Pegar tapete de papel a hoja de color contrastante (Preferiblemente colores neutrales). Recortar cuidadosamente a su alrededor.
Seleccionar mensaje, versículo o punto focal y colocar más o menos en el centro del tapete.
Trabajar alrededor, haciendo montaje con retazos de colores que coordinen.
Terminar con pegantina (calcomanía engomada) y algún otro detalle como mariposa, corazón, etc.
El reverso se utiliza como tarjeta para escribir.
Si la colocas en un sobre puede enviarse como una felicitación por motivo especial, ya que puedes colocar el mensaje de tu preferencia , ya sea en el centro del tapete, o en la parte de atrás.
¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.”
Are not two sparrows sold for a coin? And not one of them will fall to the ground apart from your Father. Buet even the hairs of your head are all numbered. Fear not, therefore; you are of more value than may sparrows”
¿Sabías que el perdón tiene dos caras? Siempre hay dos o más personas están envueltas: El ofensor y el ofendido.
Suele sobrecargarse al ofendido con la responsabilidad y urgencia de perdonar. El ofendido tiene el privilegio y necesidad de perdonar por su propio bienestar integral. Pero el ofensor tiene mayor urgente responsabilidad que no debe postergarse esperando que el ofendido tome la iniciativa de buscarle.
Consejo para el ofensor
Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda .Read full chapter
Ante cualquier ofensa esta es la receta divina: Hablar en privado, guiados por el Espíritu Santo, buscando que ambos regresen a la comunión con Cristo es indispensable cada vez que el ofensor no ha reconocido su falta.
Consejos para ambas partes
Efesios 4:26-Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
Tan pronto el ofensor, reprendido por el Espíritu Santo, entiende que ha fallado, debe buscar al ofendido y pedir perdón, pues el mañana no nos pertenece.
El perdón es bálsamo divino para la familia carnal, la familia espiritual, la comunidad y las naciones. La mayor barrera para la reconciliación es el orgullo de una o ambas partes envueltas.
Texto clave: 2 Crónicas 7:14-Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
Desafío: Agradece a Dios por el perdón. ¿A quién necesitas perdonar? ¿Con quién necesitas dialogar para llegar a un acuerdo aprobado por el cielo? Contacta hoy mismo a esa persona y ponte de acuerdo con ella. Seamos promotores de paz y de perdón.
Gracias, Padre celestial, porque tu Santo Espíritu todavía está tocando corazones para facilitar el perdón entre unos y otros. Danos corazones humildes que obedezcamos y procuremos la paz y ;la reconciliación para tu gloria y honor.
REAVÍVANOS OTRA VEZby Mark A. Finley (Nampa, Idaho: Pacific Press Publishing Association , 2010)
Conocí a una joven pareja que oraba para que Dios le concediera el privilegio de ser padres. La vida continuaba sin la respuesta de la paternidad. Cierto día llegó a su vida una hermosa niña cuya corta edad era incompatible con el sufrimiento que ya había vivido. La acogieron en su seno con la esperanza de brindarle todo lo bueno de la vida y mucho amor. Finalmente llegó el día de la adopción. Papá y mamá desbordaban de alegría. Sus corazones latían apresuradamente durante todo el proceso. Al culminar los detalles legales, obsequiaron a la niña un delicado ramo de flores, que expresaba su amor, su compromiso, la bienvenida formal a su familia y su alegría porque era ella la respuesta a sus ruegos.
Foto por Vitolda Klein@unsplash.com
¿Te agradan las flores?
Fue Cristo quien creó las flores para demostrarnos su amor. Fue Dios quien puso en el ser humano esa admiración por las flores. Pero porque nos ama murió Cristo por ti y por mí y nos concede el privilegio de ser llamados “hijos de Dios”.
Foto por Preston Browning@Unsplash.com
“Dios es amor” está escrito en cada capullo de flor que se abre, en cada tallo de la naciente hierba. Los hermosos pájaros que con sus preciosos cantos llenan el aire de melodías, las flores exquisitamente matizadas que en su perfección lo perfuman, los elevados árboles del bosque con su rico follaje de viviente verdor, todos atestiguan el tierno y paternal cuidado de nuestro Dios y su deseo de hacer felices a sus hijos.
Camino a Cristo, pág. 10
Amor del bueno
Su amor no es trivial ni pasajero. Es amor perdurable y tan inmenso que no bastó con crear un ambiente embellecido por las flores. Por asegurar que podamos vivir eternamente en su presencia, firmó con su sangre en el Calvario el documento legal que le permite ahora llamarnos a ti y a mí “hijos”.
Lucas 15 contiene tres ilustraciones de la triste realidad humana: Sin Dios estamos perdidos. Ilustra el inmenso, perfecto y tierno amor de Dios y su actitud compasiva hacia el pecador, perdido en su miseria y ceguedad. Ilustra su interés puesto en acción y su disposición a sufrir con tal de rescatar al pecador más empedernido.
La oveja perdida ilustra a quien se reconoce extraviado, pero no sabe cómo encontrar el camino de regreso. Necesita que se vaya tras ellos y se los traiga con amor y ternura de vuelta al redil.
La moneda perdida ilustra a quienes están perdidos y ni siquiera lo entienden. Se requiere acción exterior, esforzada y diligente, para buscarla y hallarla, hasta colocarla en su lugar correspondiente, ese lugar de importancia muy cercano a su dueño.
El hijo pródigo representa a quienes una vez estuvieron dentro del círculo de la comunión con Dios, pero se han alejado por decisión propia.
Lucas 15:11-32 cuenta la historia de un hijo que se cansó de estar bajo el cuidado y autoridad de su padre, que no valoró su privilegio de hijo amado, y que desafió la voluntad de su padre, le pidió el dinero que le correspondería a su muerte, y se aventuró muy lejos, a malgastar su vida y su herencia. Muestra cuán astuto es el enemigo, que atrae a tantos incautos a salir de ese círculo de protección paterna, para aventurarse en caminos que lo conducen a la ruina e indigencia espiritual. Muestra las consecuencias de decisiones no guiadas por el Espíritu Santo.
Él no retiene a nadie a la fuerza: les permite a sus hijos tomar decisiones, aunque sabe que no todas son siempre las mejores.
Él sufre por sus hijos, pero les da libertad para decidir si amarle y sujetarse a su conducción, o irse a las provincias lejanas a experimentar en carne propia las inevitables consecuencias de decisiones erradas.
Él es amor, misericordia, tierna compasión y perdón.
Él ilustra la maravillosa gracia de Dios, que toca el corazón y le recuerda el amor y la provisión que él, tan amante, hizo para aquellos que se humillan, se arrepienten y regresan al amparo de su gracia.
Cuando el Padre corrió
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
Lucas 15:20
Cuando éste hijo se encontró sin recursos ni ayuda, reconoció su deplorable condición, recordó las bendiciones que disfrutó en la casa del Padre, se arrepintió y emprendió camino de regreso al hogar. Desde lejos el Padre le vio ycorrióa su encuentro. Lo abrazó, besó, y dio orden de vestirle, calzarle, devolverle su autoridad como miembro de la familia y de festejar su llegada de forma espectacular.
Si alguna vez sientes que no te aceptará tu padre, recuerda que él está más deseoso de recibirte, que tú de ir a él. También hacia ti correrá el Padre. Te abrazará, vestirá, calzará, te dará su anillo de autoridad y festejará tu llegada, sin importar cuán lejos de su voluntad y propósito estuviste, ni por cuánto tiempo estuviste lejos. Hoy es el día de salvación.
“Levantaos e id a vuestro Padre. El os saldrá al encuentro muy lejos. Si dais, arrepentidos, un solo paso hacia él, se apresurará a rodearos con sus brazos de amor infinito. Su oído está abierto al clamor del alma contrita. El conoce el primer esfuerzo del corazón para llegar a él. Nunca se ofrece una oración, aun balbuceada, nunca se derrama una lágrima, aun en secreto, nunca se acaricia un deseo sincero, por débil que sea, de llegar a Dios, sin que el Espíritu de Dios vaya a su encuentro. Aun antes de que la oración sea pronunciada, o el anhelo del corazón sea dado a conocer, la gracia de Cristo sale al encuentro de la gracia que está obrando en el alma humana.” {PVGM 162.1}