Hablemos de terrenos. ¿Vale la pena invertir en un terreno? De acuerdo a los expertos en bienes raíces un terreno es una buena inversión. Algunas razones para esta apreciación son las siguientes:
- Es económico, podría adquirirse sin necesidad de préstamo bancario.
- Es un bien tangible.
- Es un producto finito y escaso.
- Protege el capital de la inflación.
- Aumenta de valor por ser limitado y por la demanda que existe considerando el crecimiento demográfico.
- Podría generar ingreso pasivo.
- El costo de mantenimiento es menor que el de una casa o edificio.
¿Qué es un sequedal? Es un terreno árido, muy seco, que no produce fácilmente. La falta de precipitación y riego resulta en un terreno sin atractivo ni altas posibilidades. Un terreno que no cuenta con una fuente o suministro de agua, en una región donde las precipitaciones son nulas o casi nulas, es un terreno del que la mayoría de inversionistas apartaría su vista.
Importancia de la ubicación
En toda decisión referente a bienes raíces es de suma importancia considerar atentamente la ubicación del inmueble, de acuerdo al propósito para el mismo. ¿Sabías que hay quienes arguyen, y aún destacan que una propiedad árida es una buena inversión? Veamos algunos puntos favorables, según los vendedores.
Beneficios de comprar propiedad en el desierto:
- Su costo es bajo.
- Son populares por estar apartados de la ciudad.
- Provee paisajes únicos.
- Valor se aprecia fácilmente.
- Costo de mantenimiento es comparativamente menor.
- Tiene recursos naturales, especialmente la energía solar.
- Valor aumenta por demanda de tales lugares.
Hablemos de corazones. ¿Conoces un corazón seco? Humanamente hablando, un corazón seco es un corazón muerto, por el cual no fluye la sangre que lleva vida a todo el organismo.
Sin embargo el mayor inversionista en bienes raíces del universo conoce secretos que la mayoría de los compradores desconoce. Su promesa lo comprueba:

Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
Isaías 44:3-4
Él pagó con su propia vida el precio que le da derecho a trabajar en cada corazón seco hasta inundarlo con el río de su Espíritu, que llenará de vida y verdor ese precioso terreno. ¿Colaborarás con él? Lo puedes hacer por medio de la intercesión ferviente y perseverante.

No desistas, no te rindas. Clama, pues cada oración da una nueva oportunidad al Espíritu Santo de tocar ese corazón que ahora se ve reseco, mustio, sin color ni vida. Dios no miente. Su promesa es para esta generación, y su bendición para nuestros renuevos… “y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas” (Isaías 44:4).

Gracias, Padre celestial, por tu promesa de bendición y nueva vida. Gracias, Inversionista divino por cada toque y llamado de tu Santo Espíritu. Gracias por darlo todo para que nosotros y los nuestros también disfrutemos contigo de la obra regeneradora de tu Santo Espíritu. No nos dejes desmayar ni detenernos en nuestro sagrado empeño. Gracias por tu promesa. Confiamos en tu respuesta, porque son tuyos, comprados por la preciosa sangre de Cristo. Es en nombre que suplicamos y agradecemos tu obra benéfica y salvadora, Amén. ©rRhodi Alers de López, 2023












