Batida de fresas

Esta es una rica batida que puede utilizar para reemplazar el desayuno. Es fácil y sabrosa. Muy conveniente para esos días en que estamos con tiempo limitado. Además, es apropiada para los días de calor cuando no quieres estar mucho tiempo en la cocina.

Ingredientes

3/4 Taza de fresas (strawberries)
1/4 Taza de arándanos (blueberries)
1/2 Taza leche de almendra Silk Sabor de vainilla sin endulzar (UNSWEETENED), bien fría.
1 cdta semillas de Chía orgánica
Pizca de canela

Procedimiento

Lave bien las frutas. Licúe bien.

Deje espesar unos 10 minutos a temperatura ambiente o puede refrigerarlo 10 minutos.

Sirva con cuchara.

Disfrute su rico sabor.

Rinde: 1 servicio de aproximadamente 9 ozs.

©Rhodi Alers de López 2018

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Batida de Piña

¡Saludos! Hoy te comparto una rica batida. Esta es una receta súper sencilla y muy sabrosa. Los ingredientes frescos aportan un sabor exquisito. Además, es muy apropiada para quienes desean cuidar su figura. Es rica en fibra y vitaminas. Otra ventaja es que se aparta de los productos lácteos. Así que si estás en una dieta vegana, no tienes que perderte esta deliciosa batida. Espero que te guste.

Reemplaza un desayuno o almuerzo con esta batida. O úsala como una saludable merienda.

Ingredientes

3 tazas piña fresca, en trozos

1 manzana con cáscara, en trozos (sin semillas)

1 pera con cáscara, en trozos (sin semillas)

1/2 taza del jugo natural de la piña

1 taza leche  marca “Silk” de Almendra sin endulzar

Instrucciones

Licuar.

Sirva. Disfrute y comparta.

Variación:

Sustituir leche de coco por la leche de almendra.

Servicios:

Rinde aproximadamente 6 tazas.

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Dios te bendiga.

A Dios Le Importa: Ten misericordia de los que sufren violencia

Una oración

Oh, Señor, tú que observas cada dolor

del cuerpo, del alma y del corazón;

 

Tú que, por amor, te has hermanado

 con el solitario, el sufriente y el angustiado,

 

Tú que comprendes cada caso

 de abuso, violencia y maltrato;

 

sé propicio al triste y despojado

de estima y de sueños forjados.

Que tu presencia lleve aliento

a los que sufren en silencio.

 

Da sanidad a quien solo en ti

recuperará la alegría de vivir.

 

Socorre a grandes y aun chicos

que divagan por el mundo sin sentido:

 

Cancela en ellos el plan del enemigo.

Dales hoy tu bálsamo divino.

 

Obra en sus dañados agresores

que dispensan sus propios temores.

 

Sana sus traumas y ocultas heridas

que ya son hediondas llagas podridas.

 

Oh, Señor, ten misericordia

de esos cuerpos ya casi sin vida…

 

Ambos: víctima y victimario

precisan tu paz y dulce amparo.

 

Dales hoy fuerza, guía y luz

que los lleve a los brazos de Jesús.

 

Que, humillados en tu presencia,

reciban sanidad y nueva vivencia.

 

Porque suplico  y agradezco reverente

en el único nombre por siempre potente,

 

En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López 2018

Notitas de VICTORIA-Salmo 27:13

“Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes” (Salmo 27:13).

De seguro ya identificaste tu gran problema: 

El jefe exigente…

La maestra difícil…

El hijo descarriado…

El vecino imposible…

El horario inapropiado…

El sueldo mezquino…

La madre estricta…

El “hermano” orgulloso…

La enfermedad que no cede…

El deseo o necesidad de…

Tu campo visual

Si pudieras medir el tamaño de tu problema, ¿cuán grande dirías que es? ¡Sí! Es grande y despiadado. Te robó la paz, te dañó el día y perturbó tu sueño. Tienes razón: es inmenso. Abarca todo tu campo visual.

Volando a 40,000 pies de altura, se ve más amplio el panorama y, cada cosa, diminuta. Pero… ¿cuánto más alto está Dios? Su campo visual abarca todo el universo. Entonces… ¿Cómo ve Dios tu problema?

¿Estás cerca o lejos?

La frustración crece si descuidamos la comunión con el Padre celestial. Nuestra fe se fortalece en su presencia. Cuanto más nos acercamos a Dios más rápidamente empequeñecen nuestros desafíos, mejor admiramos la grandeza divina y tenemos una mayor perspectiva de su inmensurable poder.

Dios llegará en el momento oportuno de acuerdo al propósito divino, en el tiempo que mejor encaje en el rompecabezas de nuestra vida. Nosotros solo vemos una pieza, pero Dios ve el panorama completo. Al final, si no desmayamos, veremos cómo Dios coloca cada pieza en su lugar. Admiraremos su hermosa obra y glorificaremos su nombre.

Desafío para ti y para mí

¿Cómo está tu fe hoy? No te preocupes tanto de cuán grande ves tu problema. Preocúpate de cuán grande ves a Dios y vivirás en victoria.

© Rhodi Alers de López 2018

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 32:17

Promesa para esta semana:

¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti” (Jeremías 32:17).

Un viaje incierto

Viajaba de regreso a casa tras un viaje misionero. Hablaba con Dios sobre diversas cosas. Tenía paz. El panorama se prestaba para la meditación en el gran poder del Creador. El que un aparato hecho por manos humanas nos lleve a salvo surcando el firmamento por grandes distancias es, sin duda, totalmente incierto. Pero depender de Dios cambia totalmente la perspectiva. Él es el Creador del universo, el Autor y consumador de nuestra fe.

Un punto ventajoso

No fue casualidad el que me asignaran el asiento de la ventanilla. Agradecí a Dios por ello. Desde allí gocé la bendición de ver el amplio panorama. ¡Cuán diferente se observa todo desde arriba! Tan pronto comienza su ascenso el avión, se empequeñece todo lo que queda abajo. Las personas se vuelven diminutos puntitos hasta desaparecer. Los más altos edificios también desaparecen de nuestra vista. Lo mismo sucede con las montañas, los lagos, y todo.

Nada hay imposible para Dios.

 

¿Cuál es tu opción? 

Notas cuán insignificante parece todo. Aun los problemas y desafíos que hasta entonces te intimidaban, pierden su importancia. En ese imperceptible momento deberás decidir cuál es tu opción. ¿Te aferrarás a lo que procura quitarte el sosiego o te enfocarás en llegar a  salvo a tu destino? Solo con Dios como nuestra meta y nuestro destino puede tener paz el corazón. Estoy en sus manos.

“Nada hay difícil para ti”

La salvación de los que amamos no está en nuestras manos, sino en las manos de Dios. “Ni hay nada que sea difícil para ti”, declaró el profeta Jeremías. Entonces, deja que tu ansiedad se esfume en la inmensidad de su poder. Habla con tu Creador con la total seguridad en la respuesta que, a su tiempo, has de ver.

Oremos:

Poderoso Creador del universo, nada hay que se compare a ti, “ni hay nada que sea difícil para ti”. En mi jornada al cielo, pongo mi vida y la de mi familia en tus manos, con la seguridad de que estás obrando en cada vida que, con cuerdas de amor, ataste a mi propio corazón. Gracias, Padre amante, porque hoy podemos regocijarnos en la respuesta que darás, porque tu deseo y tu obra es salvar y transformar. Bendice y fortalece a cada padre y madre que clama por la salvación de su familia, y que tu nombre sea exaltado en cada vida por quien oramos. En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López 2018

 

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Salmo 115:14

Promesa para hoy: 

“Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos” (Salmo 115:14).

Esta promesa se encuentra en medio de una comparación entre Dios y los ídolos.  El Salmo menciona la morada de Dios y el poder creador de nuestro Dios en contraste con la futilidad de un objeto creado y forjado por mano humana. Expresa con audacia la insensatez de quienes rinden homenaje a tales objetos inanimados y esperan que éste haga algo por ellos.

Exhortación a confiar en Jehová

“No tengo ídolos”—podrías afirmar.

¿Alguna vez pusiste tu confianza en algún logro, en alguna ventaja, o en algún recurso humano? ¿Te sentiste confiado en que tal posición, título, o afiliación con alguna persona en cierto nivel ventajoso podría traer bendición a tu vida y/o a tu familia? ¡Cuidado!

Vez tras ves, el salmista insta a Israel (a quienes creen en Jehová) a poner su confianza en el Dios que está en los cielos. Reiteradamente les recuerda que Jehová ES nuestra ayuda y nuestra defensa. Con plena seguridad afirma que el Dios Creador y sustentador del universo bendecirá a quienes acudan a Él, sean grandes o pequeños.

Hermosa promesa

Cuán hermoso es confiar en Jehová. No hay distinción. ¡Nadie que va a Él queda desamparado!

“Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos” (Salmo 115:14). Esa es su promesa para todo el que se acerque con un corazón necesitado y anhelante de su bendición. Para todo el que reconoce a Dios como su única esperanza, y que humildemente se rinde en obediencia al Señor, Dios ha dejado su Palabra, que es fiel.

No dejes de orar por quienes anhelas ver en el cielo. El Creador del universo escucha el sincero clamor de los padres por sus hijos.

Hoy, lleva a su presencia la petición de tu alma. No quedarás chasqueado. El Creador de todo el universo inclinará su oído a quien humilde y sinceramente se acerque al trono de la gracia.

El Crador del universo oye el clamor de los padres por sus hijos.

Oremos: 

Padre celestial, Creador del universo, ante tu presencia reconocemos que no hay para nosotros refugio ni esperanza fuera de ti. Mira nuestros corazones que necesitan tu bendición. En tu misericordia, obra en las vidas  de nuestras familias y de todos aquellos que anhelamos ver en el reino de los cielos. Suplicamos que el Espíritu Santo toque sus vidas, y que sientan la urgente necesidad de ti. Por cada padre y madre unido en oración y ayuno, también suplicamos: Fortalécenos en tu amor, para que vivamos en obediencia a tu voluntad y que pronto veamos hecha realidad esta promesa de bendición. Rogamos en el precioso nombre de Jesús, Amén.
©Rhodi Alers de López, 2018

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

©Rhodi Alers de López 2018

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia: Lucas 7:13

“Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores” (Lucas 7:13).

Una inmensa multitud alegre y llena de grandes expectativas respecto a Cristo seguía al Maestro cuando salió de Capernaum.

Pronto se encontraron con una multitud lóbrega y apesadumbrada. No había sino dolor, angustia y desolación en el rostro de una pobre mujer viuda, que paso a paso, se acercaba a la que sería la tumba de su único hijo.

La compañía de la multitud no le proveía el consuelo que su vida necesitaba. Lo más caro que tenía yacía inerte. Con la muerte de su único hijo fallecieron sus más caras esperanzas.

NO LLORES

La voz del dador de la vida interrumpió decidida y atrevidamente los lamentos. Le pidió dejar de llorar a la desconsolada mujer. Enseguida se dirigió al cuerpo inerte y le habló. En ese momento volvió a la vida el joven muerto.

A ti madre, Cristo te indica hoy, “No llores”. Lleva tu pedido al dador de la vida con la seguridad de que Él tiene hoy el mismo poder para levantar de la muerte espiritual a tus hijos. Nada se compara a su amor por tus hijos. Cree, ora, alaba y exalta su poder y misericordia. Dios sigue hoy sanando enfermos y resucitando a aquellos por quienes clamamos.No ceses de orar hasta ver tu milagro hecho realidad.

MI ORACIÓN

Oh, Señor, infunde tu salvífico aliento a mis hijos y familia. Obra en ellos tu milagro de amor y sanidad. Restaura tu gracia en sus vidas para que te sirvan desde aquí a la eternidad. Gracias por tu poder y tu deseo de salvar. En el precioso nombre de Jesús, Amén

COMPARTE con otros padres y madres está reflexión. Dios te bendiga.

(C) Rhodi Alers de López, 2018

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El Clamor de una Madre

Oh Señor:

Tú que oyes el clamor del humilde y el encumbrado,

Tú que ves el caminar de los pasos que han errado,

Tú que ves los corazones y escudriñas pensamientos;

Oye hoy este clamor de una madre por sus hijos.

 

 

No te pido para ellos, de este mundo, las riquezas

Ni pido sendas suaves que estén libres de problemas.

Yo te pido, Padre bueno, que los guardes de todo mal

Y que puedan este día de tu mano caminar.

Manda, oh Dios, tus huestes santas como cerco protector,

Y que salgan victoriosos al venir la tentación.

Permite que tu Palabra haga eco en su corazón

Y que rindan hoy sus vidas a Jesús, el Salvador.

 

 

Si cayeren, ¡no los dejes, levántalos por tu gracia!

Cual ovejas descarriadas, tráelos de vuelta al hogar.

Hoy confío y reclamo tus promesas, que son verdad.

¡Al venir, concédeme entrar con mis hijos a tu hogar!

©Rhodi Alers de López, 2003

Del Libro “Suspiros del alma… Poesía, reflexiones y Más”, pág. 43

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 29:11

Promesa para esta semana: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

El contexto de esta promesa nos habla del cautiverio en Babilonia. Habla de un tiempo específico que Dios tiene para visitar a su pueblo y cumplir la promesa de bendición a los suyos. La promesa hace claro que Dios nos mantiene en sus pensamientos para prodigarnos bendiciones mucho mayores de las que esperamos.

Espera

No importa cuánto tiempo hace que estás orando por la salvación de tus amados. Sigue orando. Su promesa sigue en pie y tiene un tiempo para su cumplimiento. La promesa declara que Dios nos dará el fin que esperamos. Esperar no es algo que nos gusta; pero esperar en Dios no es lo mismo que esperar por un ser humano, ni por entidades humanas. La espera en Dios está marcada y respaldada por su fidelidad. Está basada en su amor por ti que oras, y en su inmenso amor por aquellos que necesitan su gracia redentora. Que no te desanime el paso de los años. Dios ya está obrando. Dios contestará.  La bendición que anhelamos vendrá.

Oremos

Amante Padre celestial:

Te damos muchas gracias por tu promesa.  Gracias porque tu deseo de bendecir y salvar a nuestra familia sobrepasa nuestro entendimiento. Te alabamos y agradecemos profundamente porque nos muestras que el tiempo de la respuesta que esperamos está claramente marcado en tu agenda. Mientras esperamos, nos regocijamos en tu misericordia y alabamos tu nombre. Nuestro corazón rebosa con el gozo de la salvación que tú estás obrando en cada uno que hemos traído ante el trono de la gracia. Oramos, agradecemos y confiamos en el nombre precioso de Jesús, Amén.

Jeremías 29:11

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Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

©Rhodi Alers de López

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Sending

¡Feliz cumpleaños, varón de Dios!

Felicidades, para ti, varón de Dios. En este día especial,  busca un lugar alto donde detenerte a contemplar a todo tu alrededor las múltiples bendiciones que Dios ha derramado en todo tu camino. Celebra la bondad de Jehová. Bendice su nombre y regocíjate en la maravilla de su infinito amor, su cuidado y su dirección.

“Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas-SalmoEn cuyo corazón están tus caminos”-(Salmo 84:5).

En este día, y siempre, te deseamos lo mejor: la bendición que viene de lo alto, del Padre celestial. Dios siga guiando tus pasos por el sendero del bien.

©Rhodi Alers de López, 2018