Ayuno y Oración por Salvación de hijos y otros: Ora la Palabra, No. 4

“El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

Los proverbios son refranes o dichos, frases cortas que encierran sabiduría. Bien conocemos que Salomón fue dotado por Dios de sabiduría inigualable.

Nuestro texto revela una verdad que no todos se atreven pronunciar: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.“-Proverbios 16:9.

¿Conoces a alguien quien haya escogido su propio camino y a quien, al final de cuentas, no le haya ido tan bien como se propuso cuando decidió esa ruta?

¿Conoces a alquien que no haya “escuchado el consejo” de sus progenitores, consejeros, familia, etc., y haya visto desilusión en el sendero de su elección?

¿Has luchado con adolescentes para ayudarles a comprender el peligro que conllevan ciertas decisiones?

Entonces, ya puedes estar de acuerdo con el sabio Salomón sobre la declaración en el texto seleccionado para ésta hora: “El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos.”-Proverbios 16:9.

Dios al rescate

Es siempre Dios quien sale a buscar al pecador. Es siempre por su iniciativa que tenemos esperanza. Es él quien dio remedio para el pecado.

Mientras el mundo está llenando mente y alma con exitación, el Señor pone la Biblia en sus manos, para que la estudie, aprecie y escuche como una guía para sus pies. La Palabra es su luz.”—Carta 8, 1893. {La Temperancia, pág. 171}

Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105

“Por medio de las Escrituras el Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón. Así expone el error y lo expulsa del alma.” {Deseado de todas las gentes, pág. 640}.

¡Gracias a Dios por la Biblia!

Padre bueno, hoy nos acercamos a tu trono para darte gracias de manera especial por tu Palabra. ¿Dónde estaríamos sin ella? ¿Cómo conocerte sin ella? ¿Cómo aprender acerca de tus planes y propósitos sin ella? ¿Dónde encontrarte en medio de un mundo lleno de dolor y oscuridad? Pero tu Palabra, es esa lumbrera que ilumina nuestro camino. Gracias por ponerla a nuestra disposición. Hoy suplico por nuestros hijos, familiares, amigos y conocidos que han escogido su camino y necesitan con urgencia que tú endereces sus pasos. Pon en ellos el abrir tu Palabra, para que puedan ser guiados por la luz de tu verdad. Gracias por la disponibilidad de tu Palabra y el libre acceso que tenemos a la Biblia. Padre, gracias porque tú tienes mucho mayor interés que nosotros en que cada una de estas personas vengan a tus pies. Suplico que tu Santo Espíritu les inquiete a abrir tu Palabra, esa luz que endereza los pasos extraviados. Ayúdame a mí a vivir de manera que sea evidente que tú guias mi vida, mis pensamientos y acciones. Gracias porque tú obras de formas que no alcanzamos a imaginar y tu poder es más que suficiente. Gracias por enderezar los pasos de todos los nombres por los que estoy orando por salvación. Alabado sea tu nombre por tu poder, tu amor y tu respuesta. Por Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno y oración por salvación-Ora la Palabra, No. 3

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, 2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Lucas 18:1-3

Oídos que no oyen

La viuda estaba destruida. Su rostro evidenciaba los rastros de una vida dura, de privaciones y de esfuerzos no recompensados. No obstante sus ojos fijos en el rostro de su interlocutor, exigían justa respuesta. Vez tras vez salía de allí extenuada. El injusto juez no tenía compasión alguna por nadie. ¿Qué podría esperar ella, desgastada por el sufrimiento, y sin atractivo que despertara el interés de tan arrogante personaje en autoridad? ¿A quién le importaría su urgente necesidad? Sola, sin nadie que la representara ante la sociedad, no tenía alternativa que dar la cara y encontrar fuerzas para luchar por ella misma en una cultura donde la mujer tenía muy poco valor.

Así que, vez tras vez reunía fuerzas para llegar y presentarse ante el impío legislador. Cuenta el registro sagrado que éste cuadro se repitió muchas veces, sin que se inmutara el soberbio magistrado. No le incumbían los malvados que se aprovechaban de los vulnerables. No le interesaba el bienestar alguno de ser humano, sino el suyo.

No te canses de orar

Lucas 18:1 nos recalca la importancia de la oración perseverante. Cristo mismo explicó que nos incumbe orar y continuar orando. El cielo nos prepara para recibir la respuesta en el momento apropiado, cuando el corazón ya está divinamente instruido en las lecciones que harán del suplicante un altar de agradecimiento a Dios por su bondad inmerecida.

Nueva vez se presentó la viuda ante el soberbio juez. Determinada, expuso su pedido. ¡Qué maravilla del amor redentor!:

—Esta vez, razonó el juez, voy a concederle su pedido, no sea que me agote la paciencia.

¿Acaso no responderá el Padre amante a sus hijos? Si un juez soberbio concedió un pedido a la viuda de nuestra historia, ¿dudarás de que el Dios que dio a Cristo por ti y por mí conteste a los pedidos que nacen de un corazón guiado por el Espíritu Santo para la salvación de aquellos por quienes Cristo murió?

Oramos:

Oh, Dios bueno, tu poder es inescrutable y tu fidelidad sobrepasa a las nubes. El enemigo quiere destruirnos. Quiere agobiarnos para que perdamos la fe. Pero nuevamente, suplicamos, haznos justicia de nuestro adversario. No permitas que los nuestros sean arrastrados por el enemigo. Haznos justicia, Dios de amor. Continuamos clamando y esperando en el tiempo de tu buena voluntad. Gracias porque sabemos que escuchas y respondes. Libera a los nuestros de las garras del maligno y haznos justicia para la gloria de tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén ©Rhodi Alers de López, 2024

SIN GLUTEN-Fideos de calabacín

¡Listo!
Calabacín espiralizado

Ingredientes

  • 2 calabacines de tamaño mediano, espiralizados con el método de su preferencia
  • sal a gusto
  • 1 cucharada aceite oliva
  • 4 ajos prensados (Queda como una pasta de ajo en vez de ajo finamente picado. Este proceso permite que el sabor se disperse más uniformemente).
  • 1/2 cebolla blanca cortada en rodajas y por la mitad
  • 1 tallo de apio, lavado, cortado en 4 tiras a lo largo, y luego en trocitos finos
  • 3 pimientos rojos dulce pequeños

Instrucciones

  • Añadir sal a gusto al calabacín. Mezclarlo suavemente y dejarlo escurrir por unos 15 minutos para que suelte el agua. Escurrir bien, reservando líquido.
  • Con el calabacín en sus manos, apriete suavemente para sacar el exceso de agua y escurra bien.

AHORA, prepare salsa primero.

Salsa

  • 1/2 taza Salsa de Tostitos, pique mediano
  • 1/2 taza Salsa de spaguetti RAGU, con trozos de vegetales
  • 1 cdta aceite oliva
  • 1 ajo grueso, prensado
  • 1/4 cdta hojas de orégano brujo seco
  • 1 cda de sofrito casero
  • Añadir agua de calabacín si desea.
  • Sofreír todo en olla tapada y a fuego bajito por 15-20 minutos aproximadamente ( o más si lo cree necesario, de acuerdo a cuán espesa desee la salsa).

Preparar los fideos

  1. En sartén coloque el aceite y todos los demás ingredientes, menos el líquido que reservó. Cocine a fuego bajo por 2 minutos, removiendo constantemente para que el sabor se mezcle de forma pareja.

2. Agregue los fideos, cortados para que no queden tan largos. Mezcle poco a poco por aproximadamente 2 minutos, constantemente ayudando a incorporar los sabores. NO TAPE la sartén, para que no queden aguados los fideos.

Sirva…

Agregar salsa, según desee. Disfrute.

Rinde aproximadamente 4 tazas, dependiendo del tamaño del calabacín.

Puede acompañar con ensalada fresca y pan tostado o algún vegetal de su preferencia.

©Rhodi Alers de López, 1ro de mayo del 2024

Ayuno & Oración por Hijos & familia-Síguelos… de rodillas, pte. 2-Estrategias de Victoria

No fue cualquier crisis

En la parte número uno vimos que David se vio ante una situación totalmente inesperada: El enemigo había incursionado en su ciudad de residencia, había quemado la ciudad y se había llevado cautivos a todos sus habitantes, aparte de todo objeto útil y de valor que había. ¿Puedes imaginar la magnitud de su crisis?

1. No estás solo.

El registro sagrado hace claro que David no estaba solo. ¡Lo acompañaban seiscientos hombres! No fue la familia de David la única afectada. ¡Seiscientos y una familia estaban afectadas! Esta era una crisis de toda una comunidad, crisis con LETRAS MAYÚSCULAS. Fue un choque, un golpe inexpresable: desde total sorpresa, incertidumbre, preocupación, dolor, ansiedad, desesperación, caos, profunda angustia, amargura e inestabilidad emocional son solo algunas de las consecuencias que se pueden esperar en una situación así. No había ni siquiera un ser humano en su comunidad que no estuviera afectado por tal crisis. ¿Estaba todo perdido? ¿Habría alguna esperanza? ¿Quedaría en ellos el deseo de vivir? En cada crisis, no eres tú quien único sufre. Otros a tu alrededor también sufren sus efectos, consecuencias, etc.

¡Fue tal su desesperación que enseguida buscaron a un culpable! ¿En que les ayudaba eso?

Decidieron que era David, su líder, el culpable. Planificaron acabar con su vida. ¿Cómo resolvería eso su crisis? ¿No la aumentaría?

2. Se necesita un líder.

Reacciones propias de la humanidad:

  1. Llorar hasta quedar sin fuerzas
  2. Buscar culpable
  3. Decidir acabar con el “culpable”

1 Samuel 30:6 muestra a un buen líder en acción en tiempo de crisis. “Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.“

David también lloró hasta quedar sin fuerzas. El sentido de responsabilidad estaba sobre sus hombros. El dolor era insoportable, la angustia emocional lo dejó aún más indefenso, susceptible. Cuando sus fuerzas eran nulas, David reconoció su impotencia y volvió su mirada y sus pensamientos a Jehová. En Dios buscó dirección y respuesta a una situación cuya magnitud nos es difícil comprender a la mayoría de los lectores hoy día.

¿Qué situación o crisis estás enfrentando hoy en tu vida, familia, Iglesia, comunidad o nación? Dios necesita a alguien que esté dispuesto a humillarse bajo la conducción del Espíritu Santo, reconozca sus errores e impotencia y decida buscar dirección divina.

¿Reaccionarás como el montón o como el líder que Dios te hizo?

Ezequiel 22:30-Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.

¿Volverás tu rostro, tus pensamientos a Dios para que él te fortalezca y use en ésta crisis de hoy?

3. En la unión está la fuerza.

Cuando David buscó dirección divina, se unieron los 600 hombres en la instrucción divina para la situación a mano.

Mateo 18:19-20-19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

En esta preciada porción de las Escrituras se nos da una instrucción de gran importancia. Unidos en propósito, en armonía unos con otros, unidos en pensamiento y en un pedido que pueda redundar para gloria de Dios, unamos nuestras voces en clamor al cielo por aquellos a quienes el enemigo tiene cautivos en sus redes. Esto requiere no solo una decisión de orar juntos, sino el examinar nuestros corazones, motivos, acciones, etc. Como familia: ¿estamos en paz unos con otros o hay faltas sin confesar? ¿Estamos culpándonos unos a otros o estamos humillándonos ante Dios, reconociendo que ninguno de nosotros está exento de pecado y que de una u otra forma, necesitamos pedirnos perdón y permitir al Espíritu Santo tomar control de nuestras vidas, emociones, pensamientos y acciones?

4. El enemigo atacará, pero solo quemará y llevará cautivo lo desprotegido.

En la historia de David y Siclag relatada en 1 Samuel 30 es evidente que el enemigo ataca lo vulnerable. Cuando se baja la guardia, cuando la ciudad de nuestra vida queda desprotegida sin estudio de la Palabra y la oración, sin reunirnos como familia para estar otra vez “de acuerdo” en pensamientos, sentimientos, acciones y propósitos, para clamar por las necesidades de unos y otros, cuando se deja de lado a Cristo como la prioridad y ocupamos el tiempo en otras cosas… estamos dejando la ciudad desprotegida. ¿Estamos hoy tú y yo vulnerables? ¿Está nuestra vida, nuestra familia, iglesia y comunidad desprotegida?

5. Examen divino urgente

Salmo 139: 23-24 —Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. Ese necesita ser nuestro ruego a Dios. Sólo el Espíritu Santo revelará nuestra verdadera condición, necesidad y el remedio. ¿Le daremos la oportunidad?

6. Ésta es una lucha espiritual

Efesios 6:12-“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Independientemente de cómo se llame tu crisis, estamos en guerra espiritual desde el mismo génesis de la humanidad. No procures ignorar esta realidad. Mientras no aceptes esta verdad le darás ventaja al enemigo. Porque esta es una lucha espiritual necesita pelearse con las armas divinas y en el lugar apropiado: En los lugares celestiales.

Lee cuidadosamente estos textos que nos dan a conocer la bendición que tenemos a través de Cristo.

  1. Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
  2. Efesios 1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,
  3. Efesios 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.
  4. Efesios 3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.

Padre celestial, humildemente hoy te suplico que me examines y me reveles la verdad que solo tú conoces. Perdóname por las veces que he dejado mi vida, familia y otras áreas desprotejidas y vulnerables, por mi falta de comunión contigo. Ten misericordia, ayúdame a ser fiel a mi compromiso de amor contigo, para que tú puedas cumplir tus promesas en mi vida, familia y círculo de influencia. Salva a nuestros hijos y familia. Ayúdanos a batallar en oración ferviente y en el diligente estudio de tu Palabra. Gracias porque si somos fieles, tú cumplirás tus promesas a aquellos que te aman y esperan en ti, En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Ayuno y Oración por Salvación de hijos y familia-Dale entendimiento

Súplica de un padre

Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.”

1 Crónicas 29:19 

Un sueño denegado

El rey David se indignó al pensar en que el arca del pacto de Jehová moraba entre cortinas cuando él, como rey humano tenía una suntuosa residencia permanente. Se propuso, de todo corazón, construir a Jehová un lugar apropiado donde morar entre su pueblo. David sabía que su sueño propio, el sueño de su vida, no lo podría realizar. El templo que por tanto tiempo soñó edificar para colocar allí el arca del pacto no le fue concedido construir. Dios se lo prohibió (Ver 2 Samuel 7).

No obstante, Dios le aseguró a David que su hijo Salomón construiría el templo. Por lo tanto David hizo los preparativos con alegría y gran generosidad, reconociendo que todo proviene de la mano de Jehová; de tal manera que animó a muchos a contribuir de todo corazón más y más a tan noble causa. Preparó, no solo materiales, sino también personal especializado para laborar en la casa de Dios:

  • levitas
  • cantores
  • músicos
  • porteros
  • diversos oficiales, todos entrenados para cumplir fiel y eficazmente su sagrada responsabilidad

¿Cuál es tu sueño para tu progenie?

¿Qué anhelas ver a a tus hijos lograr? ¿Cuán lejos o cerca ves que está ese día? Cuando llegó el momento señalado, David oró por su hijo: “Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos” (1 Crónicas 29:19).

Dios escucha la oración

El mismo Dios a quien David oró para que le diera un corazón perfecto a su hijo, se le reveló a Salomón, y puso en él ese deseo de que Dios le concediera sabiduría. Lo vemos en Filipenses 2:13.

Filipenses 2:13-porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Sabemos que Dios le concedió a Salomón su pedido y le dio la gracia y capacidad para dirigir la obra de edificación del renombrado templo para gloria de Dios; templo que se convirtió en orgullo nacional del pueblo de Israel.

¿Crees que Dios contestará tu pedido y clamor por la salvación de tus hijos, familiares y amigos? ¿Estás dispuesto a ver a Dios obrar a su manera en vez de a la tuya? ¿Le rendirás esos anhelos a Dios para que él diseñe su propio plan para los tuyos?

Oramos:

Señor y Padre bueno, tú conoces los sueños y los anhelos de nuestro corazón. Anhelamos ver a nuestras familias servirte. Queremos ver a nuestros hijos haciendo tu obra. Cumple en cada uno tus propósitos. Danos ver nuestros sueños de salvación, que también son tus sueños, hechos realidad. Permite que tu Santo Espíritu los inquiete y encamine a rendirse ante la cruz de Cristo Jesús. A ti te agradecemos, y te alabamos porque tienes el poder de obrar para salvación. Dales a nuestros hijos y seres amados corazones sensibles a la voz del Espíritu Santo y llévales a hacer tu obra con integridad, con alegría y con sencillez de corazón. Gracias, Padre, por lo que has hecho, lo que estás haciendo, y lo que harás en respuesta a nuestras súplicas. Oramos y te alabamos confiados en el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Viviendo en Victoria-Filipenses 4:13

La Palabra de Dios contiene infinidad de promesas que si las creemos y las hacemos nuestras nos dan la clave para vivir una vida que agrade a Dios y atraiga a otros a su comunión de salvación. La promesa que hoy estamos leyendo es corta pero abarcante y completa.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Filipenses 4:13

¿Puede ser tan sencilla la clave para la victoria?

Porque Dios dijo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, ella es totalmente cierta, y necesitamos creer la promesa, hacerla nuestra, y vivirla. Todo es todo y no excluye nada. Por lo tanto, cualquier desafío que nos toque afrontar debe llevarnos a los brazos de Cristo para que refugiados en él seamos capaces de sobrellevar lo que nos toque. Esta promesa es abarcante. Ya sean responsabilidades, privaciones, críticas, pérdidas, amenazas que afrontemos o tentaciones contra las que necesitamos luchar, Cristo es suficiente. Porque él venció, únicamente él nos fortalece para la victoria.

“Quisiera que todos pudiesen comprender las posibilidades y las probabilidades que están al alcance de quienes hacen de Cristo su eficacia y confianza. La vida que se oculta con Cristo en Dios siempre tiene un refugio; puede decir: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece’ (Fil. 4: 1 3). 

{Camino a Cristo 39.3}

¿Qué se requiere de nuestra parte?

Nuestra parte como creyentes está en permanecer EN CRISTO, en quedarnos allí escondidos en él, habitando en él, dependiendo de él, mirándolo a él, creyéndole a él, obedeciéndole a él, totalmente seguros de que él nos lleva por la senda segura que nos conduce a la patria celestial.

¿Has visto un niño que se monta en el carro de su padre pero que, de repente, decide que necesita desmontarse del auto para llegar a su destino? No seamos ese niño, que en su ignorancia solo se pone en riesgo. Quedemos en Cristo. Entonces, en esa comunión vamos aprendiendo y comprendiendo que él es todo lo que necesitamos para hacer lo que él mismo nos ha pedido que hagamos.

Maravillosa encomienda: Padre, ayúdanos a comprender que es solo en ti y a través de ti que logramos vivir de acuerdo a tus expectativas para nosotros. Ayúdanos a creer que tú eres nuestra victoria. Danos ese anhelo de estar en ti porque solo el Espíritu Santo lo trae a nosotros. Gracias por la victoria que a través de Cristo nos permitirás vivir. En el nombre de Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2024

Bendecido Año Nuevo

Muy amados, Dios es fiel y su bondad hacia cada uno de nosotros se manifiesta en la bendición de ver culminar un año más.

Agradezco inmensamente a Dios que has sido parte de esta jornada en nuestro Ministerio y es mi deseo que la bendición divina se manifieste en tu vida y familia a lo largo del año que comienza.

La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella. Proverbios 10:22.

Muchas personas, situaciones, eventos y encuentros pueden de algún modo particular traernos algún tipo de beneficio. No obstante, Proverbios 10:22 nos recuerda que es la bendición de Jehová la que en realidad necesitamos.

Sí, damos gracias a Dios por cada situación, persona, circunstancia, entidad, Ministerio, etc., que fue una bendición en este año que culmina; pero no olvidamos que aún los tales, fueron instrumentos o medios que Dios utilizó para derramar su bendición sobre nuestras vidas y entorno. Inclusive si carecemos de otros recursos y oportunidades, su bendición es suficiente. Es la auténtica y suficiente bendición.

Su bendición nunca traerá a nuestra vida algo contrario a sus planes y propósito para nosotros. En su bendición hay descanso en medio de la agitación diaria de interminables compromisos. En su bendición hay esperanza en medio de la aflicción. En su bendición hay paz aun en medio de los desafíos constantes. En su bendición hay gozo aún en medio de las despedidas. En su bendición hay seguridad de que todo lo que él permite en nuestra vida, es y será parte de su bendición, que alcanza desde aquí hasta la eternidad.

Por eso, amado lector, hoy oro por, y deseo para ti y los tuyos la bendición de Jehová en este nuevo año, mientras vivimos disfrutando su presencia aquí y ahora hasta cuando la noche, la separación y el dolor ya no sean más.

Tu hermana en Cristo,

© Rhodi Alers de López, 2023

¡Reavívanos!-Romanos 8:37

 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Romanos 8:37

Cada victoria facilita la siguiente.

Cuando el hombre se ocupe día tras día sinceramente en vencer los defectos de su carácter estará abrigando a Cristo en el templo de su ser. Entonces, la luz de Jesús estará en él, y bajo los brillantes rayos de la luz del rostro del Salvador, su vida entera se elevará y ennoblecerá.

Testimonies, t. 4, pp. 345-346

Ensalada de zuchini y calabacín amarillo

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Ingredientes

  • 1 calabaza amarilla pequeña, rallada
  • 1 zucchini pequeño, rallado
  • 1 rama de cebollín, picado
  • 1 tomate, cortado en cuadritos
  • Sal y pimeinta a gusto
  • 2 tazas de hojas de espinaca tierna, lavadas y escurridas
  • 4 -5 rábanos, cortados por mitad y en rodajas medias lunas gruesas
  • 1/4 taza de aceitunas negras, sin semillas, escurridas y en lascas

Instrucciones

  • Mezcle los primeros cuatro ingredientes.
  • Añada sal y pimienta a gusto.
  • Coloque 1/2 taza de hojas de espinaca en cada plato.
  • Coloque 1/4 de mezcla de calabaza sobre las hojas de espinaca en cada plato.
  • Decorar con rábanos.
  • Añadir las aceitunas.

Opcional

  • Omita las aceitunas.
  • Acompañar con rebanadas de aguacate.
  • Aliñar con aceite de oliva extra virgen o jugo de limón fresco, recién exprimido.

Rinde 4 porciones.

Promesas para compartir, No. 11-Salmo 34:18

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Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.

Salmo 34:18

Gracias, Padre celestial, por velar tiernamente sobre cada ser humano; te alabo por tu compasión y segura ayuda para con los que sufren, y que han sido mal heridos por las vicisitudes de la vida. Gracias porque tú eres nuestra ayuda y salvación. Ayúdanos a confiar en ti en cualquier situación que nos toque vivir, porque tú eres fiel y solo tú tienes la solución. Por Jesús, Amén. ©Rhodi Alers de López, 2023