¿Consistirán nuestros ejercicios de devoción en pedir y recibir? ¿Estaremos siempre pensando en nuestras necesidades, y nunca en los beneficios que recibimos? ¿Recibiremos las mercedes del Señor, y nunca le expresaremos nuestra gratitud, nunca le alabaremos por lo que ha hecho por nosotros? No oramos demasiado, pero somos demasiado parsimoniosos en cuanto a dar las gracias.
EGW-2JT 110
Foto por Patri-w5l4ulSSo1Y
“Si la bondad amante de Dios provocase más agradecimiento y alabanza, tendríamos más poder en la oración. Abundaríamos más y más en el amor de Dios, y él nos proporcionaría más dádivas por las cuales alabarle. Vosotros que os quejáis que Dios no oye vuestras oraciones, cambiad el orden actual, y mezclad alabanzas con vuestras peticiones. Cuando consideréis su bondad y misericordia, hallaréis que él tiene en cuenta vuestras necesidades.” EGW-2JT 110
Si hubo tiempo en el que cada casa debiera ser una casa de oración, es ahora. Predominan la incredulidad y el escepticismo. Abunda la inmoralidad. La corrupción penetra hasta el fondo de las almas y la rebelión contra Dios se manifiesta en la vida de los hombres. Cautivas del pecado, las fuerzas morales quedan sometidas a la tiranía de Satanás. Juguete de sus tentaciones, el hombre va donde lo lleva el jefe de la rebelión, a menos que un brazo poderoso lo socorra.
Los que han profesado amar a Cristo no han comprendido la relación que existe entre ellos y Dios… No comprenden cuán grandes privilegios y necesidades son la oración, el arrepentimiento y el cumplir las órdenes de Cristo.
La senda de la sinceridad e integridad no es una senda libre de obstrucción, pero en toda dificultad hemos de ver una invitación a orar. Ningún ser viviente tiene poder que no haya recibido de Dios, y la fuente de donde proviene está abierta para el ser humano más débil. “Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre—dijo Jesús,—esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.”
Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos.
Jeremías 32:39
…Era el año décimo del reinado de Sedequías, rey de Judá, que fue el año decimoctavo de Nabucodonosor.
Ya Dios había advertido a su pueblo que sería llevado cautivo en consecuencia de su desobediencia a Dios y a sus mandamientos.
El ejército babilónico tenía en ese momento cercada a la ciudad de Jerusalén.
El profeta Jeremías estaba preso-en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey Sedequías.
¿Por qué estaba preso el profeta de Dios?
El rey no soportaba que Jeremías profetizara lo que Dios estaba diciendo como advertencia al pueblo desobediente.
Por supuesto, el mismo rey estaba en peligro y se le estaba advirtiendo. Dios le estaba comunicando su plan, pero Sedequías se volvió contra el profeta fiel.
Inusual transacción
En toda esa trama, Dios ordenó al profeta Jeremías llevar a cabo una transacción legal de compra-venta. Le especificó los detalles del trato y se aseguró de que el trámite fuera debidamente legalizado. Tras el asombro del profeta por ese pedido tan inoportuno, Dios le dio una vislumbre de su misericordia. Le reveló su gracia para con el pueblo que sería llevado cautivo a Babilonia. Le aseguró a Jeremías que su Tierra volvería a ser habitada y se volverían a llevar a cabo transacciones legales. Este era un mensaje de esperanza para un pueblo angustiado por el inminente cautiverio que estaban a punto de experimentar.
Es entonces que Dios habla las siguientes palabras:
Jeremías 32:37-42 He aquí que yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; 38 y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. 39 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. 40 Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. 41 Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.42 Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo.
¿Sientes temor por la condición de tu familia que parece no prestar atención a la voz de Dios? ¿Entiendes que las dificultades aún no les llevan a buscar resueltamente a Dios? ¿Temes las consecuencias?
Hay esperanza
Dios les ama más que tú y yo. Dios llama, amonesta, exhorta. invita. Todo tiene su momento. Muchas veces vivimos situaciones que nos aterran, y vemos a los nuestros vivir situaciones que nos hacen temblar. Sin embargo, Dios sigue siendo Dios. Cada valle de pruebas por el que nos permite atravesar tiene propósitos que desconocemos pero que él conoce bien que serán para nuestro bien eterno. Cada promesa nos alienta, cada detalle nos muestra su misericordia a pesar de nuestra indignidad.
Cómo reportar abusos o sospechas de abuso infantil
Posiblemente te has preguntado alguna vez: ¿Quién puede reportar una situación de abuso, negligencia o abuso sexual de un menor?
Es importante saber que cualquier persona que presencia un abuso, o que sospecha de abuso, maltrato o de negligencia contra un menor puede reportarlo. Usted y yo podemos hacer una diferencia positiva en la vida de un menor. Piense: Usted puede ayudar a salvar una vida.
¿Por qué es importante reportar un abuso, maltrato o negligencia hacia un menor?
1. Reportarlo es el primer paso para que el abuso, maltrato o negligencia pueda detenerse.
2. El reporte es importante para que el menor pueda recibir ayuda indispensable.
3. El reporte ayudará a evitar que el abusador continúe lastimando a ese o a otros menores.
¿Qué debo hacer ante el peligro inminente?
Si usted o alguien a quien usted conoce se encuentra en peligro inmediato de abuso o violencia, marque 9-1-1.
¿Qué debe hacer si encuentra algo en redes sociales mostrando maltrato o abuso de un menor?
Con la proliferación de las redes sociales no es improbable encontrar alguna foto o un video perturbador que muestra abusos contra los menores. Abundan los adultos y otros encargados de su cuidado que son irresponsables y totalmente desalmados, sin ninguna compasión por otro ser humano. Por ello debemos conocer nuestra responsabilidad cívica de obrar de la manera más apropiada, para dar voz al que no tiene voz. Si usted ve fotos o videos en las redes sociales de un niño siendo maltratado y/o abusado sexualmente, lo recomendable es que contacte inmediatamente a la oficina local para la Protección del Menor o llame a la policía y autoridades locales para que puedan evaluar la situación e intervenir lo antes posible de manera apropiada.
¿Cuán privada es tu oración privada, apreciado lector? He aquí sabios consejos de la pluma inspirada:
“Es imposible que el alma florezca mientras la oración no es un ejercicio especial de la mente. La oración familiar o pública solamente no es suficiente. La oración secreta es muy importante; en la soledad el alma comparece desnuda ante el ojo escrutador de Dios, y se examina todo motivo. ¡La oración secreta! ¡Cuán preciosa es! ¡El alma en comunión con Dios! La oración secreta solo debe ser oída por Dios. Ningún oído curioso debe enterarse del contenido de esa petición. En la oración secreta el alma está libre de las influencias circundantes, libre de excitación. Con calma, pero con fervor, buscará a Dios…” EGW— Testimonios para la Iglesia, t. 2, p. 172
Por tanto, Jehová, que redimió a Abraham, dice así a la casa de Jacob: No será ahora avergonzado Jacob, ni su rostro se pondrá pálido; 23 porque verá a sus hijos, obra de mis manos en medio de ellos, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. 24 Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.
Padre, bueno, gracias por tus bondades, tu misericordia y tu gracia bienhechora. Suplicamos en esta hora por todos aquellos que necesitan reconocer su condición espiritual y su necesidad de ti. Te necesitamos, Señor. Tú eres nuestro refugio, nuestra luz, nuestra vida, nuestra sanidad y nuestra esperanza. Sólo tú puedes despertarnos, sanarnos y restaurarnos.
Hoy venimos ante tu presencia suplicando perdón por una actitud despreocupada, por no depender de ti, por buscar respuesta en otras fuentes, por alejarnos de tus caminos, tus mandamientos, tus propósitos y tu vedad. Perdona nuestra iniquidad, perdona nuestro pecado, perdona nuestra indolencia, perdona nuestro silencio en tantas veces que debimos hablar.