Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 31:16-17

PROMESA PARA ESTA SEMANA: Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo (Jeremías 31: 16, 17).

¡Dios te bendiga, amigo, amiga! En este último fin de semana del 2018 es importante meditar en las bendiciones que Dios nos ha dado a través del mismo.

Dios está obrando, de esto no hay dudas. Esta foto es evidencia de que nada hay imposible para Dios. Dios arrancó a Johanna de las garras del enemigo, quien bajo engaño, y aprovechando sus momentos críticos, de fragilidad emocional, entró a su vida muy sutilmente, y la llevó lejos de lo que ella aprendió en el hogar de sus padres.

Johanna dio el paso del bautismo. Su lucha no ha terminado; más bien, ha arreciado. El enemigo no está contento por su decisión. Oremos para que Cristo, quien derrotó a Satán en la cruz del Calvario, le conceda a Johanna, la victoria diaria. Que los poderosos ángeles de Dios formen un cerco protector alrededor de ella y los suyos, de modo que el enemigo huya, derrotado.

Johanna P. selló su compromiso con Cristo el sábado, 15 de diciembre del 2018.
Foto por Rhodi Alers de López.

Sigue orando.
No te detengas en tu anhelo y propósito de orar continuamente por la salvación de tu familia. La pluma inspirada nos da una pincelada de la victoria de Jesús en respuesta a las oraciones fervientes por nuestros amados:

“El día de Dios revelará cuánto debe el mundo a las madres piadosas…” {DNC 369.3}

“Cuando el Juez se siente, y se abran los libros; cuando el gran Juez pronuncie el “bien, buen siervo y fiel”, y la corona de gloria inmortal se coloque sobre la cabeza del vencedor, muchos levantarán sus coronas a la vista de todo el universo y se las colocarán a sus madres diciendo: “Ella hizo de mí lo que soy por la gracia de Dios. Su instrucción, sus oraciones, fueron bendecidas para mi salvación eterna”. {DNC 369.4}

“Con indecible gozo, los padres contemplan la corona, la vestimenta, el arpa, dados a sus hijos. Los días de esperanza y temor han pasado. La semilla sembrada con lágrimas y oraciones puede haber parecido que se esparcía en vano, pero su cosecha se levanta con gozo al final. Sus hijos habrán sido redimidos.” {DNC 369.5}

Oremos: Bondadoso Padre celestial, gracias porque en tu infinita misericordia, has traído a Johanna de vuelta desde la tierra del enemigo. Gracias porque tú eres poderoso para salvar y mantenerla a ella y a cada uno de los nuestros protegidos y seguros. Sigue obrando en favor de Johanna y de cada familiar y amado por quien imploramos por salvación. En el poderoso nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE y COMENTA.
Invito a cada familia que ora por sus hijos a dejar un comentario y compartir cómo Dios está obrando en respuesta a la oración y el ayuno por la salvación de nuestros amados que deseamos ver en el cielo.

NOTA:  Este ayuno lo comenzamos viernes, a la 1:00 pm, después del almuerzo y concluimos el sábado a la 1:00 pm, para almorzar con nuestra familia. Cuando ores por los tuyos, recuerda orar por el gran número de hijos y familia por quienes cada uno está orando. GRACIAS por ser parte de este ejército de intercesores.

Dios te bendiga. Feliz sábado.
©Rhodi Alers de López

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Jer. 33:3

Promesa para esta semana:

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces- (Jeremías 33:3).

Jeremías sufrió persecución por hablar las palabras de Jehová. Ahora se hallaba cautivo, bajo circunstancias muy desfavorables y desalentadoras. Tan agobiante era la situación del pueblo escogido que, en diferentes ocasiones, Dios mismo le dijo al profeta Jeremías que no orara por el pueblo rebelde, porque no escucharía su intercesión: Ver Jeremías 7:16 y Jeremías 14:11-12.  Es por eso que esta promesa cobra mayor significado. Veamos su contexto:

Vino palabra de Jehová a Jeremías la segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo: Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremias 33:1-3).

¿Qué es clamar?

Se clama cuando hay dolor, temor, tristeza, aflicción y/o urgente necesidad. Quien clama no habla quedamente ni con voz apagada. Pide auxilio con pasión desesperante. Insiste vehementemente. No se cansa ni se calla hasta lograr el favor requerido, sea cual fuere su necesidad.

Doble promesa

Dios invita a clamar insistentemente. Asegura dos cosas:

  1. Te responderé
  2. Te enseñaré

 ¿Crees la promesa? 

Cuando estemos tan ansiosos por la respuesta que clamemos a Dios por la salvación de nuestros hijos y familia:

  • Dios responderá.
  • Dios nos enseñará porque, en nuestra evidente necesidad, estaremos sumisos, dispuestos a aprender de él todo lo que desea revelarnos.

Cosas grandes y ocultas

  • Lo que ahora está oculto a nuestro entendimiento, será iluminado con la luz del trono de la gracia. Captaremos verdades que no hemos tenido el discernimiento para reconocer, ni la humildad de aceptar. Dios nos enseñará lo que sólo Él puede hacer en nosotros, por nosotros, a través de nosotros y a pesar de nosotros mismos.                                                                                                         
  • Nos mostrará cómo las vidas son transformadas por su gracia y su amor, que será evidente en nuestras vidas convertidas. Nos dará la recompensa de clamar desde lo más profundo de nuestro ser, porque tener comunión con Dios es lo más importante (nuestro aliento de vida); y la salvación de los nuestros será el clamor de un corazón que ama como Jesús amó: un amor sacrificado hasta la muerte, y muerte de cruz. Moriremos a nosotros y vivirá Cristo en nosotros.

Mi oración

Dios eterno, Creador del cielo y la tierra, ante ti me humillo en esta hora. Perdona la dureza de mi corazón y mi ceguedad. Te necesito, Señor. Escucha el clamor de mi corazón y concédeme que ame como Jesús.  Concédeme ser un testimonio de tu amor y tu gracia transformadora: Que mi familia vea a Cristo en mí, y entonces, seas tú el más caro anhelo de su corazón. Gracias por tu respuesta.

En el nombre de Jesús, Amén.

 NOTA: El ayuno lo comenzamos cada viernes, a la 1:00 pm (después del almuerzo). No cenamos. No desayunamos sábado am. Concluimos el ayuno a la 1:00 pm para almorzar con nuestra familia.

Si alguno no puede ayunar completamente, puede comer frutas o algo más liviano. Dios te bendiga y prospere en tu propósito.

Tu hermana en Cristo,

©Rhodi Alers de López, 2018

¡Gracias, Gracias, Gracias!

Amigo, amiga…

No sé en qué circunstancias te encuentras este día, ni cuántos pesares han llegado a tu vida. No niego que este mundo está lleno de dolor y de situaciones que no encuentran humana explicación. Pero en medio de tus luchas y desaciertos, como en medio de logros y de alegrías, Cristo sigue siendo fiel. Él es la solución a tu mayor temor y la respuesta a tu más grande inquietud.

Por eso quiero invitarte a levantar tu vista del “aquí y ahora” y a enfocarte hoy en Jesús y la victoria. Pues una cosa es segura: Si hemos de vivir en victoria, diariamente hemos de agradecerle a Jesús por su magnífica y sin igual victoria.

Pero a Dios GRACIAS , que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:57). 

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Hoy vengo, Señor, con corazón agradecido.

No por falta de retos, ni ausencia de tropiezos.

Mas gracias doy por tu amor inmerecido

y la victoria que me das a través de Jesucristo.

Hoy late mi corazón, humillado, enternecido

al ver atrás y saber que hasta aquí me has sostenido.

Prometiste guiarme por todo este camino

hasta que llegue contigo a celestial destino.

 

“Gracias” jamás encapsulará con fiel sentido

lo que esgrime el corazón arrepentido.

Mas, callar no puedo esta victoria que has tenido.

Gracias por tu gracia que a mi alma ha revivido.

Pero a Dios GRACIAS , que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 15:57).

©Rhodi Alers de López, 2018

 

RECURSOS PARA LÍDERES DE ORACIÓN: Cómo Orar por los Hijos, No. 2

Promesa para esta semana: Y otra vez: Yo confiaré en él.  Y de nuevo: He aquí, yo y los hijos que Dios me dio (Hebreos 2:13).
LA ORACIÓN EFECTIVA POR LA SALVACIÓN DE NUESTROS HIJOS Y FAMILIA, REQUIERE:

1. Amor

Quien ora por la salvación de otro muestra que ama a Dios y ama al pecador por quien Cristo murió.

2. Constancia

Es un compromiso continuo, de acuerdo a su importancia: El destino eterno está en juego.

3. Perseverancia

Aunque es sinónimo de constancia, la perseverancia añade firmeza de propósito para lograr el objetivo. No oramos a menudo por unos días, para luego detenernos. Proseguimos decididos hasta alcanzar la victoria. La perseverancia añade estructura a la vida de oración. Ej.: Me propongo orar tres veces al día por tal objetivo.

4. Paciencia

La paciencia nos capacita para vivir adversidades, tristezas o desencantos, sin amarguras, sin una actitud lúgubre y quejumbrosa.  La paciencia nos permite esperar con tranquilidad aunque no nos sea evidente la obra que Dios está haciendo.
Ayuno & Oración por Hijos & Fam

5. Discernimiento

Solo el Espíritu Santo da claridad de pensamiento para orar de acuerdo a la necesidad real, sin esconder la verdadera situación. Necesitamos el lente del Espíritu para ver el pecado tal cual es, y llamarlo por su nombre, sin procurar reducir su gravedad ante Dios, ni ante los demás.

6. Fe

La fe es la absoluta e inquebrantable seguridad en la Palabra de Dios, quien prometió oír nuestro clamor y darnos la victoria. La fe acepta la invitación divina. La fe autoriza un clamor santo y osado. La fe abre el cofre celestial y la fe vence al mundo.

7. Agradecimiento

El agradecimiento fluye naturalmente del corazón cuando el Espíritu Santo concede la capacidad de ver la oración ya contestada, para la gloria de Dios.
He aquí un recordativo de lo real que es la respuesta al clamor por la salvación de nuestros hijos:
Galardón del postrer gran día—Al trabajar por vuestros hijos, valeos del gran poder de Dios. Confiad vuestros hijos al Señor en oración. Obrad por ellos fervorosa e incansablemente. Dios oirá vuestras oraciones y los atraerá a sí mismo. Luego, en el último gran día, podréis presentarlos a Dios diciendo: “He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová.”13 {HC 485.3}

Nuestra oración:

Gracias, Padre celestial por la salvación que estás obrando en favor de mis amados. Gracias por la obra del Espíritu Santo. Gracias por Jesús y por su pronta segunda venida. Gracias porque nos estás preparando y por la confianza que nos das de que podremos decir: “He aquí, yo y los hijos que Dios me dio” (Hebreos 2:13).  ¡Alabado sea nuestro Salvador!

En el nombre de Jesús, Amén.

© Rhodi Alers de López, 2018

Te puede interesar: ¿Cómo orar por los Hijos?

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia: Lucas 7:13

“Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores” (Lucas 7:13).

Una inmensa multitud alegre y llena de grandes expectativas respecto a Cristo seguía al Maestro cuando salió de Capernaum.

Pronto se encontraron con una multitud lóbrega y apesadumbrada. No había sino dolor, angustia y desolación en el rostro de una pobre mujer viuda, que paso a paso, se acercaba a la que sería la tumba de su único hijo.

La compañía de la multitud no le proveía el consuelo que su vida necesitaba. Lo más caro que tenía yacía inerte. Con la muerte de su único hijo fallecieron sus más caras esperanzas.

NO LLORES

La voz del dador de la vida interrumpió decidida y atrevidamente los lamentos. Le pidió dejar de llorar a la desconsolada mujer. Enseguida se dirigió al cuerpo inerte y le habló. En ese momento volvió a la vida el joven muerto.

A ti madre, Cristo te indica hoy, “No llores”. Lleva tu pedido al dador de la vida con la seguridad de que Él tiene hoy el mismo poder para levantar de la muerte espiritual a tus hijos. Nada se compara a su amor por tus hijos. Cree, ora, alaba y exalta su poder y misericordia. Dios sigue hoy sanando enfermos y resucitando a aquellos por quienes clamamos.No ceses de orar hasta ver tu milagro hecho realidad.

MI ORACIÓN

Oh, Señor, infunde tu salvífico aliento a mis hijos y familia. Obra en ellos tu milagro de amor y sanidad. Restaura tu gracia en sus vidas para que te sirvan desde aquí a la eternidad. Gracias por tu poder y tu deseo de salvar. En el precioso nombre de Jesús, Amén

COMPARTE con otros padres y madres está reflexión. Dios te bendiga.

(C) Rhodi Alers de López, 2018

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El Clamor de una Madre

Oh Señor:

Tú que oyes el clamor del humilde y el encumbrado,

Tú que ves el caminar de los pasos que han errado,

Tú que ves los corazones y escudriñas pensamientos;

Oye hoy este clamor de una madre por sus hijos.

 

 

No te pido para ellos, de este mundo, las riquezas

Ni pido sendas suaves que estén libres de problemas.

Yo te pido, Padre bueno, que los guardes de todo mal

Y que puedan este día de tu mano caminar.

Manda, oh Dios, tus huestes santas como cerco protector,

Y que salgan victoriosos al venir la tentación.

Permite que tu Palabra haga eco en su corazón

Y que rindan hoy sus vidas a Jesús, el Salvador.

 

 

Si cayeren, ¡no los dejes, levántalos por tu gracia!

Cual ovejas descarriadas, tráelos de vuelta al hogar.

Hoy confío y reclamo tus promesas, que son verdad.

¡Al venir, concédeme entrar con mis hijos a tu hogar!

©Rhodi Alers de López, 2003

Del Libro “Suspiros del alma… Poesía, reflexiones y Más”, pág. 43

Ayuno & Oración Por la Salvación de Hijos & Familia-Jeremías 29:11

Promesa para esta semana: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

El contexto de esta promesa nos habla del cautiverio en Babilonia. Habla de un tiempo específico que Dios tiene para visitar a su pueblo y cumplir la promesa de bendición a los suyos. La promesa hace claro que Dios nos mantiene en sus pensamientos para prodigarnos bendiciones mucho mayores de las que esperamos.

Espera

No importa cuánto tiempo hace que estás orando por la salvación de tus amados. Sigue orando. Su promesa sigue en pie y tiene un tiempo para su cumplimiento. La promesa declara que Dios nos dará el fin que esperamos. Esperar no es algo que nos gusta; pero esperar en Dios no es lo mismo que esperar por un ser humano, ni por entidades humanas. La espera en Dios está marcada y respaldada por su fidelidad. Está basada en su amor por ti que oras, y en su inmenso amor por aquellos que necesitan su gracia redentora. Que no te desanime el paso de los años. Dios ya está obrando. Dios contestará.  La bendición que anhelamos vendrá.

Oremos

Amante Padre celestial:

Te damos muchas gracias por tu promesa.  Gracias porque tu deseo de bendecir y salvar a nuestra familia sobrepasa nuestro entendimiento. Te alabamos y agradecemos profundamente porque nos muestras que el tiempo de la respuesta que esperamos está claramente marcado en tu agenda. Mientras esperamos, nos regocijamos en tu misericordia y alabamos tu nombre. Nuestro corazón rebosa con el gozo de la salvación que tú estás obrando en cada uno que hemos traído ante el trono de la gracia. Oramos, agradecemos y confiamos en el nombre precioso de Jesús, Amén.

Jeremías 29:11

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

©Rhodi Alers de López

COMPARTE y COMENTA: ¿Cómo está Dios obrando en respuesta a tu oración? Nos encantaría saber de ti.

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Notitas de Victoria-Hebreos 6:15

Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa” (Hebreos 615).

Abraham vivió años de espera por el hijo de la promesa, tanto, que quiso ayudar al Creador. Desde entonces, la humanidad está sufriendo vívidamente los resultados de su impaciencia.

¿Cuánto tiempo llevas esperando respuesta a tu oración? El tiempo de espera es relativo: Tú y yo lo vemos largo. ¿Cómo lo ve Dios?

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Mientras esperas Dios está haciendo la semilla de tu fe germinar, crecer y producir fruto. Pronto, muy pronto, si no desmayas,  tu oración florecerá. Ten paciencia. La oración del que persevera florece a su tiempo.

©Rhodi Alers de López

Fasting and prayer for the Salvation of Children and Family- Isaiah 55:10-11

Promise for this week:

“For as the rain comes down, and the snow from heaven, And do not return there, But water the earth, And make it bring forth and bud, That it may give seed to the sower And bread to the eater,
11 So shall My word be that goes forth from My mouth; It shall not return to Me [a]void, But it shall accomplish what I please, And it shall prosper in the thing for which I sent it (Isaiah 55:10-11).

Para leer esto en Español, presione aquí.

God gave us His Word with a specific purpose: It testifies of Him. That testimony transforms, invigorates, gives life, restores, illuminates, brings hope and prepares us for the heavenly home. How often do you share His Word with those you wish to see in Heaven? Today it is easier than ever. There is no excuse.

Share, share, share…

Share a portion of the Word daily with your family. Even those who seem uninterested will benefit from a promise, a counsel or a story, if you share it in the moment appointed by God. Pray to know what and when to share. Then, remember that His Word will not return empty. It will, little by little, but persistently press on. Soon, those hardened hearts will become sensitive and responsive to the heavenly call because the light from the throne of grace reached that heart! Praise the Lord!

My prayer

Dear heavenly Father:

I thank you for the power of your Word. Teach me which portion of, how and when to share your Word. May each heart of those I love respond to your call. Work your will in each heart, so that your Word does not return void. I thank you for your promise and for the work it will do in my heart and in each member of my family. I pray in the name of Jesus, Amen.

PLEASE, SHARE THIS PROMISE, THAT IT MAY BECOME A BLESSING IN YOUR FAMILY AND MANY MORE FAMILIES.  

This prayer initiative is not done by chance.  Each week we set aside this time to fast and pray specifically for this purpose.

Who? We invite YOU. Join us in prayer and fasting for our children and family.

When?  Each Friday, from 1:00 pm, up to Sabbath at 1:00 pm.

How? After our lunch on Friday, we start fasting: We skip our Friday supper and we also skip breakfast on Sabbath morning. We finish our fast on Sabbath at 1:00 pm (just in time to have the Sabbath lunch with our friends and family!).

NOTE: You can adjust this to your medical needs. One may opt to partially fast by drinking only natural fruit juices or by eating some raw fruit instead of abstaining from food. But it is important that we unite in prayer for our purpose.

Tips for this special time:

  • Silently study today’s Bible verse (s).
  • Set aside different times throughout the day/night to talk to God regarding your loved ones and those you wish to see in heaven. Prayerfully ask the Lord to fulfill this specific promise in your own life and in the lives of your loved ones.
  • Please, remember there are many more united in prayer for this purpose. When you pray, please include a request for all the families united in this endeavor.
  • You may want to write this weekend’s Bible verse(s) and place it where it is visible, as a personal reminder.
  • When it is time to end the fasting (In time for Sabbath lunch with the family, thank God for the victory that He will give to your family and the rest of the families united in prayer.

Remember: We can achieve victory through prayer.

May the Lord bless you abundantly and grant you the requests of your heart according to His promise and great mercy.

 

©Rhodi Alers de López

Ayuno & Oración por la Salvación de Hijos & Familia-Isaías 55:10-11

Promesa para esta semana:

“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías 55:10-11 RV 1960).

To read this in ENGLISH, press HERE.

Photo by Rhodi Alers de Lopez on Unsplash

Dios nos dio su Palabra con un propósito definido: Da testimonio de Dios. Ese testimonio transforma, vivifica, restaura, ilumina, da vida y nos prepara para la patria celestial. ¿Cuán frecuentemente compartes la Palabra con aquellos que deseas ver en el cielo? Hoy día es más fácil que nunca. No hay excusa.

Comparte, comparte, comparte…

Comparte una porción de la Palabra diariamente con tu familia. Aun aquellos que se muestran reacios se beneficiarán de una promesa, de un consejo, o de una historia si la compartes en el momento designado por Dios. Ora para saber qué y cuándo compartir. Entonces, recuerda que su Palabra no volverá a Dios vacía. Ella irá calando poco a poco, pero persistentemente. Pronto esos corazones endurecidos se harán sensibles al llamado divino porque la luz del trono de la gracia alcanzó tal corazón.

Mi Oración:

Querido Padre celestial:

Gracias por el poder de tu Palabra. Enséñame qué porción, cómo y cuándo compartir de tu Palabra. Permite que cada corazón de quienes amo sea sensible a tu llamado. Haz lo que tú quieres en cada corazón, para que no vuelva a ti vacía. Gracias por tu promesa y la obra que harás en mi corazón y el de cada miembro de mi familia. En el nombre de Jesús, Amén.

COMPARTE ESTA PROMESA, QUE SEA DE BENDICIÓN EN TU FAMILIA Y MUCHAS FAMILIAS.

Esto no es algo casual. Cada semana apartamos este día para orar y ayunar en forma especial por este propósito.

¿Quién? Tú estás invitado. Únete en ayuno y oración por nuestros hijos y familia.

¿Cuándo? Cada viernes, de 1:00 pm hasta sábado, 1:00 pm. O sea, después del almuerzo del viernes, comenzamos el ayuno: evitamos la cena del viernes y el desayuno del sábado. Terminamos a la 1:00 pm el sábado, (a tiempo para disfrutar el almuerzo en familia).

¿Cómo hacerlo?

  • Repasa en silencio la promesa para hoy.
  • Aparta varios momentos en el día para hablar con Dios sobre tus amados que deseas ver en el cielo y pide que la promesa compartida sea realidad en tu vida y la de toda tu familia.
  • Si deseas, escribe la promesa en un lugar visible para recordativo tuyo.
  • Al terminar el ayuno para almorzar en familia el sábado, agradece a Dios por la victoria que concederá a tu familia.

¿Qué más puedo hacer? Comparte esta promesa y esta invitación con otros que desean ver a sus familias en el reino de los cielos. Hagamos un cerco de oración alrededor de nuestras familias. Humillemos nuestras vidas en ferviente oración y ayuno. Dios responderá. Veremos su victoria.

Recuerda: Victoria se escribe con oración.

Dios te bendiga y conceda los pedidos de tu corazón conforme a su promesa y gran misericordia.

©Rhodi Alers de López

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