscalo en oración. Invítalo a tu corazón.

Si le conoces pero reconoces que necesitas su ayuda para lograrlo, Dios está tan cerca como una sincera oración. Dios ama a tus hijos más que tú. Cristo murió por ellos y por ti. ¿Acaso no te dará  el valor que necesitas para pedir perdón, enmendar lo que sea necesario y caminar en victoria hacia la patria celestial con tu familia?

Para toda madre que cría sola, no desmayes, Dios está a tu lado en tu anhelo por la salvación de tus hijos. A los pies del Maestro hallarás sabiduría y fuerza para la apremiante tarea.

Oremos:

Amante Padre celestial, gracias por ser nuestro Padre. Necesitamos tu ayuda para ver nuestra familia en el reino de los cielos. Haz en mí, y en cada padre y madre, tu obra transformadora, para que seamos bendición en la vida de nuestros hijos y familia, y que juntos, podamos entrar por las puertas de la patria celestial. Bendice a cada familia que ora y lucha por la salvación de su familia. En el nombre de Jesús, Amén.

Celebremos la bondad divina

¡Feliz año nuevo!

Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos- (Romanos 13:11).

Hoy quiero agradecer a Dios por las inmerecidas bondades conferidas en el año que recién terminó. Quiero celebrar la misericordia divina y su gracia a lo largo del año pasado. Agradezco a Dios la bendición de la familia carnal, que continúa creciendo. Doy gracias por la gran familia espiritual, que también crece, agradezco por cada amigo, hermano, y cada intercesor. Doy gracias a Dios por ti.

Alabo a Dios por las oportunidades que concediera a este Ministerio de alcanzar a tantos a través de la oración intercesora, a cuantos alcanzamos con el mensaje de prevención de Abuso Sexual Infantil y a quienes alcanzamos con el mensaje de restauración. Agradezco las incontables personas alcanzadas a través de la Palabra escrita, cantada y hablada. Dios ha sido bueno, sin que lo merezcamos. También doy gracias a Dios por su perdón por mis faltas y desaciertos confesados.

Dios llene tu copa con su Santo Espíritu.

Hoy agradezco la bendición que me confiere de ver abrir sus ojos a la vida otro año. Doy la bienvenida a la nueva página de gloriosas oportunidades para hacer una mejor y más completa labor, guiada por su Santo Espíritu.

HOY está más cerca nuestra redención que cuando creímos. De todas las bendiciones que podemos pedir, pido para ti lo mismo que para mí: Que Dios llene tu copa con su Santo Espíritu. Es la mejor bendición que el cielo puede darnos. Reconozco que hoy, más que nunca, necesito que su Espíritu tome absoluto control de mi vida para cumplir la labor asignada, y para estar lista para la pronta segunda venida de Cristo.

Feliz y próspero año nuevo. Que camines de la mano de Cristo hasta la patria celestial junto a toda tu familia; y que por el testimonio de una vida consecuente, muchos más se añadan a la caravana de hijos de Dios que marchan firmes hacia la Canaán celestial. Que seas bendecido para bendecir en este nuevo año.

Tu amiga y hermana en Cristo, Rhodi Alers de López.

Fasting and prayer for the Salvation of Children and Family- Isaiah 55:10-11

Promise for this week:

“For as the rain comes down, and the snow from heaven, And do not return there, But water the earth, And make it bring forth and bud, That it may give seed to the sower And bread to the eater,
11 So shall My word be that goes forth from My mouth; It shall not return to Me [a]void, But it shall accomplish what I please, And it shall prosper in the thing for which I sent it (Isaiah 55:10-11).

Para leer esto en Español, presione aquí.

God gave us His Word with a specific purpose: It testifies of Him. That testimony transforms, invigorates, gives life, restores, illuminates, brings hope and prepares us for the heavenly home. How often do you share His Word with those you wish to see in Heaven? Today it is easier than ever. There is no excuse.

Share, share, share…

Share a portion of the Word daily with your family. Even those who seem uninterested will benefit from a promise, a counsel or a story, if you share it in the moment appointed by God. Pray to know what and when to share. Then, remember that His Word will not return empty. It will, little by little, but persistently press on. Soon, those hardened hearts will become sensitive and responsive to the heavenly call because the light from the throne of grace reached that heart! Praise the Lord!

My prayer

Dear heavenly Father:

I thank you for the power of your Word. Teach me which portion of, how and when to share your Word. May each heart of those I love respond to your call. Work your will in each heart, so that your Word does not return void. I thank you for your promise and for the work it will do in my heart and in each member of my family. I pray in the name of Jesus, Amen.

PLEASE, SHARE THIS PROMISE, THAT IT MAY BECOME A BLESSING IN YOUR FAMILY AND MANY MORE FAMILIES.  

This prayer initiative is not done by chance.  Each week we set aside this time to fast and pray specifically for this purpose.

Who? We invite YOU. Join us in prayer and fasting for our children and family.

When?  Each Friday, from 1:00 pm, up to Sabbath at 1:00 pm.

How? After our lunch on Friday, we start fasting: We skip our Friday supper and we also skip breakfast on Sabbath morning. We finish our fast on Sabbath at 1:00 pm (just in time to have the Sabbath lunch with our friends and family!).

NOTE: You can adjust this to your medical needs. One may opt to partially fast by drinking only natural fruit juices or by eating some raw fruit instead of abstaining from food. But it is important that we unite in prayer for our purpose.

Tips for this special time:

  • Silently study today’s Bible verse (s).
  • Set aside different times throughout the day/night to talk to God regarding your loved ones and those you wish to see in heaven. Prayerfully ask the Lord to fulfill this specific promise in your own life and in the lives of your loved ones.
  • Please, remember there are many more united in prayer for this purpose. When you pray, please include a request for all the families united in this endeavor.
  • You may want to write this weekend’s Bible verse(s) and place it where it is visible, as a personal reminder.
  • When it is time to end the fasting (In time for Sabbath lunch with the family, thank God for the victory that He will give to your family and the rest of the families united in prayer.

Remember: We can achieve victory through prayer.

May the Lord bless you abundantly and grant you the requests of your heart according to His promise and great mercy.

 

©Rhodi Alers de López

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 24:7

Promesa: 

 Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.  Jeremías 24:7.

¿Estás ayunando y orando por la salvación de aquellos que deseas ver en el reino de los cielos? ¿Te llena de frustración no ver a tus hijos, familia o amigos progresando en su relación con Dios como anhelas? ¿Te desespera ver pasos en la dirección equivocada? Dios promete obrar en sus corazones (mentes) de modo que conozcan a Jehová y le reconozcan como Señor de sus vidas.

Dios obra de formas que tú y yo no podemos ni siquiera imaginar. Tiene todos los recursos a su disposición y no ha dejado a la deriva a aquellos por quienes oramos por salvación. Que cobre aliento tu corazón y reanude su intercesión en toda hora, con la seguridad de que esta es la voluntad de Dios: SALVAR. Aquel que dio a su Hijo por salvar a la humanidad  caída, promete que ellos (aquellos por quienes estamos orando por salvación) cambiarán de rumbo: “se volverán a mí de todo su corazón”.  O sea, no vendrán por los panes y los peces, vendrán porque el Espíritu Santo habrá tocado su corazón y habrán comprendido su necesidad de salvación. Ya no rechazarán el llamado, sino que correrán a los brazos del único que les puede salvar. ¡Gloria a Dios por cada hermosa promesa de salvación!

Oremos: 

Amoroso Padre celestial, te alabo. Exalto tu bondad y gran amor. En esta hora, humillada ante ti, reconozco que tu especialidad es salvar. Tú amas a mis hijos, familiares y amigos más que yo. Tú diste a tu Hijo para que tengamos salvación. Hoy, confiando en tu promesa, agradezco tu disposición y tu poder para cambiar vidas. Te alabo porque eres fiel . Gracias porque cambiarás el corazón de mis hijos, familia y amigos; y ellos se volverán a ti sinceramente, para hacer tu voluntad. Gracias, gracias, gracias. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración?

Ayuno & Oración por la salvación de nuestros hijos y familia-Juan 16:7-8

¿Anhelas ver a tu familia en el cielo? ¡Sé parte de este momento especial!

PROMESA: Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16: 7-8).

Hacemos nuestra esta promesa.

Oramos:

Gracias, Padre celestial, por esta promesa que hoy pedimos se cumpla en nuestra familia. No deseamos que ninguno quede fuera de este círculo especial de oración. Obra en mi propio corazón. Obra en nuestros corazones. Obra en el corazón cada uno de aquellos que nos diste. Convéncenos del pecado y permite que lo veamos en su asquerosidad, tal cual es, para que arrepentidos, lo confesemos. Haznos sensibles a tu voz. Ayúdanos a comprender cuánto necesitamos ser revestidos de tu manto de justicia. Permite que ese día cuando los libros se abran en el juicio, nuestros nombres estén en el Libro de la Vida.

Hoy te suplico por mi familia y las familias de cada hermano y hermana que se inclina ante tu presencia pidiendo por la salvación de su familia. Concédenos el gozo de ver a nuestra pequeña grey preparándose para el encuentro con Cristo.

Lo suplico en el nombre de Jesús, nuestro Salvador, Amén.

Una invitación especial para cada viernes.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y Oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada cada viernes, de 1:00 pm hasta el sabado a mediodía. (Viernes después de almuerzo, hasta almorzar el sábado con nuestra familia). O sea, solo evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. 

¿Cómo? Repasa en silencio la promesa para hoy. Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo.  Pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia. Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración. ©Rhodi Alers de López, 2017

A Dios Le Importa-¡Atrévete a pedir restauración!

La bendición del Sábado

¿Qué bendición necesitas hoy? El sábado es un día especial porque Dios así lo hizo desde el Edén. Las Escrituras registran en Génesis 2:3Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Bendecir, significa engrandecer, ensalzar, colmar de bienes, prosperar y también consagrar al culto divino algo mediante determinada ceremonia. Y se define la bendición de Dios-como cosa excelente o muy beneficiosa. Santificar significa dedicar a Dios. Jehová reposó (descansó) de la obra que hizo. El sábado es un espacio de tiempo que Dios separó para estar en comunión íntima con quienes serán herederos de salvación. En este día tiene separadas bendiciones especiales para sus hijos. ¿Qué bendición necesitas? ¿Qué área de tu vida necesita restauración? Hoy Dios quiere hacer nueva tu vida, darte nuevas fuerzas, renovar tu confianza en él, concederte una nueva perspectiva de su carácter y de su propósito para tu vida. Dios quiere sanar tu corazón y tu vida de todo dolor, y sanarte de la enfermedad del pecado. Anhela que encuentres por medio de su Palabra el mensaje especial que tiene para ti.

A través de la comunión con el cielo en este día Dios quiere hacer nuevas todas las cosas en tu vida. “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.”-Apocalipsis 21:5. ¡Atrévete a pedir restauración!  ¿Le darás la oportunidad de bendecirte de manera completa?

COMENTA: ¿Qué bendiciones has recibido mediante la comunión con Dios en el sábado?